martes, 14 de noviembre de 2023

José María Fonollosa: Plaça Reial 1

 

José María Fonollosa
























El jazz se está muriendo. Agonizante
aún de lecciones, mientras los siniestros
grupos de blancos buitres le rodean
y hunden su pico en una carne aún viva.

Los negros le abandonan. Tienen prisa
en llegar al despacho, profesiones,
cargos ejecutivos o al senado.
Se sienten importantes en su empleo
Pues pisan un terreno antes prohibido.

Y el jazz está muriendo sin su ayuda.
Y los blancos aguardan el relevo.

Os quitarán el Jazz. Y sin “swing”, preso
en el papel pautado, asomará
su esquelético cuerpo entre las rejas.

Le integrarán, como a vosotros, negros,
en su sólida cárcel de sonidos.

Habría que hacer algo. Debería
alguien romper el vidrio de la alarma
y alertar a la gente. La elección
entre el dolor de un pueblo y la obra de arte
excepcional, no ofrece duda alguna.

Se nos está muriendo el jazz, la música 
despreciada y amada. Humana. Mágica.
El oscuro milagro de este siglo.
La gran creación del negro en Norteamérica


José María Fonollosa (Barcelona 1922-1991) Poeta de la generación de posguerra.  Publicó: La sombra de tu luz (1945); Umbral de silencio (1948); Blues y Cantos espirituales negros (1951); Romancero de Martí (1951-1961; poema de 4000 octosílabos publicado por entregas en el diario El país de la Habana, Cuba); Ciudad del Hombre (1997)Albert Pla y Joan Manuel Serrat musicalizaron algunos de sus poemas.
 


Stela Fonseca: poemas

 

















LEVE POESÍA

Existe un poema
preso en la palabra
que no tiene miedo
de hacerse cursi.
Disculpá Fernando:
ridículas son las palabras
de no amor.

Y el verso inquieto
no se sosiega...
“yo sé que te voy a amar”

“There’s a place for us...
There’s a time for us...”
Voy a oír a Renato Russo
y a Leonard Bernstein.


APELACIÓN

Que se derrame sobre mí
el brillo de esta mañana
de esperanza azul.

La noche sólo fue
ausencia de luz lunar.


COMO EN UN BOLERO

Manos tomadas
pies descalzos
arena de mar.
Mirarnos directo a los ojos
decir yo te amo
verte escalofriar.

En voz alta,
entre besos y mimos
nuevos poemas crear.

Ver la puesta de sol
besar en la boca
rodar en la arena, en el mar.

Danzar blues,
beber champán
y entre besos, brindar.

Noche: abrazos, luz de luna,
brisa marina
nosotros dos, a amar.

¿Por qué necesitamos
de las tragedias de Shakespeare?


CAMPESTRE

Visito tu boca
dulzura,
y me la unto
de felicidad.
Me dejo llevar
por el ritmo de
tu cuerpo
y soy hierba
acariciada
por el viento leve

en la mañana de
sol y primavera.


POESÍA III

Poesía
en los
versos
de
todos los
días
y
en el
silencio
contemplativo
que
gesta
la
poesía.



* Todas las piezas fueron tomadas del sitio web “Jornal de Poesia” (http://www.jornaldepoesia.jor.br).

** Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2023.

Stela Fonseca es artista y poeta. Autora del volumen De poeta e de louco (1999, reeditado en e-book en 2019).

martes, 24 de octubre de 2023

Juan Calzadilla: Poemas

 

Juan Calzadilla















El AUTORRETRATO  


                            El que fui y lo que 
                            hice no son el 
                            mismo. En lo que fui está mi sufrimiento.
                            En lo que hice, mi 
                            placer.  
 
Lo que el autorretrato dice de 
mí no crean que me reconforta.
 Cuando me miro en él me veo 
perdido como si, más que 
plasmar mi figura, lo que hice 
fue cavar mi propia fosa. Ya
quisiera yo verme de cuerpo 
entero en mi retrato, libre de 
edad y de los estragos del 
tiempo sin recibir amenazas de
una superficie extraña y lisa 
que tomándose atribuciones 
sobre mi persona y hablando en 
mi nombre se empeña en 
demostrar que ese al que yo 
miraba fijamente en el espejo 
mientras el azar guiaba 
locamente mis trazos, no era yo
sino mi doble. Por más empeño 
que puse en construirme paso a
paso, obediente a las líneas del 
gesto automático agarrado al 
pincel y abusando de las tintas 
sobre la virgen tela, sólo 
alcancé a arrojar brochazos que 
no paraban de decirme:  
“_Ese que sale de tus trazos locos 
no eres tú, es tu otro   
          
