viernes, 2 de abril de 2021

Robert Frost: 3 poemas

 

Robert Frost (1874-1963)





















Entrá

Al acercarme al abismo del bosque,
— ¡Oigan! — el canto de un zorzal,
Pero si afuera caía la tarde,
Adentro estaba oscuro.

Demasiado oscuro en el bosque para un ave,
Para hallar, en un juego de alas,
Un mejor lugar para pasar la noche,
Y sin embargo podía seguir cantando.

La última luz del sol,
Que había muerto en el oeste,
Aún vivía para una última canción
En el pecho del zorzal.

Lejos, desde una oscuridad de columnas,
La canción del zorzal voló —
Casi como una llamada para entrar
En la oscuridad y el lamento.
Pero no, estaba yo afuera por las estrellas;
No habría entrado,
Ni siquiera aunque me lo hubiesen pedido;
Y nadie lo había hecho.

Miedo a la tormenta

Cuando el viento trabaja contra nosotros en lo oscuro,
Y apedrean de nieve
La ventana de la habitación baja por el este,
Y susurra con una especie de ladrido cansado,
La bestia
—“¡Fuera de acá, fuera de acá!” —
No siente ningún forcejeo interior que la empuje a salir,
¡Ah, no!
Cuento nuestra fuerza,
Dos y un niño,
Aquellos de nosotros aún despiertos y forzados a notar
Cómo el frío hace temblar cuando el fuego finalmente muere,
Cómo se amontona la nieve,
Atrio y camino indistinguibles,
Incluso cuando el confortable granero crece a la distancia,
Y mi pecho alberga una duda:
Si estará nosotros resurgir con el día
Y salir salvos sin ayuda.

Un arroyo en la ciudad

La casa firme permanece, aunque negada a encuadrarse
En la nueva calle de la ciudad que debe vestir un número.
¿Pero qué hay del arroyo
Que mantuvo a la casa como atrapada en un codo?
Yo pregunto como alguien que conoció el arroyo, su fuerza
Y su impulso, que mojó la extensión de un dedo
Hasta salpicarse los nudillos, que descartó
Una flor para probar el lugar donde se cruzan sus corrientes.
La hierba de la pradera puede taparse con cemento,
Privarla de crecer bajo el pavimento de un pueblo;
Los manzanos, a las llamas del hogar de piedra.
¿Sigue sirviendo a un arroyo el agua del bosque?
¿Cómo deshacerse de una fuerza inmortal
Que ya no es requerida? ¿Frenarlo en su origen
Y vaciar en él cargamentos de ceniza? El arroyo fue tirado
Bajo piedra a una profunda celda de cloacas
Para continuar la vida y el flujo en fétida oscuridad —
Y todo esto sin haber hecho nada
Excepto olvidarse de andar con miedo, quizá.
Nadie sabrá, excepto los mapas viejos,
Que por el arroyo el agua corría. Pero me pregunto
Si de su eterna estadía bajo tierra
Los pensamientos no se habrán levantado
Para impedirle a la nueva ciudad el trabajo y el sueño.

Extraído de: Robert Frost, Complete Poems of Robert Frost, Holt, Rinehart and Winston, 1964. Versión de Guillermo Romero von Zeschau y Adrián Bollini.
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Robert Frost (San Francisco, 26 de marzo de 1874 - Boston, 29 de enero de 1963), uno de los poetas estadounidenses más notables del siglo XX. Vivió brevemente en Inglaterra, donde publicó dos de sus obras capitales, A Boy's Will (1913) North of Boston (1914). Poco después regresó a Estados Unidos y se dedicó por completo a la escritura y la enseñanza. Se le concedieron prestigiosos premios como el Pulitzer de Poesía en cuatro ocasiones y obtuvo el máximo reconocimiento público en los últimos años de su vida al ser condecorado como poeta laureado. Su poesía es célebre por reflejar con profundidad la atmósfera rural norteamericana donde el hombre está obligado a convivir con un severo mundo de árboles, nieves, ríos y tragedias personales.
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Guillermo Romero von Zeschau (Corrientes, 1989), poeta y traductor. Ha publicado los volúmenes de poesía Portátil (2013) y Mascotas y vegetales (2015). Entre sus traducciones publicadas están Poesía 1910-1920 (2015) de Gottfried Benn y Hugh Selwyn Mauberley (2016) de Ezra Pound, esta última en colaboración con Adrián Bollini.

Adrián Bollini (Bragado, Buenos Aires, 1988). Poeta y traductor. Publicó por Alción editora (Córdoba) los libros de poesía Escritos de Dédalo, Sísifo y Pandora (2009) y Ascética de Heuzek (2015).
 

jueves, 1 de abril de 2021

Lawrence Ferlinghetti: "The concrete is the most poetic"

 


Miguel Ángel Real: Poemas

 

Miguel Ángel Real










POEMA PARA NO RECOBRAR EL TIEMPO

                                                                              Para Esteban Moore

El silencio tiene la virtud de apuntillar la luz.
Como un arte de cetrería, es mezcla
de técnica, de paciencia en el adiestramiento
y de algo innato, tembloroso, que no se pierde nunca
por muchos atardeceres que las bocas aclamen.
El silencio, que es casi lo mismo
que esos sonidos de vida
-cuanto más latentes, más inaudibles-
que inundan las casas
y plantean enigmas a la textura de los tímpanos.

Echo de menos el traqueteo de trenes que no terminan,
el cansancio del aire que se enhebra en el pelo
imponiéndole un ritmo más llevadero a la carótida.
El impulso del viaje merece el riesgo del no-regreso,
un valor que aniquilamos con la conciencia de ovillo
que se inculca y se infiltra lentamente desde niños
para evitar encuentros con vértices que son espejismos
y estertores de venenos que nadie concibe.

Se me olvida alejarme, y bajo una pretensión de halcón
en mi osadía de plumas congeladas vuelvo a la pitanza
que sostiene el puño familiar y el fieltro del guante:
cuero, vuelo detenido, boca que no sabe, sílaba hueca.

