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viernes, 2 de octubre de 2020

Márcia Batista Ramos: Poemas

 








 










Poética esdrújula


Miradas, palabras, piel, gotitas, gruta, deseo, cuerpos, lectura, carbúnculo, 

viejos, vida, sentimiento, sensualidad, locura (…) frágiles, hermoso, ayer, 

mañana, siempre, únicos, verdad, mensaje, encuentro, encierro, enlace,

sorpresa, tiempo (…) paciencia, poema, pasado, alma, abrazos, noche,

aroma, viento, calor, gracias, suave, miedo, dulzura, boca, letras, cielo,

perder (…) feliz, país, hablar, celos, llanto, encanto, ira, sumario, magia, cariño,

gritos, divinidad, promesas, platicas (..) retratos, bitácora, ficticio, legendario, fe, exotérico, 

secretos, saudades, renuncia, prioridad, escuchar, planificar, soñar, misterio, profundo,

intenso, desmayo, sentimiento, creíble, instante, prohibido, lugar, calmar, ansias,

nosotros (…)


Sin Alas


Llegó sin alas (para no ser reconocido).

Nos sentamos a la misma mesa.

Hablamos de todo y de nada. 

Después llovió. Encendimos el fuego para calentar la noche. 

Sin llave para abrir la puerta (de los afectos) dijimos buenas noches.

Nos acostamos en otras camas. 

A lado de otros cuerpos. 

Con los ojos clavados en la oscuridad. 

Las cabezas en otras almohadas. 

 Soñando el mismo sueño.


Amor legendario


En el fajo de hojas donde escribiste, en entrelineas, tus miedos

Se anidó nuestro amor…

Ahogado en lágrimas.

Sin besos.

En un cofre yo ocultaba mis historias, sin secretos…

Mientras el faro iluminaba mis pasos hacia ti.

Tu mano jamás encajó en la mía.

En un tiempo tirano, cruel…

En mi cielo una nube herida.

En tus noches otros susurros y la luna callada.

(No hay sonido en la luna)

¿No hay palabra sincera?

¡Esa distancia infinita!

Angustias profundas…

Amor como el nuestro

Que sabe a mucho

y sabe a nada.

¿De dónde heredamos alguna ternura?

Escondo mi pena:

G o t e a d a.

Espero que acunes mi alma.

¡Me desespero!

Miro una especie de espejo…

Sin querer,

yo en ti me convierto en poema,

más nada.



Adiós 


“Las cosas que mueren jamás resucitan,

las cosas que mueren no tornan jamás”.

Alfonsina Storni

Dijiste adiós

¡Qué silencio, qué falta de aire!

Entre nosotros la pena, los besos sin labios, palabras – poemas.

En ti, existía poco más que un deseo 

Y el sabor de la ira.

En mí, los recuerdos capullos enmohecidos, entre sombras nefastas…

El dolor incomunicable, que jamás sabrás …

Afuera el viento rabioso.

La vida quebrada, el alma en pedazos, las horas que fueron, 

Esperanza marchita, saudade infinita, 

los días inertes.

Camino que lleva a la nada.

Amor en secreto que ya no volverá.

Los campos minados, alongando distancias.

La mente aguardando señales, experimentando la tortura. 

Dijiste adiós, mientras yo

Desgajándome de mí misma,

Desgranándome en silencio 

Derramándome en agua y sal,

 con los ojos en pedazos.

Con falta de aire.

…también te dije adiós.


Los poemas de Alejandra

In memoria de Alejandra Pizarnik


El tiempo se acumuló desde la infancia triste hasta lo que quedaba de los días. Los miles de pedacitos que poblaban sus días y noches, tenían nombre y apellido, se llamaban tristeza y miedo. Pudo verlos frente a frente en la habitación cuando estaba sola. Escurrieron del techo por las paredes y fueron todos hacia ella como hormigas disciplinadas. 