  
INJUSTO CON SUS EMOCIONES 

Yo no creo que el poeta sea injusto con
las emociones porque las explote. Más 
bien procede con miedo y pudor frente 
a éstas, receloso, aunque confiado en 
que las palabras harán el resto. 
Sabiendo que más allá del limitado
poder del lenguaje querer expresar 
lo insondable es entrega y derrota. Pues 
fuera de las palabras no hay más
mundo que el que ellas mismas 
convocan. 
Y así pasa con la experiencia que, al
afirmarse, solicita más y más
contención para corregir en el poema 
todo defecto producido por abundancia 
o repetición. o por la inmodestia de
 quien, por haberlo escrito, se siente 
poseído por la vanidad de considerarse 
su autor. 

     
ESTRATEGIAS

Al fin y al cabo, todo plan que uno en vida 
se trace, se reduce a una estrategia para sobrevivir. 
En cuyo caso la estrategia montada tiene 
como fin ponerse en buenos términos con un 
deseable y efímero porvenir.
Hay también los que trazan estrategias 
con su pasado dando como un hecho que éste
no volverá a ocurrir y que no se está dispuesto
a pactar con la muerte a menos que sea 
por una causa ejemplar o por un accidente 
que no entraba en los cálculos del azar.
Aparte de que, en todos los casos citados, 
se comience o no a partir de cero, 
lo difícil es que se cumpla el plan.


EL DESENLACE

Se hubiera podido evitar el desenlace 
de no haber estado presente la víctima.
O si ésta hubiese muerto mucho antes, 
con más seguridad, si no hubiera nacido.
¡Impidamos que nuevos crímenes se cometan!  
Borremos inmediatamente el mapa para que
 no haya sitio donde perpetrarlos.
El remedio debe comenzar por la geografía.
Es así como razona el gendarme. O también: 
si el hecho no ha sido registrado, no es historia. 
O sea que no ocurrió.

JUAN CALZADILLA (Altagracia de Orituco, Venezuela, 1930 Poeta, artista plástico, editor, crítico de arte. Estudió literatura en el Instituto Pedagógico Nacional, Caracas. Fue cofundador e integrante del grupo de vanguardia «El techo de la ballena» y director de la Galería de Arte Nacional. Fundador y coordinador de talleres de expresión literaria en diferentes instituciones del país. En 1996 se le otorgó el Premio Nacional de Artes Plásticas, por mérito de toda su obra, la cual incluye la realización de exposiciones individuales en Venezuela y el exterior. En 2016 recibió el Premio León de Greiff al mérito literario, en Colombia, y en 2017 el Premio Nacional de Literatura de Venezuela. En 2017 asistió por Venezuela a la Bienal Internacional de Venecia. La Escuela de poesía para la edad escolar en Venezuela lleva su nombre .  En Argentina ha sido publicado en tres oportunidades por Elosía Cartonera en 1995 y  2021, y por Diario de poesía. 
 

martes, 17 de octubre de 2023

Cida Sepulveda: poemas

 

Cida Sepulveda















MISERIAS

Ella se partió
En tantos

No dejó evidencias
De existencia

Una fisura en el viento
Revirtió la tempestad inminente

Los campos minados del alma
Reflejaron miserias temporales

De los labios hambrientos
El beso arrancado de raíz
Quebró el sentido del mundo


RITUAL

sol sol sol
en el silencio en lo vago del movimiento
bocas se cierran se abren se comen
rostros se hartan se escupen se atraen

rosas rosas rosas
en el otoño en la luz del sufrimiento
colores florecen se dan desvanecen
manos se amarran se tuercen se pierden

sangre sangre sangre
bebida ofertada a los hombres
de las fuentes imberbes del alma


SENTIMIENTO

Todo lo que me alegra me entristece
En esta telaraña de conversaciones y dispersiones

El rostro del amigo es inconstante
La herida del tiempo me consume

Sume el mirar por donde pasa
No deja marca ni abrazo

Rastro de saudade
Cualquier lazo

Hiere el sueño tal retrato
Cae la lluvia el pétalo la tez

Son hipos del otoño
Carmines nativos violados


SINUOSIDADES

Se mueven los barcos
En direcciones variadas

Mis ojos los siguen
Ora unos ora otros

Pero no los veo de veras
Sino sus sinuosidades

Se mueven los barcos
Intentos suaves

Y mi mirar
Presiente caminos

Tan seguros y listos
Que me colman las horas


DEFINICIÓN

No le doy una mano a la palmeta
Para obtener trozos de perdón

Mi amor
Es un impulso incontrolable
De libertad

Libertino
Alocado

Quien sabe un poco
Loco


* Todos los poemas fueron tomados del sitio web Jornal de poesía (http://www.jornaldepoesia.jor.br/csepulveda.html).

** Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2023.


Cida Sepulveda es poeta y cuentista. Vive actualmente en Campinas. Su primer libro fue elogiado, y ella apadrinada, por Manoel de Barros. Sangue de Romã (2004) es uno de sus libros de poemas. Además, publicó cuentos en distintos suplementos culturales, y más de cincuenta en el volumen Coração Marginal (2007), y otros tantos en Todo Amor Tem Seu Dia de Punhal (2011). Fue editora de la revista de arte y literatura Vagalume.


lunes, 9 de octubre de 2023

Alfredo Veiravé: Poemas

 

Alfredo Veiravé











POEMA CON COLOR LOCAL
                                                                      “Pinta tu aldea y serás universal”
                                                                       Tolstoi (citado de oído)

Vivo en el Chaco en la ciudad de Resistencia y conozco
         el quebracho, el algodonal y el viento norte
         en las siestas del verano
sus templos sacramentales y las lluvias interminables
no obstante eso ojeo la enciclopedia que en fascículos
                          llega a los kioscos
y leo sobre “La infancia de la humanidad”
         “La estructura de las máquinas”
Soy de la primera generación de Tarzán y el
           Tit-Bits fui sobrino del Capitán y ahijado de Fantomas
                        Y no veré seguramente 
la colonización del planeta Marte
         no obstante eso miro los lapachos florecidos
con cierta nostalgia becqueriana


ESPECIES VEGETALES

La palmera pindó es una envidiable introvertida
como un ejecutante de jazz que improvisa sus temas bajo el vuelo
                        de  los loros,
        el jacarandá en cambio es un árbol femenino
sin inhibiciones y más bien con un orgullo legitimo por su belleza;
el palo borracho aún pálido y anémico por el problema de sus 
                                                               glándulas
jamás puede disimular ese complejo de su apariencia que lo hace
desconfiar de  todas las conversaciones en las cuales cree
     oír alusiones a sus formas.
Solamente el gomero, suave y refinado, silencioso y y seguro de sí
                                                                                                            Mismo
Cultiva el arte de la percepción frente a los más severos críticos
Y con buenos modales en las fiestas mundanas
Sonríe para adentro sabiéndose dueño de unmsecreto poderoso.


LOS RELOJES INTERNOS

En Munich han descubierto que las aves en sus largas
                      migraciones a través de los continentes,
tienen clara c conciencia del día y las distancias, y que ese ritmo
(llamado “circadiano”)
es habilitado por relojes internos que funcionan según la luz.
Me detendría un poco en otras explicaciones científicas:
en la glándula pineal —lo dicen ellos— hay un reloj central
conectado con el ojo que funciona como un fotómetro, y que
las glándulas de las hormonas producen melatonina que
a su vez sirve para sincronizar los diversos relojes internos de las aves.
No aclaran todavía cómo estos mecanismos fracasan totalmente
cuando  las aves emigran por la fuerza hacia el destierro.



Alfredo Veiravé (Gualeguay, Entre Ríos, 1928- Resistencia, Chaco, 1991) Poeta,  ensayista y docente universitario. Publicó: El alba, el río y tu presencia ( 1951); Después del alba el ángel (1955); El ángel y las redes (1960); Destrucciones y un jardín de la memoria (1965); Puntos luminosos (1970); El imperio milenario (1973); La máquina del tiempo (1976); Historia natural (1980); Radar en la tormenta (1985); Laboratorio central (1990).En 1968 asistió al Iowa International Writing Program, Universidad de Iowa, Iowa EEUU). Esta experiencia, según el propio Veiravé, fue fundamental para su propia escritura, pues en aquel ámbito  tomó contacto con otros poetas y poéticas; con una  nueva sensibilidad y concepción de la belleza que se estaba expandiendo en el mundo. Desde entonces dedicó sus esfuerzos, sin renegar de la emoción,  a combatir el espíritu provinciano de la poesía argentina y a diluir la retórica de origen español. Actitud que lo transformó en uno de los grandes renovadores de la poesía argentina.





viernes, 29 de septiembre de 2023

Elder Silva: Poemas

 

Elder Silva














FOTOCOPIA

No hay más ruidos 
que el de lanchita con motor fuera de borda
que agita el lago,
con olas que se repiten en la orilla como una fotocopia.

