martes, 24 de octubre de 2023

Juan Calzadilla: Poemas

 

Juan Calzadilla















El AUTORRETRATO  


                            El que fui y lo que 
                            hice no son el 
                            mismo. En lo que fui está mi sufrimiento.
                            En lo que hice, mi 
                            placer.  
 
Lo que el autorretrato dice de 
mí no crean que me reconforta.
 Cuando me miro en él me veo 
perdido como si, más que 
plasmar mi figura, lo que hice 
fue cavar mi propia fosa. Ya
quisiera yo verme de cuerpo 
entero en mi retrato, libre de 
edad y de los estragos del 
tiempo sin recibir amenazas de
una superficie extraña y lisa 
que tomándose atribuciones 
sobre mi persona y hablando en 
mi nombre se empeña en 
demostrar que ese al que yo 
miraba fijamente en el espejo 
mientras el azar guiaba 
locamente mis trazos, no era yo
sino mi doble. Por más empeño 
que puse en construirme paso a
paso, obediente a las líneas del 
gesto automático agarrado al 
pincel y abusando de las tintas 
sobre la virgen tela, sólo 
alcancé a arrojar brochazos que 
no paraban de decirme:  
“_Ese que sale de tus trazos locos 
no eres tú, es tu otro   
          
  
INJUSTO CON SUS EMOCIONES 

Yo no creo que el poeta sea injusto con
las emociones porque las explote. Más 
bien procede con miedo y pudor frente 
a éstas, receloso, aunque confiado en 
que las palabras harán el resto. 
Sabiendo que más allá del limitado
poder del lenguaje querer expresar 
lo insondable es entrega y derrota. Pues 
fuera de las palabras no hay más
mundo que el que ellas mismas 
convocan. 
Y así pasa con la experiencia que, al
afirmarse, solicita más y más
contención para corregir en el poema 
todo defecto producido por abundancia 
o repetición. o por la inmodestia de
 quien, por haberlo escrito, se siente 
poseído por la vanidad de considerarse 
su autor. 

     
ESTRATEGIAS

Al fin y al cabo, todo plan que uno en vida 
se trace, se reduce a una estrategia para sobrevivir. 
En cuyo caso la estrategia montada tiene 
como fin ponerse en buenos términos con un 
deseable y efímero porvenir.
Hay también los que trazan estrategias 
con su pasado dando como un hecho que éste
no volverá a ocurrir y que no se está dispuesto
a pactar con la muerte a menos que sea 
por una causa ejemplar o por un accidente 
que no entraba en los cálculos del azar.
Aparte de que, en todos los casos citados, 
se comience o no a partir de cero, 
lo difícil es que se cumpla el plan.


EL DESENLACE

Se hubiera podido evitar el desenlace 
de no haber estado presente la víctima.
O si ésta hubiese muerto mucho antes, 
con más seguridad, si no hubiera nacido.
¡Impidamos que nuevos crímenes se cometan!  
Borremos inmediatamente el mapa para que
 no haya sitio donde perpetrarlos.
El remedio debe comenzar por la geografía.
Es así como razona el gendarme. O también: 
si el hecho no ha sido registrado, no es historia. 
O sea que no ocurrió.

JUAN CALZADILLA (Altagracia de Orituco, Venezuela, 1930 Poeta, artista plástico, editor, crítico de arte. Estudió literatura en el Instituto Pedagógico Nacional, Caracas. Fue cofundador e integrante del grupo de vanguardia «El techo de la ballena» y director de la Galería de Arte Nacional. Fundador y coordinador de talleres de expresión literaria en diferentes instituciones del país. En 1996 se le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas, por mérito de toda su obra, la cual incluye la realización de exposiciones individuales en Venezuela y el exterior. En 2016 recibió el Premio León de Greiff al mérito literario, en Colombia, y en 2017 el Premio Nacional de Literatura de Venezuela. En 2017 asistió por Venezuela a la Bienal Internacional de Venecia. La Escuela de poesía para la edad escolar en Venezuela lleva su nombre .  En Argentina ha sido publicado en tres oportunidades por Elosía Cartonera en 1995 y  2021, y por Diario de poesía. 

martes, 17 de octubre de 2023

Cida Sepulveda: poemas

 

Cida Sepulveda















MISERIAS

Ella se partió
En tantos

No dejó evidencias
De existencia

Una fisura en el viento
Revirtió la tempestad inminente

Los campos minados del alma
Reflejaron miserias temporales

De los labios hambrientos
El beso arrancado de raíz
Quebró el sentido del mundo


RITUAL

sol sol sol
en el silencio en lo vago del movimiento
bocas se cierran se abren se comen
rostros se hartan se escupen se atraen

rosas rosas rosas
en el otoño en la luz del sufrimiento
colores florecen se dan desvanecen
manos se amarran se tuercen se pierden

sangre sangre sangre
bebida ofertada a los hombres
de las fuentes imberbes del alma


SENTIMIENTO

Todo lo que me alegra me entristece
En esta telaraña de conversaciones y dispersiones

