viernes, 11 de noviembre de 2022

Víktor Gómez: TERNURA SIN VOZ

 

Viktor Gómez






















la pura desilusión ¿dónde nace?
—roto el espejo ves sin devolución 
otra imagen que no es tuya —lees
en la irreconocible presencia un hoy
sin limbo y sin juicio, sin teatro —lees
la compleja y no manipulada ciudad
de sentidos y sensibilidades brotando
en un vacío que quiebra cristales.
eres contrariamente inabarcable, 
finito, finísimo hilo en la gran madeja 
y aún respiras… eres ternura y temblor.
¿amas? ¿amarías? amar te es violento
no amar es imposible —aún respiras 
entonces, el cómo relumbra polífono:
en mi boca degusto y escupo suave 
palabras que retuvieron los muertos
no son mías —pues— ¿de quién son? 
¿qué hacen entre tú y yo —ahora?
—releer no es asumir el mundo, dicen, 
releer no es llegar a una conclusión,
quienes releen están conversando 
desde las cuentas infinitas del daño
—en las viejas dependencias renovadas 
del Palacio El Hospital La Iglesia
enmudecidas cicatrices en sombra 
han sido borradas inútilmente 
olvidando que las palabras arrasadas
germinaron en labios de orfandad:
se recibe —escurridiza— la palabra 
usura, y se viste de moralidad fina,
se cruza —incordiosa— la palabra 
ética, y se embriaga con egoísmo 
—se recicla cínicamente cada idea
que iba o venía de sanar los vínculos 
y se desautoriza la retórica cotidiana 
—el poeta llega a los postres —ayuna
del dogma a la verborrea, se sacude
todas las palabras —escupe— tose,
esconde con sutiles trazas su dignidad 
en la calurosa mañana; febriles aires, 
incautas luminarias, dóciles susurros, 
vagas danzas, apuntes a escondidas:
(decía) el silencio no es sólo una herida,
una lesión, una llaga, un daño, una furia,
es y sería —en luminosa penumbra—
forma otra y sublime desde el cuerpo 
de ser atravesada (por) lo suficiente 
para desmentir y desordenarlo todo,
bajo lunar tensión y argucia creativa,
no hacia la orilla del abismo, más allá 
de la pobreza de la razón, límites y azares.
el silencio no es sólo impotencia, secreto,
poder, avaricia, arrogancia, es inconclusa 
emulsión —humilde equilibrio— una flor 
que crece despacio, acariciada, besada, 
y un día huye de su propia corona: canta sin voz.


(Paterna 30 de abril de 2022, inédito  publicado en  Kokoro)
 


Víktor Gómez (Madrid, 1967) Reside en Valencia, donde es uno de los principales agitadores culturales, activando una parte importante de la vida poética de la ciudad. Tiene publicados 5 poemarios: Huérfanos aún (Baile del Sol, 2010), Detrás de la casa en ruinas (Ed. Amargord, 2010), Incompleto (Ed. 4 de agosto, 2010), Trazas del calígrafo zurdo (Varasek Ed., 2013) y Pobreza (Ed. Calambur, 2013), y las plaquettes En un tiempo de gran orfandad (Ed. Zahorí, 2009) y Diciembre (Ed. El gato azul, 2011), plaquete que publica también en Tigres de Papel, en formato digital. En 2016 publica Otro decir por decir/Entredecir, acompañado de las ilustraciones de Nathalie Bellón, en Tigres de Papel, en la colección poeNOmas.