lunes, 18 de junio de 2012

Esteban Moore: El poeta entrevistado en el café Argos por la especialista extranjera en poesía argentina.










Esteban Moore










































Qué significa........  podría hablarme.....
acerca
de las intenciones subyacentes en el proceso creativo
de su último  libro  --en el que advertimos
                 una mayor densidad textual
..................la decidida esfumación del Yo

               
Ante esta pregunta el poeta entrado en canas
frente a su pocillo de café y el activo grabador
          de la joven  --rubia y extranjera
dirigió  una mirada estrábica hacia el cielorraso


Se  aflojó el nudo de la corbata
          --acomodó el peso del cuerpo
sobre el espaldar de la silla -estiró  las piernas
y comenzó a hablar con un tono que denotaba
                  una severa -estudiada formalidad

             
A dos -puede que --tres mesas de distancia
Los oídos atentos  --de sus compañeros habituales
                    de la mesa de los miércoles
=quienes en esta ocasión fueron alejados preventivamente
              del teatro de operaciones=
---------  se esforzaban
                    por captar sus palabras

 
Qué esperaban  ellos de la situación
Deseaban oír algo en particular
Preguntas que de alguna manera contestó Juan el mozo
           testigo de los grandes debates
      que se repetían semana a semana
                   cuando dijo " hoy va a ser distinto"

Efectivamente.....
                      no se equivocaba
          en esta ocasión no se le escucharon  al poeta
ante las repetidas consultas respecto del significado
                de ciertos pasajes en sus textos 
            --'plenos de vital oscuridad'
             como sostuvo cierto crítico--
las mismas frases con las   respondía fastidiado
                      entre café y café -a sus amigos
Éste era un día muy especial ---muy especial  
                                     para el poeta nacional
    
El poeta habló y no paró de hablar
=la modernidad y el  poema en prosa
la relación íntima de esta  forma con la Haussmanización de París
Aloysius Bertrand  --  Gaspard de la Nuit
Baudelaire  --la fusión binaria ( luz - oscuridad)--
Isidore Ducasse -- Si existo, no soy otro--
Rimbaud --Yo soy ese otro--
Y de final auguró el tiempo de los postclásicos.........


Relató viajes innumerables
 -----------------mencionó los títulos
de cada uno de sus libros----cada premio obtenido
los años del exilio --los amores no correspondidos
se extendió acerca de  la soledad del creador en un país
                         que no reconoce la poesía –mucho menos el genio


Después encendió un cigarrillo
señal de que el monólogo había culminado--
Agarró su carpeta y unos papeles y fotos viejas
      ayudó a la muchacha con su abrigo
Ella guardó  su grabador y su libreta de notas
 levantó el ramo de claveles blancos y rojos
         que descansaban sobre la mesa
                      y desaparecieron  -Así, como así-
          a través de la puerta vaivén


"Muchachos hoy no van las  porciones de fugazzetta  y vino suelto
                en la Imperio
invitó a la señorita a un restaurán  étnico
               en Palermo Hollywood"
dijo Juan  a medida que se acercaba a la mesa
             de los viejos amigos

Eso sí
dejó dicho que los cafés  y el ramo de claveles que mandó a comprar
                             corren por cuenta de Uds.

 




Víctor Redondo, Esteban Moore.
Esteban Moore (Buenos Aires en 1952). Poeta, traductor, periodista. En poesía ha publicado: La noche en llamas (1982); Providencia terrenal (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos que van (1994), Instantáneas de fin de siglo (Montevideo, 1999, mención Honorífica Premio Municipal de Buenos Aires), Partes Mínimas (Mar del Plata, 1999); Partes Mínimas y otros poemas ( 2003, segundo  premio de poesía, Fondo Nacional de las Artes); Antología poética ( 2004, Colección Poetas Argentinos Contemporáneos, Fondo Nacional de las Artes), El avión negro y otros poemas (2007,  Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias de la ciudad de Buenos Aires), Veinte años no son nada (Alción, Córdoba, 2010) y Pruebas al canto Córdoba, 2012). La Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela le confirió por su obra y su trabajo como traductor y difusor de la poesía contemporánea la condecoración Alejo Zuloaga (2012).

