| Gerardo lewin |
TABLADA
Caminamos entre las tumbas
y sonreímos. Nos precede
nuestra madre muerta.
Aquí están - leemos -
aquellos que en vida conocimos.
Apellidos familiares, impronunciables.
Iban al club, nos debían dinero,
intentaron cortejar a una hermana,
bebían, amasaron fortunas.
El rito ordena regresar
por un camino diferente
así que será breve
nuestro encuentro.
Hacemos oídos sordos
a sus silentes súplicas:
no, nada cambió,
el dólar apenas si se mueve,
el mesías se tarda por
nuestras renovadas faltas
y el punto de encuentro
sigue siendo
Canning y Corrientes.
Qué pueden saber ellos,
después
de todo.
DECLARATORIA DE HEREDEROS
Por cuanto se establece
que Berco, Bernardo, Baruj,
Mala, Malque, Malca,
Marcos, Mordejai, Mordoqueo,
Szmul, Shmil, Samuel,
Dawid, Duved, David,
Jana, Juana y Janele
son todos una única
y misma persona,
nombres que la bruma confunde
y que el viento abandona.
Da intervención al juez de menores
en salvaguarda de aquellas,
las hermanas pequeñas,
para evitar que la luz las ciegue
o el frío las alcance, amén, amén.
De cuanto eran
e hicieron o acopiaron
padre y madre, toma:
ésta es tu parte.
Eres ya libre para vagar errante
por los cuatro rincones
de la tierra hostil.
No nos olvides.
TEMPORADA 3
Welches ist sein weltlicher Gott?
- Das Geld
Karl Marx
Supuse que lo mío sería
sólo una intervención fugaz,
un extra que la cámara olvidó registrar.
Fue cuando apareció la firma del patriarca:
Shtisel había librado un cheque a mi favor
y en el banco todos lucían barbas y capotes.
Temí que me negaran el dinero.
"¿Es ésta vuestra fe?"- grité.
Las miradas convergieron en mí.
Un anciano consultó un grueso tomo.
Los fieles discutían: ¿corresponde o no?
Quise huir. El debate excedía los límites
de un papel secundario
y yo ya había visto crecer
sorpresivamente mis caudales,
de modo que las propuestas
comenzaron a llover:
una viuda en la flor de la edad,
una inocente huérfana marroquí,
presidir instituciones de autoayuda parcial,
el tráfico del noble diamante espiritual
y la financiación de empresas
de inocultable sesgo mesiánico.
Luego, otra vez pobre,
malgastada en un tris mi fortuna.
Si tuviera que elegir
un último recuerdo,
sería aquella condittoria,
el budín europeo y diaspórico,
el aroma de la fruta edénica:
limón, amapolas y azúcar
impalpable, el gozo
que el sábado despierta
en el atribulado corazón.
Oh, Jerusalén.
GERARDO LEWIN nació el 20 de diciembre de 1955 en Argentina, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde reside. Cursó estudios en la Escuela Nacional de Arte Dramático, en la Universidad Ben Gurión, en la Universidad de Tel Aviv y en la Universidad Nacional del Arte. Como actor, participó en diversas puestas teatrales, programas de televisión, filmes y locuciones publicitarias. Ha ejercido la docencia teatral en instituciones privadas y públicas. Publicó Amores muertos (El Jabalí, Buenos Aires, 2003) y Nombre impropio/Tránsito (Ed. Deacá, Villa Mercedes, San Luis, 2015. Poemas suyos fueron traducidos a los idiomas portugués, ruso, inglés y hebreo. En 2014 obtuvo el segundo premio en el certamen de poesía “Horacio Armani”, de la Fundación Victoria Ocampo. Es traductor literario del hebreo al español. En su sitio de_canta_sión pueden apreciarse traducciones de poetas como Juda Halevi, Salomón Ibn Gabirol, Zelda, Iehuda Amijai, J. N. Bialik, Avot Yeshurun, Nathan Alterman y muchos otros. Entre 2002 y 2007 fue uno de los coordinadores del ciclo de poesía “El Orate y La Musa”.