martes, 18 de junio de 2013

XXVII Encuentro de Editores Independientes












Edita es un foro de ámbito internacional que se celebra en la localidad de Punta Umbría (Andalucía) en España, desde el año 1994.  Este foro reúne cada año a editores independientes y ediciones alternativas de carácter cultural para dar a conocer su trabajo y exponer nuevas fórmulas de distribución y difusión de las publicaciones. Es un escaparate singular de las nuevas tendencias del arte y la literatura, y al mismo tiempo es un punto de encuentro e intercambio de experiencias donde los editores promotores de la bibliodiversidad y la cultura alternativa tienen la oportunidad de dar a conocer sus últimos proyectos así como plantear nuevas formas de colaboración y cooperación en el terreno de la edición. En su programa se oferta además una amplia gama de formas de intervenir: ponencias, mesas redondas, presentación de publicaciones, proyecciones de vídeo, recitales poéticos, performances, conciertos, exposiciones, instalaciones, etc.
Edita tiene sedes en Colombia, Brasil, Portugal y México, en donde se celebra desde el año 2010. Para ello contamos con el apoyo y coordinación del Grupo Editorial Endora y RIEPA (Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos)

miércoles, 12 de junio de 2013

Claudio Daniel: 2 Poemas.



Claudio Daniel
















Flor Occipital

Flor occipital es el nombre de la cabeza.

Líneas, volúmenes.

Una escritura de huesos, nervios,
orbes, recuerdos.

Palabras que se perderán en algún lugar
que evitas.

Escenas que surgen de repente
como lagos, cristales,
pequeñas facas
blancas.

Una cobra que no es el nombre que escurre de tus labios.

Árbol que no dice más ni menos
que
esto.

¿Tiene un aprendizaje para la locura?

Trituras un insecto entre los dedos
pero la sensación
permanece.

Es un escalofrío que no puedes explicar.

Fibras, son todas fibras de un tejido milagroso.
Un tapete oriental
en forma de riñón,
donde somos un minúsculo detalle,
hormiga que cabalga en el lomo de un dragón.

En la palma, el pulso, la piel,
pensaste haber sentido los juegos de la noche,
manos fugadas, voz enmudecida,
Ningún tablero
o peón.

Esta no es la cara de un sueño,
menos luz, ninguna membrana,
carajo, gritas
a los tuétanos del pan.

Hormigas de nadie cruzan de un lado a otro
el cantero
del jardín.

Existe una ilusión del amor y de los dientes, dientes, dientes.

Porque todo es real.

Una piedra que explota en las sienes.

Una Tierra en forma de cáliz.

La palabra que se reproduce como las aves en el Palacio de la Diosa de la Luna.

El sentido es apenas la sombra.

Soy el hambre de una claridad que nunca ocurrirá.
Porque los ritmos, los ritmos, los ritmos.
Porque la risa de la perra.

Celan y la “locura abierta de un poro"

Ninguna Salida para Lugar Alguno

Cangrejos extraviados en la lluvia, un cuadro, un nombre
que no es la cobra
que no escurre
de tus labios.

Jugarse la sombra en busca del sentido de mascar hojas de cobre.

Jugarse la sombra en busca del íntimo escarabajo
tatuado en la concha
de la Señora Lengua.

Jugarse la sombra porque la piedra es más que el grito es más que la
ardilla es más que el disturbio
aullido
de alacrán.

Escribir poesía no es un trabajo para hombres delicados.

Flor occipital es el nombre de la cabeza.

Aquí están todos los juegos, todos los mapas, todas las palabras,
incluso aquellas por inventar.

Flor occipital es el nombre de la cabeza.

Tu voz.

Tus caras.

Tus mandalas de ternura y escarnio.

La desfiguración de líneas en el cuerpo convulsivo, haciendo saltar lémures.

Esmeralda.
Todo se inicia y se acaba con el encantamiento de esmeralda.



Hormiga


Pequeño dragón
doméstico.

Cabeza embarazada
de hibisco.

Rústico abdomen-
hongo.

Excava lo incierto
de los días,

para la trilla
vertical

del salvado, furia
y hojas.

Carga sus muertos
en la espalda,

con precisa
geometría

de fábrica
fúnebre.

(de: Figuras Metálicas, 2005)
A la memoria de Rodrigo de Souza Leão, 2011.


Traducción: León Félix Batista

Claudio Daniel (São Paulo, Brasil, 1962) Poeta, ensayista, traductor y periodista. Ha publicado los libros Sutra (1992), Yumê (1999), A sombra do leopardo (2001, vencedor del premio Redescoberta da Literatura Brasileira) y Figuras Metálicas (2005), y los cuentos de Romanceiro de Dona Virgo (2004).  

lunes, 10 de junio de 2013

Pablo Seguí:Poemas.





