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domingo, 8 de septiembre de 2024

ALEJANDRO ELISSAGARAY: FICCIONES DE LA SANGRE

 

Alejandro Elissagaray      

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      


con qué vino me hicieron
con qué humareda de cuervos. con qué
relámpago de soles,
                              en el mar,
con qué licor  de la desesperación
                              de los abismos

y  no la otra muerte:
la iluminada de destrenzar el silencio y la piel
y no la de las bocas de pradera
con ácido en el cerebro lleno de culebras
                                                sin  olvidos ni rayos                                              
complejo como el trueno
en su infierno simultáneo

toda alquimia ha sido vana  contra los  picotazos
de cualquier herejía bella
contra el susurro de esos huecos de madurez
en la noche 

cómo disolver  la carne en una hondonada de corazones
en un reverbero virgen de la muerte

y la gran serpiente de mi pulmón sostiene con sus fuegos mojados
toda la fragilidad  de las tardes intensas
que naufragaron por mi piel
toda la fragilidad del hospicio y del océano a cuyas bocas
de orgullo solamente me someto

y luego los lechos de sol con nieblas que fluyen
en la luminosidad
y esa paz violenta
con los clarines del amanecer 
 a la cual todos los diamantes de este mundo fueron incapaces
                                                         de incendiar

 por huir de vuestros lazos
oh mujeres de pechos de zozobra
y de una belleza larga y salvaje

el cerebro golpea con amargura esa puerta que sangra
el dibujar de pequeñas almas carnales
que relumbran entre las olas del tiempo
frías y hemisféricas almas inalcanzables
como la oscura serenidad en los ojos de Edipo

(1981)

Alejandro Elissagaray (Buenos Aires, 1954) Poeta, ensayista y periodista.

 

miércoles, 26 de julio de 2023

Patricio Torne: Poemas

 

Patricio Torne




























TODO SE DEGRADA

Las cosas se degradan, paulatinamente se encaminan a un final de cenizas, de humo, o de olvido. Las figuras que alguna vez amaste se degradan, no importa qué lugar ocupan en la memoria, o el corazón, su destino ha sido inevitable. Quizá quede un resquicio de ellos para que el historiador, el antropólogo, haga su ensayo, aunque es excepcional y con las especulaciones no alcanza. El final es más terrible de lo que son capaces de pensar los degradados. Están los que a sabiendas, no más que por la gloria, se degradan, pero no ha de servirles, más temprano que tarde ya serán despreciados por la memoria, absolutamente degradados.  Habrán sido periodistas, dirigentes, cantautores, cadetes de poca monta, patrones, asalariados, o simplemente tipos a los que se confundieron con señores. Ese final, como un pozo infinito donde alguna vez (nunca es seguro), alguien dejará caer su mirada para confirmar que todo se degrada. Un final de cenizas, de humo, o de olvido.

SIN BAILAR

La felicidad, según dijeron, nos caería como una gracia, una dádiva, del cielo. Una legión de cruzados vendría con ella a espantar los malos presagios. Nosotros que sobrevivimos a las peores tormentas, que sabemos de qué se trata cuando los dientes de la trampa se clavan en los tobillos, estábamos atentos a cuando el brillo de la fiesta despuntase como el lucero. Pero el cielo siguió como de luto, como una pizarra donde, de querer, podríamos escribir un sinnúmero de insultos. 
El aire está a punto de estallar y es posible que te sientas impotente ante ese fuego que se viene.
Si de alguna afección se trata, lo advertimos: no intentes acudir al nosocomio, la descomposición puede afectarte; los pacientes allí siguen esperando la voz que, como a Lázaro, los anime a levantarse. 
Estamos asistiendo a un relato donde vuelven los fantasmas que hicieron de las suyas en un texto dramático.
Es extraño lo que pasa, el silencio aturde y los bullangueros anunciadores de la fiesta están como pequeños animales apaleados. 
Estamos sin bailar. 
La felicidad, al parecer, no se regala. 

VER PARA DECIR

Más he querido ver,

y más

confundí lo que existía.

Fata Morgana, espejismo

o ambliopía, da igual

ante la imposibilidad

de reconocer

lo que en verdad

se mira.

Ahora es imposible

distinguir entre luz

y claridad,

sombra

y ceguera.

La falta de certeza

corroe el lenguaje,

y no es que me niegue

a abrir los ojos

para hablar

correctamente.