Ha realizado la traducción de diversos autores de lengua inglesa: Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas, Colección de Obras Representativas de la UNESCO (Ediciones Graffiti/Unesco, Montevideo Uruguay, 1996); James Laughlin, Los poemas de amor, (Editorial Martín, La Pecera, Mar del Plata, Argentina, 2001); Craig Czury, Tecnología Norteamericana y otros poemas (Papel Tinta Ediciones, Buenos Aires, 2003); Charles Bukowsky, Una de las más ardientes y otros poemas (Ediciones Laberinto, México, 2004);  Lawrence Ferlinghetti, Los Blues de la procreación y otros poemas (Alción Editora Córdoba, 2005), Sam Hamill, Ojos bien abiertos y otros poemas, (Dirección de Cultura, Universidad de Carabobo, Valencia Venezuela, 2006), Jack Kerouac, Buda y otros poemas (Alción, Córdoba, 2008),Sam Hamill, Canto Pisano (Postales Japonesas, Córdoba,2011), John F. Deane, Lejano país y otros poemas (Alción, Córdoba, 2011).


En ensayo publicó: Primer Catálogo de Revistas Culturales de la Argentina (Ediciones Revista Cultura, auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación y la Federación de Revistas Iberoamericanas, Buenos Aires, enero 2001) y ha dado a conocer en revistas y diarios textos sobre la obra de Alberto Girri, H.A. Murena, Horacio Salas, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg y la poesía argentina contemporánea, reunidos en Versiones y apropiaciones, de próxima aparición.
Ha colaborado con el ensayo ‘De la ranchería a la ciudad moderna’ en Argentina 1810-2010: Bicentenario, Secretaría de Cultura, Presidencia de la Nación (Buenos Aires, 2010).

Mario Luzi: Poemas.




Mario Luzi

















Marfil


Habla el ciprés equinoccial, oscuro
y montuoso el macho cabrío exulta,
dentro de rojas fuentes lavan lentas
las yeguas de los besos a sus crines.
Desde las tenues selvas a ciudades
excelsas inmensos chocan ríos
largamente, se mueven en un sueño
afectuosas velas hacia Olimpia.
Correrán las intensas vías de Oriente
oreadas muchachas y en mercados 
salobres mirarán el mundo alegres.
¿Pero dónde alcanzaré yo a mi vida
ahora que el tembloroso amor ha muerto?
Al horizonte lo violaban rosas,
vacilantes ciudades en el cielo
rociadas por jardines tormentosos, 
en el aire su voz era una roca
infecunda de flores y desierta.


Diana, despertar


El viento libre luce entre los humos 

de la llanura, el monte ríe raro

iluminándose, surgen relumbres
del agua, ¿hay mensaje más caro?

Hora es de levantarse, de vivir
puramente. Ya vuela en los espejos
un sonreir, un temblor en los vidrios,
vuelve un sonido a confundir los oídos.

Y tú acudes alegre y contradices
de inmediato a la muerte. Así cuando
se abre una puerta desbordan felices
los colores, la sombra va de vuelta

a disolverse. Nacen rientes imágenes,
en la sangre se filtra, ciego vuelve,
el espíritu del sol, nos llevan céfiros
consigo: a existir, a extinguirse en un día.


Marina

Qué exhaustas aguas contra la frágil costa,
qué oleada gris contra los postes. E islas
más allá y bancos donde un incierto afán
se separa del día que nos deja.

Qué dispersas lluvias navegas, qué luces.
¿Cuáles? ignora si no finge el pensar,
si no recuerda niega: allá viví,
consciente aquí del tiempo de otro modo.