Pablo Seguí




 





Viajó. No estoy con ella.

(Nadie viene a besarme,
torso desnudo, de
la pieza que, vacía,
sólo acumula libros.
Nadie pregunta por
los lentes, ni acaricia
a la gata, ni le habla.)

Viajó. Ya volverá.

(La sábana, caída
de la cama, y hojitas
de albahaca en la cajita
de los elefantitos:
de la pieza llegaban
palabras como naos:
amor, dulce ventura.)

Viajó. ¿Regresará?

(Esa pieza: sitial
de lujo de la acedia
siempre posible, angustia
-aliada poderosa
del insomnio-, terrible
catafalco del tedio
y el rencor: florecela.)


Ella quiere otra cosa,
a veces, que lo que
yo quiero, nada más.

Pero ¡cómo me duele,
ahora, que se muestre
indiferente, lejos!

Canción, decile que ardo,
que humeo negramente,
que mis labios se agrietan.


Yo sé que las palabras
ni las fotos podrán
tenerte nunca. Que
el beso que nos dimos
anoche se conserva
apenas, desleído
por la ingrata memoria.
Que esa risa que estalla
de repente en tus labios,
y que yo no manejo
ni aunque lo intente, surge
cuando quiere o querés;
que es inútil grabar
para los venideros
ese tacto a distancia
que sonriendo me ciñe.
Somos ese detalle
que el otro guarda, que
recuerda, del que abjura
o por el que suspira
o se alegra. Es posible
que ahora que dormís
no me tengas presente:
soñás, quizá, con una
minuciosa manada
de elefantes a punto
de entrar en un bazar;
o con esa perrita
que te daba la pata
anoche. Lo que sí
es cierto es que, callado,
y cansado, y desnudo,
escribo sobre vos.
Y lo más cierto es que
estas pobres palabras,
que leerás mañana
por la mañana, con
un mate, a las corridas,
jamás conseguirán
mostrar el modo claro
en que tu cuerpo luce
de noche al descansar.
Todavía más cierto
es que no importa. Puede
que el futuro no sepa
nada de vos, ni de
tus labios rumorosos.
Los míos guardarán
su forma, su tibieza,
su increíble dulzura.
Ya no puedo olvidarte,
señora que ha logrado,
sólo con ser, hacer
de estos días un mundo.


Te vas a levantar, querida, dentro
de un rato. Tempranito: tenés pruebas
que corregir. Dejaste
para el final hacerlas, como siempre
que un libro se te vuelve necesario:
un libro, tu perrito, el marco que
pintaste con amor.
Así es la vida: un tiempo
moroso que agotamos en hacer
lo que nos gusta; lo demás, de un saque
lo resolvemos (ya
lo señaló del porteñismo el hijo
de Baldomero). Ahora, allá en la cama,
soñás con algo que seguro no
recordarás al despertar. Iré
a la Del Plata a por
criollitos calentitos, y serás
de nuevo reina en La Babía... Casi
que voy y te despierto: ¡escribo sobre
alguien que no soy yo!
Materia inexplorada de que podría hablar
hasta el fin de los tiempos. Un besito. 



Pablo Seguí (Córdoba, 1973) Poeta. Ha publicado los libros: “Los nombres de la amada" (1999),  "Claves y armaduras" (2005) y  “Naturaleza muerta” (2011).  Administra los blogs El Bakelita, La lección de piano y Anotaciones-Tamarit.

sábado, 1 de junio de 2013

Andrew Motion: Publicar en los Muros.

What If?, poema de Andrew Motion, 2007.
Reproducido en uno de los laterales de  un edifico
de la Universidad de Sheffield Hallam, Sheffield
Inglaterra.
Esta publicación en una pared se llevó a cabo durante
el festival de poesía Off the Shelf Festival of Words.
El único festival que imprime textos en las paredes.


Shelley Hallam University, Sheffield.

jueves, 30 de mayo de 2013

Juan Liscano: América.




Juan Liscano

















Dije, maíz. Generaciones de indios fueron rescatadas
                                                                          /del olvido.

Dije, palma . Largas elaboraciones de tejidos, milenios
   de substancias fibrosas ataron al pasado con el presente.

Dije, arcilla. Se mostraron las tinajas de hinchado vientre
   de mujer encinta, los platos y cazuelas como discos solares
                                                       /arrojados hacia el porvenir.

