martes, 18 de mayo de 2021

Maria Lúcia dal Farra: poemas y una “aclaración”

 
María Lúcia dal Farra 




Aclaración

Que el talento más íntimo de la literatura consista en el apareamiento de una escritura con otra, en el alborozo de diferentes impresiones en el comercio de amor entre sí – ninguna duda. De ahí que se hable (para figurar tal facultad, así, tan intrínseca a las artes) en camadas sobrepuestas y abiertas en régimen de imantación y de vasos comunicantes, que dejan transparentar (estilizados y entrecortados) los fulgores y brillos extraños en un resultado único y particular que cada obra siempre es. La palabra de orden mora en el reconocimiento de la comunidad y es así que la poesía deja entrever, en su propio tejido, lo otro, el otro y aún muchos más: las variedades de linajes y lenguajes de que se compone – consistiendo ella misma en ese pequeño milagro: un personal prodigio colectivo. Es por eso que ningún artista se encuentra solo – su soledad es siempre poblada. Ciudadano de una nación tan populosa como aquella que sólo en su lectura es capaz de abrazar, el poeta (quiero creer) abre una rendija inquieta por donde se puede leer, in absentia, todo el arte.
Refiero esto a propósito de la naturaleza de los versos y de la dificultad personal de nominar el volumen que ahora presento. Como este señala directamente (en el título de los capítulos) la prevalencia de uno o de otro de sus pares (sustrayendo a los muchos que allí no están siquiera sugeridos, pero que en los poemas se infiltran subyacentes o en un estado de limbo), mi libro podría mencionarse como simples palimpsestos – en la exacta formulación alquímica en que los conocí en los reservados de la Biblioteca Nacional de París. Densidad de caligrafías anárquicas y en franca algarabía, llenando los más diminutos blancos de la página y cada ínfimo espacio del manuscrito (y a creer en el sentido histórico de las escrituras), disputando enseguida los más microscópicos segmentos libres entre una y otra línea – tales pergaminos acaban por resultar en una cerrada mezcla de incontables mensajes particulares, en un enmarañado espeso de todos los insondables residuos y demás que los forman engendrando y abarrotando a lo largo de los tiempos.
Pues es esta la naturaleza genuina de lo que aquí se expone: interpuestas personas y voces, parpadeos y ecos de lecturas, arrendamiento de tierras lejanas, simulacros de bienquerencia, embarullados hologramas y (con Rimbaud y Artaud) usurpaciones y perversos calcos – letras que (como se ve) sólo sobreviven empreñadas. Lo que convierte a esta obra en una morada dilatada, en un libro de simultáneos, en un compendio de partes (repárese en la insistencia de las dedicatorias), en pasto de colaboradores de muchas edades (a veces, hasta retros): en un –para hablar con y sin Drummond– mercado usado de almas.
Me socorro, por lo tanto, de una tripulación impropia, de segundas y terceras personas, cambiando y transfigurando (heterofágicamente) aquello que en ellas me seduce: para quedar encerrada, como diría la Sexton, en casa equivocada. De ese modo, puedo practicar una caligrafía que se inscriba en lo que permea, pero que busque (para recordar a Clarice) el eco del aire.
¿Novedad? Ninguna. Toda la literatura (todo arte) es como estos poemas: consustancial. Y el título de este libro podría ser cualquier otro o cualquier de estos muchos de los que me anduve valiendo para hablar al respecto. Me quedo con el que se sabe: alumbramientos; porque quiero para mí el regazo de Bandeira, y también porque, con ese vocablo, me es facultado sugerir deslumbramientos (el imán que me atraía a esas obras) y ofuscamiento: aquello que haya de deslumbrante en mi propia cantera. O sea: el lustroso título tiene la ventaja de designar (para embarullar al lector) tanto el peculio de luces latentes en las obras ajenas escogidas por mí cuanto la ilusión de vida propia de mis versos.
Y, como se trata de esclarecimiento, pido tan sólo que observen que, en cuanto a mí, me contento en ser apenas una mera pasajera de lumbres.
Maria Lúcia dal Farra


“Anne Sexton”
AL LECTOR, MI CANÍBAL INQUIETO

Cada palabra
(aquí)
se obstina en silencio.

Contigo devoro los frutos de la noche:
luna callada en agonía
alguna lluvia dispersa del lado boreal
polvo de estrellas profanando
lo negro.

Sólo nuestros dientes
brillan
hechos astros.


MIDIENDO FUERZAS

Con tu nervio apurado
(e insolente)
sube la enredadera
la viñeta de mi poema.

Sacudo con la mano
lo arbitrario del recorrido
y con la lapicera
altero el vocablo –
soberana.

Que un rayo deshaga
esa certeza
y siembre luz varia
donde la bifurcación florezca.


CANCIÓN PARA UNA CAMISA BLANCA
A Ipê Dourada

La camisa sacada del tendal
abre un hoyo
en la ropa blanca estirada.
Allí quién sabe
(a la noche)
la luz descubre
(con su foco)
los dolorosos telones de la ausencia.

En tanto eso
mis cabellos crecen como campos de maíz
sólo para acoger tu espantajo.
En tanto eso
exploro con las manos el grueso tronco del árbol
para abrazar en él

tu torso desnudo.


“Max Ernst”
ERNST

Visión de cima sobre terrenos baldíos
(geométricos y estériles)
meticulosos laberintos apenas allanados y limpios

desierto limitado por muros de coloración amena
ante la inmensidad azul –

propiedad privada para ningún habitante.

Es Max Ernst poblando su verso.


LAS PLÉYADES

Desnuda
(en el centro del dilacerado azul)
suspendida estoy apenas
por la espingarda de mi brazo
que da eje al mundo sideral
– dislocada cabeza

Aplacados de las lluvias
los horizontes se distribuyen
en persianas volátiles

en cuanto aguardo el restante relámpago
lo bastante para rellenar
la sombra acogedora de mi pubis.


“Rilke”
MUSA
A Ângela de Oliveira

Trabajo con los dedos
a tu antigua cara
porque es de ella que proviene
la permanente belleza.
Es como si se desviase el curso de la naciente
para de allí agotarse el caudal de miel –
la benéfica dulzura del incesante bautismo
que discierne en la piedra, en el agua, en el ramaje

la cerrada traba muda.


POÉTICA
A Lucas Dantas Lopes

De botánica todo lo ignoro
pero amo las plantas
y los árboles y las flores
y las abejas que las inventan
y el insecto a quien prestan color
y a la araña que les filtra (geométricamente) la luz,
la langosta, el escarabajo
la mariposa.

Ellos del mismo vegetal
estos contienen a aquellos –
son de ellos la arraigada memoria
la mala:
la muda
en el salto para otra esfera.

Es así como el pétalo gana alas.
Es así como vuela.


PUÑADOS PARA UN POEMA
Para Solange Rivas y la troupe de “Auras”

Todo lo que un poema debe tener:

furias aladas, laúdes,
profecías, cuerpo, inmoderaciones,
balaústres contra el tiempo,
gorjeos de lo imposible,
demonios –
vida, la más dolida.

Cacto cerrado en su espina
él te da meramente la flor roja
de su vientre de solitaria ardor.

¿Qué esperas? Haz de ella
tu dilema

– el tan esperado amor.


Poemas tomados de Maria Lúcia dal Farra, Alumbramentos, São Paulo, Iluminuras, 2011, pp. 15-16, 19, 20, 21, 91, 94, 101, 102 y 106.
Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2021.

* Maria Lúcia dal Farra (1944) nació en Botocatu, São Paulo. Profesora e investigadora universitaria, debutó en poesía con Livro de auras (1994), al que le siguieron Livro de possuídos (2002), Alumbramentos (2011) y Terceto para o fim dos tempos (2017). Un volumen de ficciones, Inquilina do intervalo, se publicó en 2005. Es autora de más de un centenar de artículos y ensayos, y de dos volúmenes de crítica. Su obra poética integra diccionarios y antologías literarias en Brasil y el extranjero, y ha sido objeto de trabajos de posgrado, maestría y doctorado.