Los paisajes resuenan si son amplios de tiempo:
los días se merecen más respeto de cambio, un abigarrado
mármol que se modela si se quiere y que habla,
un rastro de buril que fue movimiento y potencia,
plan de cambio, transformación sin ciencia.

Los paisajes son hoy tan solamente un concepto
y adormilado en el deseo de un silencio impuesto 
pierdo la razón de querer ser un cazador de nuevo.



CON LA INTENCIÓN DE VOLVER

                                                              Para Jesús Cárdenas, en Carmona.


El blanco es ficción, ganas
de saber huir en el temporal
hacia calles de una luz que se concibe
desde la tramoya de siempre,
la del cansancio que aleja 
los días y es metamorfosis,
no esperanza sino una forma
de confiar en la suerte que
se adhiere a los dioses renegados.
Pensar blanco
entre acantilados como caídas en promesa,
pensar blanco
y poder volver sin intrigas ni
comentarios que perdieron su zócalo,
pasear blanco y ser cierto
para contradecir augurios de ahogos
y palabras de mostaza que forman
el artesonado triste y carcomido
de las torres sin sombra.




Miguel Ángel Real (Valladolid, España, 1965) Poeta, traductor y licenciado en filología. Es catedrático de español en el Lycée de Cornouaille de Quimper (Bretaña). Integra el equipo de redacción de CRÁTERA como Delegado de la revista en Francia.  Algunos de sus poemas en español han sido publicados en las revistas La Galla Ciencia, EL Coloquio de los Perros, Fábula y Saigón (España) en Letralia (Venezuela, incluyendo una participación en “Papeles de la pandemia”, antología digital) Santa Rabia (Perú) y en las publicaciones mexicanas Marabunta, El Humo y La Piraña, así como en la antología de poesía breve “Gotas y hachazos” de la editorial PÁRAMO (España, diciembre de 2017) y en las revistas francesas “Le Capital des Mots”, “Festival Permanent des mots” “Lichen”, “La terrasse”, “Revue Méninge”, “Touroum Bouroum”, “Météor” y “Recours au poème” poseen algunos de mis poemas en francés, originales o traducidos del español. Ha publicado los poemarios “Zoologías” (Editorial en Huida, Sevilla), en marzo de 2019 y Como dados redondos / Comme un dé rond (Editions Sémaphore, Francia), noviembre de 2019, edición bilingüe). Como traductor de poesía contemporánea en francés y español, ha traducido a más de cien autores en diversas revistas en Francia, España y América (Passage d’encres, Le Capital des Mots, Mange Monde, Recours au Poème, La Galla Ciencia, Crátera, El Coloquio de los Perros, Low-Fi Ardentia (Puerto Rico) o La Piraña (México). En esta última revista es director de las secciones “Le Piranha transocéanique” y “Ventana francesa”.
Traducciones publicadas :
- “Fauves” (Editorial Corps Puce, Francia), poemas del autor ecuatoriano RAMIRO OVIEDO (Trabajo conjunto con Marceau Vasseur, diciembre de 2017)
- “Erratiques”, poemas de ANGÈLE CASANOVA, fotos de PHILIPPE MARTIN. Edición bilingüe. Editorial Pourquoi Viens-Tu Si Tard, Francia, octubre de 2018
- “Les travaux de la nuit”, de PAUL SANDA. Edición bilingüe. Editorial Alcyone, Francia (diciembre de 2018)
 



Carlos Bègue: DE COPLA EN COPLA



Carlos Bègue  












    




Duro oficio el de vivir,

y cuando por fin se aprende

en la escuela del sufrir,

la Pelada nos sorprende.


Gasto inútil todo ardid

fabulado por la mente

para atrasar el partir

y transido mantenerse


en este mundo feliz

donde ordeñan los gerentes.

¿Vencido? Feo desliz

¡carajo!, a pagar con creces.


                                                        ####


Viernes Santo a mediodía

cae un fulano con hambre

a un fondín de Olavarría

en busca de buena carne.


El patrón de aquel boliche

tenía en la lista pescado

por ser cristiano apegado

al ritual de un día triste.


Miró torcido al cuitado,

marchó nomás una entraña

y con el primer bocado

ahí mismo estiró la pata.


Quien no frecuente los templos

y huye del agua bendita

tome nota de este ejemplo

y enmiende pronto su vida.

                                                          ####

A salvo están las vaquitas

nada falta en los galpones,

¡malaya! la suerte esquiva

si otros se comen garrones.


Cruz diablo a las caridades,

es asunto de chambones.

El ánimo tranquiliza

sentarse sobre millones.


Suponer que así es la vida

menuda sarta de errores,

antes bien es una fija

el futuro en los fogones.


Quien toda ayuda mezquina

y siempre niega favores, 

es más pobre que letrina

con puerta sin pasadores.


                                                         ####                                                                           



Amar a quienes nos aman

no tiene mérito alguno.

La cosa se pone brava, 

y es espinosa de suyo,

amar con la misma vara

sin dudarlo ni un minuto

al que nos odia con saña

hasta volverse perjuro.

Si estas cimas alcanzas, 

lejos de mundos oscuros

el odio que tanto daña

nunca influirá en contra tuyo.



                                                          ####



Cien cosas pretendo hacer

y otras cien tengo pendientes.

Si todas me dan placer

¿por qué la holganza me vence?


Trabajar hasta matarse

pareciera repelente.

Cada día al despertarme

de mi astenia soy consciente.


Cuando al fin gano la calle

me confundo entre la gente

a pescar aquel detalle

que al candidato revele.



El premio de mis afanes

está ligado a la suerte.

Entre tantos caminantes

¿Cuál me persuade que acierte?


Aquel turista elegante

de andar pausado, sonriente,

con la cartera colgante

será víctima imprudente.


Caben sorpresas puntuales

y lo tengo muy presente

cuando de corbata y traje

me alcé con botín luciente.


Al amparo de un garaje

corrí con premura el cierre

y rascando a fondo ¡diantre!

de gato enganché un sorete.