La hilera de bandurrias vuelve al bosque
soñando con la luz indecisa del sol.

Mi corazón es algo parecido al paraíso
acá en Palmar.


UNA  MARIPOSA BLANCA

La mariposa vino a morir en la vereda.
En las baldosas rotas de la calle Cabrera
la mariposa blanca “plegó sus alas”
(para homenajear a los poetas del barrio)
y vino aquí a abandonar su vuelo.

En un mundo tremendo:
hoy cayó la bolsa en Irlanda
y toda Europa corre a socorrerla,
Haití se muere en cólera
y aquí en mi barrio muere una mariposa blanca.

Con alas extendidas
(justo aquí)
en la vereda por la que van los niños a  la escuela,
donde pasan los linyeras solos,
donde repasa el viento el polvo solitario
y los evangelistas tratan de abrir sus biblias
para mostrar el cielo.


OPCIÓN GORRIONES

Como advertía mi amigo Juan Carlos
en un país sin grullas
no tiene sentido salir a defender su supervivencia
entre las especies del planeta.
Ni cantar a ruiseñores, ni cornejas
ni a aquellos famosos estorninos
que han poblado otras poéticas.

Tampoco vienen cigüeñas a nuestros campanarios.

Suerte estos gorriones picoteando
migas de mi mesa en el verano.

Se toman el trabajo
de bajar de los aleros de las casa del barrio
y venir a recordarnos, una vez más,
que el amor y la poesía
también tienen patitas frágiles como escarbadientes. 


Elder Silva  (Colonia Lavalleja,1955-Montevideo, 2019). Poeta, periodista, docente y gestor cultural.
(Póstumo, Civiles Iletrados, Montevideo, 2022)

Desde 1997 hasta 2015 se desempeñó como coordinador del Centro Cultural "Florencio Sánchez" de la Villa del Cerro. Desde 2005, también trabajó como responsable del Programa Esquinas de la Cultura de la Intendencia de Montevideo. Se desempeñó como docente de la asignatura Gestión Cultural Comunitaria en la Licenciatura y Tecnicatura en Gestión Cultural del Centro Latinoamericano de Economía Humana. Su obra poética: Líneas de fuego (1982), Cuadernos agrarios (1985), Un viejo asunto con el sol (1987), Fotonovela - Canción de perdedores (1996), La cajera del Oxford y otros poemas de amor (1999), Mal de ausencias (2002), La frontera será como un tenue campo de manzanillas (España, 2005), Sachet  (2009), Bar Bukowski (2012), Agua enjabonada (2013), El reloj mide las horas donde tu boca falta  (2014), Pájaro que tiembla (2022).


jueves, 21 de septiembre de 2023

Gerardo Ciancio: Tríptico Trance

 













 

                                                                   “saca tu cuerpo viejo, viejo mío,
                                                                     saca tu cuerpo de la muerte”
                                                                     Jaime Sabines

I

Si ese aroma a pinares llegare de esta infancia si anduviese el recuerdo más cauto de puntillas como si la memoria no caducara como si la huesa silencio sin entrañas como si tendría cenizas y sentidos / salvada así la contradicción

de hallar a mi padre sin su enjutez enferma sin su osario un padre mío atesorado en el tiempo común de nosotros / Rota ya la flagrante infancia y rotos ya sus albores /  padre padre en la redundancia mejor de su regreso

Parece ser que sólo el verso regresa versura sólo a él la inmovilidad de lo hecho / una vana constatación / si los pinos y toda su fragancia / claro que sí:

allá mi padre padreando en su arboladura pinar

A este lado del muro el jueguito escandido del poema.

 

II

“La muerte es el comienzo de una guerra donde jamás otro hombre podrá ver mi esqueleto.”

Héctor Viel Temperley

¿Cuál es la infancia mejor?  ¿Do la hallares, palafrenero? ¿Aqueste mar es tu mar de marear / tu aguja? ¿Luce así el tiempo tan campante sin su niño?

Los huesitos paternales: ¿dónde fueron a heder?

¿O es sólo tuyo el pater canto al pie de la muralla, Don Jorge?