Dije, río. Fluyeron las aguas del diluvio. Fueron ahogadas las razas.
  Sobre las primeras tierras emergidas y chorreantes, cruzó un pájaro.

Dije, selva. Torrencial follaje, explosiones de verdor, vahos zumbantes,
   tibieza de matriz. El silencio sin rostro y con cuerpo de hormigas voraces,
   aullaba entre pieles de sierpes como vainas caídas de los árboles.

Dije, llanura. Giraron embudos de vientos negros.
  Se quebró una luz de cristal o de leño seco. Un
  espejismo de mercurio relucía en  el horizonte.

Dije, luna. Brotaron fuentes e hilillos de leche,
   se abultaron humedades, proliferaron hongos,
  mohos, légamos y de escucharon grandes caídas de agua.

Dije, mujer. Un tallo de venas rotas echó flor.

Dije, hombre. Se alzaron escudos y macanas, brillaron filos
  y puntas de hueso, flotaron los plumajes, pero en alguna parte
  del combate se abrió una mano como delta.

Dije, sol. Truena el verano, un ave deslumbrante e invisible
  pasa y sólo se mira su sombra. Muestra el cielo una faz roja
  y rugiente.

Dije entonces, Dios, comiéndome las palabras, con la lengua
  volteada hacia adentro y con los ojos vaciados.

El amor era un tigre en acecho.

La muerte se acercaba lentamente bajo una nave
  de árboles estrellados.

Los negros

Avanza un negro, avanza por la orilla
de un cocodrilo, de una sierpe roja.
Viene del mar, del vientre de unos barcos,
llega sin nombre y lleno de su exilio.

Un negro doble, trino, igual al prójimo;
dos negros, mil, cien mil están llegando.
Dioses, tribus, idiomas confundidos,
muchedumbres que son tan sólo un hombre.

Puede mirarse un negro en otro negro,
mirar la misma imagen del infortunio,
reconocer el mismo viaje a ciegas,
la misma pena en lenguas diferentes.

Les cortaron los pasos, les cazaron,
les clavaron las huellas y caminos,
les echaron del sol, del pez, del búfalo,
y cayeron al suelo, al pozo, al piojo.

Rodaron hombre abajo, mundo abajo,
rodaron hasta el fondo de las naves
hasta perder sus nombres:
la identidad de planta, bestia y cosa,
la del ancestro aullante entre las máscaras.

(de Nuevo Mundo Orinoco, 1959)





Juan Liscano (Caracas, Venezuela, 1914-2001) Poeta y crítico venezolano. Director de la editorial Monte de Ávila, entre su obra poética destacan los títulos Nuevo mundo Orinoco (1959), Cármenes (1966) y Fundaciones (1981). Asimismo ha escrito los ensayos Panorama de la literatura venezolana actual (1973), Espiritualidad y literatura: una relación tormentosa (1976), Los fuegos apagados (1990) y El origen sigue siendo (1991). En 1990 publicó Antología personal, un recorrido por su trayectoria poética.





lunes, 27 de mayo de 2013

Cine Documental:La Historia Invisible.










La historia invisible pone en pantalla a los que buscan descubrir un relato largo tiempo negado.
Hoy Anahí sueña con los ojos abiertos. Ella es docente y vive en la ciudad de Gral. Roca; comparte su experiencia de recuperación de la identidad y la cultura mapuche junto con los otros protagonistas del film -obreros, empleadas, artesanos-.
¿Quiénes son hoy los mapuches?, ¿en dónde viven?, ¿cómo se recupera una identidad ancestral que pueda expresarse en el presente por fuera de los estereotipos y los modelos folklóricos? Estas son preguntas que los protagonistas se plantean a lo largo del film, para contar que la historia del país todavía tiene páginas en blanco.

La historia invisible es una producción de grupo de boedo films dirigida por Claudio Remedi. Fue filmada a lo largo de dos años en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Neuquén y Río Negro. Como se hizo con largometrajes anteriores del grupo, Fantasmas en la Patagonia y Agua de Fuego, la primera proyección se realizó para los protagonistas de la película el 12 de octubre pasado en General Roca y Neuquén, dos de las localidades en que se ha filmado. 

Selección Panorama Documentaire en el Cinélatino, 25èmes Rencontres de Toulouse, Francia

Ficha técnica:
Dirección y producción: Claudio Remedi | Dirección de Fotografía: Lucas Martelli | Diseño de producción y Montaje: Gabriela Jaime | Diseño de Sonido: Horacio Almada | Producción en rodaje: Oriana Tizziani | Música: Catriel Guerreiro y Manuel García. Duración: 80 min. Año 2012.

Claudio Remedi