                                                           ####   



Me voy quedando sin cuerda,

corre el frío en mi espinazo.

No temo al hoyo en la tierra,

temo al seguro colapso

de nuestro hermoso planeta.

¿Querrán acaso salvarlo

los que aún ni pisan el barro?

Hoy nadie nos da certezas

sobre si están sentenciados

a derretirse en cadena

los glaciares siempre helados

y aquellas nieves eternas,

imán para aventurados.

Veo los bosques que vuelan,

aire y mar contaminados,

¿será el fin de las ballenas

con los pájaros sumados?

Los papeles se les queman

a quienes, empero, debieran

tener un mejor cuidado

de esta casa que da pena.

A imagen de Dios creados,

lejos de la paz fraterna,

¿por qué abonamos el caos?


                                                            ####



Los peldaños de la vida

son penosos de subir, 

una cuota de alegría

te impedirá sucumbir.


Quien se sueñe en una isla

deje las rías fluir,

vendrán ballenas amigas

sin ánimo alguno de huir.




Podrás montarlas sin pizca

de miedo a golpes sufrir.

Ya con el sol a la vista

la calle de habrá de aturdir.


De nuevo la orden maldita

tu jornada ha de tundir.

¡Ala! de prisa, de prisa,

hay peldaños por subir. 



                                                           ####



Amistades de lo lindo

tuve añares a mi vera,

fueron años de buen vino

y de fuego en la churrasquera.

Mi caserón entre pinos

todo el año era una fiesta,

sin protestas de vecinos

ni de noche ni a la siesta.

Todos tenían por sabido

que jugar a la paleta

requería un simple aviso

con el frontón a la espera.

Hoy los naipes son distintos

mis amigos se me niegan

al verme abajo y fundido.

Todo el mundo hace leña

del árbol si está caído.

Mas por no tenerlo en cuenta

lució fatal este olvido.

Para que amistad mantengas

las copas en el altillo.

Ya vacía la bodega

a las ratas da refugio,

la parrilla cenicienta

ni por asomo la miro.

Pienso qué gente de mierda,

cuántos tipos malparidos 

me rodeaban en las buenas.

¿Adónde habrán huido,

zorros de meada artera?

Mi vida sigo tranquilo

a base de verdura fresca,

galleta criolla de a kilo

y algunos guisquis berretas. 


martes, 23 de marzo de 2021

Carlos Nejar: poemas

 

Carlos Nejar




 





LA GENEALOGÍA DE LA PALABRA


Mi muerte comienza a madurar y después voy

a comerla como una pera, escupiendo el carozo y

después va venir una semilla con el mismo nombre

que va a crecer y madurar.


Pero ya no es mi muerte – es la sorpresa de la tierra

apenas – descendencia de una muerte futura.

Después las generaciones pierden de vista la propia muerte

que aparece como un hilo de agua en medio de las

piedras, visible a uno y otro profeta.


Pero nada afectará a la especie: la vida también fue

vista como un hilo de agua en medio de las piedras.

Sólo que no se podían distinguir los hilos y las aguas.

que conversaban entre sí, sin prejuicios. Y hasta

moraban juntos, una que otra vez.

Después mi muerte va a madurar de nuevo pero

no será de la misma naturaleza. Y aprenderé a hablar

con el mundo.

Y el mundo va a madurar como una pera y después

va a venir una semilla con el mismo nombre.

Y sin embargo, ya seré eterno.


[Inédito]



EL PODER ESTÁ SUELTO


El poder está suelto

Es un loco en las calles

un loco buenazo

en los palacios

y gubernamental

cerca de la aurora

Pero esta es de jardines

Impresiones digitales     cárceles

vilezas     violencias

en el alambre de secar

y secretos rencores


América de la aurora

donde aferré

el clavo de tu nombre

Y te     guardo

en sobresalto

y corro amedrentado

por el pecho


El poder está suelto

casa a casa

o en las armas

de un reino precavido


Está en el teléfono

oyendo el amor

y el sospechoso aire

de quien vigila

por los techos

sobornos de voluntad

o de fe silenciosa


América era un patio

donde retuve

mi     amor

en los labios


El poder nos juzgó

y el desvendado mundo

en nosotros

Está suelto el poder

– es un animal


América sembrada

en el relincho

de un caballo


¿Cómo agarrar el mar

sino en la playa?


América del mar

que me bañaba


El poder sólo se prende

cuando muerde

o esparce su mensaje


América yo excavo

otra América

yo excavo

las florestas

     este miedo

yo excavo

los remiendos

de la historia

excavo     excavo

el esclavo

que muele

la palma

de mis sueños

yo excavo

a tu abismo


y el ritmo

de lo que te llama


No hay corazón

igual al tuyo


Y te excavo


No hay poder

Apenas cómplices


[De Un país el corazón (1980)]



LA EDAD


Habló y dijo un pájaro,

sólo dos, una pequeña estrella.

Habló para que callásemos

y dijo amor, penuria, brevedad.

Y dijo     dijo     dijo

la edad     de la eternidad.


[de El saludo de las estaciones (1978)]



EL TIEMPO RUEDA GIRA


El tiempo rueda gira

gira girando el tiempo

pesa en el hombro el tiempo

tritura el tiempo y gira

recibe la muerte dentro

tritura el hombre dentro

sol que se desfibra

gira girando el tiempo

gira girando



CEDRO


Cuando despierta brota

cuando sueña muere

hombre humus tierra

cedro que se entierra

para el crecimiento

cedro que se entierra

tiempo


[De Libro de tiempo (1965)]


[de A genealogia da palabra. Antologia pessoal, San Pablo, Iluminuras, 1989]


Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2021.


