(Al observar una pintura de Bradley Walker Tomlin)
Siempre el más ínfimo de los actos
posibles
en este tiempo de actos
más grandes que la propia vida, un gesto
hacia el objeto que pasa
apenas percibido. Un viento suave
perturbando una fogata, por ejemplo,
que accidentalmente
hallé el otro día
en la pared de un museo. Allí
no hay prácticamente nada: algunos trazos
de blanco
lanzados sin proposito sobre
el negro puro del fondo, nada más
que un pequeñísimo gesto
disolviéndose en la nada
más que él propiamente. Y sin embargo
no está allí
y a mis ojos nunca se transformará
en la intención
de tratar de simplificar
el mundo, un modo de buscar un lugar
para entrar en él, una manera de estar
presente
entre las cosas
que no nos desean –pero que necesitamos
en la misma medida que necesitamos
de nosotros mismos. Sólo un instante antes de que
la hermosa
mujer
que estaba parada delante mío
que había estado diciendo cuanto deseaba tener un niño y cómo el paso de los dìas
creaba esa imposibilidad. Dijimos:
cada uno de nosotros debe
escribir un poema utilizando
las palabras ‘Un viento
suave
perturbando una fogata’. Desde entonces
nada
ha significado tanto como el pequeño
acto
presente en estas palabras, el acto
de intentar hablar
palabras
que significan casi nada. Hasta el mismísimo final
quiero ser igual
a lo que fuera que mi ojo me traiga, como si
yo pudiera finalmente verme
abandonarme
en las cosas casi
invisibles
que nos llevan con nosotros mismos y todos
los niños por nacer
a ingresar en el mundo.
(Versión Esteban Moore)
PAUL AUSTER (Newark, Nueva Jersey,1947; Brooklyn, Nueva York, 2024, EEUU) Novelista, poeta, traductor y ensayista. .