 

jueves, 13 de mayo de 2021

Noé Jitrik: poemas de “Cálculo equivocado”*

 
Noé Jitrik







[...] Noé no sólo publica [su primer libro en 1956, el poemario] Feriados, poco después El año que se nos viene y más tarde Addio alla mamma, Fiesta en casa y otros poemas, sino que participará más que activamente en el grupo de poetas reunido posteriormente en la revista Zona.
Pero muchas aguas, y no siempre traslúcidas, iban a pasar bajo los puentes. Entre asonadas y golpes militares, entre fragores y exilios, con el más alto rigor académico y una novedosa perspectiva, Noé Jitrik iba a convertirse, no sólo en la Argentina sino en todo el ámbito latinoamericano y aún más allá, en una figura consular de la crítica literaria, que lo llevó a prodigarse en la docencia y en una impresionante cantidad de libros fundamentales, incluso dirigiendo y llevando a cabo proyectos muy ambiciosos. Pero, lo que es absolutamente inusual, semejante culminación de una parte muy importante de su personalidad, como dije legítimamente reconocida, nunca detuvo la fluencia de su concomitante realidad de creador literario. Lo que sí sorprende es que lo ha hecho con una fecundidad y amplitud casi no menor a la académica, ya que ha incursionado por (y con) fortuna en novela, cuento y, como se comprobará en este libro, también en poesía.
No es habitual que algo así se produzca, y no lo es tan sólo entre nosotros. Deben resultar muy pocos los casos en el mundo de una capacidad tan intensa y tan variada de creación y reflexión, de inventiva y de análisis, de rigor y de lirismo.
Lo que no dejaba (¿cuándo no, en estas lides?) de acarrear también sus riesgos. No sólo en el sentido de que la enorme resonancia alcanzada válidamente en un ámbito atenuara la significación de sus obras realizadas en otros, sino también en el más personal de que, incluso en lo íntimo, en el meollo más profundo de la identidad, fueran esos ámbitos los que no lograran convivir buena, sanamente.
Me animaría a afirmar que deben ser contados los casos que hayan podido ratificar, por un lado, y, por el otro, también (y al mismo tiempo) desmentir lo que tan bien expresara nada menos que Charles Baudelaire: “Sería prodigioso que un crítico se convirtiera en poeta y es imposible que un poeta no contenga un crítico”. En Jitrik no sólo es el crítico quien contiene al poeta, sino que también ocurre lo aparentemente opuesto.
[...]
Y ahora me descubro percibiendo con imprevista alegría, en este volumen que hoy reúne felizmente no pocos años de poesía que mana serena pero no mansamente, tanto la concentración (y ahondamiento) de ese discurrir original como la aparición de nuevos timbres, el logrado escandido, por ejemplo, que encabalga y desencabalga las líneas no sólo para emitir sentido sino también para expresar, en sus mejores momentos al unísono, sonido; algo que en esta época sorda, y muda, devuelve sus laureles al longevo y jamás desdeñable valor del oído.
[...]

*Fragmento del prólogo de Rodolfo Alonso [1934-2021]



¿HECHOS DE SOMBRA?

Puede muy bien ser
que la luz del día sea
brillante y propicia
sobre las hojas
múltiples 

puede que la luz

saque de los ojos de la gente

la luz que está escondida

puede que
magnífica la gente
arroje miradas ducales
sobre las cosas
de abajo y las fulmine

puede que
en la luz sabia y dulce
de colinas viejas como el tiempo
labradas
como las piedras que labraron
artistas de otra especie
los cuerpos pueden ser
que resplandezcan
y olviden que provienen del sueño
que fueron amasados
en la noche

puede que
en el rumor de la mañana
el recuerdo de la sombra
quede atrás
como si el sueño debiera existir
pero no existe todavía
puede ser que todo eso
ocurra y sin embargo
quién asegura
quién garantiza
que no estamos hechos de sombra
y de sueño
y que en la sombra se amarran
las raíces
la honda pertenencia
la sima
el acto primario y celular.


FLECHAS
                             a Leopoldo Marechal

Los días no son
me parece
flechas
como decía un poeta
querido
y perdido
cuando todo hacía creer
que compartiríamos
una mesa de café
un poco de charla
declarativa
y amistosa
los días son
un guiño de los ojos
asombrados
un ya está
entre dos esperas
amanecer y noche
noche y amanecer.


EL PELO

El pelo
puede estar o no estar
pero es mejor
que esté
donde debe estar
y decimos estar
y no ser
porque su existencia
es transitoria
va y viene
no se sabe por qué
cubre y descubre
al mismo tiempo
es púdico en ciertos lugares
del cuerpo
y en otros
quiere decir otra cosa
de lo que dice
según donde esté
salvajismo
o cortesía
o erotismo
quién sabe
lo que quiere decir.


CANES

Afligidos
por las enormes
discrepancias
contradicciones
disputas
acerca del tono musical
del ritmo
y la voluntad
de ciertos discursos
políticos
o políticoliterarios
o literarios
u hospitalarios
no nos queda otra
que plañir
que llorar
que meternos en la cucha
y ladrar.


ADIOSES

En aquella estación
canta el poeta
Veloso
con tierna voz
¿cuál será esa estación?
¿por qué esa, allí
y qué pasó allí
de importante para el poeta
en portugués
naquela estação
suena mejor
más denso más
premonitorio
¿y misterioso?
¿cuál será y dónde queda?
parece
en portugués
más lugar más
dramático o patético
ese lugar desconocido
en el que el tiempo sólo él
dice adiós
entre un tren
y otro
entre llegadas y partidas
perdidas
quién se va
y es llevado
quién se queda
y pesaroso sale
de la estación
uno y otro se dijeron
adiós
y en esa palabra
queda todo
nada más que el objeto
de una canción.


LA SANGRE

La sangre
es un conjunto
de ríos
todos en armonía
grandes y chicos
que no llevan
al mar
ni navegan por ellos
peces
ni botes
ríos sin orillas
ni arenas
a veces tormentosos
imprevisibles a veces
tan susceptibles
que a veces se niegan
a fluir
como se debe
como debe
lo que no es lo mismo
que correr
más propio
el correr
de lo que es
perderse.


EL CEREBRO

El cerebro
es realmente
imprescindible
que haríamos sin él
no puede faltar
a ninguna fiesta
es el eje y centro
de la diversión
puede ser contradictorio
y retobarse
puede dar indicaciones
incomprensibles
es como si no quisiera
entender
a pesar de que entender
es su misión
pero también es dócil
sirve
para otras cosas
para la memoria del perdido
para el olvido
de lo perdido
a veces sirve
para pensar.


Noé Jitrik, Cálculo equivocado. Poemas 1983-2008, Bs. As., FCE, 2009, pp. 34-35, 36-37, 313-314, 316-318, 359, 368-370.

Noé Jitrik (1928), autor de un centenar* de libros publicados en Argentina y en varios países de América Latina, principalmente, es crítico, poeta, narrador y ensayista. (Entre sus últimos títulos publicados, incluyendo reediciones, están: Limbo, La nopalera, Terminal, Siete miradas. Conversaciones sobre literatura, Tercera fuente, Sarmiento: el regreso, Horacio Quiroga. Una obra de experiencia y riesgo, Luces intermitentes, Ensayos y estudios de literatura argentina, Lógica en riesgo, Ensayos sencillos, Fantasmas del saber.) También ejerció la actividad periodística. Dirigió y participó de revistas –entre ellas, Centro, Contorno, Zona de la poesía americana y SyC– y otros proyectos culturales. Fue director general de la Historia crítica de la literatura argentina (proyecto colectivo de 12 volúmenes, publicados a lo largo de veinte años), es director del Instituto de Literatura Hispanoamericana de la UBA –que publica la revista Zama–, y acaba de recibir un Doctorado Honoris Causa de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA).