Carlos Nejar (Porto Alegre, 1939), es poeta, narrador, traductor y crítico literario, miembro de la Academia Brasileira de Letras y de la Academia Brasileira de Filosofía. Graduado en Ciencias Jurídicas y Sociales. Entre su abundante producción (en poesía, narración, ensayo y libros infanto-juveniles, además de antologías y de traducciones de sus obras a varios idiomas) se encuentran Sélesis (1965), Casa dos Arreios (1973), Somos Poucos (1976), Fausto, as Parcas, Joana das Vozes, Miguel Pampa e Ulisses –poemas dramáticos– (1983), Arca da Aliança –poemas bíblicos– (1995), Todas as Fontes Estão em Ti (2000), A Chama é um Fogo Úmido –reflexiones sobre la poesía contemporánea– (1994), O Caderno do Fogo (2000), História da Literatura Brasileira (2007), O Túnel Perfeito (1994), Ulalume (2001), Menino-rio (1985) y Tumin, o Passarinho (2001). Carlos Nejar tradujo a Borges y a Neruda.



viernes, 26 de febrero de 2021

Lawrence Ferlinghetti: Los blues de la procreación

 

L.F (1919-2021) Técnica mixta del Maestro Spinetto














Oh sí tengo la tristeza de los blues de la procreación

porque eternamente estamos procreando procreando procreando

y no es ninguna novedad

no podrás detener

no podrás bloquear

no podrás frenar

la procreación

Simplemente seguiremos haciéndolo

ellos seguirán haciéndolo

como si no hubiera otro objetivo 

en la vida

No hay nada más que hacer en el zoo

ni en el último refugio

Es la última opción

en lugar de la adopción

Reproducite en vivos colores

y no morirás

Fotocópiate una y otra vez

y nunca morirás

Hacé copias de vos mismo

perpetúate

y viví para siempre

Tu inmortalidad

es la única oportunidad

de vivir para siempre

desde el vamos extiende tu ego

reconstuíte de inmediato

remodelate recrecete rehacete

clonate

hacia la eternidad

y tendrás muchas vidas

para entregarle a Dios y la patria

Así que hacélo una y otra vez

amante sobre amante

los otros sobre los otros

hermana o hermano

hombre o mujer

uno sobre el otro

juntos

acoplados eternamente

una y muchas veces

bajo el sol

sobre los pastizales

Hacélo

volvé a hacerlo

coger y coger

madre y padre

padre sobre madre

amante y amante

todavía lo están haciendo

rehaciéndolo

con su ciega urgencia

su ciega impaciencia

jugando siempre

el ciego instinto jugando

el ciego deseo en llamas

procreando procreando procreando

incluso si te estuvieras desangrando

Procrear procrear procrear

Eso es

es todo lo que necesitamos

Es lo único que poseemos

en esta choza de barro

Lo único que podemos hacer

es sembrar la semilla

es el único lujo que podemos darnos

O aburridos en el palacio

recostarnos junto a Alicia

quitarnos todas las pieles

el encaje parisino

llenos de hastío

desnudarnos

y procrear procrear procrear

sembrar la semilla

plantar la semilla

¿ Y quién nos detendrá

quién dirá que no lo hagas ?

¿Quién tiene  el derecho de decir

que es un pecado 

que el amor es nuestra desgracia en la noche?

Es algo natural

la cosa más natural

la más celestial

la más bendita

Así que hacélo y cantá

Cantá los cuerpos eléctricos

los cuerpos eclécticos

y cualquier  cuerpo servirá

para hacerlo

una y muchas  veces

bajo el sol

sobre  los pastizales

Entonces ¿cómo detener la procreación

cómo prohibirla

sin dictadores

sin castradores

sin mandatos dictatoriales

en la estación Finlandia

en cada nación

en cada noche de vacilación ?


II


¿ Qué es ese esperma

que inunda  el mundo

qué es ese esperma

que llena el vacío

serpenteando serpenteando?

Sólo son los humanos cogiendo querida

Sólo los humanos cogiendo

¿ Y qué sucederá después mi querida

cuando existan diez por cada uno

y la humanidad esté en peligro ?

¿ Qué está diciendo ese Papa?

Sólo repite lo que ha dicho siempre

Lo que dijo en el año mil

Cuando solo había un millón

De    almas sobre la tierra

Mi querida

Pero ¿ es que el   Papa

no lee las noticias?

¿ O es que ha dejado de contar ?

El sólo piensa en las almas mi querida

El sólo cuenta las almas mi querida

que nunca deben ser asesinadas mi querida

y que ahora son un billón de billones

y sumando

¿ Cómo solucionaremos este problema querida

cómo podremos solucionarlo alguna vez

si nuestro instinto básico

es procrear procrear procrear

con aquellos más queridos ?

¿ Y una mujer que no tiene niños

no es una fracasada ?

(¿Para qué te casás

si no deseas tener niños ?

Apurate por favor ya es tiempo )

¿ Y un hombre no es un fracaso querida

no deja de ser hombre un macho querida

si no puede tener niños ?

Y dime  ¿ No es todo nuestro deber todavía

mantener la raza humana en funcionamiento

mantenerla en crecimiento crecimiento crecimiento ?


pero nosotros crecimos  en los sesentas querida

crecimos en los sesentas querida

y “Haz el  amor no la guerra”

fue nuestra consigna

Así que hacé el amor y hacé menos la guerra

Hacé más el amor pero no cojas no cojas no cojas

Hacé más el amor a la Kundalini

Con toda tu contenida pasión


Y recóstate conmigo

vení recóstate conmigo

toda la noche  conmigo

bajo el castaño

en la tierra del halcón y la paloma

Vení recóstate conmigo

toda la noche conmigo

bajo el castaño

toda la noche bajo el castaño

sin hacer el amor


9-97


(en Los blues de la procreación y otros poemas, Alción Editora, Córdoba, 2005)

Unesco/Graffiti, Montevideo, edición al cuidado de Horacio Verzi



miércoles, 24 de febrero de 2021

JUAN CALZADILLA: POEMAS




Juan Calzadilla






 





33


entre el vinil y la silicona,

marcharé avaro forrado de ropas

bamboleándome como un astronauta,

calzado con zapatos de a kilo

descenderé por las dunas de vidrios rotos

y el corcho de los desiertos.

