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| Carlos Barbarito (foto Norbert Guthier) |
¿QUIÉN CONJUGA EL VERBO, PARTIDO?...
A Eugenia Bekeris
¿Quién conjuga el verbo, partido
el lápiz en la punta, la lengua herida
en el profundo tendón que la sostiene?
¿Quién mezcla tierra y agua
con el deseo de que del barro y sólo del barro
surjan moscas, caracoles?
¿Quién edifica su casa
en el sonido de un martillazo, de una campanada?
¿Quién se aligera de todo peso y levita?
¿Quién regresa de la peste del manzano,
de una súbita contracción
en el tejido de lo inmediato,
de la visión que, de pronto y sin motivo,
exige hilos rotos, un ademán de verdugo,
techumbre sobre el jardín,
breve sinfonía de gorgojos?
¿En qué idioma habla quien no habla en idioma alguno?
UNÍVOCA, SE ASEMEJA A LA BRUMA…
A Gabriela Aberastury
Unívoca, se asemeja a la bruma,
nos esperará pronto detrás de una puerta entornada;
no es de su especie el ancho mediodía
ni el timbre de la voz desde el escenario
ni el veloz zambullirse del ave en el agua calma;
qué entonces del guion que vacila,
del pan servido entre anuncios y temblores,
de la prometida recompensa a los que viajan;
si hay lámpara la iluminación es sólo a medias,
si hay oscuridad no hay total extravío,
si alguien llora no es con lágrimas,
si alguien ríe no puede evitar el repetido paso del cometa;
adiós a los nidos, a las divagaciones,
a los dibujos en el reverso del papel,
a la danza entre arenas y malezas,
a la edad, al pulso de la edad, tan ligera como colmada.
NO TIENE LUGAR, NO SE IMPONE…
A Raúl Cachilo Sosa, nunca en el pasado
No tiene lugar, no se impone; flota
lejos, cabeza y pico de pájaro ciego;
en el descarte, en el seguro retroceso
de sombras como mantarrayas,
como figuras del extravío,
como vanos remedios para un niño
que se acuesta para no despertar;
apenas un hueso, una linfa reseca,
una urgencia sin motivo;
no tiene espacio, no halla geometría
ni ebriedad, ni solsticio:
qué fiebre lo consume,
qué renglón, qué abertura,
qué alma dividida, expuesta a la radiación,
al peso desnudo al que urge
un ocaso vasto devenido en tedio;
instante o eternidad, no importa,
firme evidencia de la noche,
agua que no hierve, sola,
en un breve inmenso patio
adonde van a caer las hojas secas.
LUEGO DEL CÍCLICO DESHOJARSE…
Luego del cíclico deshojarse,
sobreviene la pregunta, inevitable,
qué cosa es la vida y qué cosa es la muerte.
Regresa entonces el mínimo animal
que roe y roe el mismo barrote de su jaula
y la misma escena representada de espejo en espejo:
alguien que pinta un muro que enseguida se despinta.
El único color del suelo se refleja en el cielo.
Porque, ahora, el cielo a sólo reflejar se resigna.
No hay, como siempre, una respuesta.
La pregunta es, como siempre, un desperdicio
de tallos que, bajo el peso, se inclinan,
de aguas a las que algo enturbia,
de alimentos que no nutren.
Y otra vez, el unánime dominio
de la roca sobre la nube,
de la sombra sobre el cristal,
de lo que se aleja sobre lo que, deseoso, intenta acercarse.
DE COBRE, NO DE ORO…
De cobre, no de oro, es el reflejo
que salta hacia la vista. Breve
comunión para tan larga espera,
soles que caen, sólo sombras
que se difuminan. Nace torcido
el ojo del caballo: allí
pregunta el mundo por la muerte
y obtiene apenas un retazo
como única respuesta.
Lo mismo que pierde la memoria
es lo que gana en desnudez,
en mano pegada al calor del asfalto,
en cuarteta mal resuelta,
en refugio que no refugia,
en amor que vacila ante el abismo.
De cobre y no de oro:
bebida que al ser bebida no sacia,
cielo con someta
que el niño mira desde un patio de tierra.
QUÉ NOS DICE ADIÓS…
What good does it do?
Mark Strand
Qué nos dice adiós y qué nos espera
cuando no es el viento lo que agita las ventanas.
Qué fantasma nos abriga cuando es medianoche
y no hay espejo capaz de reflejarnos;
entonces vibra aquello que no asiste a la vida
y es la vida restos de un banquete
que nunca aconteció. No debiera ser
nuestro lugar este en el que nos alojamos,
pero lo es; fractura expuesta
en la nerviosa respiración del cordero,
vasto dominio del carbón más allá de la orilla
y bandadas ocultas por las nubes
que gritan ¡futuro! y se pierden en la tormenta.
No es nuestra la vía liberada
como no lo es el pasaje hacia el firme mediodía;
un ligero pero visible temblor
en las manos nos delata: para qué,
entonces, la palabra fijada en el filo del papel,
la escena en dúo o en trío,
la sala vacía, la renovada puesta del fracaso.
DESPIERTA DEL LETARGO…
Despierta del letargo para ser el mismo.
A la deriva el agua del bautismo
y la falsa llave de la puerta del encierro.
A pulso el primer día y la última noche,
el parir de pie para no dejar hijo;
agua quieta o rizada y pálido el rostro,
lejana visión de una telaraña
y el peso que hace crujir el deseo
hasta aplastarlo contra una tierra
que pide a gritos una renovada niñez.