 (Hasta fue enternecedor su paso lento). 

Cuando le alcanzaban, hacían temblar su pequeño cuerpo, erizaba su pelo corto y abría más sus ojos alucinados. Entonces ella buscaba la forma de escapar… Y medio paralizada, sintiendo que ya no podía más; y consciente de que el dolor consumía lo que le restaba de cordura: ella escribía un poema. 

Tal vez, para salvarse.



Márcia Batista Ramos, nació en Brasil. Es licenciada en Filosofía por la Universidade Federal de Santa María (UFSM)- RS, Brasil. Radica a más de cuarto siglo en Bolivia, en la ciudad de Oruro. Es gestora cultural, escritora y crítica literaria. Es columnista en la Revista Inmediaciones, La Paz, Bolivia y en el periódico Exilio, Puebla, México. Publicó: Mi Ángel y Yo (Cuento, 2009); La Muñeca Dolly (Novela, 2010); Consideraciones sobre la vida y los cuernos (Ensayo, 2010); Patty Barrón De Flores: La Mujer Chuquisaqueña Progresista Del Siglo XX (Esbozo Biográfico) –Latinas Editores (2011); Tengo Prisa Por Vivir (Novela Juvenil, 2011); Escala de Grises – Primer Movimiento (Crónicas, 2015);Escritoras Cruceñas (poesía, narrativa y drama), Caballero, Reck & Batista – Grupo Editorial KIPUS (2019);Escritoras Contemporáneas Bolivianas (poesía, narrativa y drama) Caballero, Decker & Batista (2019); Cuento: Un Hombre Común, en “Honduras como Epicentro - Antología Mundial de Escritores en Cuarentena”, Chaco de La Pitoreta. Ed. AteA (2020); Antología “Compendio Literario pro Casa Melchor Pinto”, Colectivo Poético; Santa Cruz de La Sierra (2020); “BREVIRUS Antología de minificciones”, Lilian Elphick Latorre. Revista Brevilla, Santiago de Chile (2020); Poema: “Cómplice”, Antología: LA ESPERA INFINITA II. Chaco de la Pitoreta. Ed. AteA, Honduras (2020









viernes, 1 de mayo de 2020

Homero Carvalho Oliva: poemas




Homero Carvalho Oliva



















Poe/Viario

El origen fue el canto de las aves,
idioma de la Creación,
diversas músicas y gozo virgen,
romanza de la naturaleza, lengua de Dios,
brote germinal de la palabra poética;
los pájaros conocen el nombre de Dios,
saben que no deben nombrarlo.

Dios debe cantarse en todas las lenguas.


El vuelo

El vuelo es a las aves,
lo que el poema a los seres humanos.


Ave cautiva

Tengo las llaves de mi jaula,
llego a mi casa y abro la puerta.


pALAbra

¿Quieres escribir un poema?
No esperes que una musa te embarace,
piénsalo, suéñalo, concíbelo;
siéntelo crecer en tu vientre,
y, cuando sus torpes movimientos
te cojan de sorpresa
en el micro
o mientras lees tus mensajes,
acarícialo, reconócelo,
que sepa estás ahí para él.
Hazlo tuyo antes de que nazca,
adivina su nombre en el viento,
entre los ruidos de la calle,
imagina los versos yendo
al encuentro de Calíope.
Al llegar las contracciones
de tu aún extraña creación,
alúmbralo en la soledad,
se tú mismo la partera;
cuídalo como una madre,
dale de beber de tu sangre,
enséñale la Rosa de los vientos,
el lenguaje de las estrellas.
Con el “Adagio” de Albinoni,
de fondo musical,
léele a Adela Zamudio,
la poeta heresiarca;
recítale “Ítaca” de Kavafis
y algún verso de la Dickinson.
Que escuche los noticieros,
no olvides leerle cuentos,
háblale de los filósofos,
así como de tus antepasados;
debe saber que la vida
es la metáfora de la muerte.
Cuando el poema esté listo,
tu cuerpo entero lo sabrá,
las yemas de tus dedos lo sabrán,
los versos querrán irse,
entonces, solo entonces, escríbelo,
déjalo volar en cada pALAbra


