lunes, 14 de marzo de 2011

Luis Alberto Angulo: Poemas.

Luis Alberto Angulo

















Yo conocí al viejo lobo

                                                     a Ramón Palomares


yo conocí al viejo lobo sembrando maíz en el patio de su casa
lo vi observando las hojas del tabaco y el rubí del cafeto en la ladera
el viejo lobo come queso y panela a orilla de un río turbulento
que corre en la montaña haciéndose espuma entre la niebla
de él le viene el rumor ronco con que amansa las bestias más salvajes
y hace que las flores esparzan su olor por caminos que van al cielo
llevando al ozono azul los mensajes del tiempo
el viejo lobo aúlla y los lobos pueden oírle no importa dónde estén
o si mascan chimó o chupan caña o beben de la paila aún ardiente
su soledad de viejo lobo llamando a la manada dispersa en el planeta

  

Irrevocable


Al doctor  José Antonio Álvarez,
profesor de castellano y literatura en el Liceo Manuel Palacio Fajardo de  Barinas. Donde ahora  esté.



me dijo Luzbenia
que el cura les decía
ese hombre es brillante

se murió José Antonio
el hijo de Ortuño y de doña Ana Aurora Álvarez
en La Pascua

se murió hace cuatro meses
“gallo” Mujica
pero mi mamá no lo dejaba ir

lo agarraba por la pechera
y le decía
usted  no se me muere

no puede ser
que mis tres hijos menores
se vayan primero que yo
que tengo noventa

ese día le susurró al oído

   usted no sufre más,
   usted hoy descansa

    y él se murió
……………………..

meses tenía muerto
pero no quería irse
sin permiso de la madre



Ars 3
 

lo que el poema cuenta no es lo que le pasó al poeta
 es lo que le sucedió al  texto antes de nacer
 su crecimiento y muchas veces su propia muerte
el paisaje de la poesía es interior
jamás un decorado cuando más
 una puesta en escena
creo que el mundo femenino de mi poesía está planteado en relación al enorme significado del vínculo concreto con la mujer
el amor y el desamor llevan su nombre
 si pudiera escribir de manera voluntaria desde lo femenino recóndito
esa relación siempre sería ineludible
la poesía no es un problema de géneros y sexos pero sí relacional y de                                 complejos entramados
en cierto momento se habló de poesía social en contraposición a poesía pura eso no tiene hoy sentido porque ahora sabemos que toda poesía es social en tanto es lengua y es habla es pura además por la trascendente relación de su logro creador
el éxito y el poder de la poesía es algo  muy diferente al éxito y el poder del éxito y del poder
el poder de la poesía estaría relacionado a la creación de la lengua a la creación misma del hombre en tanto productor de lenguajes y de signos es un no poder sin el cual nada existiría y su gran éxito consiste en que es inajenable nadie se puede apropiar indebidamente de ella aún cuando el robo y el crimen no son ajenos en literatura alguien puede robarse una imagen y hasta una obra pero siempre eso será externo jamás podrá robar la poesía o quizás Prometeo tuvo el privilegio que lo condenó
tensión y distensión es el ritmo de nuestro hacer
la poesía exige mucho silencio mucha atención y espontaneidad al mismo tiempo                                   oscila entre la memoria y el olvido
                  la voluntad del poeta se asienta en ese deseo de perfección al que se
                  entrega a sabiendas que todo es inútil porque nada prevalece más allá del     
                  silencio y del vacío de donde insólito todo surge lo que el poema cuenta no
                  es lo que le pasó al poeta es lo que le sucedió al  texto antes de nacer su  
                  crecimiento y muchas veces  su propia muerte       