* Véase la lista de libros publicados en el “Currículum” preparado por Roberto Ferro para el sitio dedicado a Noé Jitrik en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes”: http://www.cervantesvirtual.com/portales/noe_jitrik/curriculum/
(Selección, nota biográfica y edición de Demian Paredes)


jueves, 29 de abril de 2021

Roberto Mascaró: JAICÚS CRIOLLOS

 


Roberto Mascaró














  
                                                                Sangre que es mi único escritorio,
                                                                Única casa a nivel del horizonte

                                                                                              Francisco Madariaga
                                                                                                     (País garza real)  






Con los bisontes
no hay ninguna prisa:
son slow motion.

*


Los elefantes:
ellos han superado
el temido estrés.

*


Primero escribir, 
después pensar; ideas
que vuelan libres.

*


Armas nucleares
hoy: millón de Hiroshimas.
No es metáfora.

*

Uno es un genio
con un poco de suerte.
Los otros sobran.

*


Trillada senda:
el viaje se hace corto,
y placentero.

*


La despistada
con un tweet saludó:
alondra al alba.

*


Tan sólo encontrar
una panadería,
dulce Managua

*


Te miro,veo,
no pagaré derechos
por esa imagen.

*

(de BONSÁI, 2021)  

Roberto Mascaró (Peñarol, Montevideo, Uruguay, 1948). Poeta y traductor. Ha publicado: estacionario (1983); Chatarra/ Campos (1984); Asombros de la Nieve (1984); Fält (Campos) (poemas en versión sueca de Hans Bergqvist, Fripress, Estocolmo, 1986); Mar, escobas (1987),  Cruz del Sur (1987); Gueto (1991); Campo Abierto-Öppet fält (1998); Campo de Fuego (2000); Montevideo cruel – tangos (2003), Un río de pájaros (Colombia, 2004); Asombros de la nieve, antología (Caracas, 2005), Viendo caer la lluvia de una ventana azul (Tegucigalpa, 2012), Nómade Apátrida (Catapulta, Bogotá, 2012). Ha publicado más de treinta volúmenes de traducciones, entre ellas obras de  Tomas Tranströmer, August Strindberg,  Öyvind Fahlström, Ulf Eriksson, Tomas Ekström, Jan Erik Vold, Edith Södergran, Henry Parland. Su poesía ha sido traducida al sueco.











viernes, 16 de abril de 2021

Darío Canton: “Atado al árbol de la escritura”

 


Darío Canton
















4. Vocálica

Cuando el A.R.A. San Juan
por lo que sea
mutó en E.R.A. San Juan
los familiares
deudos ya
mostraron
su I.R.A. San Juan
–nada de ora pro nobis–
herida que supura
ante la figura
sine cura
del Presidente
de la N(eg)ación


6. Recomendación

Para que la unión
de los amados
sea perfecta
rosca que se enrosca
y hermética se cierra,
se debe introducir la llave
suavemente
en la cerradura
tras haberla vuelto
con caricias y mimos

cerrablanda


15.

¿Cómo enfrentar
el desamor
cerebrarlo?


19.

¿Qué tienen en común
el ta-te-ti y el alelí?
Las vocales
porque en consonantes
gana el primero 3 a 2

¿Qué tienen en común
el huerto y el  muerto?
La tierra


31. Contradicciones de nochinsomne

Morir en primavera
cuando todo renace
lograr que baje
la presión del ojo
cuando deja de ver

Ser experto
en elecciones
y faltar
el día en que se vota


33. La vida

Llega un momento
en que todos los tangos
se me mezclan
se vuelven uno
no los distingo

Sólo una cadencia
que no me abandona


36. De gustibus

Le gustaba
Béla Bartók
pero un día
dejó de gustarle

Gustaba de mí
pero un día
dejó de gustarme


47.

Atados al árbol de la escritura
quienes se atreven
a probar suerte
como en la lotería
o las máquinas tragamonedas
en ocasiones
logran comienzos como
“Canta, oh diosa
la ira del Pelida Aquiles”
“Aquí me pongo a cantar
al compás de la vigüela”
o finales que siguen resonando
“Polvo serán mas polvo enamorado”


54. Paradoja

Vivir preguntándose
por cómo será
la muerte de uno
saber que la respuesta
la tendrán otros


58. Comparación

–¿Hay algo
más hermoso
que coger con alguien amado?
–Sí:
volver a


[Darío Canton, Atado al árbol de la escritura. 62 poemas (2018-2020) más un poema descartado, con epílogos de Osvaldo Aguirre y Matías Feito, Bs. As., Hernández, 2020]

Darío Canton (1928), Profesor en Filosofía (UBA, 1952); M.A. in Sociology (University of California, Berkeley, 1963); Profesor Honorario de la UBA (2013). Es autor de los siguientes libros de poesía: La saga del peronismo (1964), Corrupción de la naranja (1968), Poamorio (1969), La mesa (1972, reeditado en 2019 por Zindo&Gafuri), Poemas familiares (1975), Abecedario médico Canton (1977), y del suplemento unipersonal Asemal. Tentempié de poesía (1975-1979). También, de un magno proyecto autobiográfico, de más de 4000 páginas, llevado adelante durante años y ahora concluido: De la misma llama, en nueve tomos (ocho volúmenes), publicados entre 2000 y 2017: La historia de Asemal y sus lectores, Berkeley (1960-1963), Los años en el Di Tella (1963-1971), De plomo y poesía (1972-1979), Nue-Car-Bue (1928-1960), Malvinas y después (1980-1989), La yapa. Primera parte (1990-2006), La yapa. Segunda parte (2007-2016).
En sociología publicó: El Parlamento Argentino en épocas de cambio: 1890, 1916 y 1946 (1966), Materiales para el estudio de la Sociología Política en la Argentina (1968), La política de los militares argentinos: 1900-1971 (1971), con José Luis Moreno Pequeño censo de 1927 (1971), Gardel, ¿a quién le cantás? (1972), Elecciones y partidos políticos en la Argentina 1910-1966 (1973), El pueblo legislador. Las elecciones de 1983 (1996), con Jorge R. Jorrat Elecciones en la ciudad (tres tomos; 1864-2007) (2007), y con Luis Acosta y Jorge R. Jorrat Una hipótesis rechazada. El rol de los migrantes internos según Gino Germani en los orígenes del peronismo (2013).
La página web del autor: www.dariocanton.com


lunes, 12 de abril de 2021

Oscar Hermes Villordo: Poemas

 

Oscar Hermes Villordo















BUENOS AIRE DUERME

No pises fuerte.
Que la baldosa 
floja no suene.
Que la hoja seca
no ruede.
Que no hagan ruido
los papeles.
Que no despierte.
Cuando en la sombra
las estatuas
velan y crecen,
la mira el río
con sus peces.
Que no despierte.
Suéñala cuando llueve.
Ahora duerme.