Avanzaré a buscar lo que de ningún

modo encuentro, buscaré

lo que no se me ha perdido

entre resortes cuyos espirales

a mi paso hacen befa de mis pantalones

inflados como globos por el viento.

Subiré a los altares donde

el cobre y la porcelana

al paisaje montan guardia

y en la rosa del orín

dan a beber la gota de agua

que ya no sale por los caños.

Aquí donde el fuego no anda con rodeos

y va rápidamente al grano

como la luz en la punta del rayo.


En: Oh smog, 1977



¿POR QUE TENGO QUE IR MÁS APRISA?


A través de la ventanilla del automóvil

observo yo los muros, las casas, las calles,

los árboles, los pastos, los cultivos, los baldíos

que ante mí también pasan raudos a la misma velocidad a que

yo paso, pero en dirección contraria, como si entre la naturaleza

y yo se estableciera una pugna para decidir quién se despide y

quien se queda.

¡Oh, de ningún modo pretendo ni quiero

permanecer fijo! Mi movilidad es lo que hace que viva.

Es, así pues, mi carta de triunfo.

Pero, ¿por qué tengo yo que ir más a prisa

y dar cuenta de los frutos de mi rápida incursión

por esta vida, de las ganancias y pérdidas

que en el trayecto hice?

En realidad, yo adonde quiero ir es

hasta donde mi viaje termine

No hasta donde ustedes quieren

que yo rápidamente vaya haciéndome creer

que con eso me ahorran más dolores y penas y que la partida y

el final son igualmente fatales. En realidad, como les digo, yo lo

que quiero es que me dejen llegar a donde mi meta se acabe,

tranquilo, sin que sienta pena por no haberme ocupado de hacer

el balance de ganancias y pérdidas,

subido a mí mismo, sí, Y apenas tan rápido

como me lo permitan mis cuatro extremidades.


En: Diario sin sujeto, 1999



ITACA


Es más fácil llegar para el que está dentro

que para el que viene de afuera.

No es necesario que avance andando lentamente

o a la carrera, que sepa la dirección

o que la investigue.

Ni que dé muestras de estar llegando,

liviano o exhausto, a campo traviesa, 

por avenidas, bosques

o encrucijadas.

No importa el medio de transporte, 

lento o acelerado,

ni la velocidad a que hace

el camino ni el paso de las horas.

Bien enterado del sitio, no necesitará cruzar 

el umbral 

ni abrir la puerta para informar,

como Ulises, que ha llegado.

Y para que, adentro, en el hogar, estén junto a él

convocados, al calor del fuego, unos brazos,

unos labios, unas miradas.

Bastará que sienta que está en su casa

para saber en ese mismo momento

que, sin necesidad de venir de afuera,

ya ha llegado, ya ha llegado.


En: Diario sin sujeto, 1999



IDENTIDAD DEL TIEMPO


Siempre este empeño bien arraigado en la carne

de hacernos creer que el tiempo es una forma 

prostituida del

acontecer y que,

por tanto, puede hacerse

el uso que nos venga en gana de él.

Siempre la jodida noción de que el tiempo gira gris

en una órbita ociosa

y de que el presentimiento de su pérdida

es lo que se estira y encoge en uno con el peso

de un remordimiento

que nunca terminamos de soportar.

Cuando en verdad de lo que se trata

es de comprobar que uno es al tiempo

lo que el tiempo a uno

en razón de que somos la misma

vaina que él.


En: Paisaje sin lugar, 2020



EL ESPECTADOR


He aquí un individuo bien informado.

Tiene por cabeza un televisor.

En los ratos de ocio, cuando su ojo no se vierte sobre sí para

formar una pantalla virtual,

suele usarlo como asiento con el que se permite buscar sitio

entre las ideas del espectador.

Acostumbra desprenderse del aparato para colocarlo entre sus

posaderas y el suelo

siguiendo la costumbre de las aguadoras.

El cuello le sirve de enchufe: es la conexión suprema. Pero si no

fuese por el televisor no tendría cabeza más que para mostrar el

lugar de donde le fue arrancada.

Su naturaleza es el nudo firme de la información.

En: Tácticas de vigía, 1982


En: Oh smog, 1977



LA CIUDAD LE VA SORBIENDO LOS SESOS


1


Todo está dispuesto en la ciudad

para que se entienda que es uno el que está de sobra.

El orden urbano puede pasárselas sin uno.

Y he aquí lo que la ciudad argumenta¨

_Bueno ¿y qué? ¿Por qué no se muda

usted a otra parte? Es usted el que está demás.

No me eche a mí todas las culpas.


2  


_Buitre infame, le grito a la ciudad, con lo cual,

creyendo exorcizarla lo que hago es conjurarla.

Y entonces ella tuerce de rumbo desde los osarios,

se devuelve y hace acto de presencia, como

si hubiese sido llamada. Ahora no para devolvernos

la calma, sino para devorarnos las entrañas.

3

No tenemos cómo echar a estos animales

que se han metido en la casa. Es difícil

si se da a entender que la casa es nuestro cuerpo

y los animales los males que se han cebado en él.

_No querrías hacerte daño cayéndoles a palos.

Al final se sabe que la tolerancia

se paga con la muerte.


En: Oh smog, 1977



VENTANA DE NEÓFITO


Estoy poniendo en limpio mi autobiografía

efectuando una especie de balance de ingresos

y egresos morales de mi necesidad expresiva.

desanudando a ésta del enrevesado

mapa de mi cobardía. Confieso que antes había ocupado mucho

tiempo en escuchar a los otros

y en sacar conclusiones serias

acerca de cosas que tenían por eje

todo lo que yo no había sido

Ahora yo sólo trato de oírme a mí mismo

ayudado por una máscara y el perverso

espejo de mi memoria.


Me defino como un sujeto elusivo y, como si fuera poco,

tan escurridizo y ajeno a todos que cuando

por fin hago acto de presencia y levanto la vista

pareciera sólo estar rozado

de lejos, ah interlocutor, por tu mirada.