¿Debiere volver a tu villa de Paredes de Navas tras tu muro en Castilla tan castellana?

¿Funge mi padre guerrero encastillado / me obligas /?

Un tiempo el suyo sin su adarga sin su albarda sin su fasto / apenas

te concedo el ronroneo de un tango sin quebrar aprisa la madrugada

Los albores no es recordarse al gallo pues su alba labor va puerta al puerto

proa a su triste edificio de su fugaz Montevideo ya ni cruel

¿Y si suda mi padre su sudario?

 

III

Una pequeña gota de ese mar río marrón que entorna mi conciencia

muy fina a su intangibilidad porque la gota de agua escasa ya es idea

Una traza sin huella casi osada de sí  / entrada en los años desde su nacencia quebrada / Una minúscula canción engotada nocturna aún sin componer

si fuere certero una gota gárgola que suministra la muerte

Porque no fueras a creer que cualquier dribiling elude la insistencia de su porfía funesta / es decir sin temor a descubrir su desembocadura sin mayores mohines que sólo pueden empeorar las cosas

Uno puede pasársela mejor agotado en su luz reflejada mejor en términos comparativos / no creas / Que de vivir bajo la pendencia de un cabello

tu gota mi gota la gota / incluso / que vertiera mi padre (y  que aún fulge en sus ojos ya no vistos entre nuestros pinos) trocarían en espadas, Damocles. 

 

Gerardo Ciancio (Montevideo,1962). Poeta, crítico, ensayista y docente. Ha publicado los libros de ensayo La crítica literaria integral (1998); La ciudad inventada (1998); Entretextos (1999); La cultura en el periodismo y el periodismo en la cultura. De Mario Benedetti a Maldoror: miradas sobre la prensa cultural (2007, junto a Jorge Olivera); Soñar la palabra. La canción de Mario: Benedetti musicalizado (2012); las antologías Nada es igual después de la poesía: cincuenta poetas uruguayos del medio siglo (1955-2005) (2005); El amplio jardín. Poesía joven de Uruguay y Colombia (2006); y Los hijos del fuego: novísima poesía uruguaya (2010, junto a Ariel Silva); los libros de poesía Arquitrabe (2010); Cieno (2011); Haikus de Kiushu (2017);  Los ojos críos (2021) y Linaje (2021). 

jueves, 14 de septiembre de 2023

ENRIQUE MUJICA ÁLVAREZ: Poemas

 

Enrique Mujica Älvarez






















I

Tarde 
al vacío 
sale un puerto 
Mi tía vieja camina recordando 
Ríe sin esperanza 
como los niños 
Mueve sus grandes ropas 
entre nosotros 
y juega a caerse 
como quien aprende a caminar 
Un día ya no sabrá 
si está muerta o aún vive 
bajará dulcemente y en silencio 
Se apagará su sombra 
azul hacia los sueños 
Mi tía vieja es feliz.

II

Emily Dickinson, dime qué viste 
más allá de aquel encierro 
de vestidos blancos. 
Por cuál rendija de luz y 
madera de olmo te vino esa 
conversión de vuelo, 
más allá del cielo sombrío 
de la casa, en la embriaguez 
última y solitaria. 
En qué momento, en qué destello 
vino en las hojas aquel licor 
no destilado, el olvido y la 
extinción desde la afiebrada 
reclusión de siempre. 
Quién eras en la sombra del cuarto, 
aferrada a una tela, a las flores 
de hilo, meditabunda y oscura, 
atareada de confiterías, 
de iglesias y penumbras, 
cargada de tanta grande literatura 
de mujer, de tanto trébol, 
de tanta abeja temblorosa 
y premonitoria. Dime qué viste 
más allá de aquel encierro 
de vestidos blancos.

III 

Por vivir otra vez, 
por volver a vivir, 
por vivir de una vez. 
Por hacerte viva de mis ansias, 
de mis desesperanzas. 
Por hacerte más viva que tú misma. 
Por quererte viva. 
Cabeza del Cisne 
del día sideral, 
de la noche sideral, 
de la constelación definitiva. 
Astro incandescente del deseo 
en muriendo 
y tejiendo 
y tejiendo. Aguantando 
contra la oscuridad total 
de la eternidad, contra el frío 
final de la eternidad, 
por hacerte viva de mis ansias, 
más viva que tú misma, 
por quererte viva. 