EN HUANCAYO, PERÚ

En Huancayo, Perú, hay una casa.
Y en la casa hay un hombre.
No sé las señas ni sé el nombre
de la casa y el hombre.
Apenas visto, apenas entrevista,
les diré lo que pasa.
En Huancayo, Perú, perdónenme que insista.
Me dijeron, y es cierto,
que en la casa, un viejo restaurant,
cuando se queda el comedor desierto,
los niños de Huancayo comen pan.
Todos los niños pobres, los que tienen
hambre y ensayan ya, como un mendigo
hecho de muchas manos,
el gesto del castigo
de ser la humanidad de donde vienen,
de estar entre los hombres, sus hermanos.
Los he visto parados en la calle
ante la puerta misericordiosa.
Para que el hambre no los halle,
se ocultan en la sombra,
se hacen guiños.
Brilla la oscuridad como una rosa.
El hombre dice: "Entra, si puedes".
Y el hambre no se asombra.
El hambre hermoso de los niños
por la maldad de ustedes.
Entonces entran, comen.
Saltan entre las ollas con el salto
del pajarito en el asfalto,
del pajarito solo en la ciudad.
Los que se asomen,
verán la cara de la caridad.
Yo no he visto otra cara.
No sé las señas ni sé el nombre
de la casa y el hombre.
Tampoco el hombre preguntaba
si el hambre es mucho o poco.
Les digo esto para
que dejen sus corteses modos:
el hambre de los niños es la maldad de todos.
Si quieren más, yo estaba ahí, miraba.
Me comía mis lágrimas, la parte que me toca.


COMO EL AGUA SIN FORMA  

Como el agua sin forma, como el agua desnuda, 
de rodillas caída —inmortal y secreta—, 
así el alma en la tierra, el alma del poeta, 
ante la realidad que es terrible y es muda.
En su lengua los muertos miran la luz del día 
y hay alguno que vuelve de la nada, hay alguno, 
porque todos los hombres en su lengua son uno, 
y no hay tiempo, ni edades, y una es la melodía.
La luz sin sombra canta, la luz del Paraíso, 
y adora la belleza, que termina en horror...
Pero es su canto sólo la sombra del amor 
que cae sobre el mundo, para el que Dios lo hizo.
Entonces, como el agua, como el agua caída, 
va buscando su forma, y es el cuerpo su vaso. 
Pero nada comprende su mirada, y acaso, 
es sólo un resplandor que contempla la vida.


HISTORIA (Fragmentos)

2

Los árboles colmados de sol en la mañana,
la claridad del agua de la fuente en la fuente,
la mejilla del niño con rubor de manzana
y el asfalto en la luz, el asfalto crujiente,
lucen con la alegría de la paloma en vuelo,
de la paloma en vuelo que remonta lo alto
por guirnalda de amor, por guirnalda del cielo
del árbol, de la fuente, del niño y el asfalto.

3

El mendigo camina — ¡Oh, qué noche de frío!
Lo asalta por la acera un gorrión matinal.
Y mira sorprendido sus manos con rocío,
la forma de su cuerpo mojado en el umbral.
  El mendigo camina. Pasea sus harapos
por la ciudad henchida, rosa de luz y ruidos.
Como la nube oscura tiende al cielo sus trapos,
él pasea los suyos entre muros y nidos.

7

Aquí, desde la cama blanca del hospital,
vería la ventana y los árboles... tal vez
un pájaro cantase... porque todo está igual:
sus zapatos, su libro para leer después,
y hay pájaros que cantan... Tal vez la muerte
iría diciéndole palabras, y era el contorno lucio
de las nubes en él, ¡no esta penumbra fría
con su friso deshecho de nubes de humo sucio!

8

Dentro del colectivo tiemblan las ventanillas.
La vida es esto, dicen: buenos y malos ratos.
Oigo en silencio y miro, sobre mis dos rodillas,
el paquete en que van tu libro y tus zapatos.


LOS PARAÍSOS

El alto cielo azul tiene una nube alta.
Los paraísos tienen el ansia de ser nube.
La frescura del verde de sus hojas me asalta:
lloro en mi corazón por lo que nunca tuve.
¿Hay un prado de verdes y azules eternos
donde tiembla una forma de infinita blancura?
El pomo de la nube siembra capullos tiernos.
Los paraísos tienden sus ramas a la altura.


 
OSCAR HERMES VILLORDO, Poeta, narrador y periodista (Machagai,  Chaco, 1928-Buenos Aires, 1994).  Ejerció el periodismo y la crítica literaria en los diarios La Prensa y La Nación de Buenos Aires y en La Gaceta de Tucumán. Fue autor de varios libros. En Poesía publicó: Poemas de la calle (1953), Teníamos la luz (1962), y El bazar (1966). En Narrativa publicó: Consultorio sentimental (1971), la trilogía homoerótica La brasa en la mano (1983), La otra mejilla (1986) y El ahijado (1990); en ensayo  publicó: Genio y figura de Adolfo Bioy Casares (1983) y una biografía de Manuel Mujica Láinez, Manucho (1991). Integró la comisión directiva de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores). Fue conferencista, y en tal carácter visitó algunos países latinoamericanos, y Grecia, donde fue especialmente invitado. Fue premiado con la Faja de Honor de la SADE (Sociedad Argentina de Autores), la Pluma de Plata del Pen Club Internacional, el Premio Municipal de Literatura y una beca Fullbright. Residía en la Capital Federal. 
 


viernes, 2 de abril de 2021

Robert Frost: 3 poemas

 

Robert Frost (1874-1963)





















Entrá

Al acercarme al abismo del bosque,
— ¡Oigan! — el canto de un zorzal,
Pero si afuera caía la tarde,
Adentro estaba oscuro.

Demasiado oscuro en el bosque para un ave,
Para hallar, en un juego de alas,
Un mejor lugar para pasar la noche,
Y sin embargo podía seguir cantando.

La última luz del sol,
Que había muerto en el oeste,
Aún vivía para una última canción
En el pecho del zorzal.

Lejos, desde una oscuridad de columnas,
La canción del zorzal voló —
Casi como una llamada para entrar
En la oscuridad y el lamento.
Pero no, estaba yo afuera por las estrellas;
No habría entrado,
Ni siquiera aunque me lo hubiesen pedido;
Y nadie lo había hecho.

Miedo a la tormenta

Cuando el viento trabaja contra nosotros en lo oscuro,
Y apedrean de nieve
La ventana de la habitación baja por el este,
Y susurra con una especie de ladrido cansado,
La bestia
—“¡Fuera de acá, fuera de acá!” —
No siente ningún forcejeo interior que la empuje a salir,
¡Ah, no!
Cuento nuestra fuerza,
Dos y un niño,
Aquellos de nosotros aún despiertos y forzados a notar
Cómo el frío hace temblar cuando el fuego finalmente muere,
Cómo se amontona la nieve,
Atrio y camino indistinguibles,
Incluso cuando el confortable granero crece a la distancia,
Y mi pecho alberga una duda:
Si estará nosotros resurgir con el día
Y salir salvos sin ayuda.

Un arroyo en la ciudad

La casa firme permanece, aunque negada a encuadrarse
En la nueva calle de la ciudad que debe vestir un número.
¿Pero qué hay del arroyo
Que mantuvo a la casa como atrapada en un codo?
Yo pregunto como alguien que conoció el arroyo, su fuerza
Y su impulso, que mojó la extensión de un dedo
Hasta salpicarse los nudillos, que descartó
Una flor para probar el lugar donde se cruzan sus corrientes.
La hierba de la pradera puede taparse con cemento,
Privarla de crecer bajo el pavimento de un pueblo;
Los manzanos, a las llamas del hogar de piedra.
¿Sigue sirviendo a un arroyo el agua del bosque?
¿Cómo deshacerse de una fuerza inmortal
Que ya no es requerida? ¿Frenarlo en su origen
Y vaciar en él cargamentos de ceniza? El arroyo fue tirado
Bajo piedra a una profunda celda de cloacas
Para continuar la vida y el flujo en fétida oscuridad —
Y todo esto sin haber hecho nada
Excepto olvidarse de andar con miedo, quizá.
Nadie sabrá, excepto los mapas viejos,
Que por el arroyo el agua corría. Pero me pregunto
Si de su eterna estadía bajo tierra
Los pensamientos no se habrán levantado
Para impedirle a la nueva ciudad el trabajo y el sueño.