La poesía del decir


La poesía del decir puede ser de carácter metafísico, existencial, político, minimalista y explayada, puede incluso, tener un tono iluminado, reflexivo, prosaico, medido;
                              no hay, en realidad, cartabones que la limiten,
pero tiene que decir, manifestar, anticipar, sugerir, exclamar,  advertir, descubrir, denotar:
               es de naturaleza verbal y sustantiva más que  adjetiva…
no se propone ser hermética, ocultadora, secreta  o pura,
se reconoce en el habla, es inclusiva, plural, no es especializada; es inteligente e intuitiva al mismo tiempo…
                                su emoción mental está inserta en lo afectivo,
 propone la fusión de géneros y el hallazgo común, hay un desplazamiento radical del yo literario a favor de la creación…
       es visual, rítmica, desdeña las convenciones a propósito de la imagen y la artificialidad versificadora del “artefacto poético”…
es orgánica y está asentada como propuesta, en el aquí y ahora de                                                                                                                                                                    
                                                                     “las cosas como son”.                                                                   

No soporto a la ciudad

                         (a José Carlos De Nóbrega)

No soporto la ciudad y ella me rechaza a
 mí con la misma fuerza de esta aversión,
caravanas de autos apenas se mueven tal
un animal antediluviano que se replica
a sí mismo, llenando de humo y metálicas
cornetas  el espacio.

No soporto la ciudad y ella me rechaza,
no hay un lugar en la ciudad dónde
refugiarse de ella. Escapar de sus límites
sólo extiende aún más la furia de su paso.

Cuando ella calla a lo lejos y sus luces
apaga, se enciende el cielo entonces y
el canto de los grillos y chicharras, el
croar de las ranas y los sapos, hasta
la madrugada de los pájaros del monte,
me muestran lo extraño que me he vuelto.

Soy un ciudadano que vive la vida
a través de las fantasías de otros y de otros.
Prefiero la luz de las pantallas líquidas
donde la ilusión me encierra.

La playa azul que no me quema,
el campo sin mosquitos,
las cumbres imposibles con nieves
que no derrite el efecto invernadero.

No soporto la ciudad pero no puedo ya
vivir sin ella.  En mi cuarto el atenuado ruido
del aparato de aire acondicionado, tranquiliza
la angustia como el arrullo de una madre.

Esta asepsia y antisepsia de las imágenes
del apocalipsis, únicamente  me roban el alma
y me condenan para siempre a las ruedas
de esos seres que aplastan flores a su paso
cuando piensan que se alejan…

  

Luis Alberto Angulo (Venezuela, 1950). La sombra de una mano (Monte Ávila Editores Latinoamericana 2005) y Fusión poética (Universidad de Carabobo 2000), reeditan sus poemarios Antología de la casa sola, Una niebla que no borra, Antípodas, De norte a sur y Fractal. Premio de los certámenes: VI Concurso Internacional Poesía Universidad de Carabobo, Universidad Rómulo Gallegos y Bienal Francisco Lazo Martí. Ha estado vinculado a la redacción y dirección de las revistas universitarias de Venezuela Poesía y Zona Tórrida. Figura entre los fundadores del Encuentro Internacional Poesía UC. Ha publicado las antologías: Rostro y poesía. Poetas vinculados a la Universidad de Carabobo (UC, Valencia, 1994), Poemas de San Juan de la Cruz (UC, Valencia, 1992), Antología poética de Ernesto Cardenal (Monte Ávila, Caracas, 2005), Poemas de Miguel Hernández (El perro y la rana, Caracas, 2005´2010´) y las compilaciones en coautoría con L.E. Gómez, El corazón de Venezuela (PDVSA. Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas, 200

domingo, 13 de marzo de 2011

Hayden Carruth: Tres Poemas.

Hayden Carruth (1921-2008)




















Habiéndome solicitado que escriba un poema contra la guerra en Viet Nam

Debo decir, lo he escrito
y de hecho
más de uno y
diré también esto

escribí uno contra
Argelia esa pesadilla
y otro contra

Corea y otro
contra la guerra en la
que estuve

y ya no recuerdo
cuántos contra
las tres

cuando era un niño
Etiopía España y
el condado de Harlan

y la respiración
no le fue devuelta
a  una sola

garganta destrozada
de hombre mujer o niño
a ninguna
no

ni a una sola
pero la muerte continuó y continuó
sin mirar a sus lados

excepto de vez en cuando 
como un niño
con una media sonrisa furtiva
lo hacía
para asegurarse de que yo me estaba dando cuenta.



