domingo, 10 de mayo de 2015

Festival de Poesía de Medellín: Carta abierta de los artistas e intelectuales a la Mesa de La Habana





Aunque la datación no es precisamente una especialidad nuestra, los que aquí firmamos, en su totalidad,  estamos convencidos de que la guerra actual no está en su año 51: es un poco más adulta: algunos de entre nosotros argumentan que tiene 67; otros,  que 114; los últimos, quizás más pesimistas (ellos aseguran que realistas) que 523. En todo caso, la datación de los 50 años escamotea los verdaderos datos de la injusticia.
Y, también en todo caso, los que aquí firmamos, en su totalidad, creemos que, sea cual sea la edad de esta guerra, ella es inaceptable. Y lo es sobre todo porque es la hija de injusticias aún más inaceptables.
Tampoco somos especialistas en estadística, pero las cifras, aun las oficiales, son desgarradoras. Y ya no se trata de si son, o no, inaceptables: puesto que existen. Según ACNUR (dato optimista), Colombia tiene 5.185.406 de personas en situación de desplazamiento. Triste escalafón: vamos de segundos, después de Siria. Y 200.000 muertos, según los reportes. No se escribe fácil. Ni es fácil aceptarlo. 
El 78% de las tierras en Colombia está en manos del 13% de la población, y el 80% de los campesinos poseen menos de una UAF (cosas de los técnicos: Unidad Agrícola Familiar), y sin embargo esos campesinos pobres producen el 70% de nuestros alimentos: o sea que un vientre inflamado de niño reposa al fondo del plato de nuestra sopa. Es inaceptable.
¿Acabar la guerra? Claro. Confiamos en ello, y haremos de nuestra parte todo lo posible para que el proceso no se rompa. Pero acabarla no se hace con la firma de un acuerdo. No más balas ni más bombas, claro, pero sobre todo, no más injusticia. Es a partir de la firma del acuerdo que empezaremos a construir la Paz.
Llevamos ya dos años y medio en busca del Acuerdo: no es mucho si consideramos que estamos tratando de acabar con la fuerza inercial de 67 años de dominio de la muerte, el crimen y la injusticia. Pero el plural “llevamos” quizás es optimista.  En efecto, en La Habana han hablado el gobierno y la insurgencia de las FARC; han hablado las víctimas; y las Fuerzas Armadas; y el sector agrario; y los banqueros, sin necesidad de ir hasta La Habana; y las transnacionales; y la ONU y UNASUR y el ALBA. Y la prensa. Y los amigos de la muerte. Y etcétera.
Faltan los niños de la Guajira y del Chocó, que andan sin aliento. Y los poetas y los artistas. Va siendo hora de que éstos últimos lo hagan, incluso por esos niños, que andan sin aliento.
Y ya empezaron a hacerlo: en 2003, ya el Festival Internacional de Poesía de Medellín realizó la I Cumbre Mundial de Poesía por la Paz de Colombia, que no fue suficientemente escuchada. En este mes de abril (en una iniciativa que saludamos pero que terminó por ser una iniciativa del Estado), se llevó a cabo la Cumbre Mundial de Artistas por la Paz.
Y en el mes de julio, el Festival Internacional de Poesía de Medellín, que llega a su versión número 25, realizará la II Cumbre Mundial de Poesía por la Paz y la Reconciliación de Colombia, que también saludamos, pero a la que quisiéramos llegar con este avance: que la Mesa de Negociaciones los haya escuchado.
Esta carta abierta es una petición formal a los negociadores en La Habana para que una delegación de poetas y artistas hable y opine y presente propuestas concretas y realizables para la concreción de una paz estable y duradera, y esa paz no será ni estable ni duradera  sin las ideas y las tareas de los artistas y los intelectuales.
Si, como creemos, en los poetas, los artistas e intelectuales vive la conciencia crítica de una nación, esa nación será inviable si no los escucha.