Solo una

Una palabra para devolvernos lo sagrado: Ave/Eva


Página con aves

Un buen poema
es una bandada de aves,
el lector abre el libro,
se alzan las palabras
aleteando ante sus ojos.
Pájaros de agua,
peces de viento.
Cuerpo de epifanías,
la página es el límite.
Un cuervo marino
nada en los cielos,
velero en la mar oceánica.


Ave/jaula

Hay días en los que no sé
si soy el ave que vive en mí
o la jaula que la aprisiona.


Bendición

Un nido es suficiente para hacer de un parque un lugar de encuentros y, con la bendición de los atardeceres, contemplar la sagrada paciencia del ave que lo tejió.

(de Reconstrucción del vuelo)

Homero Carvalho Oliva, Beni, Bolivia, 1957, escritor, poeta y gestor cultural, ha obtenido varios premios de cuento a nivel nacional e internacional como el Premio latinoamericano de Cuento en México, 1981 y el Latin American Writer’s de New York, USA, 1998; dos veces el Premio Nacional de Novela con Memoria de los espejos y La maquinaria de los secretos. Su obra literaria ha sido publicada en otros países y ha sido traducida a varios idiomas; figura en más de treinta antologías nacionales e internacionales de cuento como Antología del cuento boliviano contemporáneo, Thefatmanfrom La Paze internacionales, como El nuevo cuento latinoamericanode Julio Ortega, México; Profundidad de la memoria de Monte Ávila, Venezuela; Antología del microrelato, España y Se habla español, México; en poesía está incluido en Nueva Poesía Hispanoamericana, España; Memoria del XX Festival Internacional de Poesíade Medellín, Colombia y en la del Festival de Poesía de Lima, Perú; así como en la antología Poetas del Oriente boliviano. Entre sus poemarios se destacan Los Reinos Dorados y El cazador de sueños, inspirados en las tradiciones, leyendas y cosmogonías de los pueblos amazónicos de Bolivia y Quipus en las tradiciones y leyendas andinas. El año 2012 obtuvo el Premio Nacional de Poesía con Inventario Nocturno y el 2013 publicó la Antología de Poesía Amazónica de Bolivia y la Antología Bolivia. Tu voz habla en el viento, que reúne a cincuenta y cinco autores, entre ellos a tres Premios Nobel de Literatura hablando de Bolivia. Es autor de la Antología de poesía del siglo XX en Bolivia, publicada por la prestigiosa editorial Visor de España. Premio Feria Internacional del Libro 2016 de Santa Cruz, Bolivia. En el 2017, La editorial El Ángel, de Quito, Ecuador, publicó su poemario ¿De qué día es esta noche?; el año 2019 la Editorial New York Poetry, de Estados Unidos, publicó su antología poética personal Memoria incendiada yen el 2020 la editorial Buenos Aires Poetry, de Argentina, publicó su poemario Reconstrucción del vuelo.


lunes, 6 de agosto de 2012

Homero Carvalho Oliva: Los caminos y otros mundos.






Homero Carvalho Oliva



























La Rosa de los vientos


Eres libre
sal a los caminos
el mundo es tuyo
y la vida te ha sido dada
para que los recorras llevando en la mano
la Rosa de los vientos
déjate llevar a Tramontana o al Levante
el rumbo lo fijará tu propio horizonte.


El lenguaje de los caminos

Los caminos poseen sus lenguajes,
los vas aprendiendo paso a paso,
y, un día, descubres que el camino
te va confiando sus inmemoriales secretos
con los que tu alma va aprendiendo
a caminar por tu cuerpo.