Me defino como un sujeto que aparece desenfocado

en un primer plano de su ventana de neófito.

O que aún no ha entrado en el marco de ella

O que entró y nunca ha salido.


En: Principios de urbanidad, 1997



BUITRE URBANO


El problema del individuo consiste

en no poder adaptar su vida, en términos físicos,

a un espacio verificable, sino en sobrevivir de alguna manera,

incluso abriéndose paso a

dentelladas, en el que le fue escamoteado.

La ciudad, entretanto, se le aparece como ella misma.

Extraño cómplice que, no obstante, su aparente neutralidad, le

va sorbiendo y sorbiendo los sesos.

_Buitre infame, hubiera podido gritarle en plena plaza, si no

hubiese sido porque tal género de monstruo

no aparece registrado en los libros.


En: Principios de Urbanidad, 1997



Juan Calzadilla (Altagracia de Orituco, Venezuela, 1931) Poeta, artista plástico, y crítico de arte. Irrumpe en el espacio literario venezolano a mediados de 1950 Primeros poemas (1954), alcanzando con Noticias del alud (2009) —su última publicación— veinticinco poemarios. Integrante de El Techo de la Ballena, Calzadilla realizó junto a importantes figuras de las letras y del arte en Venezuela (Adriano González León, Salvador Garmendia, Jacobo Borges, Ramón Palomares, y Caupolicán Ovalles, realizó una labor que unía al mismo tiempo una iniciativa para impulsar visiones vanguardistas, enfocadas en el surrealismo, con una militancia activa y contestataria, producto de la efervescencia política y social de entonces.



miércoles, 17 de febrero de 2021

Lucas Margarit: elis o teoría de la distancia

 

Lucas Margarit











Un sistema de la distancia


                                            un mapa que sea la sombra del espacio


I


elis dibujará en un mapa de tierra

dos puntos alejados como

la lejanía y el exilio


trazará los límites de un osario

y de un río oscuro que aclare la distancia

entre los arbustos


rezará en el sacrificio para un dios cansado



II


alguien envuelve tu cuerpo

con lino azul y cobre

el viento que sigue soplando

para alcanzar

el camino cerrado en la montaña


¿quién puede morir sin aislar

a los vivos y reconocer la distancia exacta entre el origen  y el ahora?



V


te ahogaste

como quien recurre al agua

para celebrar un nuevo bautismo


entre dos orillas

con los ojos cerrados

los peces

comían lo que abandonabas


(elis o teoría de la distancia, Suri Porfiado, Buenos Aires, 2020)


Inédito


sin rocas ni aceites blancos para la unción

en el pozo de tus muertos aislaste la noche y las proclamas

los huesos expuestos eluden el espacio y el tiempo

donde el progreso se hunde

ciudad con la cara erguida frente al lodo

nunca otra cosa


sino un tierno arrabal recordado por un cristo

que llora hambriento entre la basura

la ciudad encadenada

como un oso encerrado en las ramas muertas de su memoria:


aquello que veo

no lo integro a mi

lo mantengo en la distancia irrisoria

de la muerte


Lucas Margarit (Buenos Aires, 1966) es Doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires, su tesis de doctorado trató acerca de la poesía de Samuel Beckett. Ha realizado su post-doctorado sobre la traducción y la autotraducción en la poesía de este mismo autor. Es poeta y profesor e investigador en la Universidad de Buenos Aires. Ha colaborado con numerosas publicaciones y dictó cursos, seminarios y conferencias tanto en Argentina como en el exterior (México, España, Polonia, Eslovaquia, etc.) Publicó los libros de poesía, Círculos y piedras, Lazlo y Alvis, El libro de los elementos, Bernat Metge,  y acaba de salir elis o teoría de la distancia. Entre sus títulos de ensayos, Samuel Beckett. Las huellas en el vacío, Leer a Shakespeare: notas sobre la ambigüedad. Asimismo, ha publicado y editado con el grupo de investigación que dirige tres tomos de textos utópicos ingleses (dos volúmenes con textos del siglo XVII y un tercer volumen con Utopías del siglo XVIII). En este momento está terminando de editar una compilación de Poéticas Inglesas del Renacimiento. Es director de la revista Beckettiana (UBA) y miembro del comité académico de las revistas, Inter Litteras (UBA), Buenos Aires Poetry, Estudio Teatro (Lima), Escenológicas (Polonia), entre otras. Es miembro de la Samuel Beckett Society y de la Asociación Argentina de Teatro Comparado. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al portugués, al catalán y al italiano. Está preparando dos libros de poemas que serán uno: Brevissimo tratado sobre el asombro y Telesio y uno de ensayos sobre Samuel Beckett.



miércoles, 10 de febrero de 2021

Santiago Espel: Poemas

 

Santiago Espel










 





Naturaleza muerta con ciervo embalsamado


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.


 

Un agnóstico prueba suerte con el tarot


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.

 

 

Tarántula


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.

 


Estudio sobre el fortalecimiento de los parásitos


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.



21 gramos: materiales descartables


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.



De la tolerancia como principio iniciático


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía



La purga


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.



El gesticulador


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.


     

La liebre aprende la lección


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.


  

Hipnosis


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.


 

La risa puede terminar en llanto


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.


  

Res non verba


Hijo del impulso y del verbo

exprime el gotero de cicuta 

sobre los cálices del nervio:


de estas cacerías nace el hambre.


A la hora de las alabanzas

repite de puerta en puerta

el protocolo de las cenizas:


apenas el ayuno de su siembra.


De nudos la lengua presa

hueso a hueso tira la suerte

sobre el enjambre de hilos:


los lados bisiestos de la carne.


La noche viene a pastar

en los labios de la profecía.