Qué memoria heredamos, qué imágenes,
qué edades no vividas, qué existencias
fuera de la alegría y del dolor
luchan en la marea con los muelles

o en el mar que florece y se despide.
Regresas tú, te acoges a esta orilla
y en el cielo que zarpa chirría un pino 
de pájaros que vuelven, corazón.

(traducción Rodolfo Alonso)


Mario Luzi (1914-2005) Poeta y traductor italiano. Su obra de carácter introspectivo es  una de las más singulares y distinguidas de la poesía italiana contemporánea. Ha publicado, entre otros títulos: La barca (1935), Honor de lo verdadero (1957), Tramas (1980), Lugares (1980) y El silencio, la voz (1984). Ha vertido a su lengua a Racine, a Coleridge y a Shakespeare.
http://www.biografiasyvidas.com/images/p.gif


Pablo Queralt: Poemas.






Pablo Queralt






















quien no conoce la cólera no vivió
como esa bandada de zorzales que cruza
el cielo como sin destino detrás de la lluvia
la ruta del sol la de siempre después de la siesta

estalla el canto del gallo con la misma fe
da la vuelta al mundo se alimenta de poesía
como los rostros de Carpani en esa fuerza obrera
de los vasos de vino vacios en almacenes ese suave
                                                                       humo

en otro lado de la ruta andando a los balazos
rompiendo la paz del campo de manzanillas
mis ojos piden paciencia ya la luz será azul
sobre los pastos en oleadas volando

en la caída silenciosa después del estampido
de garzas en el inmenso cielo a la tarde
cuando se van los turistas en ese aire fresco
de la vuelta en los camiones cargados de naranjas

escuchando en la Spica los resultados de los partidos
las notas del mirlo que se borran como un libro inédito
perdido en este lado de la luna este camión mugroso
con sus últimos nocturnos y una dulce llovizna en la noche perra
  

 ** **

9

cuando la casa cae desflecándose como una mente
que no puede sostenerse con sus buracos por el peso
del trote y levantás otra pared con que sangre que barro
despertás del retorcijón tragando luz entre las naranjas

del cielo mientras los árboles van anocheciendo allí
quedan tus amigos en la puerta de sus casas sus narices
con el motor de sus vidas frente al río en los límites de
la posibilidad ya todo estaba diagramado y yo me encierro
                                                                  en esta cápsula

en este mar paraguayo con mi odalisca de patio
el día de verano que salimos a nadar mar adentro
y cuando paré ya no estabas más todo era agua

y sol apunté al norte y a la noche llegue a la playa
nunca más te ví, los brazos eran plastilinas que no
cedían al temblor seria tarde por que los chicos estaban
                                                                  durmiendo.
                  
 ** **

7

esos instantes que sacan el azul
del cielo escucho sus cisnes hasta
el silencio de oro en el talión del brillo
ese mar respirando encima del secreto de la otra orilla.


El universo venía ahí
como un vals en su marea
siempre descubriendo algo

en el mapa de las yemas
al ras de esa vida mientras
ocurre la realidad


la sed del día en su agua
como una llanura una forma
de amar o ponerle peros a esa
agua que quien la encuentre entenderá.
   

 ** **


8

el ruido de las puertas
en el hotelito las palabras
del libro sobre el sol en los tejados

la música de cage que no está en ese latido
como aves flotando sobre nosotros en la cama

mi corazón secándose día  y noche en sus venas
hasta encontrar la calma que te estoy ofreciendo
una oscuridad aprende a vivir en nuestras vidas

llena de palabras nuestros pasos en un lenguaje
que nos deja en el silencio con su horizonte de bruma.