Un mundo

Existe un mundo detrás de los ojos
un mundo detrás de los pensamientos
un mundo que ordena nuestros recuerdos
y nos hace evocar la nostalgia
de los días de arena
            de  juguetes por estrenar
                        de abrazos como alas
            de las sonrisas de nuestros padres

Un mundo más allá de nuestras lágrimas
que convoca la melancolía de las horas fugaces
la tonada que olvidamos en la calle de la juventud
la pasión que dejamos en las camas
y los discursos perdidos en los bares

Un mundo que nos hizo suyos
revelándose en el amor de una muchacha
que nos eligió para renacernos en su corazón
una muchacha sobre cuya órbita aún giramos

Un mundo que se fue creando
tras los pasos de nuestros hijos
y los sueños e infortunios de la familia

Ese es el mundo con el que miro los días
y al que vuelvo en cada ocaso.



Amigos

De los amigos
que perdimos en el camino
solamente hay que recordar
las buenas historias
las malas se cuentan solas.


Preguntas

¿Qué se camina cuando se camina? ¿Se camina el sendero o lo que imaginamos de el? ¿No será el camino que desanda por nuestros pasos? ¿El azar también se llama camino? ¿Nos llevaremos los caminos cuando partamos al mundo otro? ¿Sería el camino el rayo que habitaba al poeta Miguel Hernández? ¿Será cierto que en el camino la conversación resucita a los muertos?


Mundos

Paul Éluard
cuyas palabras poseían alas
afirmaba que hay muchos mundos
y que todos están en este mundo.

Los mundos nos fueron dados
para que cada quien encuentre los suyos.

Alguien ve pasar a una muchacha
y nace un nuevo mundo.

En mis mundos
hay soles que iluminan las palabras
uno de ellos es Antonio Machado,
el poeta de los caminos.


El café y los ausentes

Alrededor de una taza de café
humeante y cálido como las antiguas fogatas
discurre la tarde
la tarde que se repite eterna 
mientras apalabramos los caminos
y sentimos que amistad es una palabra compartida.


Las multitudinarias palabras
van y vienen, asombran y aclaran,
y bautizadas con ellas se siente
la presencia de los ausentes
los que se fueron participan del diálogo
acudiendo solícitos a nuestra memoria
trayéndonos las palabras olvidadas.

Alguien llega a la mesa
y pide otro café negro
sin saber que, junto con él,
vienen sus muertos queridos
y aporta con las palabras que faltaban
para hacer de la reunión
un acontecimiento que, un día después,
olvidaremos para empezar de nuevo
el antiguo ritual del fuego
y las palabras encendidas.


Poesía

La poesía de los caminos
no la encuentras en los libros
los poetas la escriben en la arena
para que el viento esparza los versos
por todos los senderos.





Homero Carvalho Oliva (Santa Ana del Yacuma, Beni, Bolivia,1957) Poeta y narrador. Ha obtenido varios premios de cuento a nivel nacional e internacional, dos veces el Premio Nacional de Novela y ha publicado tres libros de cuentos, seis novelas y dos de poesía. Su obra literaria se ha convertido en un referente de la literatura nacional y ha sido traducido a otros idiomas, además de figurar en más de dos docenas de antologías literarias. Es autor también de guiones cinematográficos, documentales, ensayos literarios y de las antologías de poemas y cuentos.


lunes, 30 de mayo de 2011

Jorge Campero: poemas.