El lago asesinado más viejo de Norteamérica

Una noche el agua tendida estaba tan mortalmente quieta
que las luces consteladas de las fábricas, los molinos y las refinerías
en la otra orilla, trazaban alambres resplandecientes
a través de la superficie, una gran y caída y silenciosa
arpa;  y la  luna, grandísima y naranja,
se estremecía detrás de los muchos pétalos de la temblorosa eflorescencia
alzados sobre los tallos de las chimeneas, blancas flores mortuorias.
Realmente, desde la orilla más cercana, la de la autopista que va a Liverpool,
uno podía ver ese tipo de esplendor que dura para siempre.


6

 “Día a día hacélo nuevo”, dijo el tío Ezra, honrando
al antiguo maestro conocido como Tching. Y Ez lo escribió
en chino en el costado de su bañera,  que es donde a él
le gustaba realizar sus estudios, estableciendo de esta manera
un precedente para sus seguidores, como K. Rexroth y
el noble Sam de Port Townsend*, mi caritativo amigo.
E indudablemente cada mañana el sol brilló de manera distinta
sobre los cinco de nosotros, y sobre el emperador Wu también.


*Sam Hamill, poeta y traductor.

de Toward the Distant Islands (2006) 
versiones Esteban Moore



Hayden Carruth (Woodbury, Connecticut,1921 - Munnsville, NY, 2008) Poeta, ensayista. Fue editor de poesía de las publicaciones: Poesía, Harper’s y The Hudson Review . Coordinó talleres de escritura en la Universidad de Syracuse. Sus Collected Shorter Poems (1992) y Scrambled Eggs and Whiskey (1997) fueron distinguidos con el National Book Critics Circle Award y el National Book Award.  En vida publicó treinta libros de poesía, cuatro de ensayos, una novela y dos antologías esenciales de la poesía norteamericana.  










jueves, 10 de marzo de 2011

Gonzalo Aguilar - Emiliano Jelicié: Borges va al cine.

Borges va al cine. Libraria Ediciones, Buenos Aires, 2011.










            En 1996, Hanns Zischler –actor de culto que trabajó en filmes de Wim Wenders, Jean Luc Godard y Steven Spielberg– escribió un libro muy bello y curioso que, rápidamente, se tradujo a varios idiomas: Kafka va al cine. Con paciencia y amor por su objeto, Zischler recorrió las cinematecas de Praga, Berlín y París con el único fin de ver o reconstruir las películas (muchas de ellas perdidas) que Kafka menciona en sus Diarios. Sin grandes interpretaciones ni teorías, el autor nos cuenta cómo eran las salas de cine de aquella época, quiénes eran las estrellas, qué se buscaba en las películas.
           
            Inspirándonos en este libro pero también buscando un perfil propio, nos hemos propuesto realizar una serie de títulos que tienen como tema la relación de ciertos escritores o artistas argentinos con el cine. Es decir, ya no con las películas –como generalmente ha hecho la crítica– sino con el cine como espacio y como lugar social. Con este punto de partida, la colección Los escritores van al cine se detiene en la manera en que autores como Jorge Luis Borges, Manuel Puig, Roberto Arlt, Homero Manzi, Adolfo Bioy Casares y Victoria Ocampo se relacionan con el cine de su época.