Extraído de: Robert Frost, Complete Poems of Robert Frost, Holt, Rinehart and Winston, 1964. Versión de Guillermo Romero von Zeschau y Adrián Bollini.
______________________________________________

Robert Frost (San Francisco, 26 de marzo de 1874 - Boston, 29 de enero de 1963), uno de los poetas estadounidenses más notables del siglo XX. Vivió brevemente en Inglaterra, donde publicó dos de sus obras capitales, A Boy's Will (1913) North of Boston (1914). Poco después regresó a Estados Unidos y se dedicó por completo a la escritura y la enseñanza. Se le concedieron prestigiosos premios como el Pulitzer de Poesía en cuatro ocasiones y obtuvo el máximo reconocimiento público en los últimos años de su vida al ser condecorado como poeta laureado. Su poesía es célebre por reflejar con profundidad la atmósfera rural norteamericana donde el hombre está obligado a convivir con un severo mundo de árboles, nieves, ríos y tragedias personales.
______________________________________________

Guillermo Romero von Zeschau (Corrientes, 1989), poeta y traductor. Ha publicado los volúmenes de poesía Portátil (2013) y Mascotas y vegetales (2015). Entre sus traducciones publicadas están Poesía 1910-1920 (2015) de Gottfried Benn y Hugh Selwyn Mauberley (2016) de Ezra Pound, esta última en colaboración con Adrián Bollini.

Adrián Bollini (Bragado, Buenos Aires, 1988). Poeta y traductor. Publicó por Alción editora (Córdoba) los libros de poesía Escritos de Dédalo, Sísifo y Pandora (2009) y Ascética de Heuzek (2015).
 

jueves, 1 de abril de 2021

Lawrence Ferlinghetti: "The concrete is the most poetic"

 


Miguel Ángel Real: Poemas

 

Miguel Ángel Real










POEMA PARA NO RECOBRAR EL TIEMPO

                                                                              Para Esteban Moore

El silencio tiene la virtud de apuntillar la luz.
Como un arte de cetrería, es mezcla
de técnica, de paciencia en el adiestramiento
y de algo innato, tembloroso, que no se pierde nunca
por muchos atardeceres que las bocas aclamen.
El silencio, que es casi lo mismo
que esos sonidos de vida
-cuanto más latentes, más inaudibles-
que inundan las casas
y plantean enigmas a la textura de los tímpanos.

Echo de menos el traqueteo de trenes que no terminan,
el cansancio del aire que se enhebra en el pelo
imponiéndole un ritmo más llevadero a la carótida.
El impulso del viaje merece el riesgo del no-regreso,
un valor que aniquilamos con la conciencia de ovillo
que se inculca y se infiltra lentamente desde niños
para evitar encuentros con vértices que son espejismos
y estertores de venenos que nadie concibe.

Se me olvida alejarme, y bajo una pretensión de halcón
en mi osadía de plumas congeladas vuelvo a la pitanza
que sostiene el puño familiar y el fieltro del guante:
cuero, vuelo detenido, boca que no sabe, sílaba hueca.

Los paisajes resuenan si son amplios de tiempo:
los días se merecen más respeto de cambio, un abigarrado
mármol que se modela si se quiere y que habla,
un rastro de buril que fue movimiento y potencia,
plan de cambio, transformación sin ciencia.

Los paisajes son hoy tan solamente un concepto
y adormilado en el deseo de un silencio impuesto 
pierdo la razón de querer ser un cazador de nuevo.



CON LA INTENCIÓN DE VOLVER

                                                              Para Jesús Cárdenas, en Carmona.


El blanco es ficción, ganas
de saber huir en el temporal
hacia calles de una luz que se concibe
desde la tramoya de siempre,
la del cansancio que aleja 
los días y es metamorfosis,
no esperanza sino una forma
de confiar en la suerte que
se adhiere a los dioses renegados.
Pensar blanco
entre acantilados como caídas en promesa,
pensar blanco
y poder volver sin intrigas ni
comentarios que perdieron su zócalo,
pasear blanco y ser cierto
para contradecir augurios de ahogos
y palabras de mostaza que forman
el artesonado triste y carcomido
de las torres sin sombra.




Miguel Ángel Real (Valladolid, España, 1965) Poeta, traductor y licenciado en filología. Es catedrático de español en el Lycée de Cornouaille de Quimper (Bretaña). Integra el equipo de redacción de CRÁTERA como Delegado de la revista en Francia.  Algunos de sus poemas en español han sido publicados en las revistas La Galla Ciencia, EL Coloquio de los Perros, Fábula y Saigón (España) en Letralia (Venezuela, incluyendo una participación en “Papeles de la pandemia”, antología digital) Santa Rabia (Perú) y en las publicaciones mexicanas Marabunta, El Humo y La Piraña, así como en la antología de poesía breve “Gotas y hachazos” de la editorial PÁRAMO (España, diciembre de 2017) y en las revistas francesas “Le Capital des Mots”, “Festival Permanent des mots” “Lichen”, “La terrasse”, “Revue Méninge”, “Touroum Bouroum”, “Météor” y “Recours au poème” poseen algunos de mis poemas en francés, originales o traducidos del español. Ha publicado los poemarios “Zoologías” (Editorial en Huida, Sevilla), en marzo de 2019 y Como dados redondos / Comme un dé rond (Editions Sémaphore, Francia), noviembre de 2019, edición bilingüe). Como traductor de poesía contemporánea en francés y español, ha traducido a más de cien autores en diversas revistas en Francia, España y América (Passage d’encres, Le Capital des Mots, Mange Monde, Recours au Poème, La Galla Ciencia, Crátera, El Coloquio de los Perros, Low-Fi Ardentia (Puerto Rico) o La Piraña (México). En esta última revista es director de las secciones “Le Piranha transocéanique” y “Ventana francesa”.
Traducciones publicadas :
- “Fauves” (Editorial Corps Puce, Francia), poemas del autor ecuatoriano RAMIRO OVIEDO (Trabajo conjunto con Marceau Vasseur, diciembre de 2017)
- “Erratiques”, poemas de ANGÈLE CASANOVA, fotos de PHILIPPE MARTIN. Edición bilingüe. Editorial Pourquoi Viens-Tu Si Tard, Francia, octubre de 2018
- “Les travaux de la nuit”, de PAUL SANDA. Edición bilingüe. Editorial Alcyone, Francia (diciembre de 2018)
 



Carlos Bègue: DE COPLA EN COPLA



Carlos Bègue  












    




Duro oficio el de vivir,

y cuando por fin se aprende

en la escuela del sufrir,

la Pelada nos sorprende.


Gasto inútil todo ardid

fabulado por la mente

para atrasar el partir

y transido mantenerse


en este mundo feliz

donde ordeñan los gerentes.

¿Vencido? Feo desliz

¡carajo!, a pagar con creces.


                                                        ####


Viernes Santo a mediodía

cae un fulano con hambre

a un fondín de Olavarría

en busca de buena carne.


El patrón de aquel boliche

tenía en la lista pescado

por ser cristiano apegado

al ritual de un día triste.


Miró torcido al cuitado,

marchó nomás una entraña

y con el primer bocado

ahí mismo estiró la pata.


Quien no frecuente los templos

y huye del agua bendita

tome nota de este ejemplo

y enmiende pronto su vida.

                                                          ####

A salvo están las vaquitas

nada falta en los galpones,

¡malaya! la suerte esquiva

si otros se comen garrones.


Cruz diablo a las caridades,

es asunto de chambones.

El ánimo tranquiliza

sentarse sobre millones.


Suponer que así es la vida

menuda sarta de errores,

antes bien es una fija

el futuro en los fogones.


Quien toda ayuda mezquina

y siempre niega favores, 

es más pobre que letrina

con puerta sin pasadores.


                                                         ####                                                                           



Amar a quienes nos aman

no tiene mérito alguno.

La cosa se pone brava, 

y es espinosa de suyo,

amar con la misma vara

sin dudarlo ni un minuto

al que nos odia con saña

hasta volverse perjuro.