Jorge Campero














Trágame Tierra

Sobre que estamos mojados tiritando bajo ensarradas calaminas / aleros media agua / rasgados relámpagos rasguidos con truenos / cuerdas metálicas último capotraste / fa aullando en octavas / llueve mansamente llueve / anotado por los ojos de las ventanas / uno tiene que estar a la intemperie / gran patio con cosas agarrando humedad / tendido en la hamaca escuchando redacciones del agua / al fondo dos veteranas hablando de orquídeas / geranios / un ¡Jesús dí! en la boca / que cuándo escampará el mal tiempo / los zancudos y su cumbia incorporada / Úrsula corretea una última gallina para el picante de Año Nuevo / todo se nubla / hasta el recuerdo con sus gallinazos de oro / llueve / es Macondito / si Ud. escuchara las toses que da el cielo cuando se le ocurre llorar sobre sus huellas / de nada / ganas de joder / carraspeada voz cantando canciones con alfileres perpendiculares / descarga eléctrica enceguecedora / después / todo ocreplomoscuro / oscuridad de las tormentas / ¡trágame tierra! / rayo que parte en dos y no contenta / Ud. me subdivide /



Perdóname mi cielo

Esto de escarbar el centro también es escarbar con un mondadiente / tan acostumbrado a que el paisaje sea interior / con removidos adoquines levantando otra pared y las otras son ficciones por llegar / de a pedazos para hacer otra ciudad / ¿Dónde el árbol seco con el plantado busto bañado en color oro del señor Pérez Velasco? / ¿El atrasado reloj con millares de citas también a ciegas? / He esperado con un sol de las 4:00 p. m. mirando el paisaje lunar / saludando puntualmente a las vivanderas de las aceras y aulladores anunciando la llegada a destino / Espero que recuerdes cada amarillo de las horas del sol / toda ciudad sobrevive a los adioses y embarrancados pasos vacilantes de los tomadores sin sed / sonámbulos en bares trasnochados acordándose de quién costuró sus corazones / creo me veo chistoso cuando se me olvida la letra de la canción / abrazado a la rocola soy un cantante de cine mudo / esos hilvanes / el traquetear del amor son parecidas máquinas overlook Singer / convirtiéndose
en cómplices de robo o delatores de lo ya matado/ pedaleando la máquina de la irrealidad / con la eterna historieta “juro…es la última vez” la última de ayer de mañana y el retorno de la letra / de la sed nupcial / trastabillando / un picante ají silbando para adentro / trabajo es tener sed / no es fácil desdecirse o ser siempre un perjuro a boca de jarro o santiguarse por estar escuchando visiones / Tú sabes… mi cielo / ¿al menos intuyes este corazón artesanal? / No mirarte más mi muchacha embluyinada…va a ser una joda mortuoria / Nuestras vidas clausuradas serán las puertas cerradas de todos los cines Roxy del mundo / Antiguos días con sala oscura y susurro de los “jovencitos”/ Nosotros en función de noche doble / Perdóname mi cielo…el sabor de este pitillo es el sabor de esta noche algo fría y fría madrugada en que quisiera tener la alegría de las luces de neón que parpadean…ya roja…ya amarilla… verde… naranja…azul…otra vez naranja y abrazarte y que lleguemos a la otra orilla cruzando un puente colgante y subir las gradas de la Pichincha porque creo que es mi última batalla/



Tania

                                                                   ¿Nada será mi nombre alguna vez?
                                                                   ¿Nada dejará en pos de mí en la tierra?
                                                                   Al menos flores, al menos cantos...
                                                                   ¿Acaso en vano vinimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
                                                                   Tamara Bunke



Ronco viento arrecia los maizales en las poromas el arroz barbecho / húmedos días vienen por nosotros / turbias nubes / y mientras siento caer sus gotas un poema en tus labios / sobre el verde entristecida canción de inundadas playas / creo en ellas oí / arriba el guerrear de refucilos truenos y llamaradas eléctricas/ hoy han vuelto otra vez los recuerdos con la lluvia que siento caer / ahogada llamándote piedra arrastrada por la corriente / palizada dentro / río abajo / Vado de Yeso / y yo sé que al golpear tu ventana en tus ojos también lloverá / guareciendo lo que queda y acompaña y el mal tiempo lo permite y que no cumplió / en el río Masicuri / me remito a que estamos acorralados en un anillo / acompañados por el espíritu de los árboles / con la lluvia que siento caer más yo sé que al golpear tu  ventana / claveteados por alfileres de la lluvia / el lloro de la tierra colorada que nos tocó besar / en tus ojos también lloverá / entrecortada / estática en banda corta las noticias que hablan de tí / la lluvia cae lejos / con los ojos chuítas / eternamente abiertos / bajo un techo de calamina / grave te quiero /