            Borges va al cine reconstruye a partir de los textos de Borges sobre cine y de algunos episodios de su vida, diferentes aspectos de la historia del cine en la Argentina. Cómo se fundó el primer cineclub y cómo Borges escribió sobre las películas exhibidas allí con una mirada que lo distanciaba de sus fundadores (Horacio Coppola, Jorge Romero Brest y José Luis Romero). Cómo fue recibida Hallelujah de King Vidor y qué fue lo que Borges encontró en este film. Cuál era la recepción porteña del cine de Josef Von Sternberg y cómo Borges dialogaba o discutía con ella. Cómo vivió Borges la adaptación de “Emma Zunz” por Leopoldo Torre Nilsson y cuál fue la reacción de la crítica. Por qué Borges siendo ciego iba al cine a ver películas como Citizen Kane de Orson Welles. Los textos sobre cine de Borges son de una gran importancia, pero a menudo son leídos aisladamente y no en el contexto en el que circularon y fueron producidos. A diferencia de uno de los mejores libros escritos sobre el autor de “El aleph” –nos referimos a Borges y el cine de Edgardo Cozarinsky–, nuestro libro pretende reconstuir diferentes momentos de la historia de la recepción del cine en el siglo XX, considerando el cine como espacio y como lugar social, para recuperar un aspecto olvidado de nuestra historial cultural.

Edgardo Cozarinsky, escribe en la contratapa de Borges va al cine: De entrada, Gonzalo Aguilar y Emiliano Jelicié anuncian el blanco: restituir el contexto histórico, social, cultural en que Borges fue al cine a lo largo de su vida. Y lo que surge no es solo la silueta de ese hombre desdichado, malicioso irrefrenable y bricoleur genial; es la Argentina de los conservadores y la de Apold, con todas sus contradicciones. Lo leí de un tirón, divertido y sorprendido por muchas informaciones que no tenía.

Los autores proponen un Borges va al cine que me dicen haber escrito “bajo el influjo benéfico” de un librito del que he tomado distancia: hace muchos años, el que yo era entonces cometió un volumen que mereció reediciones con nombres variables: Borges y el cine. Hoy me halaga que Aguilar y Jelicié lo recuerden y solo deseo que este, el libro de ellos, excelente, borre la existencia de aquel otro.
             

sábado, 5 de marzo de 2011

Gary Snyder: Poemas.

Gary Snyder





















En el Bar Maverick


Entré al Bar Maverick
en Farmington, Nuevo México.
Y bebí  bourbon puro, dobles,
               seguidos de cerveza.
Mi pelo largo estaba recogido bajo la gorra
y había dejado mi arito en el auto.

Dos vaqueros bromeaban en voz alta
     y hacían sus payasadas junto a las mesas de pool,
la camarera nos preguntó
                               ¿ De dónde son Uds. ?
Una banda de 'country-western'
                 comenzó a tocar
"Nosotros en Muskokie no fumamos marihuana",
con la canción siguiente
                una pareja salió a la pista de baile.

Se agarraban uno al otro como en esos bailes de la secundaria
                durante los cincuentas,
que yo recordaba de la época en que trabajé en los bosques
         y en los bares de Madrás, Oregon.
Esa alegría, esa rudeza, de pelo corto -
                                  América - tu estupidez.
Si, casi podría volver a amarte.

Salimos -caminamos hacia la banquina de la autopista-
                                   bajo las viejas vigorosas estrellas-
bajo la sombra de los grandes peñascos,
                            regresando a mí mismo
al verdadero trabajo
                            'A lo que se debe  hacer '



Palta           


 El Dharma es como una palta!
Algunas partes tan maduras que no lo podés creer,
pero esto es bueno.
Y otras partes duras y verdes
sin demasiado sabor,
del agrado de aquellos a quienes los huevos
                les gustan bien cocidos.

Y la piel es fina,
su gran semilla redonda
en el medio,
es tu propia Naturaleza Original―
Pura y suave,
casi nadie trata de partirla, abrirla
ni tratan de ver
si alguna vez crecerá.

Dura y escurridiza
da la impresión
de que deberíamos plantarla ―pero entonces
se escapa a través de los dedos ―
se aleja.