Si estas cimas alcanzas, 

lejos de mundos oscuros

el odio que tanto daña

nunca influirá en contra tuyo.



                                                          ####



Cien cosas pretendo hacer

y otras cien tengo pendientes.

Si todas me dan placer

¿por qué la holganza me vence?


Trabajar hasta matarse

pareciera repelente.

Cada día al despertarme

de mi astenia soy consciente.


Cuando al fin gano la calle

me confundo entre la gente

a pescar aquel detalle

que al candidato revele.



El premio de mis afanes

está ligado a la suerte.

Entre tantos caminantes

¿Cuál me persuade que acierte?


Aquel turista elegante

de andar pausado, sonriente,

con la cartera colgante

será víctima imprudente.


Caben sorpresas puntuales

y lo tengo muy presente

cuando de corbata y traje

me alcé con botín luciente.


Al amparo de un garaje

corrí con premura el cierre

y rascando a fondo ¡diantre!

de gato enganché un sorete.



                                                           ####   



Me voy quedando sin cuerda,

corre el frío en mi espinazo.

No temo al hoyo en la tierra,

temo al seguro colapso

de nuestro hermoso planeta.

¿Querrán acaso salvarlo

los que aún ni pisan el barro?

Hoy nadie nos da certezas

sobre si están sentenciados

a derretirse en cadena

los glaciares siempre helados

y aquellas nieves eternas,

imán para aventurados.

Veo los bosques que vuelan,

aire y mar contaminados,

¿será el fin de las ballenas

con los pájaros sumados?

Los papeles se les queman

a quienes, empero, debieran

tener un mejor cuidado

de esta casa que da pena.

A imagen de Dios creados,

lejos de la paz fraterna,

¿por qué abonamos el caos?


                                                            ####



Los peldaños de la vida

son penosos de subir, 

una cuota de alegría

te impedirá sucumbir.


Quien se sueñe en una isla

deje las rías fluir,

vendrán ballenas amigas

sin ánimo alguno de huir.




Podrás montarlas sin pizca

de miedo a golpes sufrir.

Ya con el sol a la vista

la calle de habrá de aturdir.


De nuevo la orden maldita

tu jornada ha de tundir.

¡Ala! de prisa, de prisa,

hay peldaños por subir. 



                                                           ####



Amistades de lo lindo

tuve añares a mi vera,

fueron años de buen vino

y de fuego en la churrasquera.

Mi caserón entre pinos

todo el año era una fiesta,

sin protestas de vecinos

ni de noche ni a la siesta.

Todos tenían por sabido

que jugar a la paleta

requería un simple aviso

con el frontón a la espera.

Hoy los naipes son distintos

mis amigos se me niegan

al verme abajo y fundido.

Todo el mundo hace leña

del árbol si está caído.

Mas por no tenerlo en cuenta

lució fatal este olvido.

Para que amistad mantengas

las copas en el altillo.

Ya vacía la bodega

a las ratas da refugio,

la parrilla cenicienta

ni por asomo la miro.

Pienso qué gente de mierda,

cuántos tipos malparidos 

me rodeaban en las buenas.

¿Adónde habrán huido,

zorros de meada artera?

Mi vida sigo tranquilo

a base de verdura fresca,

galleta criolla de a kilo

y algunos guisquis berretas. 


martes, 23 de marzo de 2021

Carlos Nejar: poemas

 

Carlos Nejar




 





LA GENEALOGÍA DE LA PALABRA


Mi muerte comienza a madurar y después voy

a comerla como una pera, escupiendo el carozo y

después va venir una semilla con el mismo nombre

que va a crecer y madurar.


Pero ya no es mi muerte – es la sorpresa de la tierra

apenas – descendencia de una muerte futura.

Después las generaciones pierden de vista la propia muerte

que aparece como un hilo de agua en medio de las

piedras, visible a uno y otro profeta.


Pero nada afectará a la especie: la vida también fue

vista como un hilo de agua en medio de las piedras.

Sólo que no se podían distinguir los hilos y las aguas.

que conversaban entre sí, sin prejuicios. Y hasta

moraban juntos, una que otra vez.

Después mi muerte va a madurar de nuevo pero

no será de la misma naturaleza. Y aprenderé a hablar

con el mundo.

Y el mundo va a madurar como una pera y después

va a venir una semilla con el mismo nombre.

Y sin embargo, ya seré eterno.


[Inédito]



EL PODER ESTÁ SUELTO


El poder está suelto

Es un loco en las calles

un loco buenazo

en los palacios

y gubernamental

cerca de la aurora

Pero esta es de jardines

Impresiones digitales     cárceles

vilezas     violencias

en el alambre de secar

y secretos rencores


América de la aurora

donde aferré

el clavo de tu nombre

Y te     guardo

en sobresalto

y corro amedrentado

por el pecho


El poder está suelto

casa a casa

o en las armas

de un reino precavido


Está en el teléfono

oyendo el amor

y el sospechoso aire

de quien vigila

por los techos

sobornos de voluntad

o de fe silenciosa


América era un patio

donde retuve

mi     amor

en los labios


El poder nos juzgó

y el desvendado mundo

en nosotros

Está suelto el poder

– es un animal


América sembrada

en el relincho

de un caballo


¿Cómo agarrar el mar

sino en la playa?


América del mar

que me bañaba


El poder sólo se prende

cuando muerde

o esparce su mensaje


América yo excavo

otra América

yo excavo

las florestas

     este miedo

yo excavo

los remiendos

de la historia

excavo     excavo

el esclavo

que muele

la palma

de mis sueños

yo excavo

a tu abismo


y el ritmo

de lo que te llama


No hay corazón

igual al tuyo


Y te excavo


No hay poder

Apenas cómplices


[De Un país el corazón (1980)]



LA EDAD


Habló y dijo un pájaro,

sólo dos, una pequeña estrella.

Habló para que callásemos

y dijo amor, penuria, brevedad.

Y dijo     dijo     dijo

la edad     de la eternidad.


[de El saludo de las estaciones (1978)]



EL TIEMPO RUEDA GIRA


El tiempo rueda gira

gira girando el tiempo

pesa en el hombro el tiempo

tritura el tiempo y gira

recibe la muerte dentro

tritura el hombre dentro

sol que se desfibra

gira girando el tiempo

gira girando



CEDRO


Cuando despierta brota

cuando sueña muere

hombre humus tierra

cedro que se entierra

para el crecimiento

cedro que se entierra

tiempo


[De Libro de tiempo (1965)]


[de A genealogia da palabra. Antologia pessoal, San Pablo, Iluminuras, 1989]


Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2021.


Carlos Nejar (Porto Alegre, 1939), es poeta, narrador, traductor y crítico literario, miembro de la Academia Brasileira de Letras y de la Academia Brasileira de Filosofía. Graduado en Ciencias Jurídicas y Sociales. Entre su abundante producción (en poesía, narración, ensayo y libros infanto-juveniles, además de antologías y de traducciones de sus obras a varios idiomas) se encuentran Sélesis (1965), Casa dos Arreios (1973), Somos Poucos (1976), Fausto, as Parcas, Joana das Vozes, Miguel Pampa e Ulisses –poemas dramáticos– (1983), Arca da Aliança –poemas bíblicos– (1995), Todas as Fontes Estão em Ti (2000), A Chama é um Fogo Úmido –reflexiones sobre la poesía contemporánea– (1994), O Caderno do Fogo (2000), História da Literatura Brasileira (2007), O Túnel Perfeito (1994), Ulalume (2001), Menino-rio (1985) y Tumin, o Passarinho (2001). Carlos Nejar tradujo a Borges y a Neruda.



viernes, 26 de febrero de 2021

Lawrence Ferlinghetti: Los blues de la procreación

 

