miércoles, 14 de diciembre de 2011

Lamont B. Steptoe: El truhán del Blues.

Lamont B. Steptoe















                                                        para Buckwheat


el boogie woogie
siempre estuvo allí
detrás de la santidad de la casa de mamá
debajo
del brillo de sus limpísimos pisos
en el resplandor
del lustre de los muebles
el saxo de Charlie Parker
estaba un poco más allá del alcance de mis oídos
esperando durante años
para tenderle una emboscada a mi espíritu
Miles Davis
era la sombra azul
que vivía en las alas de los cuervos
el modo tranquilo y rítmico de caminar
muy cool
que adopté en la escuela
el blues altisonante del bajo de una cuerda y el zydeco
eran ondas prohibidas
no se me permitía pasarlos en el gramófono de 78 rpm
fuimos criados
para ser buenos chicos y chicas
mejor decir:
“Si, señora!”.
“No, señor!”
y siempre escuchar atentamente  a los mayores
esos sitios
donde el blues y  los ritmos
se amalgamaron
no nos estaban permitidos
lugares donde los “espíritus habitaban las botellas"
y sangre y escupitajos
decoraban los pisos
lugares donde las navajas relumbraban
como relámpagos
y las pistolas estallaban
como truenos
allí escuché  mi primer “hijoeputa”
de un discípulo de un tugurio de esos
esperé años y años
para romper mis cadenas
y deslizarme hacia la fresca oscuridad del infierno
el vientre apoyado en la barra
acariciando mi pie mientras caía en el pecado
de la ginebra
sí
yo estaba hambriento de instrumentos
baterías
bronces y cuerdas
la música de reyes
mi lado salvaje me llamaba
me convertí
en el truhán de los blues
me mudé al vecindario de pecadores y santos
profetas y duendes


(traducción Esteban Moore H.)





Lamont B. Steptoe (Pittsburgh, Pennsylvania, 1949) Poeta, fotógrafo y editor.  Veterano de la Guerra de Vietnam. Ha recibido entre otras distinciones el American Book Award, 2005; y diversos premios y becas del Concejo para las Artes de Pennsylvannia. Colabora con diarios y revistas y ha sido incluido en diversas antologías. Ha publicado varios volúmenes de poesía, entre ellos: A Long Movie of Shadows  y Crowns and Halos (2006).







lunes, 12 de diciembre de 2011

Philip Gross: El Duque de Ninguna Parte.







Philip Gross

























Yo soy el hijo del Duque de Ninguna Parte.
Ninguna parte fue mi hogar. El primer sonido que recuerdo

fue el de máquinas serruchando vapor, el ruido sordo
y el agudo chirrido de los vagones cargados de pesados golpes

empujados con crueldad de vía en vía. Cuando me alzaron al borde de la ventana
observé la primera imagen de nuestro exilio

mientras pensaba: aquí, yo,
mirando… Allí los trenes perdiéndose en la distancia…


*

Él vivía de incognito.
Sin embargo: su secreto no corría peligro conmigo.

Yo era el heredero solitario de todas las cosas
que él nunca mencionó. Yo adiviné

de su melancólica depresión, de sus días de completo silencio
que la herencia debía ser vasta. Las propiedades perdidas

crecieron en su vastedad, semana a semana,
luego mes a mes, el se fue y se quedó.  


*

Más allá de los techos, más allá del muro del puerto
había grúas, luego el borde del mundo.

En un día claro yo podía ver las grises fragatas
treparlo y deslizarse sobre ese límite. Una noche desperté

al canto en las calles que súbitamente se empequeñeció
cuando todas las bocinas de los barcos de la flota de guerra

emitieron sus roncos sonidos, repentinamente,
anunciando su llegada al Hogar… como si tal lugar

pudiera existir, sobre el horizonte, en cualquier sitio.

(Esteban Moore H.)





Philip Gross (Cornualles, R.U., 1952) Poeta, novelista, dramaturgo y docente. Entre otras distinciones le fue otorgado el premio T.S. Eliot por el volumen de poemas The Water Table (2009).  

















miércoles, 7 de diciembre de 2011

Manuel Ventureira: Poemas.