Y la muerte no tendrá señorío.
(Enviar firmas de apoyo a Festivaldepoesiademedellin@gmail.com)
Firman:
Juan Manuel Roca, poeta, Premio Casa de América de Poesía (Colombia).
Fernando Rendón, poeta, director del Festival Internacional de Poesía de Medellín -Premio Nobel Alternativo 2006- (Colombia).
Jotamario Arbeláez, poeta y periodista cultural, Premio Víctor Valera Mora (Colombia).
Gabriel Jaime Franco, poeta, coordinador general del Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia).
Laura Restrepo, escritora, Premio Alfaguara (Colombia).
Vicky Hernández, actriz (Colombia).
Juan Diego Mejía, escritor, Director de la Feria del Libro de Medellín (Colombia).
Darío Jaramillo Agudelo, poeta (Colombia).
Jairo Guzmán, poeta, Director de la Escuela de Poesía de Medellín (Colombia).
Horacio Benavides, poeta, Premio Nacional de Poesía (Colombia).
Rómulo Bustos, poeta, Premio Nacional de Poesía (Colombia).
Omar García Ramírez, poeta, Premio Nacional de Poesía (Colombia).
Sergio de Zubiría Samper. Filósofo y Profesor Universitario (Colombia).
Selnich Vivas Hurtado, poeta, Premio Nacional de Poesía (Colombia).
Patricia Ariza, dramaturga, poeta, cofundadora del Teatro La Candelaria, Premio Prince Claus (Colombia).
Gloria Chvatal, pintora (Colombia).
Luis Eduardo Rendón, poeta (Colombia).
Juan Carlos Moyano, dramaturgo, director y actor de teatro (Colombia).
Diego Arango Ruiz; pintor y antropólogo (Colombia).
Javier Naranjo, poeta (Colombia).
Álvaro Marín, poeta (Colombia).
Jairo Osorio, escritor, coordinador editorial de la Universidad Autónoma Latinoamericana (Colombia).
Juan Diego Tamayo, poeta y profesor universitario (Colombia).
Myriam Montoya, poeta (Colombia).
Fernando Herrera, poeta (Colombia).
Ronald Cano, poeta, Premio de Poesía Ciudad de Medellín (Colombia).
Carlos Satizábal, teatrista y poeta (Colombia).
Angye Gaona, poeta (Colombia).
Jorge Torres Medina, poeta (Colombia).
Tarcisio Valencia, poeta, profesor universitario (Colombia).
Felipe Agudelo Tenorio, poeta (Colombia).
Fabio Jurado, poeta, coordinador de la Colección Viernes de Poesía (Colombia).
Bibiana Bernal, escritora y editora (Colombia).
Lindantonella Solano, Nación Wayuu, poeta (Colombia).
Iván Graciano Morelo, poeta (Colombia).
Daniel Rocha, director de teatro, dramaturgo (Colombia).
Ángela García, poeta (Colombia).
Fernando Linero, poeta (Colombia).
Claudia Trujillo, poeta (Colombia).
Edwin Rendón, poeta y profesor de literatura (Colombia).
Felipe Orozco, arquitecto y escritor (Colombia).
Álvaro Miranda, poeta (Colombia).
Víctor Rojas, escritor (Colombia).
Vito Apüshana, Nación Wayuu, poeta (Colombia).
Jesús Gómez, poeta (Colombia).
Fernando Vargas Valencia, poeta (Colombia).
Omar Ortiz, poeta (Colombia).
Rafael Patiño, poeta, traductor (Colombia).
Antonio Mora Vélez, poeta y narrador (Colombia).
Pedro Arturo Estrada, poeta (Colombia).
Fadir Delgado, poeta (Colombia).
José Libardo Porras Vallejo, poeta (Colombia).
Gustavo Tatis Guerra, poeta, periodista (Colombia).
Luisa Aguilar, poeta (Colombia).
Jorge Eliecer Ordóñez, poeta (Colombia).
Hugo Jamioy, Nación Camëntsá, poeta(Colombia).
Manibinigdiginya, Nación Gunadule, poeta (Colombia).
Víctor Raúl Jaramillo, poeta (Colombia).
Jorge Iván Grisales, poeta (Colombia).
Antonieta Villamil, poeta (Colombia).
Alberto Salcedo Ramos, periodista y escritor (Colombia).
Tatiana Mejía, poeta (Colombia).
Rafael Quiroz, pintor (Colombia).
Cristina Domenech, poeta, Argentina.
Edwin Madrid, poeta, Ecuador, Premio Casa de América.
Alvaro Inostroza Bidart, poeta, crítico de cine, Chile.
Luz Ivonne Pinto, educadora y tallerista, examinadora internacional (España)
Esteban Moore, poeta, traductor, cronista urbano (Argentina)