La osa madre 


Para hablar del modo en que come los salmones
                                                   ella se cubre el rostro
                  Me fastidia con
                     "Qué podés saber de mis costumbres"
                  Y me besa a través de la montaña

A través de sus estratos acumulados, sus
                          hondonadas, sus pliegues;
                su boca llena de arándanos,
                           que compartimos.

(versiones Esteban Moore)




Gary Snyder y Jim Harrison


Gary Snyder (San Francisco,1930) Poeta, ensayista, docente y defensor del medio ambiente. Ha publicado más de una docena de  libros de poesía y prosa, entre ellos Turtle Island  que en 1975 fue distinguido con el Premio Pulitzer de Poesía.En 1956 comenzó a escribir Mountains and Rivers Without End   [Montañas y ríos sin fin], cuarenta años después dio a conocer la versión final de este trabajo, considerado unánimemente por poetas y críticos,  uno de los libros fundamentales de la producción poética  norteamericana de las últimas décadas del siglo pasado. Snyder recibió por este volumen de poemas los  premios  Bollingen; Robert Kirsch-diario Los Angeles Times;  John Hay - Orion Society; el de la Asociación de Libreros y el de la revista Focus  a la defensa de la Libertad de Expresión.  La Asociación de Editores lo  eligió, por su defensa del  medio ambiente, el mejor libro del año 1996.  






































viernes, 4 de marzo de 2011

Sam Abrams: Acerca de la realidad de los 70's.

Sam Abrams
















Acerca de la realidad de los 70’s

Deberíamos:
elegir un grupo de esos profesores
rajarles el cráneo con un hacha
separar cuidadosamente las partes
y rellenarlas con un poco de mierda
           nada más;
te puedo asegurar  que esto les daría
                     algo en qué pensar.


Los Estados Unidos de Norteamérica:
Nosotros...


hemos violado tantos tratados
muchííísimos más
que cualquier otra nación moderna

Esta semana las bajas civiles fueron altas
dos generaciones desde que los surrealistas
pasearon una langosta de mar atada a una correa

Las drogas hombres blancos están llegando
La conciencia y el conocimiento
            son diferentes
tan distinta la una de lo otro
que no lo podrías creer.

No es la escalada armamentista

En 1984, leí en el N.Y. Times
que más del 70 por ciento
de las mujeres norteamericanas casadas
que tienen entre 24 y 31 años de edad
y que disfrutan dando el pecho
también disfrutan del sexo oral

esto
comparado con el 20 por ciento
de las mujeres  de los 60’s
que disfrutaban cuando daban de mamar
                          y mamaban

esto es
al fin, amigo mío,
una clarísima señal



Sam Abrams (Broklyn,1935) Poeta y profesor de literatura clásica. Fue uno de los fundadores junto a Paul Blackburn , Joel Oppenheimer y Carol Berge  del St. Marks’ Poetry Project.


Víctor Hernández Cruz: Trans-verso.

Víctor Hernández Cruz











 

 

Confusión

Una
polilla
se posa
en
su mano

El inmediatamente
observa
las 4.269 partículas
de polvillo
adheridas
              a   las
                 alas
del
insecto

Educación bilingüe

Cuando las cosas
dividen la naturaleza
de nuestros tiempos
ejemplo: la medianoche
que con su filo rebana
el cielo del infierno
no mires en el espejo
a menos que quieras ver
esa tu lengua colgada
igual que una alfombra vieja
donde dos damas, recostadas,
entrelazan sus miembros.
Ellas vienen a devorarte
la una y la otra
masticarán las mitades
hasta convertirte
en una perfecta saludable
unidad.

