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lunes, 10 de junio de 2019

César Vallejo: Poemas en prosa




César Vallejo


























La violencia de las horas

Todos han muerto.
Murió doña Antonia, la ronca, que hacía pan barato en el burgo.
Murió el cura Santiago, a quien placía le saludasen los jóvenes y
las mozas, respondiéndoles a todos, indistintamente: Buenos días,
José! Buenos días, María!

Murió aquella joven rubia, Carlota, dejando un hijito de meses, que
luego también murió a los ocho días de la madre.

Murió mi tía Albina, que solía cantar tiempos y modos de heredad,
en tanto cosía en los corredores, para Isidora, la criada de oficio,
la honrosísima mujer.

Murió un viejo tuerto, su nombre no recuerdo, pero dormía al sol
de la mañana, sentado ante la puerta del hojalatero de la esquina.

Murió Rayo, el perro de mi altura, herido de un balazo de no se
sabe quién.

Murió Lucas, mi cuñado en la paz de las cinturas, de quien me acuerdo
cuando llueve y no hay nadie en mi experiencia.

Murió en mi revólver mi madre, en mi puño mi hermana y mi hermano
en mi víscera sangrienta, los tres ligados por un género triste de tristeza,
en el mes de agosto de años sucesivos.

Murió el músico Méndez, alto y muy borracho, que solfeaba con su clarinete tocatas melancólicas, a cuyo articulado se dormían las gallinas de mi barrio, mucho antes de que el sol se fuese.

Murió mi eternidad y estoy velándola.


El momento más grave de la vida


Un hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida estuvo en la batalla del Marne,
cuando fui herido en el pecho.

Otro hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida, ocurrió en un maremoto
de Yokohama, del cual salvé milagrosamente, refugiado bajo
el alero de una tienda de lacas.

Y otro hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida acontece cuando duermo
de día.

Y otro dijo:

—El momento más grave de mi vida ha estado en mi mayor
soledad.

Y otro dijo:

—El momento más grave de mi vida fue mi prisión en una cárcel
del Perú.

Y otro dijo:

—El momento más grave de mi vida es el haber sorprendido
de perfil a mi padre.

Y el último hombre dijo:

—El momento más grave de mi vida no ha llegado todavía.



César Vallejo Poeta (Santiago de Chuco, Perú,  1892-París, Francia, 1938)