Santiago Espel (Ciudad de Buenos Aires, 1960) Publicó en poesía rapé, 1988 (Faja de Honor de la S.A.D.E); Pavesas & Muelles, 1990, Misas en Harlem, 1993 (1er. Premio de Poesía Nacional Ramón Plaza); Cantos Bizarros, 1998; La claridad meridiana, 2001; La víspera sí, 2002; Isoca, 2004; Vulgata, 2006; 100 haikus, 2008; Cuaderno acústico, 2010; La penitencia, 2012; Notas sobre Poesía, 2013 (Ensayo, con versión completa al inglés por Carlos Altschul); Mesa de entradas, 2015; Breviario exótico de accidentes poéticos, 2016; Photo Carné, 2018 (Premiado en el Concurso Internacional de Poesía Raúl González Tuñón y traducción al inglés por Carlos Altschul);  El Pan de la rabia & El Vals, 2019, y Su Señoría, 2020. También recibió una Mención Especial en el Primer Concurso Provincial de Poesía “Francisco López Merino”, por su breve poemario El Margen.

En 1995 publicó la novela La Santa Mugre o El País de Cucaña, en Grupo Editor Latinoamericano.

Su poesía fue traducida al inglés, alemán y portugués. Tradujo a Philip Larkin, Paul Blackburn, Kenneth Patchen, Alice Oswald, Vachel Lindsay, Patrick Kavanagh, Patti Smith, John Ashbery, Don Paterson, Gary Snyder, Peter Hammill, Denise Levertov, Adrienne Rich, Sylvia Plath, Sam Savage, Dylan Thomas, Irving Layton, Mario Quintana, Mario de Sá Carneiro, Jorge de Sena, Carlos de Oliveira, Joao Cabral de Melo Neto y Wilson Bueno, entre otros.

Participó en antologías nacionales e internacionales.

Integró junto a Jorge Rivelli, Javier Adúriz, Roberto Malatesta y Griselda García, la revista de poesía Omero. Y con Fernando Kofman codirigió la revista de pensamiento y poesía FranKBaires. Es miembro de la Sociedad de los poetas vivos.

Es egresado de la Escuela de Periodistas del Círculo de la Prensa, Casa Matriz de Latinoamérica.

Coordina talleres de escritura en Vicente López, lugar donde reside.

Su poesía fue musicalizada, documentalizada, y puesta en escena teatral y artística en más de una ocasión.

Es editor del sello de poesía, narrativa y ensayo, La Carta de Oliver, desde 1990, en el que lleva editados de manera independiente alrededor de 100 títulos. 



 



 


martes, 9 de febrero de 2021

Giuseppe Ungaretti: Apocalipsis

 

Giuseppe Ungaretti (1888-1970)











1.


De una ventana, filtrándose, luz:

La cúspide del árbol señala

Privado de hojas.


2.


Si único súbitamente el grito desgarra 

El alba, resurgido nuestro espejo habitual,

¿Será porque de la vida transcurrió

Otra noche para el hombre 

Que ignorarlo ruega

Aunque de saberlo lo muerda el ansia? 


3.


Continuamente pensamientos te mueven,

Pálpito, que, consumiéndolos, das impulso.


4.


La verdad: cuando crece la sombra,

Más cerca de ella a volar se eleva el hombre,

Más se va haciendo profunda la fractura.   


                                                                  Roma, 3 de enero / 23 de junio, 1961


Extraído de: Giuseppe Ungaretti, Vita di un uomo, Tutte le poesie, Mondadori, 2005. Versión de Adrián Bollini.

Giuseppe Ungaretti (Alejandría, Egipto, 10 de febrero de 1888 - Milán, 1 de junio de 1970),  poeta,

G.Ungaretti-Rodolfo Alonso(Buenos Aires ca 1962)

traductor y ensayista. Una de las figuras fundamentales de la poesía italiana del siglo XX. Entre sus obras destacan L'allegria (1923), Sentimento del tempo (1933), Il dolore (1947) y La terra promessa (1950). Tradujo a Racine, Shakespeare, Mallarmé, Góngora y William Blake, entre otros. En 1969 Mondadori reunió bajo el título de Vita di un uomo la totalidad de su obra poética.

Adrián Bollini (Bragado, Buenos Aires, 1988). Poeta y traductor. Publicó por Alción editora (Córdoba) los libros de poesía Escritos de Dédalo, Sísifo y Pandora (2009) y Ascética de Heuzek (2015).




viernes, 5 de febrero de 2021

Rubén Tizziani: Tanguera

 


Rubén Tizziani (1937-2020)











Quizá fue el aire a fondín de Riachuelo que tenía ese salón, la triste soledad que allí se respiraba, la mujer de cabello renegrido y cutis empolvado, su olor a cama y perfume barato, el largo tajo de la pollera; por lo que fuera, va a buscarla animado por la religiosidad que los tangueros de su juventud le habían enseñado cuando le decían que, más que una danza, el tango era una ceremonia donde  se ponían en juego cuestiones trascendentes de la vida, conceptos ambiguos y confusos que ninguno quiso o pudo explicar porque eran cosas que se sentían o no y que tenían que ver con una particular concepción de la hombría, con la persistencia de una tradición de malevos y cuchilleros, de duelos a muerte en los arrabales, de amores imposibles en los prostíbulos de las orillas de un río interminable.

(Un tiburón de ojos tristes, Catálogos, Buenos Aires, 2001)

Rubén Tizziani (Vera, Provincia de Santa Fe, 1937-Buenos Aires, 2020). Escritor, guionista y periodista. Publicó las novelas Las Galerías (Editorial Sudamericana); Los borrachos en el cementerio (Siglo XXI),Noches sin lunas ni soles (Siglo XXI), El Desquite (Emecé), Todo es triste al volver (Poniente), Mar de olvido (Emecé), que acaba de traducirse al italiano, y Un tiburón de ojos tristes (Catálogo) y una biografía de Alberto Olmedo, Un poco menos tristes (Beas). Dos de las novelas fueron llevadas al cine: El desquite, dirigida por Juan Carlos Desanzo, con Rodolfo Ranni, Ricardo Darín, Claudia Motanari y Héctor Bidonde, y Noches sin lunas ni soles, dirigida por José Martínez Suárez, con Alberto de Mendoza, Luisina Brando, Lautaro Murua, Guillermo Bataglia y Boy Olmi. Es autor de una adaptación para televisión de El túnel, de Ernesto Sábato, que dirigió Mario Sábato. Además escribió el guión de la película Seguridad Personal, dirigida por Aníbal de Salvo. 

