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viernes, 7 de marzo de 2014

Alejandro Schmidt: Remotamente vivo.



Alejandro Schmidt





















 Yo  que soñé las lecturas en el cielo
termino carne amarga y necesaria
lo poco que me di
lo he recibido
y en  lágrimas de luz
lo  fui gastando
como prodiga un dios
su nieve en los infiernos


quién era yo
un claro error
roto  en  su madre apenas terminado
disuelto y ya pequeño
si algo prometí
no lo he  cumplido

y así
sabiéndolo o no
entre dispersos boletines
quieto asisto
a esta torpe mano
cuya fortuna
abre los huecos de otra noche

alguien dirá
y alguien lo dice
todo es azar, destino, cosa oscura
pero
no cambia
el beso de los padres muertos
amigos del Enigma ya perdidos

penumbras  que pisé
voces buscadas
y  siempre  su retrato
de labios apartados
años donados
al mensajero ebrio
buscadas voces

y canta la infancia entre paredes muertas
salmodia su fábula de sombras

lo mucho que le di
me lo ha  quitado

porque
si para otros fui
soplo de diálogos
el espesor de un cuerpo
dicha del reino que se guarda
lo fui sin mí

lo  fui sin mí
profunda máscara en festival macabro
hueca balanza de ladrones

no cambia su espejo
esa casa blanca que encontré paseando
-yo era joven-
allí amables criaturas
bordaban calendarios
la estación del  fervor, la primavera, el ángel,
las palabras

y sentí que el mundo daba a los muros de esa casa

golpeé y salió un monstruo

bienvenido dijo, al hogar del miedo
¿sabés?
me alimento de dolor
y compró mi altura y dibujó mí cara

son los rasgos que llevo
en el amor de las estatuas
en tan larga oración
de vergüenza y anhelo

con mi afilado hueso rayo
solemnes relámpagos de chasco

idiota y semejante
el pan que aúlla
a la gloria del perro entre confusos amos

lo poco que aprendí ya lo he olvidado

y este rendido lápiz
guarda salarios pobres
compra pasajes del verano.

Remotamente vivo
sin darme la sorpresa
hombres felices
altos ríos

signos de polvo inclino
obsceno en mi estupor

quién era yo
a esa pregunta voy
y vuelvo consumido

canta el candor
en su país sin nadie.


Alejandro Schmidt (Villa María, Córdoba, 1955). Poeta y  editor. Ha publicado una docena de volúmenes de poesía, dirigido páginas literarias y revistas de poesía. 

Un poeta que desde la Pampa Gringa apuesta por la palabra, creando un complejo universo poético que fluye desde la llanura hacia las altas cumbres de la lengua.








martes, 29 de junio de 2010

Alejandro Schmidt: poemas breves.














Inmenso


Todo se llevó algo de vos

la tierra
el cielo
el aire mismo

yo escuché las bárbaras canciones

la suma del despojo

y así quedaste

inmenso.


La abnegación

Si yo supiera ciertamente que
sin mí
tendrías otra vida
feroz o fervorosa pero
completa aún
podría darte entonces
con un tajo
esto que tuvo
tantos nombres y formas y distancias
y quedarme sin mí

y descansar.

Otra música

No nos lleves decían las palabras
dejanos nuestra casa
el pan
que da el silencio

¿pueden servirte nuestros ojos cerrados
esta boca colmada de insectos y coronas?

ya escribe el deseo
y otra música se entrega a los abismos

dejanos aquí

la casa es pequeña
vacía
y luminosa.

Buscá la luz.

Todo lo que aprendí de la luz
no está
a la luz.
………………………

Luz
un cuarto de espejos
vacío.
No entres.
…………………..

Repleta de hambre
iba esa luz
a ciegas.
…………………..

El fondo de la luz
es un espejo.
El fondo del espejo
no es la luz.
…………………..

A no mirar ayudaba
el exceso
de luz.
…………………….

No pidas a la noche
una lección de luz
ni al día
un suspenso terminado.

Le han dicho

Porque ahora
todo lo que usted puede esperar
es el silencio

apure su ahogo
su mentira

y escriba

no hay otro modo
de pasar el tiempo.

Sancti Spiritu

En la paloma
se hunde
la paloma
abre del agua
palabras.

Dan luz los artefactos
hacen
sombra.

¿Y después?

El sol
las distracciones…

Ventarrón

Acá dejáme
en días parecidos
numeritos tomados de la mano

estas paredes
la ciudad
son inocentes de toda mi alma

lentos animales
donde ruges
acá

provincia

oscuro alambre de silencio.

Los días, el dolor

¿No te das cuenta?
Es luz
no el viento
lo que llega
a la ciudad

y esa hoja
arenillas
la última pluma del sol

no son afrentas
fuerzas
o el por qué…

La torpe escritura

los días

el dolor.

La hora

Queridos compañeros
es la hora

hay un vaso de agua y una puerta
pero no hay

no hubo nunca

una casa
una sed.

Salir temprano

El perro final
árboles llegando de otro cielo
música manchada de fantasmas

para quien camina solo

esas lámparas

apenas
son el alba.


Descubro, a veces

Descubro
a veces
un gallo rojo
adentro

el se da cuenta

mira

y no amanece más.

La fiesta

Ese niño apretando
su globo final

la máscara colgando de una rama

se parecen a mi soledad
son mi soledad

papel picado

silbatos rotos.

Lo que el burro sabe

Entre el burro que algo sabe
y el puro, puro, burro
una diferencia hay

el burro puro, puro
solamente rebuzna
y a veces

incluso

dulcemente.

De niebla

¿Qué pasó con el poema
del poema?

¿Qué hizo después
lo dicho
de aquello
lo no dicho?

Borbotón de niebla
esa belleza
un corazón dispuesto

¿Qué hicimos?
¿Qué hizo de nosotros
la palabra?

Última palabra

Ni en París con aguaceros
ni pidiendo más luz
o morir mirando lejos

las últimas palabras
¿a quién?

La muerte
nunca
escucha nada.




Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, Argentina en 1955.
Publicó 36 textos de poesía.Entre 1990 y 2007 dirigió la editorial de poesía Radamanto. Su obra fue traducida parcialmente al inglés, alemán, italiano,
catalán y portugués. Dos de sus libros fueron transcriptos al sistema Braille.