IV

Andamos con el uniforme de 
combate, las botas, la correa,
una cartuchera con algunos 
billetes, el peine para los cabellos
que viene a ser como una cacerina
y el ojo puesto en los blancos 
prohibidos por el enemigo.
De los viejos montes aún quedan 
mechones de árboles, parques,
verdes parajes de la guerra civil.
El cielo estrellado de la noche, 
más viejo que los parques, se abre 
desde antes de la llegada del humano
como una tregua universal.
“Denme un punto de apoyo y 
moveré el mundo”. Demasiado 
ciego, el hombre de hoy sólo 
pide un mundo para no moverse. 
Como cotejos y pajaritos 
apedreados por niños mueren los 
inocentes por parvadas en las estrechas 
pantallas de la televisión insolente.

V

La historia vino desde muy lejos, en Caín 
y en Abel, en una espada flamígera
y en una serpiente. Vino como la sed
que engendró la raíz, ese arabesco  
ciego, para que bebiera de la tierra
y agradeciera en ramas y en
follaje, en flores y en frutos
y vino alevosamente como el
ansia que se trocó en
angustia, para que bebiera
de nosotros y agradeciera en mundo.


Enrique Mujica Álvarez (Venezuela, 1945)  Profesor titular emérito de la Universidad de Carabobo. Ex-Vicerrector académico de la Universidad Rómulo Gallegos. Escritor, poeta y novelista. Su obra consta, hasta el presente, de unos veinte libros publicados entre poesía, ensayo y novela y de otros tantos inéditos. Obra galardonada en diferentes certámenes nacionales e internacionales. Postulado al Premio Nacional de Literatura de su país, en años sucesivos.

Selección de Adhely Rivero .




























viernes, 8 de septiembre de 2023

Esteban Moore: Versiones chinas

 


Esteban Moore


 


 


















Sueños de primavera

En la primavera mientras transcurre el amanecer sueño 
en todas partes oigo atento el canto de los pájaros

¿Oh voz del viento y la lluvia en la noche
estás contando los pétalos que están cayendo? 


Meng Hao-Jan 
 (689-740)


Respuesta a un magistrado

Tarde en la vida, sólo me intereso por la comodidad-
al diablo con tus preocupaciones oficiales. 

Miráme- No hago planes para el futuro
mi único interés es regresar nuevamente a mi bosque.

Que el viento de los pinos sople en mi camisa
y que la luna de la montaña acaricie mi triste laúd.

¿Deseas saborear el éxito, saber del fracaso?
Aguas afuera un  pescador solitario canta 
                                                         no deja de cantar.


Wang Wei 
(701-761)


Sobre Tu Fu


En la cima de una montaña,
me encontré con Tu Fu 
era agosto y el sol ardía.

Su rostro cubierto por la sombra
del gran sombrero de paja
mostraba profunda tristeza.

En los años que pasaron
desde nuestro último encuentro 
había languidecido, estaba agotado.

Pobre Tu Fu, un viejo,  pensé entonces,
estará otra vez sufriendo la poesía. 


Li Po
(701-762)


Viajando en la noche
 

La hierba fina se arremolina en la ribera ventosa
el alto mástil se alza solitario en la embarcación.

Las estrellas viajan bajas a través de las anchas planicies
y la luna se balancea sobre las aguas del Yangtzé.

Qué es la fama y la condición literaria―
Los ancianos y débiles deberían retirarse.

A la deriva, flotando en la corriente, que puede hacer
la solitaria gaviota, que navega entre la tierra y el cielo.


Tu Fu
(713-770)


Anclado en el puente de los  arces

En la noche cae la helada, bajo la luz de la luna
se oye el canto de los cuervos y los faroles de los botes
que titilan a través de los arces no me dejan dormir.

A la medianoche, desde la distancia más allá de la ciudad 
las campanas del templo de Han Shan llegan a mi embarcación.

 
Chang Chi
 (768-830) 

Versiones a partir de las traducciones de J.P. Seaton, Arthur Waley, Robert Rotewall, Norman L. Smith y Sam Hamill (Estados Unidos, 1943-2018) Poeta, ensayista y traductor del griego, latín, estonio, japonés y chino. Es autor de más de quince libros de poesía, ensayos y de unos cuarenta volúmenes en traducción.

Esteban Moore, Sam Hamill, Jorge Rivelli, en Palermo Buenos Aires.
luego de una sesión trabajando la translación al castellano de estas
versiones.


