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martes, 25 de junio de 2013

Víctor Toledo: DEL MÍNIMO INFINITO.



Víctor Toledo



















ESPEJO BURLÓN

Espejo burlón el universo cambia
Siempre que cambia nuestra mirada
Se mueve según nuestra razón
(Luz en ruinas, pirámide sin pira)

Es pez ismo
                   sin istmo
                                 cinismo
                                               espejismo

Que se aleja como el arcoíris
Si estamos a punto de alcanzar su punta
La olla del tesoro, el hoyo negro
El hoy de la cascada de oro

¿Dios no juega a los dados?
Si juega
El Azar es el dios de Dios

El Universo que engloba todos los universos
Es el punto más pequeño
Un detalle suele derrumbar
El curso poderoso de la historia
La estrella muere para nacer una mariposa
La brisa cuántica refleja el reflejo
De la sonrisa en los ojos del Creador
Su guiño ironiza la relatividad
(Lisa Monalisa).
Los hoyos negros son el polen
De astros que se abren
                                          son la prole
De un universo y una blanca constelación
                                                                   que dio a luz
En la alcoba silenciosa del Origen.

Pero los hoyos negros de las palabras
(Y los lunares en las mejillas blancas de las hojas)
Eligieron los versos a la estrella.


DICEN QUE EL UNIVERSO

Dicen que el universo
Es un puñado de arena que arrojó Dios
A los ojos de los hombres
Cuando se bañaba en las playas del infinito
Que no se sabe si se expandirá eternamente
O si se contraerá
                               ¿de vuelta?
                                                     arrepentido.


¿Puede esta afilada pedrada de palabras
-Contra las frágiles mallas cargadas de ilusiones-
Rebotarle
Como vaso que el ebrio estrelló
Como un búmerang
Como un yoyo
O continuar el vuelo sin fin del súper yo?

¿Y si de pronto cayera como parábola agotada?
Como un puente entre lo que no pudo ser
                                                                  y el ser?


¿O si Dios escupió
Y la arena se volvió astilladas semillas del sol?
Puede que esta arcilla los brillos sólo Sea
Que reflejan la mirada de Dios
Bañada por el mar.


LAS IDEAS DEL SER

Las ideas del ser
                                surgen y se van
Para volver saltando entre las épocas
Blancuzcas cercas de pocas epopeyas.
Finos delfines muertos de risa
Entre sus destempladas notas y sus fines.

Lo único eterno es la Duda
(Dios, Existencia, Buda) La Cifra
Que no cuadra en esta cuenta
Siempre por un gramo no coinciden
La arena luminosa y las estrellas.

Algo falla
El No ser del que Platón hablaba
El puente para volver a comenzar
A pensar en el Ser
                                   el movimiento
Que lo sostiene en realidad:
Sabiéndolo nos necesita
-Nosotros a él-
De la fe pura para poder seguir.
Esto sostiene la roca del mundo
La Verdad está siempre detrás
Forma que informa todo lo informe
Inmanente imán de imágenes sinuosas
Ligera esfera oleaje de cristal
Pompa de jabón tornasolada
Hundida y sumisa
Unida y sumida
En su misma perspectiva.


SI EL TIEMPO Y EL ESPACIO

Si el tiempo y el espacio
Surgieron de una vibración de cuerdas
Tan pequeñas (protones del protón)
Que el universo brotó de paradoja
De lo que no se puede concebir
Irracionalidad de la razón:
Tan pequeño que fue inmenso
Tan inconmensurable que se diluyó
A sí mismo se tragó.
¿Era la lira de Orfeo?
De la nada quería ofrecer la vida
El delta de los tensados ríos
Las suaves colinas de la casa
Y el primer sonido: Om
Con su eros que retorna amándose a sí mismo.
Omeros: -sensualidad cósmica-
Todo es como dijo el Dragón:
Soma Somos amoS
La l es líquida la doble l: llueve
La L es ala la doble L: ave.
El universo era tan deforme, torpe y solitario
Que desde su motorizada silla
Aristotélica(mente) se imaginó
Ligero y hermoso, acompañado
Autoensamblándose infinito
En vertiginosas imágenes:
Las rayas del tigre:
                                   ráfagas de viento
Que abandonaba el águila en el nido de la luz
La cascada amamantó la nube
Que la originaba:
Obvio que ala y ola, hola y halo.
El mimetismo fue la sinestesia:
La luz aleopardada
La sabana moviendo astutamente
Su amielada melena de león...
Antes de la letra A (u O) está el Aleph (Dios)
Y antes del Aleph: ¿Yo(h)?
En la palabra Dios se esconde el Paraíso:
La Delta de la fertilidad (Eva, la puerta, sus dos ríos)
La I la Yod, del Yo
La O del origen (la nada, el infinito) y
La S del soma (la manzana) y la serpiente.
Oíd:                Soy DioS:        dí O