** **

pollo al champignon lomo
a la eduardo séptimo al marsala
escalopes revuelto gramajo
chernia salseada con hierbas
y crema de espárragos todo
por error o por sorpresa
puede perderse

pero alguien lo guarda en su libreta
de recetas a través de los años

y se sostiene pero cuidado con
que esté todo el tiempo allí
puede borrarse


hay algo más en esos
instantes que estás distraído
en que todo el pueblo bebe pisco

como una interrupción
que te lleva a comprender
como se van dando las cosas

amen, momento precioso


como ruge tu fuerza tu apetito
si te das permiso para disfrutar


comer como algo del eros

que te dice este es tu momento
tu parada

como si todo hubiera vuelto
a su comienzo

seguís insistiendo en tu mismo
idioma tus manzanas tus comidas
expandiendo tu interior


y fluís
en el peso del color
del aire

hasta que el agua te llega
y esa masa se extiende en espiral
en exceso

como cuando le decís algo
a alguien
que hace que nadie quiera
acercarte más a vos

y no te invitan
y volvés al espejismo de la casa
de esa palangana esa serie desaparecida


otras comidas fuertes
para pasar el mal trago
momento momentos momentos
cuánto ruido ruidos que soledad

y otro avance en la letra pequeña

ossobuco con salsa de pimientos
al vino tinto calamares rellenos
polentas gratinadas con guiso de rabo

zapallos azucarados de postre con crema batida
cognac
y al dormir


viene y se va
de vuelta a la vida
de la calle

esos velos
que no calman
nunca la sed

cociná cociná cociná

lo que hiciste hacélo ahora todo al revés


y ahí ponés los huevos
en el agua como a un niño en la cuna

los huevos poché de gallina de campo
que pasea al aire libre
rojos anaranjados

y escuchás la música amarilla de los tomates
y la panceta en la sartén

mientras molís la pimienta y ya las
arvejas y las habas blanqueadas
en manteca con los espárragos trigueros
(delicia del jardinero)
que construís en tu garganta

cordero cordero en cebollas
para mi amiga que me visita
esta noche
cantar de los cantares

ah necesitaba ver toda esta
luz del color de la naturaleza

pondré la mesa las sillas
de plástico
el mundo quedara afuera
haciendo ruido con el viento

 

 Pablo Queralt  (Buenos Aires, 1955) Poeta. Ha Publicado, entre otros títulos:
Cansancio de lo escrito(2001) ,  Un seductor mañana (2004), poema de la nieve (2009), Escribí mi nombre (2010) y 89 golpes y un whisky (2010).




  

sábado, 16 de junio de 2012

Alberto Hernández: Esteban Moore, El avión negro.