 

ADHELY RIVERO: poemas

 

Adhely Rivero











I

Los padres dicen: no importa que vengas
con las manos vacías,
trae la frente en alto y el pensamiento
de que esta tierra todavía vale vivirla y crear.
Me cuesta pensar que tengo dificultad para mirar
el sol en la mañana sin gafas oscuras,
el pájaro amarillo me agota la retina
y la claridad se distancia.
Están al lado de Dios, van a cuidarme del miedo
y la ceguera. 
Cuento otro día separados.
Espero que estén bien y me remitan amor y valor.
Que nunca dejen de enviarme un relámpago
con los quiebres del camino
para cuando me toque subir al cielo.


II

El tiempo no se ahorra,
no se puede guardar para más tarde,
se consume al instante.
Si le vas a dar a beber al caballo
no esperes que sequen las aguas del río.
Me puse a pescar y no había peces.
Todos tomaron su producto 
y se fueron contentos a freírle el tiempo
a las palambras,
la suerte, es alimento que Dios nos da.
Tenemos mucha literatura sobre el tiempo
y no sabemos cuándo se madura.
No le vamos a llevar la contraria a Dios.


III

Este animal
toda la noche posó la cabeza
sobre la cerca
que al fondo tiene música.

Ayer salió de la finca
el Ruano,
estaba trabajando.
Iba en silencio,
algo lo aturde.

El caballo que bebe y come
en la sabana
está frente al bar
delgado de sueño y plaga.


IV

Tengo lejanía de nacimiento, 
he venido sumando el tiempo,
algunos días claros, otros oscuros.
Todo el que se hace padre envejece,
recuerda la cadena de descendencia
que viene de tu sangre.
Solo el hijo será joven.
De él depende el recuerdo y la memoria.
Lo único que acertaré siempre es el país,
Dios me cedió la tierra 
para que me plantara de frente al destino, 
a mi paso por el mundo.


V

Que puede estar pasando en el silencio de la soledad,
la noche y usted entre recuerdos y retazos de vida.
Así se le hacen los años a una persona juntando caminos, 
preguntándose por los que viajan y se están borrando,
no basta nombrarlos.
Conozco este plano de tierra, su gentilicio, su lenguaje
compartido con los animales que entienden 
y se alegran.
Uno se mira a un espejo y sabe que le están cobrando
la renta año tras año, lo anotan las arrugas.
Decía Padre,
ah vaina, venirme a poner viejo
ahora que me está gustando habitar bajo este cielo.


VI

Otra vez la tarde me encuentra en los tramos
espiando el paisaje iluminado
en los colores del pelo de las reses.
He visto emigrar la gente a la ciudad a trabajar. 
Siempre montaron los caballos pensando que la vida 
terminaría en el lugar que enfrió la juventud
y ablando la vejez. 
Obreros se vuelven los hijos de los peones.
Los dueños serán hijos de los terratenientes.
Tantas aristas tienen las tierras 
como caminos hacen los pasos.
El mundo podría existir mejor
si le dan al hombre la tenencia de los sueños
y los suelos del vaquero.


VII

Las palambras para fritar,
con plátanos verdes recién cortados,
a la sombra de un taque
por el paso la gaviota.
Las sardinas son para los gatos
de la parroquia.
Allí comenzó la ribazón
el agua brillaba de escamas con el sol,
parecían las monedas de plata
que tenían la cara del libertador
y sonaban bonito en el piso
para alertar a un ciego.
Los pájaros comen y vuelven al dia siguiente.
Los hombres comen y pasan la rastra
para llevarse la abundancia.
Un día amanece el rio solo
sin peces, sin canoas, sin pájaros.
Las palambras resisten la soledad.
Y el aceite tostándolas
bajo la sombra del taque.


Adhely Rivero (Venezuela. 1954) Lic. en Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo. Cursó estudios en la Maestría de Literatura Venezolana en la Universidad de Carabobo. Venezuela.
    Poeta, editor. Fue jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Director de la revista Poesía. Coordinador del Encuentro Internacional Poesía de la Universidad de Carabobo. Director de las Ediciones Poesía de la Universidad de Carabobo. Coordinador de las Ediciones El Cuervo, traducciones, de la Universidad de Carabobo. 