El rostro del amigo es inconstante
La herida del tiempo me consume

Sume el mirar por donde pasa
No deja marca ni abrazo

Rastro de saudade
Cualquier lazo

Hiere el sueño tal retrato
Cae la lluvia el pétalo la tez

Son hipos del otoño
Carmines nativos violados


SINUOSIDADES

Se mueven los barcos
En direcciones variadas

Mis ojos los siguen
Ora unos ora otros

Pero no los veo de veras
Sino sus sinuosidades

Se mueven los barcos
Intentos suaves

Y mi mirar
Presiente caminos

Tan seguros y listos
Que me colman las horas


DEFINICIÓN

No le doy una mano a la palmeta
Para obtener trozos de perdón

Mi amor
Es un impulso incontrolable
De libertad

Libertino
Alocado

Quien sabe un poco
Loco


* Todos los poemas fueron tomados del sitio web Jornal de poesía (http://www.jornaldepoesia.jor.br/csepulveda.html).

** Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2023.


Cida Sepulveda es poeta y cuentista. Vive actualmente en Campinas. Su primer libro fue elogiado, y ella apadrinada, por Manoel de Barros. Sangue de Romã (2004) es uno de sus libros de poemas. Además, publicó cuentos en distintos suplementos culturales, y más de cincuenta en el volumen Coração Marginal (2007), y otros tantos en Todo Amor Tem Seu Dia de Punhal (2011). Fue editora de la revista de arte y literatura Vagalume.


lunes, 9 de octubre de 2023

Alfredo Veiravé: Poemas

 

Alfredo Veiravé











POEMA CON COLOR LOCAL
                                                                      “Pinta tu aldea y serás universal”
                                                                       Tolstoi (citado de oído)

Vivo en el Chaco en la ciudad de Resistencia y conozco
         el quebracho, el algodonal y el viento norte
         en las siestas del verano
sus templos sacramentales y las lluvias interminables
no obstante eso ojeo la enciclopedia que en fascículos
                          llega a los kioscos
y leo sobre “La infancia de la humanidad”
         “La estructura de las máquinas”
Soy de la primera generación de Tarzán y el
           Tit-Bits fui sobrino del Capitán y ahijado de Fantomas
                        Y no veré seguramente 
la colonización del planeta Marte
         no obstante eso miro los lapachos florecidos
con cierta nostalgia becqueriana


ESPECIES VEGETALES

La palmera pindó es una envidiable introvertida
como un ejecutante de jazz que improvisa sus temas bajo el vuelo
                        de  los loros,
        el jacarandá en cambio es un árbol femenino
sin inhibiciones y más bien con un orgullo legitimo por su belleza;
el palo borracho aún pálido y anémico por el problema de sus 
                                                               glándulas
jamás puede disimular ese complejo de su apariencia que lo hace
desconfiar de  todas las conversaciones en las cuales cree
     oír alusiones a sus formas.
Solamente el gomero, suave y refinado, silencioso y y seguro de sí
                                                                                                            Mismo
Cultiva el arte de la percepción frente a los más severos críticos
Y con buenos modales en las fiestas mundanas
Sonríe para adentro sabiéndose dueño de unmsecreto poderoso.


LOS RELOJES INTERNOS

En Munich han descubierto que las aves en sus largas
                      migraciones a través de los continentes,
tienen clara c conciencia del día y las distancias, y que ese ritmo
(llamado “circadiano”)
es habilitado por relojes internos que funcionan según la luz.
Me detendría un poco en otras explicaciones científicas:
en la glándula pineal —lo dicen ellos— hay un reloj central
conectado con el ojo que funciona como un fotómetro, y que
las glándulas de las hormonas producen melatonina que
a su vez sirve para sincronizar los diversos relojes internos de las aves.
No aclaran todavía cómo estos mecanismos fracasan totalmente
cuando  las aves emigran por la fuerza hacia el destierro.



Alfredo Veiravé (Gualeguay, Entre Ríos, 1928- Resistencia, Chaco, 1991) Poeta,  ensayista y docente universitario. Publicó: El alba, el río y tu presencia ( 1951); Después del alba el ángel (1955); El ángel y las redes (1960); Destrucciones y un jardín de la memoria (1965); Puntos luminosos (1970); El imperio milenario (1973); La máquina del tiempo (1976); Historia natural (1980); Radar en la tormenta (1985); Laboratorio central (1990).En 1968 asistió al Iowa International Writing Program, Universidad de Iowa, Iowa EEUU). Esta experiencia, según el propio Veiravé, fue fundamental para su propia escritura, pues en aquel ámbito  tomó contacto con otros poetas y poéticas; con una  nueva sensibilidad y concepción de la belleza que se estaba expandiendo en el mundo. Desde entonces dedicó sus esfuerzos, sin renegar de la emoción,  a combatir el espíritu provinciano de la poesía argentina y a diluir la retórica de origen español. Actitud que lo transformó en uno de los grandes renovadores de la poesía argentina.