miércoles, 6 de mayo de 2015

José Watanabe: 5 poemas *



José Watanabe

























EL ENVÍO


Una delgada columna de sangre desciende desde una bolsa de polietileno hasta la vena mayor de mi mano. ¿Qué otro corazón la impulsaba antes, qué otro corazón más vigoroso y espléndido que el mío, lento y trémulo? Esta sangre que me reconforta es anónima. Puede ser de cualquiera. Yo voy (o iba) para misántropo y no quiero una deuda sospechada en todos los hombres. ¿Cuál es el nombre de mi dador? A ese solo y preciso hombre le debo agradecimiento. Sin embargo, la sangre que está entrando en mi cuerpo me corrige. Habla, sin retórica, de una fraternidad más vasta. Dice que viene de parte de todos, que la reciba como un envío de la especie.



POEMA TRÁGICO CON DUDOSOS LOGROS CÓMICOS


Mi familia no tiene médico
ni sacerdote ni visitas
y todos se tienden en la playa
saludables bajo el sol del verano.

Algunas yerbas nos curan los males del estómago
y la religión sólo entra con las campanas alborotando los canarios.

Aquí todos se han muerto con una modestia conmovedora,
mi padre, por ejemplo, el lamentable Prometeo
silenciosamente picado por el cáncer más bravo que las águilas.

Ahora nosotros
         ninguno doctor o notable
en el corazón de modestas tribus,
la tribu de los relojeros
la más triste de los empleados públicos
la de los taxistas
la de los dueños de fonda
de vez en cuando nos ponemos trágicos y nos preguntamos por la muerte.

Pero hoy estamos aquí saludables escuchando el murmullo
de la mar que es el morir.

Y este murmullo nos reconcilia con el otro murmullo del río
por cuya ribera anduvimos matando sapos sin misericordia,
reventándolos con un palo sobre las piedras del río tan metafórico
                            que da risa.

Y nadie había en la ribera contemplando nuestras vidas hace años
sino solamente nosotros
los que ahora descansamos colorados bajo el verano
como esperando el vuelo del garrote
        sobre nuestra barriga
        sobre nuestra cabeza
nada notable
nada notable.



LOS VERSOS QUE TARJO


Las palabras no nos reflejan como los espejos, así exactamente,
pero quisiera.
Escribo con una pregunta obsesiva en las orejas:
¿Es ésta la palabra exacta o es el amague de otra
que viene
                        no más bella sino más especular?
Por esta inseguridad
tarjo,
toda la noche tarjo, y en el espejo que aún porfío
sólo queda una figura borrosa, mutilada, malograda.
Es como si cumpliera la amenaza de la madre
sibilina
al niño que estaba descubriéndose, curioso,
en su imagen:
“Tanto te miras en el espejo
que algún día terminarás por no verte”.
Los versos que irreprimiblemente tarjo
       se llevarán siempre mi poema.



LA MANTIS RELIGIOSA


Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.
Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza cáscara.

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.

Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta
del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.



EL PAN


Perdonen que lo diga sin pudor,
pero mi madre y yo vivíamos en un pueblo
       de hambrunas.
Las carencias
nos llevaban a todos a una especie de inocencia,
         a un vivir
en el centro puro de nosotros mismos.
Así es cuando ya no queda nada, salvo
la postura orgullosa de mi madre
que dormía como saciada.

Cada cierto tiempo pasaban profetas
que repetían monsergas en nombre de un dios
prometedor, pero cruel.
Ninguno trajo lluvia sobre los campos yermos
ni hizo el milagro de una simple lechuga.

Una tarde se asomó a nuestra puerta
un extranjero de mirada llameante, otro agorero,
pero no supimos quién ardía en él, si su dios
o su demonio.
Dijo llamarse Elías y tenía gran hambre como nosotros.
Se quedó mirando a mi madre
que en la artesa mezclaba un puñado de harina Santa Rosa
con una cucharada de manteca sin nombre.
Estoy haciendo un pan para mi hijo y yo. Lo comeremos
y después, con la dignidad de los pobres satisfechos,
nos moriremos de hambre, dijo mi madre
en Reyes 17:12.