Manuel Ventureira





























Un sabio

Habían de medir
cuidadosamente sus silencios.
Eran como enigmas, o desafíos
a la inteligencia de sus contertulios.
Esperaban de él
la intervención más astuta, la revelación
de una verdad por nadie presentida.
Era un sabio, después de todo.
Los necios lo odiaban, como siempre,
y divulgaban por ahí que tomaba yogures
para ir de cuerpo.


Puntos de vista

El pintor ve
el color de la pared.

El arquitecto ve
las dimensiones de la pared.

El poeta ve
la metáfora en la pared.

El cobarde ve
el escudo.
Y el valeroso la forma
de derribarla.

Solamente el albañil conoce
la verdad de la pared.

El albañil ve,
en la pared,
lo que cuesta construirla.


El invento

En medio de la noche,
de repente,
el inventor se despertó
con una idea,
tan brillante
que temió
que algún capitalista 
se apropiara de ella
y la usara
para explotar a los obreros.

Tanto miedo tuvo
que, desesperado,
se tapó la cara con la almohada
e hizo fuerza, mucha fuerza,
para olvidársela.

Como era habitual,
su mujer se despertó
y al ver que su marido gemía
nuevamente
debajo de la almohada,
se levantó en busca de una pastilla para dormir.

Al rato, el inventor
logró dormirse
y olvidarse del invento.

A los obreros
los siguieron explotando.


Comida para llevar

De entre tanta variedad, hay que elegir
concienzudamente: ensalada rusa,
croquetas de verdura,
y asado.

Mientras la chica de la cocina
envuelve a mis víctimas en papel de almacén,
comenta a sus compañeras que, según su cuñado,
los libros de Bucay y Paulo Coelho
son buenos para hacer un lindo asadito;
y agrega, como literariamente: “Y tiene razón.”

Luego me da la comida,
dice “gracias” y yo me voy
pensando
que nunca, como esta noche,

me dieron tantas ganas
de comer asado.



MANUEL VENTUREIRA (Rosario, 1992) Ha colaborado para revistas literarias de su ciudad (El Centón, La Buhardilla de Papel) con poemas y ensayos sobre tango, literatura y cine. Actualmente, forma parte del equipo de redacción de Facundo, revista dirigida. Tiene una emisión semanal en la FM Tango de Rosario y forma parte de la Agrupación de Tango Antonio Ríos (A.T.A.R.).








lunes, 5 de diciembre de 2011

Víctor Manuel Pinto: Mecánica.

Víctor Manuel Pinto




























Desde una ventana del taller
las manos forjaban tiempos mejores

la ciudad
las calles crecen
y el trabajo se hace más
y menos a los hijos
que también saben hacer tamaño

ahora grita sin necesidad
patea las herramientas
fuma en el baño

sabe que llueve por dentro
y le será difícil aflojar esa tuerca

si se pasa mucho entre motores
y piezas de hierro
el corazón puede tomar esa forma



        ***



Bajo el motor
la boca de la lámpara
era la única luz en el barrio

yo bajaba su vianda
aquellos días en que se reparaba
y él comía con noche en los dedos
diciéndome que tuviera otro oficio

con el tiempo
no tuvo lo que añoró
carros que curaron sus manos
romance con alguna mujer
de los sucios afiches del baño

allí termina sus tardes
endureciendo los brazos
con giros de llaves

ya no le cura bar
ni pubis de esposa

de tanto darse vuelta
perdió la rosca que lo apretaba a la casa




Víctor Manuel Pinto (Valencia, Venezuela, 1982) Poeta, Licenciado en Educación, Mención Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo, donde cursa un Doctorado en Ciencias Sociales, Mención Estudios Culturales. Trabaja en el Dpto. de Literatura de la Dirección de Cultura de la UC, donde dirige la revista POESÍA y es Coordinador del Encuentro Internacional POESÍA Universidad de Carabobo. Ha publicado los libros: Aldabadas (2005) Mecánica (2007) y Caravana (2010). Ha obtenidos varios premios nacionales e internacionales por su trabajo poético. Poemas suyos han sido traducidos al árabe, inglés, portugués, e italiano.