RUEDA DENTRO DE LA ROCA

Rueda dentro de la roca
Rododendro
Acorde grave aligerado
Ligera ave de alas de agua
La memoria del cosmos
Espeso mar del alma
Tumor del cerebro espiritual

Mas al hombre dios otorga
Su cobija de piedras
La gruta es un ovario, es un sudario,
Un cristal clásico y un ágata barroca

Su rudeza, su dureza
A través de lo inerte de la piedra
Escarba la inmortalidad de lo que asalta
Y resulta con la inercia

Hacia arriba caen las catedrales
Estalactitas
Que vitrales encienden estelares

Es una piedra el Cosmos
Estrella la ventana

(Por seguir la forma del espacio
Caen las piedras
Y por eso una mano detiene siempre la caída
No hay caída
Todo está sostenido por partícula divina)

Ya seas roca, rosa, cielo o tierra
Tu presencia en el aire (piedra bruta)
Es inmanente

La lengua de piedra
                                     Brota frases de agua
Sintaxis de galaxias borbotea
Palabras de piedra
                                   Lanzan lenguas de agua
Surgen astros en cascada
Miradas de palabras:
Abracadabras montados en los estros
Siniestros antros de la piedra
Prendiendo rostros de la forma
Miríadas de alas de hadas trasparentes
O coturno de astros del nocturno
Talón que el telón de su ostra prolifera
Aroma enredado por la tela
De un cuásar en los dedos desdentados del azar:
Otelo que en hotel cela su cielo

Pues inmensa  o pequeña cada piedra
-Ni quien pierda-
Regular o sin forma
Rodando o detenida
Cantando o de canto
Petra Pérez
O Pedro Portinari
Se respeta mutuamente
Y cada una
guarda una gota, un río
Un océano de llamas
Y es el Centro

En el centro de la Tierra hay una rosa
Y muy dentro de esa gruta hay una luz:
En el ágata azul un diamante está escondido
En el cetro sueña y suena el destello de una piedra
Es el cielo su reflejo
Y sus brillos los océanos
-Una honda estrella onda-
Donde crece -rosazul-
Un secreto pensamiento.


PARA BEDZHE[1]

Observo felino                                                                                       
los movimientos de dios
cómo una nube besa otra nube
y el azul me observa
cuando me da la espalda

desliza felino su feroz feracidad:

Solríe la plenitud
y las cosas desbordadas
                                          con la larga luz del ala
inflamadas con el salto
del ciervo que cruzó el asombro
-la sombra errante del edén-              
                                                 quedan calladas
ardiendo encalladas al instante
-al ave Roc
                      la leve roca sumergida de las nubes-
húmedas de la mirada que se alarga
                                                            hasta mis manos
para incendiar la página
la hoja azul del día:

¿El Sueño? ¿El Despertar?

Desliza felino su feroz feracidad.


PARAFRASIS SUFÍ

Descansa dentro de una piedra
El sueño de Dios.
Se eleva en una nube
Hasta el follaje verde
Del árbol que despierta
En el brahma(r) del mar
El ladrido del sol
Y el grito azul de la gaviota:
La Poesía:
                        Forma del Silencio
Silicio de la forma
En que labra conciencia
El Viento de Oro.
 


Víctor Toledo (Córdoba, Veracruz, México, 1957) Poeta, ensayista y traductor. Ha publicado entre otros títulos: Poemas del Didxazá (1985), La casa de la nube (1996), Del mínimo infinito (poemas 1977-1998), (1998), Ronda de hadas en la noche de San Juan, (Nueva York, 2007). Ha traducido del ruso a  Osip Mandelstam y  Boris Pasternak.
Colabora en publicaciones especializadas de su país y del exterior y  ha obtenido diversos premios por su labor poética.




[1] Mi hijo, su nombre significaTigre en zapoteco (didzhazá).