L.F (1919-2021) Técnica mixta del Maestro Spinetto














Oh sí tengo la tristeza de los blues de la procreación

porque eternamente estamos procreando procreando procreando

y no es ninguna novedad

no podrás detener

no podrás bloquear

no podrás frenar

la procreación

Simplemente seguiremos haciéndolo

ellos seguirán haciéndolo

como si no hubiera otro objetivo 

en la vida

No hay nada más que hacer en el zoo

ni en el último refugio

Es la última opción

en lugar de la adopción

Reproducite en vivos colores

y no morirás

Fotocópiate una y otra vez

y nunca morirás

Hacé copias de vos mismo

perpetúate

y viví para siempre

Tu inmortalidad

es la única oportunidad

de vivir para siempre

desde el vamos extiende tu ego

reconstuíte de inmediato

remodelate recrecete rehacete

clonate

hacia la eternidad

y tendrás muchas vidas

para entregarle a Dios y la patria

Así que hacélo una y otra vez

amante sobre amante

los otros sobre los otros

hermana o hermano

hombre o mujer

uno sobre el otro

juntos

acoplados eternamente

una y muchas veces

bajo el sol

sobre los pastizales

Hacélo

volvé a hacerlo

coger y coger

madre y padre

padre sobre madre

amante y amante

todavía lo están haciendo

rehaciéndolo

con su ciega urgencia

su ciega impaciencia

jugando siempre

el ciego instinto jugando

el ciego deseo en llamas

procreando procreando procreando

incluso si te estuvieras desangrando

Procrear procrear procrear

Eso es

es todo lo que necesitamos

Es lo único que poseemos

en esta choza de barro

Lo único que podemos hacer

es sembrar la semilla

es el único lujo que podemos darnos

O aburridos en el palacio

recostarnos junto a Alicia

quitarnos todas las pieles

el encaje parisino

llenos de hastío

desnudarnos

y procrear procrear procrear

sembrar la semilla

plantar la semilla

¿ Y quién nos detendrá

quién dirá que no lo hagas ?

¿Quién tiene  el derecho de decir

que es un pecado 

que el amor es nuestra desgracia en la noche?

Es algo natural

la cosa más natural

la más celestial

la más bendita

Así que hacélo y cantá

Cantá los cuerpos eléctricos

los cuerpos eclécticos

y cualquier  cuerpo servirá

para hacerlo

una y muchas  veces

bajo el sol

sobre  los pastizales

Entonces ¿cómo detener la procreación

cómo prohibirla

sin dictadores

sin castradores

sin mandatos dictatoriales

en la estación Finlandia

en cada nación

en cada noche de vacilación ?


II


¿ Qué es ese esperma

que inunda  el mundo

qué es ese esperma

que llena el vacío

serpenteando serpenteando?

Sólo son los humanos cogiendo querida

Sólo los humanos cogiendo

¿ Y qué sucederá después mi querida

cuando existan diez por cada uno

y la humanidad esté en peligro ?

¿ Qué está diciendo ese Papa?

Sólo repite lo que ha dicho siempre

Lo que dijo en el año mil

Cuando solo había un millón

De    almas sobre la tierra

Mi querida

Pero ¿ es que el   Papa

no lee las noticias?

¿ O es que ha dejado de contar ?

El sólo piensa en las almas mi querida

El sólo cuenta las almas mi querida

que nunca deben ser asesinadas mi querida

y que ahora son un billón de billones

y sumando

¿ Cómo solucionaremos este problema querida

cómo podremos solucionarlo alguna vez

si nuestro instinto básico

es procrear procrear procrear

con aquellos más queridos ?

¿ Y una mujer que no tiene niños

no es una fracasada ?

(¿Para qué te casás

si no deseas tener niños ?

Apurate por favor ya es tiempo )

¿ Y un hombre no es un fracaso querida

no deja de ser hombre un macho querida

si no puede tener niños ?

Y dime  ¿ No es todo nuestro deber todavía

mantener la raza humana en funcionamiento

mantenerla en crecimiento crecimiento crecimiento ?


pero nosotros crecimos  en los sesentas querida

crecimos en los sesentas querida

y “Haz el  amor no la guerra”

fue nuestra consigna

Así que hacé el amor y hacé menos la guerra

Hacé más el amor pero no cojas no cojas no cojas

Hacé más el amor a la Kundalini

Con toda tu contenida pasión


Y recóstate conmigo

vení recóstate conmigo

toda la noche  conmigo

bajo el castaño

en la tierra del halcón y la paloma

Vení recóstate conmigo

toda la noche conmigo

bajo el castaño

toda la noche bajo el castaño

sin hacer el amor


9-97


(en Los blues de la procreación y otros poemas, Alción Editora, Córdoba, 2005)

Unesco/Graffiti, Montevideo, edición al cuidado de Horacio Verzi



miércoles, 24 de febrero de 2021

JUAN CALZADILLA: POEMAS




Juan Calzadilla






 





33


entre el vinil y la silicona,

marcharé avaro forrado de ropas

bamboleándome como un astronauta,

calzado con zapatos de a kilo

descenderé por las dunas de vidrios rotos

y el corcho de los desiertos.

Avanzaré a buscar lo que de ningún

modo encuentro, buscaré

lo que no se me ha perdido

entre resortes cuyos espirales

a mi paso hacen befa de mis pantalones

inflados como globos por el viento.

Subiré a los altares donde

el cobre y la porcelana

al paisaje montan guardia

y en la rosa del orín

dan a beber la gota de agua

que ya no sale por los caños.

Aquí donde el fuego no anda con rodeos

y va rápidamente al grano

como la luz en la punta del rayo.


En: Oh smog, 1977



¿POR QUE TENGO QUE IR MÁS APRISA?


A través de la ventanilla del automóvil

observo yo los muros, las casas, las calles,

los árboles, los pastos, los cultivos, los baldíos

que ante mí también pasan raudos a la misma velocidad a que

yo paso, pero en dirección contraria, como si entre la naturaleza

y yo se estableciera una pugna para decidir quién se despide y

quien se queda.

¡Oh, de ningún modo pretendo ni quiero

permanecer fijo! Mi movilidad es lo que hace que viva.

Es, así pues, mi carta de triunfo.

Pero, ¿por qué tengo yo que ir más a prisa

y dar cuenta de los frutos de mi rápida incursión

por esta vida, de las ganancias y pérdidas

que en el trayecto hice?

En realidad, yo adonde quiero ir es

hasta donde mi viaje termine

No hasta donde ustedes quieren

que yo rápidamente vaya haciéndome creer

que con eso me ahorran más dolores y penas y que la partida y

el final son igualmente fatales. En realidad, como les digo, yo lo

que quiero es que me dejen llegar a donde mi meta se acabe,

tranquilo, sin que sienta pena por no haberme ocupado de hacer

el balance de ganancias y pérdidas,

subido a mí mismo, sí, Y apenas tan rápido

como me lo permitan mis cuatro extremidades.


En: Diario sin sujeto, 1999



ITACA


Es más fácil llegar para el que está dentro

que para el que viene de afuera.

No es necesario que avance andando lentamente

o a la carrera, que sepa la dirección

o que la investigue.

Ni que dé muestras de estar llegando,

liviano o exhausto, a campo traviesa, 

por avenidas, bosques

o encrucijadas.

No importa el medio de transporte, 

lento o acelerado,

ni la velocidad a que hace

el camino ni el paso de las horas.

Bien enterado del sitio, no necesitará cruzar 

el umbral 

ni abrir la puerta para informar,

como Ulises, que ha llegado.

Y para que, adentro, en el hogar, estén junto a él

convocados, al calor del fuego, unos brazos,

unos labios, unas miradas.

Bastará que sienta que está en su casa

para saber en ese mismo momento

que, sin necesidad de venir de afuera,

ya ha llegado, ya ha llegado.