Trans-verso

No es necesario que hables
mis ojos acarician
las células de tu cerebro
sentáte
relajáte
no tengas malos pensamientos

(versiones Esteban Moore)


Victor Hernández Cruz (Aguas Buenas, Puerto Rico, 1949) En 1954 se mudó con su familia a  Nueva York. En 1966 publicó una plaqueta de poesía Papo Got His Gun y en 1969 su primer volumen de poemas, Snaps,  Allen Ginsberg escribió en ese momento que Hernández Cruz escribía según los deseos de William Carlos Williams, influenciado por el coloquialismo urbano y espontáneo  del habla norteamericana. Desde entonces Hernández Cruz ha dado a conocer varios títulos, entre ellos, Panaramas (1997), Red Beans (1991), and Tropicalization (1976), Maraca: New and Selected Poems 1965-2000 (2001) y Mountain in the Sea (2006). Fue miembro fundador del  East Harlem Gut Theatre en New York  y de la Fundación  Before Columbus.



miércoles, 2 de marzo de 2011

Mario Vargas Llosa: Carta al general Jorge Rafael Videla. (1)

Mario Vargas LLosa (Premio Nobel de Literatura, 2010)











                                                                                


                                                                                                          Lima, 22 de octubre de 1976.



General Jorge Rafael Videla
Presidente de la República Argentina
Casa Rosada
Buenos Aires, Argentina


Señor Presidente:

El PEN Internacional*, organización mundial de escritores que tengo el honor de presidir, ha recibido el informe titulado La persecución a artistas, intelectuales y periodistas en Argentina que me permito adjuntarle, así como un complemento documental –fotocopias de publicaciones periodísticas- en que se apoyan algunas de sus afirmaciones.

Aunque en el informe aparezcan, de cuando en cuando, expresiones que puedan atribuirse a la pasión política y algunas apreciaciones de carácter subjetivo, el grueso de su contenido, sin embargo constituye una relación de hechos de una gravedad tal que no puede dejar de consternar a cualquier persona civilizada. La lista de acciones que atentan contra los principios básicos de la cultura cubre un amplísimo registro: libros secuestrados de bibliotecas universitarias y particulares que han sido quemados públicamente, clausura temporal o definitiva de periódicos y revistas y establecimiento de una rígida censura, detención de escritores y artistas, sin especificar los cargos que pesan sobre ellos y sin transferirlos al poder judicial, hostigamiento y cierre de editoriales, allanamiento de instituciones dedicadas al arte y a la investigación sociológica.

Paralelamente a estas acciones oficiales hay las que llevan a cabo comandos armados de gentes vestidas de civil, que su gobierno hasta el momento no ha impedido ni castigado, y que han sembrado el horror en muchos hogares argentinos. El informe cita a intelectuales que han sido secuestrados de sus casas y luego asesinados, a otros que han sido torturados, a otros que han desaparecido sin que se tengan noticias de su paradero. Asimismo,  decenas de escritores, artistas y periodistas  han debido huir del país, porque habían recibido amenazas de muerte. Ni siquiera el exilio es lugar seguro para algunos, pues se ha visto, en el caso reciente del poeta Juan Gelman, como sus hijos y su nuera eran secuestrados en Buenos Aires por una de estas bandas terroristas en represalia por sus opiniones políticas.

Quiero en nombre del PEN  Internacional, hacerle llegar nuestra más enérgica protesta por estos hechos, que constituyen crímenes imperdonables contra el espíritu, y que resultan particularmente insólitos en un país con el grado de civilización de Argentina. En nombre de la rica tradición de pensamiento y creatividad que ha hecho de su país un centro cultural de primer orden, lo exhorto a poner fin a la persecución de  las ideas y los libros, a respetar el derecho de disentir, a salvaguardar la vida de los ciudadanos y a permitir que los escritores argentinos desempeñen libremente la función que les corresponde en la sociedad y contribuyan de este modo a su progreso.
Cumplo asimismo con hacerle saber que, por la gravedad de las acusaciones, voy a recomendar al PEN la publicación de este informe y su difusión internacional. Ésta no es una medida inspirada en convicciones políticas partidistas de ninguna clase, sino, dentro del espíritu de la Carta del PEN, una estricta acción de solidaridad humana y de defensa de los más elementales principios morales que hacen posible la cultura.