1.-
Juan Domingo Perón es imaginado en un poema que vuela sobre la ilusión, sobre una ciudad que vive los avatares de un tiempo que se repite diariamente en las vidrieras de las grandes tiendas porteñas. En el hedor que despide la basura de la ruidosa y crecida Buenos Aires,  Juan Domingo Perón rebota entre las vértebras de un poema que Esteban Moore compone desde las vísceras de una vieja nave aérea, desvencijada por el  óxido de los años, pero no borrada del todo de la fiebre de quienes aún piensan que el mesías uniformado bajará por una escalerilla a salvarlos de la insania política de los días más cercanos a estas horas.
El 2 de diciembre de 1964, el pueblo argentino soñaba con ver llegar al caudillo en un pajarraco oscuro que aterrizaría  y volcaría felicidad sobre las miles de cabezas que ansiosas aspiraban a regresar a los primeros tiempos del general. Pero el tal avión no era negro, se trataba del vuelo 991 de Iberia, el cual fue detenido en el aeropuerto de El Galeao por las autoridades brasileñas, por instrucciones del presidente Arturo Illia. La Operación Retorno se quedó congelada en el tiempo, en un poema que roza los deseos de aquella gente recostada de un mito.
El poema de Esteban Moore, contenido en el tomo del mismo nombre, El avión negro, Papel Tinta Ediciones, Buenos  Aires, 2007), reflexiona sobre este hecho y aborda detalles familiares que le dan más fuerza evocativa a la historia. Este poema conversado, como casi toda la poesía de Moore, repasa el libro de historia de aquella nación que aún se debate entre el apellido del militar y la modernidad democrática.
La memoria del niño que era Moore se explaya en el texto desde el bar de Ferraresi, donde iba con el abuelo. Allí hilvanó las raíces del texto sentado “en una mesa frente a las carameleras / y a cambio de buenos modales/ --estarse quieto y mucho silencio-/ me dejaba pedir la Bidú y el helado que pudiera consumir” (…) Fue allí/ donde por primera vez escuché hablar/ del avión negro/ ---Si---fue ahí---podría jurarlo (…) Hoy a décadas de distancia mientras espero para cruzar una calle/ en una Buenos Aires/ -crecida –sucia- ruidosa/ el avión negro es ya un acontecimiento anecdótico/ pero es también esa pregunta nunca contestada…
El poema anida en el mito, recobra la sintaxis de esos días de sueños, de ensueños e ilusiones aún no superados.
2.-
La poética de Esteban Moore hinca en detalles del pasado, desde un yo que se amplía y se reconoce en la sonoridad de unos versos bien respirados.  El ojo del poeta hace un inventario de los eventos que lo marcaron en la niñez, en la adolescencia, en ese pasado que se hace hoy en el tono y la acentuación de la lectura. La voz curiosa de Moore relata desde la atmósfera de los secretos familiares, desde las sombras y las luces de sus antiguas casas, desde los nombres que cuelgan de la memoria. Precisamente, en “Viejos papeles” hay una fotografía color sepia, un cuadro en el que aparecen palabras y objetos escondidos: “Un sábado por la tarde/ dedicado a la limpieza de la baulera a poner en orden trastos viejos/ descubrí entre unas cajas de cartón un paquete/ envuelto en papel madera/ atado con grueso hilo de cáñamo/ oscurecido ---empolvado por el tiempo”. Tiempo y espacio, historia y lugares donde la mirada de Moore se estaciona, se hace historia, verso, poema en prosa.
En el poema “Fotografía” es mucho más evidente lo afirmado arriba. La imagen tiene doble contenido: la imagen misma, la descripción de los personajes y la nota que en el reverso se puede leer en dos idiomas. El poeta se recrea en esta instancia y seduce al lector al acercarlo a la mirada, al rostro de una anciana y de una niña. El pasado como sustancia viva del poema.
Un paisaje se congela en la voz de quien lee lentamente: “Mirá eso, pronto no lo volverás a ver”: quien transita por estos versos hace un viaje por costumbres que ya no existen. Trazos largos donde se siente el deseo de darle una respiración profunda a la lectura. Se siente el tiempo hasta la llegada del futuro en el último verso. El túnel del tiempo rodea cada poema, lo exalta, lo hace presente. “Los chacareros”, los agricultores, los campesinos…los arreadores: el color local y universal de hombres que hacen del silencio un modo de “vigilar el maizal”. Personajes como “El turco de la bolsa”, quien pasó toda la vida en una esquina  vendiendo “beines, beinetas, hebillas, hilóz, agujaás y otras baratijas”, hasta que desapareció y se hizo leyenda, memoria colectiva, dolor en la ausencia: “Allí/ jornada tras jornada –pasaba largas horas/ siempre de pie –en posición casi marcial/ esperando a su posible clientela// Siempre lo vimos con la misma casaca militar…”. Un personaje lejano como en una fotografía, pero presente en la mirada del poeta reflejada en el lector.
3.-
La lectura vuela, viaja, se desliza por la geografía afectiva de una ciudad: Buenos Aires entrega “Los boliches”, “Los cines”, el “Restorán Los vasquitos”, un “Tiempo de cosecha”, la “Crónica de estos días”, y así hasta una “Carta a Marco Polo/ Venecia”. En estas líneas la vida y la muerte tienen lugar: la tortura y sacrificio de Alejandro Javier, a quien llamaban “Bocha”. La panorámica de la memoria hace de estos espacios parte del mismo rito urbano: las ciudades engendran, paren y abortan sus locuras y bellezas. Esteba Moore elabora un discurso que cuenta, relata –como una conversación entre amigos- la historia de su barrio, de su patio, de su ciudad, de su mundo. Y lo hace consciente de que la historia se debate entre el mito, la estupidez  y la tragedia. Entre la paradoja y un largo poema que habla consigo mismo.
Un avión cruza el cielo del poema y libera al posible lector de las sombras que marca su vuelo.  