José Watanabe (Laredo, Trujillo, 1946 – Lima, 2007) Publicó su primer libro, Álbum de familia, en 1971 que mereció el premio Poeta Joven del Perú. Su segundo libro, El huso de la palabra (1989), fue considerado por la crítica nacional como el poemario más importante de la década de los ochenta. Además publicó los poemarios Historia natural en 1994, Cosas del cuerpo en 1999, Habitó entre nosotros en 2002, La piedra alada en 2005 y Banderas detrás de la niebla en 2006. Antígona, reescritura del clásico griego de Sófocles, "lo muestra como un dramaturgo de mucha potencia", y fue llevado a las tablas Yuyashkani.
También escribió guiones de cine para varias películas como Maruja en el infierno, La ciudad y los perros, basada en la novela de Mario Vargas Llosa, y Alias La Gringa.

*Selección  Martín Zúñiga Chávez

sábado, 2 de mayo de 2015

Gregory Corso: El estilo de vida americano




Gregory Corso


















 









1

Yo soy un gran americano
¡soy casi nacionalista al respecto!
¡amo a América como una locura!
Pero tengo miedo de regresar a América
incluso tengo miedo de entrar en la American Express—


2

Están frankensteineando a Cristo en América
       en sus campañas dominicales
Están metiendo el temor a Cristo en América
       bajo sus carpas en sus campañas dominicales
Están volviendo locas a las ancianas con Cristo en América
Están televisando el don de la sanación y el temor al infierno
       en América bajo sus carpas en sus campañas
       dominicales
Están abandonando sus carpas y están trayendo su Cristo
       a los estadios de América en sus campañas
       dominicales
Están pidiendo grandes audiencias  un que todos vayan
       para su Cristo en los estadios de América
Están  logrando convocarlas  en sus campañas los sábados
       y los domingos
Están pidiéndoles que den un paso al frente y caigan sobre
       sus rodillas
       porque todos son culpables y están dando un paso al frente
       con sus culpas  y están cayendo sobre su rodillas llorando su
       culpabilidad
       rogando por la salvación Oh Señor Oh Señor en sus campañas de
       los lunes martes miércoles jueves sábados y domingos