En: Diario sin sujeto, 1999



IDENTIDAD DEL TIEMPO


Siempre este empeño bien arraigado en la carne

de hacernos creer que el tiempo es una forma 

prostituida del

acontecer y que,

por tanto, puede hacerse

el uso que nos venga en gana de él.

Siempre la jodida noción de que el tiempo gira gris

en una órbita ociosa

y de que el presentimiento de su pérdida

es lo que se estira y encoge en uno con el peso

de un remordimiento

que nunca terminamos de soportar.

Cuando en verdad de lo que se trata

es de comprobar que uno es al tiempo

lo que el tiempo a uno

en razón de que somos la misma

vaina que él.


En: Paisaje sin lugar, 2020



EL ESPECTADOR


He aquí un individuo bien informado.

Tiene por cabeza un televisor.

En los ratos de ocio, cuando su ojo no se vierte sobre sí para

formar una pantalla virtual,

suele usarlo como asiento con el que se permite buscar sitio

entre las ideas del espectador.

Acostumbra desprenderse del aparato para colocarlo entre sus

posaderas y el suelo

siguiendo la costumbre de las aguadoras.

El cuello le sirve de enchufe: es la conexión suprema. Pero si no

fuese por el televisor no tendría cabeza más que para mostrar el

lugar de donde le fue arrancada.

Su naturaleza es el nudo firme de la información.

En: Tácticas de vigía, 1982


En: Oh smog, 1977



LA CIUDAD LE VA SORBIENDO LOS SESOS


1


Todo está dispuesto en la ciudad

para que se entienda que es uno el que está de sobra.

El orden urbano puede pasárselas sin uno.

Y he aquí lo que la ciudad argumenta¨

_Bueno ¿y qué? ¿Por qué no se muda

usted a otra parte? Es usted el que está demás.

No me eche a mí todas las culpas.


2  


_Buitre infame, le grito a la ciudad, con lo cual,

creyendo exorcizarla lo que hago es conjurarla.

Y entonces ella tuerce de rumbo desde los osarios,

se devuelve y hace acto de presencia, como

si hubiese sido llamada. Ahora no para devolvernos

la calma, sino para devorarnos las entrañas.

3

No tenemos cómo echar a estos animales

que se han metido en la casa. Es difícil

si se da a entender que la casa es nuestro cuerpo

y los animales los males que se han cebado en él.

_No querrías hacerte daño cayéndoles a palos.

Al final se sabe que la tolerancia

se paga con la muerte.


En: Oh smog, 1977



VENTANA DE NEÓFITO


Estoy poniendo en limpio mi autobiografía

efectuando una especie de balance de ingresos

y egresos morales de mi necesidad expresiva.

desanudando a ésta del enrevesado

mapa de mi cobardía. Confieso que antes había ocupado mucho

tiempo en escuchar a los otros

y en sacar conclusiones serias

acerca de cosas que tenían por eje

todo lo que yo no había sido

Ahora yo sólo trato de oírme a mí mismo

ayudado por una máscara y el perverso

espejo de mi memoria.


Me defino como un sujeto elusivo y, como si fuera poco,

tan escurridizo y ajeno a todos que cuando

por fin hago acto de presencia y levanto la vista

pareciera sólo estar rozado

de lejos, ah interlocutor, por tu mirada.

Me defino como un sujeto que aparece desenfocado

en un primer plano de su ventana de neófito.

O que aún no ha entrado en el marco de ella

O que entró y nunca ha salido.


En: Principios de urbanidad, 1997



BUITRE URBANO


El problema del individuo consiste

en no poder adaptar su vida, en términos físicos,

a un espacio verificable, sino en sobrevivir de alguna manera,

incluso abriéndose paso a

dentelladas, en el que le fue escamoteado.

La ciudad, entretanto, se le aparece como ella misma.

Extraño cómplice que, no obstante, su aparente neutralidad, le

va sorbiendo y sorbiendo los sesos.

_Buitre infame, hubiera podido gritarle en plena plaza, si no

hubiese sido porque tal género de monstruo

no aparece registrado en los libros.


En: Principios de Urbanidad, 1997



Juan Calzadilla (Altagracia de Orituco, Venezuela, 1931) Poeta, artista plástico, y crítico de arte. Irrumpe en el espacio literario venezolano a mediados de 1950 Primeros poemas (1954), alcanzando con Noticias del alud (2009) —su última publicación— veinticinco poemarios. Integrante de El Techo de la Ballena, Calzadilla realizó junto a importantes figuras de las letras y del arte en Venezuela (Adriano González León, Salvador Garmendia, Jacobo Borges, Ramón Palomares, y Caupolicán Ovalles, realizó una labor que unía al mismo tiempo una iniciativa para impulsar visiones vanguardistas, enfocadas en el surrealismo, con una militancia activa y contestataria, producto de la efervescencia política y social de entonces.



miércoles, 17 de febrero de 2021

Lucas Margarit: elis o teoría de la distancia

 

Lucas Margarit











Un sistema de la distancia


                                            un mapa que sea la sombra del espacio


I


elis dibujará en un mapa de tierra

dos puntos alejados como

la lejanía y el exilio


trazará los límites de un osario

y de un río oscuro que aclare la distancia

entre los arbustos


rezará en el sacrificio para un dios cansado



II


alguien envuelve tu cuerpo

con lino azul y cobre

el viento que sigue soplando

para alcanzar

el camino cerrado en la montaña


¿quién puede morir sin aislar

a los vivos y reconocer la distancia exacta entre el origen  y el ahora?



V


te ahogaste

como quien recurre al agua

para celebrar un nuevo bautismo


entre dos orillas

con los ojos cerrados

los peces

comían lo que abandonabas


(elis o teoría de la distancia, Suri Porfiado, Buenos Aires, 2020)


Inédito


sin rocas ni aceites blancos para la unción

en el pozo de tus muertos aislaste la noche y las proclamas

los huesos expuestos eluden el espacio y el tiempo

donde el progreso se hunde

ciudad con la cara erguida frente al lodo

nunca otra cosa


sino un tierno arrabal recordado por un cristo

que llora hambriento entre la basura

la ciudad encadenada

como un oso encerrado en las ramas muertas de su memoria:


aquello que veo

no lo integro a mi

lo mantengo en la distancia irrisoria

de la muerte


Lucas Margarit (Buenos Aires, 1966) es Doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires, su tesis de doctorado trató acerca de la poesía de Samuel Beckett. Ha realizado su post-doctorado sobre la traducción y la autotraducción en la poesía de este mismo autor. Es poeta y profesor e investigador en la Universidad de Buenos Aires. Ha colaborado con numerosas publicaciones y dictó cursos, seminarios y conferencias tanto en Argentina como en el exterior (México, España, Polonia, Eslovaquia, etc.) Publicó los libros de poesía, Círculos y piedras, Lazlo y Alvis, El libro de los elementos, Bernat Metge,  y acaba de salir elis o teoría de la distancia. Entre sus títulos de ensayos, Samuel Beckett. Las huellas en el vacío, Leer a Shakespeare: notas sobre la ambigüedad. Asimismo, ha publicado y editado con el grupo de investigación que dirige tres tomos de textos utópicos ingleses (dos volúmenes con textos del siglo XVII y un tercer volumen con Utopías del siglo XVIII). En este momento está terminando de editar una compilación de Poéticas Inglesas del Renacimiento. Es director de la revista Beckettiana (UBA) y miembro del comité académico de las revistas, Inter Litteras (UBA), Buenos Aires Poetry, Estudio Teatro (Lima), Escenológicas (Polonia), entre otras. Es miembro de la Samuel Beckett Society y de la Asociación Argentina de Teatro Comparado. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al portugués, al catalán y al italiano. Está preparando dos libros de poemas que serán uno: Brevissimo tratado sobre el asombro y Telesio y uno de ensayos sobre Samuel Beckett.