JIRONES DE UNA VESTIDURA

De la dicha a la lujuria todo 
lo que ha sido ofrenda ya es castigo. 
Nada de lo que pueda ser gozoso 
ha de quedarnos. 
El desierto que empezaba lejos de casa, 
ahora queda aquí mismo. Tengo la boca 
llena de arena y el corazón vacío. 
Si la pena fuese una pócima 
todos estaríamos sanos o locos de alegría
pero esta ciudad y los míos ya somos 
una antigüedad una pieza de museo 
que se adora se cuida se respeta 
porque estamos muertos. 
La muerte todo lo vuelve bueno
Lo bueno está muerto
La muerte es un desierto 
metiéndose por la boca.
Somos jirones de unas vestiduras 
rasgándose en lugar equivocado.


ESA NO ES LA CUESTIÓN

No hay pócima suficiente, ni pastilla 
capaz de calmar los pliegues 
entorpecidos del corazón. 
¿Llueve? 
En los bosques nacen y mueren 
pájaros de colores encendidos que nadie ha visto. 
Tensa el músculo, los órganos contraídos 
se mueven, saltan convulsivamente
como esos pescados puestos en la arena, 
se cansan sin que la cura llegue. 
Pobre del gusano queriendo escapar 
de la rapacidad en tránsito. 
Placebo imposible, y el sol saliendo día a día 
derritiendo los polos. Todo importa, 
la velocidad permitida en las autopistas, 
la data meteorológica, la mortalidad infantil, 
los nuevos gobiernos, 
las dictaduras impuestas, 
la vida de las ballenas, pero nada es tan importante 
como ese corazón que ya no resiste 
ni cuidados excesivos, ni vicios, 
ni tan siquiera la atenta mirada 
de los que siguen a su ídolo. 
Alguien pide silencio, pero el océano 
descarga sus olas con violencia, 
nadie se da cuenta que esa no es la cuestión. 
Cuando menos se lo espera, 
un vaso de agua sirve para ahogarte definitivamente.


RACHAS

Esos días donde las cosas, más que nunca, se ven atraídas por la fuerza de gravedad, y se nos van de las manos, estallan contra la dureza que les devora las formas. De algún modo, ellas provocan su final. Empieza con un vaso, le sigue un plato; una taza del juego que te regalaron y vos nunca usabas; un objeto de cerámica que hasta ese momento no significaba nada. Ni el clima, ni las estaciones tienen que ver con esto, es como si un maleficio despierta de repente y todo se desencadena. El tacho de basura espera sus restos como una fosa común.  La lámpara del baño, y a esa, otra de la cocina, hasta que vos no querés prender ninguna por miedo a quedarte a oscuras para siempre. Así enero, y esos seres amados que fueron partiendo. Huecos que la memoria no alcanza a rellenar, Uno sabe que lo de ellos es definitivo, no le sale pensar qué energía, música, o frecuencia se los lleva, y termina repitiendo frases hechas. Entonces viene ese dolor mudo y ciego que te queda en el cuerpo sin permitirte dejarlos descansar en paz. Uno, como puede, se abraza a ellos e inventa modos de celebrarlos, porque sabe que la tristeza no ha de servir para nada.


UN MODO DE APRENDER

Edvard Munch sale de su casa 
lo empuja el cansancio y lo atrae 
eso que abruma. Él sabe 
que no se anda a la deriva 
se anda ciego 
por las fulguraciones que irradian las cosas.
Hay que salir y acostumbrarse
a esa intensidad con las mismas reservas 
que lo hacemos cuando de la oscuridad 
pasamos a los rayos del sol 
y empezamos a distinguir: 
esto es trigo esto maleza 
esto es pan esto es mendrugo
esto es ternura  
y esto es resentimiento. 

Sabe bien que eso que atardece 
no es merma es luz que huye hacia otra parte 
entonces dice “me daba miedo 
mi propia sombra a la luz de la luna”
Un modo de aprender 
donde hay quienes se enfrentan 
avanzando ante esa lumbre 
cegadora de las cosas 
(igualitos que polillas atraídas por la lámpara)
y hay quienes vuelven a la oscuridad 
más ciegos que nunca
sintiendo que allí nada ha de pasarles. 

Él sabe de seguro que alguno 
sucumbe en la batalla por sostener 
los frutos del aprendizaje
con una valentía
propia de los que fueron más allá de lo posible. 
Entonces grita y se toma la cabeza 
porque siente que no hay retorno 
de ese paisaje áspero y sinuoso.

otros morirán en la primera oscuridad 
sin siquiera saber que había frutos.