Mario Vargas Llosa
Presidente Internacional del PEN

*PEN: Poetas, ensayistas, narradores

(1)
Carta difundida en diversos medios periodísticos internacionales y reimpresa  en Contra viento y marea, Biblioteca Seix Barral, Sudamericana Planeta, 460 pgs., Buenos Aires, 1984.

Basilio Uribe: El Eclesiastés aggiornato.

Basilio Uribe (1916-1997)





















                                                              a Miguel Brascó


He visto que muchas cosas caen
y otras se levantan,
y hay quien dice entonces:
–Me caigo y me levanto.
Que el sol se alza
y a la tarde baja,
y cada día es ayer,
aunque antes fue mañana
pasado por el hoy.

He visto que el sol despunta
antes de las once,
y hay quien dice aún
que varias horas antes.
Y que la noche crece cuando no hay luz.
Y esto lo he visto a la intemperie,
pero no con la cortina baja.

He visto que llegué a ser grande,
entre cinco codos cortos
y cinco codos largos,
y superé por lo sabio
el onagro domesticado
que veía correr, pues viví en Palermo.
Y me fui a Tucumán,
al fondo de Mate de Luna.
Pero en el jardín hay calor,
arañas gigantes, escorpiones,
y la noche es húmeda
y pegajosa,
y no hay lugar para el reposo
ni el goce que lo sustituye.
No hay lugar,
sino para no estar.
Se cambia de aquí a allá,
y de allá para acá.
Para qué.
Para aquí.
Por qué.
Chi lo sá.
Y
así
volví.

He visto que hay tiempo de echarse unas canas,
y tiempo de no hacer macanas.
Tiempo de la carabela,
y tiempo de Colón que se cuela.
Tiempo donde el indio recela,
y tiempo de comerse la suela.
Tiempo de encender la candela,
tiempo de tu abuela, la ciruela,
y tiempo que vuela, que vuela.
Tiempo del quién es quién,
tiempo del jú is jú,
tiempo del Marabú,
con el ú;
tiempo del Avenida,
tiempo de ir por Florida,
y tiempo de ir sólo de ida.
Tiempo de entrar al Di Tella,
y tiempo de Mesejean y Cancela.
Tiempo del pop,
tiempo del nop
y tiempo de la sop
para el nen.
Y tiempo sin tiempo, también.
Tiempo del pintorqué pintor,
y tiempo sin color.
Tiempo de la aguja del cacto en estío,
y tiempo en que el hielo se amorata de frío.
Tiempo del bikini,
tiempo de la faja,
tiempo de irse a baraja,
tiempo de entrarse en la caja,
tiempo de mirar desde abajo la laja.
Y tiempo de una calor que te raja.

Vanidad de vanidades y todo vanidad:
he visto que la calor es psíquica
y el calor es somático;
que alguna chica es ríquica
y algún muchacho errático.
Y he visto el veo veo qué ves
jugar al oficio mudo entre tres
con la rosa negra del deseo del revés.

Vanidad de vanidades y todo vanidad:
he ahí que leí los libros antiguos,
y “Vi que el sabio tiene sus ojos en la frente”,
dice Cohelet;
y yo digo:
más bien equivocado.
O a la moda asiria, quién sabe.

Vanidad de vanidades:
los asirios de antes no usaban gomina.
Aceites,
pomadas,
ungüentos
y fritos del oloroso nardo,
eso entonces se estilaba.
Pero daba mucho olor a turco.
Tenían los ojos en el pelo,
bigotes en los codos,
rodillas con melena.
Cuando fallaba una guerra podían
contratarse como alfombras.
Eran mejores en eso
que los armenios y persas
y el llovido galgo afgano.

¿Y qué fue de los asirios?
Las hicieron y se asaron.
¿Y otras gentes con ojotas
que se pusieron las botas,
las mojaron
y creparon?...
( de krepieren, en germano).
Porque nada hay peor que la maldad,
sobre todo si es de buena calidad.