A la memoria de
Haydée Tamara Bunke Bider
asesinada el 31 de agosto de 1967
en la emboscada del Río Grande



El tequila del mariachi

Me sabe a pólvora que se llevó uno vivo / a perro mudo envenenado huelo / rezo por redimirme de este purgatorio / agua viva rasguñas el buche / el animita se santigua / -paisaje con guajolotes y caballo muerto- / encielado pero me abajaron / dicen que dicen los amores de cantina / no duran ni el luto reglamentario / -me lo dijo un matrero- /
Amigo / aguántame este berrinche / siquiera un tantito / hazme un pie de gato / la resaca hace su trabajo / aún la llevo conmigo / como una 30-30 en bandolera



Día de feria

Arrobas de arroz cerdos degollados pelados corderos colgados patas  al cielo / banco de aquietados pescados / ladridos de perros / quintales de papas / amores de pavos con gallinas / golondrinas con letra  indescifrable / playones de huevos níveos o canelas / canastas de panes / adobes de quesos / pirámides de naranjas / paltas tomates cebollas yucas sandías plátanos piñas soles de mandarinas / calle abajo inundación de flores y verduras en las aceras con gentes apresuradas / aromáticas hierbas / toldos o chiwiñas / sentadas montañas / conversa casera / asoleados varitas / vivanderas en su metro cuadrado de patria / changadores con enormes piedras doradas / chinchulas sangrantes corazones de toro / vaca / otros apoyados en las paredes / morado api caliente dorado buñuelo / cluecas musicales por la radio / el modesto café con pan marraqueta de los guerreros que se guarecen de los tempestuosos aguaceros / alguna loca bailando cuecas / en la fritura por sus noches aulladoras conjuntamente los de la nada / cacareos de anafes Primus / el ojo de las sopas de maní / etcétera / en esta exposición pictórica / el tambo salido a las calles / coloridos vestidos colorida fiesta y las doñas de los sábados de mercado danzando entre lo enumerado e inventariado.


El estercolero, la República
y la adorable Margot

Algunos cerdos viven sin hacer industria
Medrando prácticamente cualquier clase de pienso
Berracos todopoderosos
No sólo se alimentan de hierbas y suplementos proteicos
Engordan con patatas crudas nabos
Todos los marranos juntos y asociados son muy felices
Gustan de las alcachofas
Miríadas de lechones cruzan por nuestro ancho cielo
Cerdos perfumados paseando con flores
Negocios redondos los gordos encebados en la pensión del Estado
Chanchos masticadores de pobres
Retozando en los jardines de la República
La geografía nacional es su estercolero
Somos los primeros productores de compost del mundo
De detestables políticos corruptos dirigentes sindicales
Cerdos mundiales
Cerdos de campeonato
Cerdos de dios alimentados con oro en polvo
Revolcados en nuestro barro
Este país de la chancaca sabe a otros tan salado…
¿tendrá mejor destino que la adorable Margot?
-machorra trabajadora sexual-
Con melancolía dominguera.