(Textos inéditos incluidos en el volumen RACHAS  de próxima aparición)

Patricio TORNE (Helvecia, Santa Fe, 1956) Poeta.  Reside en Villa Mercedes, San Luis;  donde coordina Talleres de Escritura en la Secretaría de Extensión Universitaria en la Universidad Nacional de San Luis. En 2010 comienza a coordinar el Ciclo Pretexto del que han participado poetas de todo el país.
Entre otros libros ha publicado: Órbita de Endriago (1990); Helvecia y otros tópicos (1990); Donde muere la lógica (1992); Anacrónica (2000); Materialismo Dialéctico (2015); Capital Simbólico (2017); Frenesí (2017).

 
 
 

 
 

martes, 5 de octubre de 2021

Juan Arabia: Hacia Carcassonne

 

Juan Arabia
























Presencia

Y a esos lunáticos de la noche académica
una presencia de escarabajos
los corroe porque no han visto la tierra
                              ni el horizonte
les rentiers du vivant que nous sommes 
                               y otros lunáticos rentistas
juglar, festival de mil hojas,
Columbus de la prensa que asfixia
                              pétalos encadenados
huertas oscuras domesticadas 
descendre d’une colonisation dont il descend
del no leído en Latinoamérica
porque no desciende y desaloja,
y no leído finalmente por el ogro
                       y el profético destino
MA IN TERRE SELVAGGE... 

Vuelto al centro de circulosos, 
                      hijos de un rey,
poetas de la experiencia, hijos de un rey,
condenado a invernales alacranes
sueños de gringos que los defecan
                      y devuelven finalmente
como cuerpos arrinconados en fosas comunes
Ils sont les stricts secrétaires...

Mientras unos jóvenes vomitan en el Meuse
y otros lloran, como Arnaut Daniel, y van cantando.


Serratz e clus

Agradable y simpático resulta para Peire d'Alvernha
cantar con algunas palabras apretadas y cerradas
y de las que uno no teme avergonzarse.

Maestro de todos con tal de que aclare
un poco sus palabras
porque apenas nadie las comprende.

Voz que canta como rana en un pozo,
recibiendo así cien garrotazos
sin un amigo que no hable de su locura. 

Versos inéditos contra los enflabotz
hinchados de tanto beber y comer, 
en Puigverd, riendo y jugando. 


Opium Carcassonne

A toda luz, como bebiendo del sol en su orilla,
déjame entrar en La Cité
trepando sobre cada uno de sus rayos
y los lejanos pasillos de la memoria.

Porque detrás quedó el camino blanco
que alguna vez aniquiló distancias,
desgastando las suelas rumbo al Cabaret Vert.

Este calor es obsceno, Carcassonne,
lo saben los gordos burgueses,
todas las rojas familias.

Saben que vengo con intenciones desconocidas.
Alguna vez solté licores extremos
en una esquina de Montpellier

desenterrando pájaros de Provenza,
arrojando las últimas manzanas
en la profunda noche del mediterráneo.

Debo recordar, sin embargo,
el espesor de tu firma
la nostalgia cautelosa

y el estéril excremento que disuelve tu mirada.
Yo trepé hacia Carcassonne
con una bondad desconocida

con un pie sobre lo eterno sostuve
todas tus virtudes
sin rozar el fondo del estanque.

Opium Carcassonne
OPIUM
Amapola Blanca, fuera del estanque.


Planh

El pálido rostro camina vencido,
éramos hombres y no sueños
los que golpeaban las cadenas del sol
y rugían como mares derribando
estaciones, vomitando las 
estelas del camino desierto.

Dile adiós al Capitán, observa 
el blanco mástil de su cabello
y cómo este barco anclado 
se dispersa en estériles orillas.
Mira cómo envejece 
la silueta de su luna.

Sólo queda recordar el verde pasto,
siempre joven, que ancló su sombra
donde alguna vez caminó descalzo
junto a los conejos, sacudiéndose en el rocío,
todos finalmente degollados,
con el corazón como si fuera uva. 

(De Hacia Carcassonne, Pre-Textos, Valencia, España, 2021)
 
