Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de octubre de 2014

Saint-John Perse: Crónica (fragmento)






























           …Alta edad, henos aquí  —y nuestros
pasos de hombre hacia la salida. Basta ya de
entrojar; ahora es tiempo de aventar y honrar
nuestra era.

           Mañana, las grandes tempestades
merodeadoras, y el relámpago en su oficio…
El caduceo del cielo baja para marcar la tierra
con su cifra. La  alianza está fundada.          

           ¡Ah!, que una elite también se levante,
de muy grandes árboles sobre la tierra, como
tribu de grandes almas y que nos incorporen
en su consejo… Y que la severidad de la noche
descienda, con la confesión de su dulzura,
sobre los caminos de piedra ardiente
iluminados de lavanda…          

           Habrá entonces un estremecimiento,
en el más alto tallo untado con ámbar, de
la más alta hoja semidesplegada sobre
su uña de marfil.

           Y nuestros actos se alejarán hacia 
sus huertos resplandecientes…

          Que otros edifiquen entre los esquistos
y las lavas. Que otros levanten los mármoles
en la ciudad.

           Para nosotros ya canta la más arrogante
aventura. Carretera abierta por mano nueva,
y fuegos llevados de cima a cima…

           Y no se trata aquí de canciones de tela para
gineceo, ni de canciones de velada, de esas que
denominan canciones de Reina de Hungría,
para desgranar el maíz rojo con el filo herrumbrado
de los viejos estoques de familia.

           Sino de un canto más grave, y de otro temple,
como canto de honor y de alta edad, y canto del Amo,
solo en la noche, para abrirse su camino frente
 a la chimenea
            —fiereza del alma frente al alma y fiereza
de alma creciente en la espada grande y azul—.

            Y nuestros pensamientos ya se levantan
 en la noche como los hombres de grande tienda
que antes del amanecer, marchan hacia el cielo rojo
llevando sus arreos sobre el hombro  izquierdo.

           He ahí los lugares que abandonamos.
Los frutos del suelo están bajo nuestros muros,
las aguas del cielo en nuestras cisternas,
y las grandes muelas de pórfido descansan
sobre la arena.

            La ofrenda, ¡oh noche!, ¿a dónde llevarla?,
y la alabanza a quién fiarla?... Nosotros levantamos
en el extremo de los brazos, sobre el plato de nuestras
manos, como nidada de alas nacientes, este corazón
entenebrecido del hombre donde estuvo la avidez
y estuvo lo ardiente, y tanto amor permaneció
irrevelado…

            Escucha, ¡oh noche!, en los pradecillos desiertos
y bajo los arcos solitarios, entre las ruinas santas
 y  eldesmigajarse de los viejos nidos del comején,
el gran paso  del alba sin guarida,

             Como en las losas de bronce donde rodaría
una fiera.



Alta edad, henos ahí. Tomad las medidas
del corazón de hombre.


(1959)

(traducción Lyzandro Z.D. Galtier, 1961)

Saint –John Perse (Alexis Saint-Léger Léger 1887-1975). Poeta. Premio Nobel, 1960. T.S. Eliot mostró gran interés por su  obra y tradujo al inglés su Anabase (1924).





                                                                                                                                                                                            



martes, 22 de julio de 2014

Arthur Rimbaud: El relámpago





Arthur Rimbaud, 1854-1891.




          

















      ¡El trabajo humano! explosión que ilumina
mi abismo de vez en cuando.

      “Nada es vanidad; ¿hacia   la   ciencia, y adelante!,
exclama el Eclesiastés moderno, es decir Todo
el mundo. Y sin embargo los cadáveres de los
malvados y de los holgazanes caen sobre el corazón
de los otros… ¡Ah!  rápido, un poco rápido; allá lejos,
más allá de la noche, esas recompensas futuras,
eternas… ¿las eludiremos?

     –¿Qué puedo hacer? Conozco   el trabajo; y la
ciencia es demasiado lenta. Que la plegaria
galopa y la luz brama… bien lo veo. Es demasiado
simple y hace demasiado calor; prescindirán de mí.
Tengo mi deber, pero me enorgullecería como muchos,
dejándolo a un lado.

      He malgastado  mi vida. ¡Vamos! Finjamos, holguemos,
¡oh piedad! Y existiremos divirtiéndonos, soñando
amores monstruosos y universos fantásticos, quejándonos
y combatiendo las apariencias del mundo, saltimbanqui,
 mendigo, artista, bandido, –¡sacerdote! Sobre mi lecho
de hospital, el olor del incienso retornó a mí tan potente;
guardián de aromas sagrados, confesor, mártir…

      Reconozco en todo esto la sucia educación de mi infancia.
¡Y qué!... Andar mis veinte años, si los otros andan veinte años…

      ¡No! ¡No! ¡ahora me rebelo contra la muerte!
El trabajo resulta excesivamente liviano para mi orgullo:
mi traición al mundo significaría un suplicio demasiado breve.
A último momento atacaría a diestra y siniestra…

       Entonces. –¡oh! – pobre alma querida,
¡la eternidad no se habría perdido para nosotros!





Versión castellana de Oliverio Girondo – Enrique Molina.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Pierre Jean Jouve: Breves.





Pierre Jean Jouve (1887-1978)





































Llueve sobre un lago, todo está borroso y detrás, sigilosamente, el trueno.
Largas cintas sueltas deshilachan las rocas más duras mientras el agua está
lisa como una virgen. Yo paseo una pena de varios siglos notando el aire vivo
 sin viento sobre mi cara.

No hay nadie en este país. Todo aquí es pérdida, fantasma, ausencia después
de la muerte. Ni siquiera existe esa pena de la que hablé. Una vez más se trata
de lograr que el terrible conflicto no mate al poeta.

***

Lejos, lejos, atrás y adelante, muy lejos
lejos de la irrespirable ciudad y de esas caras malditas
cuyos nombres están inscritos en relieve sobre mi corazón.
¡lejos y alto! ahí donde se ahondan los valles de agua fría,
donde el silencio es diadema de las frentes verdes,
donde el sendero bordea una memoria de abismo
donde todo está fresco, cargado de oro azul, iluminado 
el día por una dicha lejana
                                                   que fue sobrehumana.


(Traducción Federico Gorbea)


Pierre Jean Jouve (1887-1978)  Poeta, narrador, ensayista y traductor.