Jorge Campero (Tarija, Bolivia,  1953 ).Autor de obras como «Promiscuas» (1976), «A boca de jarro» (1979), «Árbol eventual» (1983, 2009), «Sumarium común sobre vivos» (1985), «Musa en Jeans Descolorido» (2001, 2009), «Poeta sin Pedigree» (2002), «Jaguar Azul» (2002, 2005, 2007, 2009). Es el único poeta galardonado en dos oportunidades con el Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal el año 2001 con la obra «Musa en Jeans Descolorido» y el 2002 con «Jaguar Azul», este último libro reeditado en Buenos Aires (Argentina) en 2005 por Alción Editora y en Santiago de Chile (Chile) en 2007 por Editorial Ayun.  Ambas obras fueron reeditadas el año 2009 por Editorial Plural y presentadas en el marco de la Feria Internacional del Libro en La Paz.  Pese a que la obra poética boliviana no tiene mucha oportunidad de difusión en el ámbito internacional, la obra «Jaguar Azul» fue uno de los 10 mejores libros de América Latina en la XII Feria Internacional del Libro de La Habana, Cuba, el 2003. Dirigió las revistas «Camarada Máuser» (1982), «Siesta Nacional» (1988), «El cielo de las serpientes» (1994) junto a Rubén Vargas, Edmundo Mercado y Juan Carlos Ramiro Quiroga con quienes conformó el grupo literario «Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis».   Desde 2006 edita «Mar con Soroche», revista literaria publicada por un colectivo de poetas de distintas nacionalidades de Sudamérica en el marco de un proyecto de acercamiento entre poetas de Bolivia y Chile.  En 2009, a tiempo de participar en el VIII Encuentro Literario Internacional Cataratas del Iguazú, realizado en Puerto Iguazú en septiembre de 2009 con la presencia de escritores de 15 países, viene promoviendo el proyecto internacional «Poetas por la integración y la paz» junto a escritores de Paraguay y Argentina. En la última Feria Internacional del Libro en la ciudad de La Paz, también se presentó el libro infantil «Las huellas del Jaguar Azul», texto en el que a los poemas de su obra premiada «El Jaguar Azul» acompañan ilustraciones de los niños de la Escuela «República del Japón» de la ciudad de La Paz, como parte de la Colección pata pata que edita el Espacio Simón I. Patiño. En próximas semanas será publicado el poemario «Corazón Ardiente», a cargo de Editorial Plural (La Paz).


jueves, 2 de septiembre de 2010

Homero Carvalho Oliva, poemas.


Homero Carvalho Oliva





















Cuerpos

Tu piel
Es la página
Que desean mis dedos
Para imprimir sus memorias

II
Tu cuerpo
Cubre la exacta
Dimensión de mi deseo

III
Lejos de ti
El sueño es el camino
Para encontrar tu cuerpo junto al mío


Río nostálgico

Inolvidable río
Que repentino nace en las pupilas
Gota florecida en los recuerdos
Manantial de imágenes peregrinas
Que fluye desde la inocencia redimida.

Así es el río
Que moja mis pies
Humedeciendo mi piel
Como si las mansas aguas
De la crepuscular inundación 
Nuevamente se sumergieran en mí


Soledad

Ayer
estaba
pervertidamente
solo
            solo

Todo
el mundo
me rodeaba

Tanta gente
que no podía
encontrarme
a mí mismo.

II
Yo no enloquecí
con el canto de las sirenas

A mí, alucinado viajero de la noche,
me enloqueció su horroroso silencio.

III
Sólo mi alma
quedó después de la tormenta
soy un despojo agitado
como una bandera abandonada
en la rama del árbol sacrificado

En el desolado territorio
germina una semilla sin nombre

Algo nacerá de ese silencio.





Homero Carvalho Oliva, boliviano, escritor y poeta, ha obtenido varios premios de cuento a nivel nacional e internacional, dos veces el Premio Nacional de Novela y ha publicado tres libros de cuentos, seis novelas y dos de poesía. Su obra literaria se ha convertido en un referente de la literatura nacional y ha sido traducido a otros idiomas, además de figurar en más de dos docenas de antologías literarias. Es autor también de guiones cinematográficos, documentales, ensayos literarios y de las antologías de poemas y cuentos de Santa Cruz, publicadas con motivo del Bicentenario.