                          
Juan Arabia Poeta, traductor y crítico literario. Nacido en Buenos Aires, Argentina, en 1983. Entre sus títulos más recientes se encuentran: Il Nemico dei Thirties (Samuele Editore, Collana Scilla, 2017), Desalojo de la naturaleza (Buenos Aires Poetry, 2018), L’Océan Avare (Al Manar, Voix Vives de Méditerranée en Méditerranée, 2018), The Bund (Buenos Aires Poetry, 2020) y Hacia Carcassonne (Pre-Textos, 2021). Titulado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, fundador y director del proyecto cultural y literario Buenos Aires Poetry, además es crítico literario en el Suplemento de Cultura del Diario Perfil y en Revista Ñ de Diario Clarín.
Tras la publicación de El enemigo de los Thirties (2015), premiado en Francia, Italia y Macedonia, participó en varios festivales de poesía en Latinoamérica, Europa y China. En el 2018 fue invitado al festival de poesía en Francia (Sète) Voix Vives en representación de Argentina, así como participó del encuentro «Poetry Comes to Museum LXI», auspiciado por el Shanghai Minsheng Art Museum, de 2019, siendo el segundo poeta latinoamericano en ser invitado. Ha traducido obras de Ezra Pound, Arthur Rimbaud, Dylan Thomas y Dan Fante, entre otros. 




martes, 10 de noviembre de 2020

Beatriz Casucci: Azules...Necesidad de Vos

 













Beatriz Casucci (Buenos Aires, 1933). Poeta, narradora,  pianista y cantante. Vivió en Mendoza y Buenos Aires. Actualmente reside en Resistencia, Chaco. 

En poesía ha dado a conocer: Trama Abierta (1992). En cuyo prologo el poeta Arturo Cuadrado sostuvo: "En este libro los hilos invisibles, ensueños o deseos, van tejiendo un mundo de raíces y vuelos, donde se forja el misterio de la vida (...) compartir todos los acontecimientos de lo real y espiritual, es don divino o un deseo de la naturaleza. Y amanece el milagro". 

En 2016, publicó Azules...Necesidad de vos , ilustrado con cuatro dibujos de su autoría. 

En tanto narradora en 1995 publica un libro de relatos Ojos ciegos de mirar. En su obra conviven los valores ancestrales, el amor y el erotismo, que encienden, elevando la temperatura de sus composiciones. 

Beatriz Casucci, estudio dibujo y pintura en la Fundación Artes Visuales dirigida por Hermenegildo Sábat, donde asistió a los talleres del maestro Horacio Spinetto. 


 

  

 



lunes, 21 de septiembre de 2020

Carlos Guido y Spano: Trova

























He nacido en Buenos Aires

¡Qué me importan los desaires

con que me trate la suerte!

Argentino hasta la muerte

He nacido en Buenos Aires.


Tierra no hay como la mía;

ni Dios otra inventaría

que más bella y noble fuera

¡Viva el sol de mi bandera!

tierra no hay como la mía.


Hasta el aire aquí es sabroso;

nace el hombre alegre, brioso,

y las mujeres son lindas

como en el árbol las guindas:

hasta el aire aquí es sabroso.


¡Oh Buenos Aires mi cuna!

¡De mi noche amparo y luna!

Aunque en placeres desbordes,

oye estos dulces acordes

¡Oh Buenos Airres mi cuna!


Panal de amor encendido,

borda el cielo tu vestido

de rosas y rayos de oro:

eres del mundo tesoro,

fanal de amor encendido.


¿Quién al verte no te admira

y al dejarte no suspira

por retornar a tus playas?

Deidad de las fiestas mayas

¿Quién al verte no te admira?


De tus glorias que otros canten,

y á las nubes te levanten

entre palmas y trofeos.

Yo no asisto a esos torneos:

de tus glorias que otros canten.


Tu esplendor diré tan solo,

si no ya del viejo Apolo

con la lira acorde y fina,

en mi guitarra argentina

tu esplendor diré tan solo.


Voluptuosa te perfumas

de junquillos y arirumas;

cuando te adornas y encintas,

en las auras de tus quintas

voluptuosa te perfumas.


Goza del Plata al arrullo

llena de garbo y orgullo,

criolla sin par, blasonante

de tu destino brillante,

goza del Plata al arrullo.


Triunfa, baila, canta, ríe;

la fortuna te sonríe,

eres libre, eres hermosa;

entre sueños color rosa,

triunfa, baila, canta, ríe.


¡Cuántos medran a tu sombra!

tu campiña es verde alfombra,

tus astros vivos topacios;

habitando tus palacios

¡Cuántos medran a tu sombra!


Bajo de un humilde techo

vivo en tanto satisfecho

bendiciendo tu hermosura,

que bien cabe la ventura

bajo de un humilde techo.


La riqueza no es la dicha;

si perdí la última ficha

al azar de  la existencia,

saque en limpio esta sentencia:

La riqueza no es la dicha.


Ne nacido en Buenos Aires

¡Qué me importan los desaires

con que me trate la suerte!

Argentino hasta la muerte

He nacido en Buenos Aires.


Carlos Guido y Spano ( Buenos Aires, 1827-1918).






 

martes, 15 de septiembre de 2015