lunes, 25 de mayo de 2026

Osvaldo Picardo: Poemas

 

Osvaldo Picardo

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

DE “QUIS QUID UBI. POEMAS DE QUINTILIANO” ED. MARTIN, 1996 
(VERSIÓN CORREGIDA, 2026)

F.Q.
I: El pasado   
Para que alguien aún diga Fabio Quintiliano, 
para que esos sonidos por un instante emerjan 
y se hundan en largos siglos de páginas empolvadas,
hubo muertes más que nacimientos. Una Roma en llamas,
el recuerdo de los higos que Catón trajo de Cartago,
y el horror de Herculano y Pompeya.
Un Séneca con un alumno siniestro 
y un Pedro y un Pablo que profesaron en una secta y repetían:
una sola palabra tuya bastará para sanarme.

Todo esto está en mi nombre y en tu oído 
trepa lento como un caracol sobre un vidrio 
(detrás dicen haber visto una historia de salvación,
otra de progreso y ésta sin novedad).


ESCRITURA DE ROMA

Roma no es una ciudad sino una escritura heredada:
un acróstico de chicos, el revés de las palabras,
Cicerón y César entrelazados, la urbs de los caminos 
centrípetos (también la Argirópolis de Sarmiento, 
o del bárbaro Perón evocando y evocado, 
o un simple mapa turístico en manos de un chino).

Roma no es una ciudad cuando usted asoma 
su filmadora bajo otra bonita mañana.
¿Cómo negar el ser del tiempo, por sus calles? 
¿Cómo no leer aún sin anteojos cuando previsibles 
y provisorias surgen las columnas de Vesta? 
Y usted con el ojo en el agujerito de su mundo, 
me dice confidente y lleno de espaguetis:

-No sabe cuánto me entristece ver
tantas ruinas de lo que fue un imperio...

Pleitos y discusiones por causas ínfimas 
se escuchan en el Foro, mientras el verano pesa 
en los pies y andamos hechos agua y trapo. Los yuyos, 
con impertinencia exagerada, garabatean los mármoles
y aún entre las voces modernas (para el oído adecuado) 
resuena por lo bajo, el hexámetro de Quintiliano
menos palpable y más duradero que un imperio: 

¿quis, quid, ubi, quibus auxiliis, cur, quomodo y quando?

Es mejor callar a este periodístico cuestionario
(en unos días volveré a mis alumnos y los siglos 
dejarán oír una vez más, a Marcial y a Ovidio 
con sus chismes, celos, engaños, amores). 
Seguiré caminando, por estas calles escritas, 
y usted volverá a subir a su ómnibus refrigerado 
para olvidarse de todo, menos de sí mismo.
Algunas abejas sobrevolarán los desperdicios
entre la arqueología del Foro, alguna flor 
en los matorrales y este viento fresco 
que empieza a alzar la túnica de algún sátiro cursi.  

Lo que ya no existe, no está escrito. Y por eso
no sabe usted cuánto me alegra haberlo visto
subir al ómnibus y dejar su hoja en blanco.




ODIOS Y CONSPIRACIONES

...y en un bonito mediodía de verano, sin pensarlo 
se odia y conspira 
mientras el negro rapado, el germano blanco,
el griego culto, el oriental tatuado 
admiran la retórica de los baños públicos.

Sin pensarlo demasiado,
uno, un día, empieza a odiar y no para,
mientras César escandaliza y pronuncia su discurso 
y en otro lado, ante esclavas de la Galia, 
caen túnicas de hilo y fajas.

Se odia y conspira, digo,
una noche, mientras abraza el viejo Claudio 
a la juventud negra de una etíope
y se enlazan multitudes 
al son de bombos y plazas. 

Se odia también de repente 
mientras renegocian el impuesto a la sangre 
y la memoria
y, sin contradecir el sueño de Calígula, 
la cabeza de Roma
es degollada de una sóla vez, mil veces.

Se odia y conspira, sí,
con la roja letra de los libros de historia 
o con el canto patriótico de Malvinas
o con el punto final de lo que no terminó.

...quieto ya, 
con mis ojos has leído estos odios: 

Hemos odiado tanto.


de “UNA COMPLICIDAD QUE SOBREVIVE”, ed. Martin, 2001 (VERSIÖN CORREGIDA, 2026)

LAS ESTRATEGIAS DE LA AUSENCIA


Su vaso sobre el vidrio de la mesa
no es sino un anillo de agua 
con que el brillo de una transparencia fingida
se pierde en otra, llena de destellos veraces.
También un cigarrillo apagado.

Se han confabulado los indicios
con una estrategia secreta
y te fuerzan a creer que ahí mismo estuvo
un apenas antes que vos, ahora
inmerso de rumoreo en cascada 
y trivial.
La pura presencia física de lo que sigue siendo
cuando hemos huido.

 II

No estuvo ahí mismo con vos.
¿Sirve de algo duplicar con palabras
la frase inmaterial que el tiempo deshace,
la puerta cerrada detrás?

La imposición de las cosas 
inmediata a la desvastación de los hechos
sobreviene y te abandona más pobre
en la abundancia
con que la memoria miente.


III

Una foto afirma que sucedió
e indaga inmóvil en lo que era movimiento,
gesto cosido en los fondos, muesca 
de novedad inadvertida.
Una cara que no miente su alegría
y el nombre mudo que le inventaba
su apenas abierta húmeda boca.

“Aquí sucedió entonces”
en retícula de álbum familiar
mientras la frase cansada entrega 
a un entierro rudimentario 
de oscuridades futuras.