3

Es un tiempo en el que ningún hombre es extremadamente admirable
Es un tiempo en que la estupidez del rock
       va un paso más allá que la 5ta columna en su condición de única enemiga
       en América
Es un tiempo en que la ignorancia es un buen americano
       la ignorancia  se disculpa sólo cuando es ignorancia
       esto no es así en América
El hombre no es culpable     Cristo no debe ser temido
Te estoy diciendo el Estilo Americano es un monstruo horrible
       comiéndose a Cristo transformándolo en Oreos y Dr.  Pepper[1]
       el sacramento de su boca fétida
Te lo estoy diciendo el demonio se hace pasar por Cristo en América
En América los educadores y predicadores son los dictadores mentales
       de la falsa inteligencia       ellos no permitirán que América
       sea lúcida
       Sólo permitirán que la muerte le brinde lucidez a América   
Los educadores y comunicadores son los lacayos del
       Estilo Americano
Esclavizan las mentes de los jóvenes  
        y los jóvenes son voluntariosos esclavos dispuestos  (pero no por mucho tiempo)
        porque ¿quién puede dudar que el Estilo Americano
        no es el estilo?
La función  de estos educadores no presenta diferencias    
        con la labor  de un capataz de fábrica 
Producción de réplicas    lograr que todos los jóvenes piensen lo mismo
         se vistan igual      tengan las mismas creencias     hagan las mismas cosas
La masificación     esto es el Estilo Americano
Los pocos grandes educadores en América son débiles e inútiles
Se resignan     y de este modo acatan el Estilo Americano
Las guerras han visto hombres como estos     los que despreciaron cosas  
        sobre ellas
        pero nada hicieron     y esos son los más peligrosos 
Peligrosos porque su inteligencia no se discute
        y por lo tanto le dan confianza  jóvenes   
        quienes legítimamente creen en su inteligencia
Doctores fumen este cigarrillo doctores fumen este cigarrillo
        y los doctores saben
Los educadores saben     pero no se atreven  a exponer su saber
La victoria que es el hombre se vuelve lamentable  ante este problema   
Los jóvenes sólo pueden conocer la victoria de haber nacido
       todo lo demás es contenido     hasta  que la muerte sea la victoria final
       y que esta sea una piadosa
Si América cae será la culpa por igual de sus educadores (sin esto)   
        predicadores     comunicadores 
América hoy es la más grande amenaza para América
Somos viejos cuando somos jóvenes
América siempre es nueva    el mundo siempre es nuevo
El significado del mundo es el nacimiento  no la muerte
Crecimiento ido en la dirección equivocada 
La verdadera dirección se vuelve por siempre joven   
En esta dirección lo que crece -crece viejo
Un extraño error      un extraño y triste error
       pues se ha vuelto una cosa vieja
       mientras que todo lo demás a su alrededor es nuevo
Los cohetes no lo harán  más joven—
¿Y qué es lo que hizo que América se decidiera a crecer?
No lo sé    Sólo puedo adjudicárselo a la rareza del hombre
Y América ha convertido en el Estilo Americano— 
Ser joven  es  tener un propósito  no tener límites
Crecer es conocer el límite      no tener un  propósito
Cada época es una época nueva
Qué indignante es que algo viejo y triste
        de tiempos pasados incorpore cada nueva época—
¿Estoy diciendo que la Declaración de la Independencia es vieja?
Sí    digo que lo que era bueno en 1789 nos es bueno para 1960
Era justo y novedoso decir que todos los hombres fueron creados
  iguales
        pues en aquella época esto era un faro luminoso
Pero hoy es trágico decirlo
        hoy debería ser un hecho—
El hombre ha estado sobre la tierra un largo tiempo
Uno podría pensar que con su obsesión por el crecimiento
        le habría llegado el tiempo de superar tales cosas como
        constituciones  manifiestos código mandamientos
        que  bien podría vivir en el mundo sin esas cosas
        y saber instintivamente cómo vivir  y ser
        —pues ¿qué es ser sino la disposición para amar?
¿Acaso el amor no era el verdadero objetivo del crecimiento?
¿Acaso Cristo no representaba eso?
Pero el hombre es raro y crece donde sea
        y culpa de todo al Destino   —lo que fuera
América está llena de tal extrañeza  que ….
Ha crecido convirtiéndose en algo extraño y
        el americano es un buen ejemplo de este loco desarrollo
El niño hombre   grandes carnes de bebé
        como si el vientre se hubiera dado vuelta
        pariendo a un hombre viejo
La victoria que es el hombre no le permite al hombre
        completar sus experiencias empíricas con la muerte
Los aztecas lo hicieron arrancándoles el corazón a los más jóvenes     
        lo hicieron en el momento de su máximo esplendor
Los americanos lo están haciendo entregando a sus jóvenes al
        Estilo
Pues no fue el español quién mató al azteca
        sino el azteca quien mató al azteca
Roma es la prueba     Grecia es la prueba   toda la historia es la prueba
La victoria no consiente la depravada degeneración
No serán los comunistas quienes habrán de matar a América
        no     sino América misma-