Esteban Moore (Buenos Aires en 1952). Poeta y traductor. En poesía  ha publicado: La noche en llamas (1982); Providencia terrenal (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos que van (1994), Instantáneas de fin de siglo (Montevideo, 1999, Mención Honorífica, Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires), Partes Mínimas (Mar del Plata, 1999), Partes Mínimas y otros poemas (Buenos Aires, 2003. Segundo Premio Fondo Nacional de las Artes), Partes Mínimas uno-dos (2006) y El avión negro y otros poemas ( Buenos Aires, 2007, Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias). En 2004 el Fondo Nacional de las Artes publicó una selección de su obra, Antología poética, en la Colección Poetas argentinos contemporáneos. Ha realizado la traducción de diversos autores de lengua inglesa: Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas, Colección de Obras Representativas de la UNESCO (Ediciones Graffiti/Unesco, Montevideo Uruguay, 1996); James Laughlin, Los poemas de amor, (Editorial Martín, La Pecera, Mar del Plata, Argentina, 2001); Craig Czury, Tecnología Norteamericana y otros poemas (Papel Tinta Ediciones, Buenos Aires, 2003); Charles Bukowsky, Una de las más ardientes y otros poemas (Ediciones Laberinto, México, 2004);  Lawrence Ferlinghetti, Los Blues de la procreación y otros poemas (Alción Editora Córdoba, Argentina,  2005) y Lawrence Ferlinghetti, La vida sin fin (Editorial Arquitrave, Bogotá, Colombia, 2005). Sam Hamill: Ojos bien abiertos y otros poemas, (Editorial Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela, 2006). Asimismo ha publicado en diarios y revistas traducciones de: Raymond Carver,   Dylan Thomas, Allen Ginsberg, W.H. Auden, Jack Kerouac, John F.Deane, Gregory Corso, Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu,  Seamus Heaney,  Wallace Stevens y Dylan Thomas, entre otros.   Entre sus otras publicaciones se cuentan:  Primer Catálogo de Revistas Culturales de la Argentina (Ediciones Revista Cultura, auspiciado por la  Secretaría de Cultura de la Nación y la Federación de Revistas Iberoamericanas., Buenos Aires, enero 2001) y  Librerías de valor patrimonial de Buenos Aires, realizado en colaboración con Horacio Spinetto (Dirección de Patrimonio, Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, diciembre 2003).Coordina talleres privados y en instituciones. Entre otros cursos y seminarios ha  dictado La poesía de la generación Beat: sus poéticas y su legado, Escuela de Poesía de Medellín, Festival de Poesía de Medellín, Colombia (2005); Ezra Pound: neoclasicismo y vanguardia Encuentro de Escrituras, Instituto de Profesores, Maldonado, Uruguay (2006) y Allen Ginsberg: una nueva sensibilidad, Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela (2006). Ha participado los festivales de poesía: Montevideo, Uruguay (1993); Medellín, Colombia(1995-2005-2010); Valencia, Venezuela (2006).Fue invitado en 1990 a la escuela de poesía The Jack Kerouac School of Disembodied Poetics, fundada por Allen Ginsberg, donde inició un proyecto de traducción, a la Schüle fur Dichtung in Wien, Viena Austria, donde expuso  sobre poesía y traducción (1994). 
Colabora con publicaciones del país y del extranjero. Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, italiano, alemán, lituano y portugués e incluida en diversas antologías





















James Joyce: Bloomsday, Biblioteca Nacional.