Vos mirás pasmosamente sin creerlo
tu cadáver último.



DE PASIONES DE LA LÍNEA. (POEMAS DE NICOLÁS DE CUSA), Ed. En Danza, 2008 (Corregido en 2026)


ERROR DE CÁLCULO

Este jardín quedó abandonado,
incompleto e incomprensible 
como una mentira que se olvida.

Ahí viste a la codiciosa hormiga,
con sus veredas cavadas llevando 
a la espalda el peso de un elefante.

El rosal, la camelia y el espectáculo 
de los misteriosos tomates, 
el pulgón y la paciencia de la araña.

No sentías la fiebre cercana,
el absceso que la vejez prometía.
Un granito de arena en la uretra, 

una arruga, la presión, el olvido
en medio de una charla y, por último,
un bisturí contra el cáncer. 

La distancia en sí misma 
entre lo que fue y es toda una vida
parece un error de cálculo:

el trazo recto de una voluntad 
con su centro en todas partes 
y su circunferencia en ninguna. 

¿No fueron tus esfuerzos inútiles
y lo único cierto no fue lo que no tuviste? 
De este cúmulo de dudas, exaltaciones 

y desánimos ante lo hecho, inmodificable, 
un alivio te queda al menos: una línea 
escrita con el corazón, 

una intimidad cumplida. 



De 21 GRAMOS, Ediciones En Danza, 2014

EL DIBUJO DE UN NIÑO QUEDARÁ SIN RESPUESTA

I.

Dibujar es otra manera de preguntar.

El fracaso ya está en la línea.
Despega de un punto de apoyo
en que la mano imagina el vuelo
pero también, la irremediable caída.

Toda nuestra alma -lo que de ella
nos queda- gira en torno de las manos.
Por alguna paradójica razón
no se aferran a las cosas. Dibujan
la naturaleza de las formas. Tocan
el borde mudo de las preguntas:

Ese lado vacío del pensamiento,
abismal, en que un niño espera
que se haga tu voluntad.


II.

El niño dibuja. Se pasa las horas
con el dibujo sobre gruesas cartulinas.
Aún lo buscado esconde el regalo
que encierran las manos.

¿Cómo tocaste -pregunto- 
la fiesta que llena los árboles
y salta de una rama a la mesa?

Hay un hilo invisible que no deja
al gorrión ir más lejos que tus ojos.

El trazo accidentado del lápiz lleva,
a veces con esperanza, a veces
con recelo, a una sola sospecha:

¿Ahora hay algo que antes no había?




INÉDITOS (2026)

Epigramas de Marco Fabio Quintiliano 

1. Tracción a sangre (Frag. XCII- Papyrus argentumpontinus)

La bestia se detiene y tuerce el gordo cogote. 
Su aburrimiento tiene algo de sabio, digo,
la sabiduría que imaginás muy griega.

Un sacudón de riendas y tira de una montaña
de cartón y papeles escritos,
tachados, corregidos. Aparición urbana. 

Pienso, miro alejarse la metáphora griega. 
Tanto realismo hecho no más con palabras,
toda nuestra pobreza...

10. El jardincito ( Códice Macris II- frag.221. Adj a Luso)

El pobre Leónidas pasó toda la vida 
luchando en su jardín contra cardales y abrojos.
Estaba atrás de su casa en la villa treintiuno.

La mata de menta ató con cordón de zapato.
Y aquel rosal, gracias al veneno de cobalto 
de la vieja fábrica, dio unas rosas azules.

Y los tacos de reina, un verano, treparon 
por un barril oxidado hasta taparlo entero.

Llenos los almácigos, ahora, de botellas, 
yuyo crecido y bolsas, del largo adiós avisan.

12. La puta vieja (152-VII 455)

Cuando Príapo se para y el alero da nido,
Marónide llora y vuelve a llenar la copa.
 
El tren se fue de sus carnes y la estación ha perdido
techo y pasajeros, sólo palomas y atorrantes la cruzan.

La conocieron en Comodoro y en Bahía
los ojos de los hombres que conocieron el cielo.

OSVALDO  PICARDO: Nació en la ciudad de Mar del Plata (Bs. As., Argentina, 1955), donde actualmente reside. Ha escrito ensayos y crítica literaria para publicaciones y periódicos del país y del exterior. Colaboró con el Suplemento Literario de Télam entre el 2010 y el 2012. 
Entre sus libros de poemas: Quis, quid, ubi. Poemas de Quintiliano (Ed Martin, 1997);  Una complicidad que sobrevive (Ed. Martin, 2001) ; Mar del Plata (Ed. Martin,2005);  Pasiones de la línea. (Poemas de Nicolás de Cusa, 2008), de Ed. En Danza, Buenos Aires; 21 gramos, de Ed. En Danza, Buenos Aires, 2014; y en editorial Paradiso, en 2023, Nadar en el tiempo: una invención apócrifa. Y en 2024, la editorial española Endymion, presenta la antología Y miramos cómo oscurece.

Entre sus libros de ensayos e investigación cabe destacar: Primer mapa de poesía argentina. Solicitudes y urgencia. El noroeste: La Carpa y Tarja (2000). Antología Poética de Joaquín O. Giannuzzi, Visor, Madrid; “Poesía de pensamiento. Una antología de poesía argentina”, Endymion, Madrid. Y Colgados del lenguaje. Poesía en las Ciencias, de Baltasara Editora, Rosario, 2018. Tradujo junto a F. Scelzo y E. Moore The love poems, de James Laughlin (2001). Publicó también los cuentos Perón en el jardín y otros relatos (Amazon, 2018).