Rubén Tizziani está considerado uno de los pioneros de la Literatura Negra en la Argentina. El semiólogo argentino Héctor Toto Schmucler escribió: «Noches sin lunas ni soles, es la primera novela de tono policial que recupera el ambiente de Buenos Aires: pistoleros porteños, policía argentina (…) El autor de  Las Galerías, que ya había mostrado un notable uso del lenguaje en Los borrachos en el cementerio, logra en esta novela que lo policial surja como una necesidad del relato. En ese sentido, podría afirmarse que no es lo ‘policial’ lo que caracteriza a Noches sin lunas ni soles, sino la calidad de una escritura que desemboca en el género adecuado».







lunes, 1 de febrero de 2021

Hilda Hilst: poemas

 

Hilda Hilst









III


Si tu vida se extendiese

Más que la mía

Recuerda, mi odio-amor,

Los colores que vivíamos

Cuando el tiempo del amor nos envolvía.

De oro. Del rojo de las caricias

De las tintas de un celo antiguo

Derramado

Sobre mi cuerpo sospechoso de conquistas.

Del castaño claro de tu mirada

Sobre la espalda de las aves.  De aquellos árboles:

Estrías de un verde-ceniza que tocábamos.


Y hojas del color de tempestades

Contorneando el espacio

De dolor y alejamiento


Tiempo turquesa y plata

Mi odio-amor, señor de mi vida.

Acuérdate de nosotros. En azul. En la luz de la caridad.



XIII


Y batallamos.

Dos tigres

Pegados a un solo deleite

Destrozando sus armaduras

Amor y furia

Caricia, garra


Tu luz


Y la chispa rara

De un cuerpo y dos batallas.



XV  


Para poder morir

Guardo insultos y agujas

Entre las sedas del luto.


Para poder morir

Desarmo las trampas

Me extiendo entre las paredes

Derruidas.


Para poder morir

Visto la batista

Y apacento los ojos

Para nuevas vidas.


Para poder morir apetecida

Me cubro de promesas

De la memoria.


Porque esto es lo necesario

Para que tú vivas.



XXX


El tiempo y su hambre.

Voluptuosidad y olvido

Sobre los arcos de la vida.

Rigor sobre nuestro momento.


El Tiempo y su mandíbula.

Musgo y furor

Sobre nuestros altares.

Un día, geometrías de luz.

Pero un día nada somos.


Tiempo y humildad.

Nuestros nombres. Carne.

Devórame, mi odio-amor,

Bajo la luz cruel de las despedidas.



XXXI


Barcas

Cargando la vida

Bajando las aguas.

Pasan pesadas

Distantes del poeta y de su caminata.


Barcas

Inundadas de abrazos

En las aguas de la dulzura

El fulgor de los cascos

Ilumina la espalda de los ahogados:

Yo soterrada

En aguaduras oscuras de la vejez.


Barca es tu nombre.

Y pasas.

Candente, clara.

Navegas tu último viaje

Sobre mi cuerpo mojado de palabras.



XXXIII


Si te pronuncio

Retomo un Paraíso

Donde la luz se hace dolor

Y hielo la claridad.

Si te pronuncio

Hay esplendor en la oscuridad

Y las sombras de alrededor

Son turquesas y soles

Después de un mar de pérdidas.


Vigilo

Esta sonoridad de los reveses.

Que se deshaga lo que fascina del poema

Que yo sea Olvido

Y enmudezca.



XLIV


Recuerda que moriremos

Mi odio-amor.

De carne y de miseria

Esta casa breve de materia

Cuerpo-campo de lucha y de sudor.


Recuerda el anónimo de la Tierra

Que meditando a solas con sus botones

Grabó en el reloj de las quimeras:

“Es más tarde de lo que supones”.


Por eso

Mátame solamente en sueños.

Puedes dormir en furia por la eternidad

Pero despierto, ama. Porque a mi lado

Todo se hace tarde: amor, gozo, ventura.



LIII


Cadenciadas

Van muriendo las palabras

En mi boca.

Un sudario de alas

Ha de ser agasajo

Y patria para el cuerpo.

Anónimo, callado

El poeta contempla

Espejo y tristeza


Fragmentos de un hilo

Guardián de palabras.


Unas leyendas se voltean

El poeta vacío de sus miedos:

Escombro, escaleras

Amado de amor oscuro

Y huía de sí mismo

De su propia celada.


El poeta. Mudo.

Aceptable ahora para el mundo

En su sudario de alas.



LVIII


El bisturí y el verso

Dos instrumentos

Entre mis manos.

Uno de ellos rasga el Tiempo

El otro eterniza

Aquel tiempo-otro sin medida.


Se rompen sílabas y fonemas

Detengo mis proyectos.

Es lo que se ve

Es un sólo común-complejo

Corazón abierto.


Y nunca más

En la dimensión de la Tierra

He de revisar las casas, los techos

Los paraísos soberbios de la pasión.



De Cantares de perda e predileção (1983), en Cantares (Editora Globo, [6ta. ed.], 2012).


Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2020.


Hilda Hilst (1930-2004) nació en San Pablo, y desde 1965 hasta su muerte habitó, en Campinas, la Casa do Sol, en la Fazenda San José. Poeta, narradora y dramaturga, entre decenas de títulos se encuentran: Presságio (1950), Roteiro do Silêncio (1959), Júbilo, memória, noviciado da paixão (1974), Poemas malditos, gozosos e devotos (1984), Alcoólicas (1990), Bufólicas (1992), Do desejo (1992), Do amor (1999), Fluxo (1970), Rútilo Nada (1993), Aves da Noite (1968) y O verdugo (1969). La obscena señora D (1982) y Cartas de un seductor (1991) tuvieron traducción y publicación en Argentina por El cuenco de plata.