Ni anuncio ni presagio:
se ahuecan y se agotan el individuo y el coro;
quién puebla ahora el patio
y mira pasar la bandada
antes de perder los ojos.
A UN PASO PERO TODAVÍA EN EL ARENAL…
A un paso pero todavía en el arenal,
en el instante eterno de la aflicción;
la venta entornada y el golpe en el pecho,
el gesto que se vuelve crudo, grave
y el adiós grumoso, triste, anudado y ciego.
¿Y tu mano, tu mano entera, firme, lograda?
DIGO PRONTO PERO SÉ…
Digo pronto pero sé que no lo será.
Deberán pasar horas talladas en roca,
días y noches desprendidos de una luna inerte,
años confusos y tareas mecánicas.
Antes habrá una llama
curvada bajo el peso,
un suelo gastado por mil pies indiferentes,
un aire sólido sin atajos ni pasadizos;
deberá suceder una herida universal
antes de mi cadera ganada por el más vivo insomnio,
de tu vientre que hasta lo más oculto
y perdido recobra. ¿Pronto?
(todavía el cielo no es unánime,
la tierra duda ante el enigma del abismo,
lejos aún se queman los restos del Diluvio,
aún se imponen el destierro,
la vanidad, el desprecio.)
CARLOS BARBARITO: (Pergamino, provincia de Buenos Aires, 1955) En poesía editó: Poesía quebrada (Mano de Obra, Buenos Aires, 1984); Teatro de lirios (Fundación Alejandro González Gattone, Pergamino, 1985); Éxodos y trenes(Último Reino, Buenos Aires, 1987); Páginas del poeta flaco (Filofalsía, Buenos Aires, 1988); Caballos y otros poemas (Hojas de Sudestada, La Plata, 1990); Parte de entrañas (Arché, Buenos Aires, 1991); Bestiario de amor (El primer siglo, Centro de Publicaciones de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 1992); Viga bajo el agua (Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1992); Meninas/Desnudo y la máscara (Poesía. Ganadores del Concurso Nacional de Poesía Enrique Pezzoni 1992. Centro de Estudiantes Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Último Reino, Buenos Aires, 1992); El peso de los días (Ediciones Electrónicas Altamira, Buenos Aires, 1995); La luz y alguna cosa (Último Reino, Buenos Aires, 1998); Desnuda materia(Ediciones del Árbol, Buenos Aires, 1999); Puntos de fuga (Colectivo ZonAlta, Toluca, 2002); La orilla desierta (Andrómeda, San José de Costa Rica, 2003); Piedra encerrada en piedra(Hespérides, La Plata, 2005); Les minutes qui passent (Poietes, Foetz, 2005); Figuras de ojo y sombras (Bermingham Edit., Donostia, 2006); Música humana y de paramecio (Colección Manija, San José de Costa Rica, 2008); Un fuego bajo un cielo que huye (Baile del Sol, Tenerife, 2009); Cenizas del mediodía (Praxis, México D.F., 2010); Feu sous un ciel en fuite; traducción de Patrick Cintas (Le Chasseur Abstrait Éditeur, 2010); Paracelso (Barcelona, Excodra, 2014); Falla en el instante puro (Botella al mar, Buenos Aires, 2016); Radiación de fondo (dos ediciones: Abrace, Montevideo, 2018; clinamen, Buenos Aires, 2018); Materia desnuda (Wolkcowicz Editores, Buenos Aires, 2020); Lugar de apariciones (en conjunto con Sergio Bonzón, collages) (Wolkowicz Editores, Buenos Aires, 2021). A la espera de una danza (libro de artista, ejemplar único, con collages de Sergio Bonzón, 2022); Asilo de lo fugaz y Ese secreto desierto (tira de 15×15 cm., manuscritos y dibujos de Gabriela Aberastury, 2022); Eros (caja con tiras de poemas y dibujos de Gabriela Aberastury, 2024). En cuanto a sus publicaciones referidas a las artes plásticas: Acerca de las vanguardias, Arte argentino siglo XX, Comisión de Homenaje a Jorge Feinsilber, Buenos Aires, 1990; Roberto Aizenberg. Diálogos con Carlos Barbarito (Fundación Federico Jorge Klemm Editora, Buenos Aires, 2001); Norma Bessouet (capítulos de Investigación, materiales y procedimientos y cronología, dirección editorial de Ezequiel Díaz Ortiz y Gabriela Aberastury, cmyk, Buenos Aires, 2020). Figura en: Silvana Castro; Dirección y crítica literaria: Pedro Orgambide; Breve diccionario biográfico de autores argentinos desde 1940 (Buenos Aires, Ediciones Atril, 1999; Osvaldo Svanascini: ABC de las Artes Visuales en la Argentina (Buenos Aires, Artotal, 2006); Rocco Carbone y Marcela Croce: Diccionario Razonado de la literatura y la crítica argentinas, Siblo XX, Tomo I. A-G (Buenos Aires: El 8vo.loco ediciones, 2010); Antología Federal de Poesía, Provincia de Buenos Aires (Buenos Aires, CFI, 2017); Floriano Martins y Omar Castillo: Esferas del tiempo. Poetas iberoamericanos nacidos en los 1950 (Colección Libros imposibles, 26, 2024); Floriano Martins: Viagens do Surrealismo, A Criação – Antología Poética (Fortaleza, ARC Edições | Agulha Revista de Cultura, 2024).