El Estilo Americano      ese triste loco proceso
       no es dirigido por un solo hombre u organización
Es un monstruo nacido de sí mismo  existiendo de su propio ser
Los hombres que están empleados por este monstruo
       están empleados sin saberlo
Ellos residen en los más altos niveles de la inteligencia
Son los educadores los psiquiatras los predicadores
       los escritores los políticos los comunicadores
       los ricos el mundo del espectáculo
Y algunos siguen y le cantan al Estilo pues sinceramente
       creen en su bondad
Y algunos lo creen sagrado y se transforman en sus milicianos
Algunos simplemente están en él para estar nada más
Y la mayoría están en él por el oro
Ellos no perciben al Estilo como un monstruo
Lo ven como “La Buena Vida”
¿Qué es el Estilo?
El Estilo nació del Sueño Americano
       una verdadera pesadilla—
La condición del americano actual comparada con la del americano
       del siglo 18 es prueba de la pesadilla—
No son Franklin ni Jefferson quienes hablan hoy por América
        sino peculiares hombres reaccionarios de la industria
        y los papanatas del mundo del espectáculo
¡Bizarro! ¡Aterrador! El Ratón Mickey se sienta en el trono
        y Hollywood tiene para ofrecer una vasta provisión—
¿Podrán los jóvenes en la escuela mirar seriamente una
imagen de George Washington junto a “Herman Borst”
        el famoso comediante de cabaret en Valley Forge?
Viejo viejo y decadente     ida su dignidad
        el sol americano parece dirigirse a la tumba
¡Oh si  la juventud pudiera elevarlo nuevamente!
El futuro depende exclusivamente de los jóvenes
El futuro es  propiedad de los jóvenes
Lo que los jóvenes saben el futuro habrá de saber
Lo que ellos son  y hacen el futuro habrá de ser y hacer
Lo se ha hecho no debe repetirse
¿Habrá de permitirlo el Estilo Americano?
No. 
Veo en cada American Express
       y en cada centro militar en Europa
       el mismo rostro      el mismo tono de voz
       la misma vestimenta      el mismo andar
Veo madres y padres
        nada los diferencia
Réplicas
Ellos no sólo hablan y caminan y piensan de la misma manera
       ¡tienen el mismo rostro!
¿Qué produjo esta cosa monstruosa?
¿Qué regimenta a un pueblo de esta manera?
Qué extraño modo tiene la naturaleza de operar sobre América
Seguramente si Lincoln estuviera vivo
       nunca sería elegido presidente     no tenía lo que se dice
       buena presencia—
Efectivamente los americanos son bebés en el abrazo
       materno del Estilo
Acaso no fue Ike, cuando visitó la embajada americana en París hace un año
        quien le dijo al personal —“Está todo bien, sólo beban Coca Cola, y todo estará  
        bien.”
        Esto es verdad, está documentado
¿Acaso la publicidad americana no hacía un llamado a la solidaridad y el
        COMPAÑERISMO?
        no orgiásticamente como lo hace en la actualidad
        ni como un medio para contener la violencia
        Esto es verdad, está documentado.
¿Acaso los centros militares en Europa no son guetos?
        Lo son, y Oh qué triste    ¡qué perdidos están!
Los kioscos de cómics están llenos de libros cómicos 
Las películas del ejército siempre son de Doris Day
¿Qué hace que estas personas se acurruquen  de este modo? 
¿Por qué no pueden ser universales?
¿Quién los ha empequeñecido así?
¡Esto es muy serio!  Yo no me burlo ni odio esto
         sólo tengo la sensación de una vasta y enloquecida conspiración
¡ No es nada más que impotencia! 
Están atrapados     atrapados en el Estilo—
Y aquellos que anhelan salirse del Estilo
          no pueden
Los Beats son un buen ejemplo de ello
Ellos desechan los hábitos del Estilo
          y crean para ellos sus propios hábitos 
Y se transforman en algo tan distinto regimentado y perdido
          como la corriente principal
          pues el Estilo posee distintas válvulas de escape
          como una serpiente de múltiples tentáculos— 
No existe manera de salirse del Estilo
La única salida es la muerte del Estilo
Y lo que habrá de matar el Estilo sólo es una nueva conciencia
Algo grande y nuevo y magnífico debe suceder
          para liberar al hombre de esta bestia
Es una bestia que no podemos ver ni entender
Pues ella es la condición de nuestras mentes
¡Dios qué cerca parece estar todo esto de la ciencia ficción!
Como si algún poder de otro planeta
          se incorporara a la mente de todos nosotros
¡Podría muy bien ser esto!
Mientras yo vivo juro que América para mí no se parece
          a América

Los americanos son un gran pueblo
Yo pido un evento  grande y prodigioso
         que los libere del Estilo
           y los transforme  nuevamente en un pueblo determinado
           y glorioso
 No sé si esos eventos sucederán      si son merecidos
          o incluso posibles
Sólo puedo afirmar que el hombre es la victoria de la vida
Y me mantengo firme junto al hombre americano

Veo en la piel del Estilo
          a América    la veo orgullosa y victoriosa como
          San Miguel sobre el cuello del caído Lucifer—
(1961)

(Versión Edmundo Kirk)

Gregory Corso (New York City, 1930- Robbinsdale, Minnesota,2001)



[1]  Marcas registradas de galletitas y gaseosas.