He visto que uno vuelve
siempre de las mismas cosas:
el baño cada día –no en Europa–
afeitarse,
sacar de la heladera la leche,
el jugo de naranja,
ejercer la gimnasia cotidiana:
encogerse antes de salir,
buscar la voz de locutor
en un armario,
inflar el pecho en público.

He visto que la caridad es calidad
(y la calidad es caridad
en nuestra industria)
pero la cantidad no es castidad.
Ningún día trae su mejora,
todos traen su peora.
No hay punta de eje que no se rompa,
ni embrague que no se gaste.
Y uno se queda en la calle
mirando las tinieblas exteriores,
las estrellas en racimo,
la banquina o el asfalto.

¿Qué vale más que el silencio?
Pero no el silencio en la ciudad,
bajo el cartel que se enciende
y se apaga
y se enciende
y se apaga
clic
en el hueco del sonido muerto
y dice
Pipí-Cola.
¿Qué vale más que la luz?, le dije a mi alma.
Pero no la luz en la ciudad,
que corroe la sombra apaciguante
y crea el delirio del relámpago
con su chirrido
luminoso.

¿Qué consuela más que el vino?
Vanidad de vanidades,
ya no tiene doce grados,
ni sombra del tenor alcohólico
que caldeaba la sangre
y exaltaba las manos.

¿Y qué son las poliamidas?
Moléculas de cadenas largas,
singularmente flexibles,
cuyos copolímeros diversos
invadieron nuestros ojos
comenzando
por las piernas de mujeres.

Así anda el pobre mundo.
Con nylon, dacron, orlon,
poliésteres y acrílicos.

Y no olvidemos el antron.
Todos monómeros importados.

Vendepatrias.

Defendamos la tejeduría doméstica.

Una generación va y otra generación viene.
Cambiaron los tiempos,
cayeron todas las hojas
del almanaque juliano.
Y el gregoriano se gasta.
Mil novecientos sesenta y siete terminó;
concluyó mil novecientos sesenta y ocho,
¿que podemos esperar
de mil novecientos sesenta y nueve?
Todos los años se acaban
menos uno.
Conozcamos los remedios:
portar la figa, tocar madera,
inaugurar la luna,
programar el veraneo
de mil novecientos setenta.

Los días son iguales a los días.
Un día, se bien se suma,
llega a las veinticuatro horas,
a mil cuatrocientos cuarenta minutos,
ochenta y seis mil cuatrocientos segundos.
La verdad, creía más.
No conviene exagerar las cuentas:
los segundos son tan chiquitos.

Consolémonos:
siempre amanece al despuntar el día,
aunque a veces más temprano;
más valen cien pájaros en manos
que uno volando;
y mejor ser rico y sano
que pobre y enfermo.
Como asegura el Hilario.

Una generación va, y otra generación viene.
Y así el mundo se mantiene.
Nada hay de nuevo bajo el sol.
Ni en nublado.
–Yo, Salomón, venido a menos
por la sílice de las edades
que muele las grandezas,
no rey de reyes,
ni Salomón de Salomones,
ni salmón de salmones,
ni pez de peces,
ni siquiera, ay de mí, Salomón Guggenheim;
Salomón, apenas, dueño de una tienda de sedas
en la calle Lima,
escribí estas cosas
mirando la ciudad que empieza con B.
¡Ay Ba, ay Ba,
ay Babilonia
que se menea!

–¡Ayayay B.A.!

–Ahí oigo a Jeremías.

5-VI-69





Basilio Uribe (Buenos Aires, 1916-1997). Poeta, docente, crítico de arte. En poesía publicó: Libro de Homenaje (1940), Año del amante (1943), Los días (1959), Corona de María (1961), Vida de Hombre (1965), Edipo etcétera (1971), Relaciones humanas (1976), La ballena ( 1981), Antología inédita (1984), Minuendo (1990), La mirada de abril 1991), Libro de sonetos (1993), La huella de su paso (1996), Antología vitae ( 1997).