viernes, 8 de septiembre de 2023

ADHELY RIVERO: poemas

 

Adhely Rivero











I

Los padres dicen: no importa que vengas
con las manos vacías,
trae la frente en alto y el pensamiento
de que esta tierra todavía vale vivirla y crear.
Me cuesta pensar que tengo dificultad para mirar
el sol en la mañana sin gafas oscuras,
el pájaro amarillo me agota la retina
y la claridad se distancia.
Están al lado de Dios, van a cuidarme del miedo
y la ceguera. 
Cuento otro día separados.
Espero que estén bien y me remitan amor y valor.
Que nunca dejen de enviarme un relámpago
con los quiebres del camino
para cuando me toque subir al cielo.


II

El tiempo no se ahorra,
no se puede guardar para más tarde,
se consume al instante.
Si le vas a dar a beber al caballo
no esperes que sequen las aguas del río.
Me puse a pescar y no había peces.
Todos tomaron su producto 
y se fueron contentos a freírle el tiempo
a las palambras,
la suerte, es alimento que Dios nos da.
Tenemos mucha literatura sobre el tiempo
y no sabemos cuándo se madura.
No le vamos a llevar la contraria a Dios.


III

Este animal
toda la noche posó la cabeza
sobre la cerca
que al fondo tiene música.

Ayer salió de la finca
el Ruano,
estaba trabajando.
Iba en silencio,
algo lo aturde.

El caballo que bebe y come
en la sabana
está frente al bar
delgado de sueño y plaga.


IV

Tengo lejanía de nacimiento, 
he venido sumando el tiempo,
algunos días claros, otros oscuros.
Todo el que se hace padre envejece,
recuerda la cadena de descendencia
que viene de tu sangre.
Solo el hijo será joven.
De él depende el recuerdo y la memoria.
Lo único que acertaré siempre es el país,
Dios me cedió la tierra 
para que me plantara de frente al destino, 
a mi paso por el mundo.


V

Que puede estar pasando en el silencio de la soledad,
la noche y usted entre recuerdos y retazos de vida.
Así se le hacen los años a una persona juntando caminos, 
preguntándose por los que viajan y se están borrando,
no basta nombrarlos.
Conozco este plano de tierra, su gentilicio, su lenguaje
compartido con los animales que entienden 
y se alegran.
Uno se mira a un espejo y sabe que le están cobrando
la renta año tras año, lo anotan las arrugas.
Decía Padre,
ah vaina, venirme a poner viejo
ahora que me está gustando habitar bajo este cielo.


VI

Otra vez la tarde me encuentra en los tramos
espiando el paisaje iluminado
en los colores del pelo de las reses.
He visto emigrar la gente a la ciudad a trabajar. 
Siempre montaron los caballos pensando que la vida 
terminaría en el lugar que enfrió la juventud
y ablando la vejez. 
Obreros se vuelven los hijos de los peones.
Los dueños serán hijos de los terratenientes.
Tantas aristas tienen las tierras 
como caminos hacen los pasos.
El mundo podría existir mejor
si le dan al hombre la tenencia de los sueños
y los suelos del vaquero.


VII

Las palambras para fritar,
con plátanos verdes recién cortados,
a la sombra de un taque
por el paso la gaviota.
Las sardinas son para los gatos
de la parroquia.
Allí comenzó la ribazón
el agua brillaba de escamas con el sol,
parecían las monedas de plata
que tenían la cara del libertador
y sonaban bonito en el piso
para alertar a un ciego.
Los pájaros comen y vuelven al dia siguiente.
Los hombres comen y pasan la rastra
para llevarse la abundancia.
Un día amanece el rio solo
sin peces, sin canoas, sin pájaros.
Las palambras resisten la soledad.
Y el aceite tostándolas
bajo la sombra del taque.


Adhely Rivero (Venezuela. 1954) Lic. en Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo. Cursó estudios en la Maestría de Literatura Venezolana en la Universidad de Carabobo. Venezuela.
    Poeta, editor. Fue jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Director de la revista Poesía. Coordinador del Encuentro Internacional Poesía de la Universidad de Carabobo. Director de las Ediciones Poesía de la Universidad de Carabobo. Coordinador de las Ediciones El Cuervo, traducciones, de la Universidad de Carabobo. 

PUBLICACIONES: 15 Poemas, 1984; En sol de sed, 1990; Los poemas de Arismendi, 1996; Tierras de Gadín, 1999; Los Poemas del Viejo, 2002; Antología Poética, 2003; Medio Siglo, La Vida Entera, 2005; Half a Century, The Entire Life, 2009, versión al inglés de Sam Hamill y Esteban Moore. Poemas (Antología editada en Costa Rica) 2009.Compañera, 2012. Poesíe Caré, Poemas queridos, 2016, Versión al italiano de Emilio Coco, publicado en Colombia. Está representado en varias antologías nacionales y en la antología italiana La Flor de la Poesía Latinoamericana de hoy, tomo I, II, editada en Italia, 2016. La vida entera. Antología. Ediciones el Taller Blanco. 2021. Colombia. Frontera Invisible. Editorial Sultana del lago. 2022. Gente Íngrima. Editorial Universidad del Zulia. 2023.
Ha recibido los siguientes premios: Premio Nacional de Poesía Cecilio Chío Zubillaga Perera, Carora, Lara, Venezuela. Premio Nacional de Poesía Universidad Rómulo Gallegos, Venezuela.
Premio Único de Poesía 40 Aniversario de la Reapertura de la Universidad de Carabobo. Premio Nacional de Poesía Universidad de Carabobo Premio Beca del CELARG de Poesía, con Rafael Cadenas. Traducido al inglés, portugués, italiano, alemán, griego, francés y árabe.