PUBLICACIONES: 15 Poemas, 1984; En sol de sed, 1990; Los poemas de Arismendi, 1996; Tierras de Gadín, 1999; Los Poemas del Viejo, 2002; Antología Poética, 2003; Medio Siglo, La Vida Entera, 2005; Half a Century, The Entire Life, 2009, versión al inglés de Sam Hamill y Esteban Moore. Poemas (Antología editada en Costa Rica) 2009.Compañera, 2012. Poesíe Caré, Poemas queridos, 2016, Versión al italiano de Emilio Coco, publicado en Colombia. Está representado en varias antologías nacionales y en la antología italiana La Flor de la Poesía Latinoamericana de hoy, tomo I, II, editada en Italia, 2016. La vida entera. Antología. Ediciones el Taller Blanco. 2021. Colombia. Frontera Invisible. Editorial Sultana del lago. 2022. Gente Íngrima. Editorial Universidad del Zulia. 2023.
Ha recibido los siguientes premios: Premio Nacional de Poesía Cecilio Chío Zubillaga Perera, Carora, Lara, Venezuela. Premio Nacional de Poesía Universidad Rómulo Gallegos, Venezuela.
Premio Único de Poesía 40 Aniversario de la Reapertura de la Universidad de Carabobo. Premio Nacional de Poesía Universidad de Carabobo Premio Beca del CELARG de Poesía, con Rafael Cadenas. Traducido al inglés, portugués, italiano, alemán, griego, francés y árabe.










lunes, 4 de septiembre de 2023

CARLOS OCHOA: Poemas

 


Carlos Ochoa







 










PARÍS FLASH

Hace mucho que no se de ti
te imagino tomando un café
leyendo un libro
abrigada con una vieja chaqueta de cuero
como la de James Dean

Te pienso mientras tarareo una canción
no me preguntes porqué París
sí está tan distante de este trópico
debe ser por esa bendita costumbre
de ver la vida como una película
y los recuerdos como un flash
que entran y salen iluminados por la luna.


RASTROS

Las ausencias duelen en la costumbre de mirarnos
nada más que eso
porque lo vivido no se va a ninguna parte
no escapa de la memoria
no huye en los sueños

¿Cómo puede desvanecerse la alegría
el día en que fuimos felices?

Nada desaparece del todo
hasta el viento que mece la rama deja un rastro
un leve aroma
que marca la hora de llegada
y de partida


ESPECIAS

Guardo en la alacena
especias en frascos de vidrio de colores
los azules contienen romero seco, orégano, albahaca, tomillo
y muchas otras hojas de sabores y olores intensos
los rojos pimienta verde, negra, blanca y curry de lejanos lugares
que me hacen recordar
a Sandokán el tigre de la Malasia y a Marco Polo en la corte de Kublai Khan
los verdes son raros no recuerdo que contienen
pero cuando abro uno de ellos
el mar Caribe entero inunda mi cocina
la casa y hasta la ciudad donde vivo

Hay unos frascos amarillos que nunca abro
los heredé de un viejo cocinero venido de las islas
que preparaba el mejor Calalú que recuerde con su quimbombó babosito
son frascos que contienen historias
porque navegaron mucho en todo tipo de embarcaciones
historias tristes deben ser
por las lágrimas que les brotan en las noches
y humedecen el pescado salado
que cuelga en fila secándose de a poco.


RESTAURANTE CHINO

Tallarines con jengibre y cebollín
algas y hongos deshidratados en salsa de ajo
empanaditas de camarones al vapor
picante de mostaza, salsa de soya
y una jarra de té
son servidos
sin apenas sonreír
cortar el aire
entre un extremo y otro de la mesa.

Trato de entender
porque un sabor lleva a otro
no importa si agrio
dulce, salado, picante
ácido, simple o amargo
cortamos la memoria
con el placer o el dolor del ultimo

¿Será por eso que de este lado del mundo
toda comida que se precie termina en postre?
Nos levantamos de la mesa
jamás comprenderemos el suspenso del té negro calentando el cuerpo.


CEREMONIA DEL CAFÈ

Oler la fragancia del cafeto en la montaña
secar la semilla en un patio de ladrillos
del color de los atardeceres encendidos
tostarlo, molerlo, calentar el agua
y esperar que la alquimia oscurezca y espese

Servirlo en una vajilla hermosa
compartirlo con alegría
no existe misterio para quien devuelve amor
en una taza humeante de café.


PALOS GRANDES

Con olor a mar en mis ropas
toco el tronco recto y alto de un Mijao
en una avenida de Caracas
sus ramas protegen
a los apurados vecinos que retornan a casa

¿Con qué comparar este instante?

Espero la luna
y me gustaría ver las flores menudas del árbol
pero es demasiado alto
y mi vista no es tan buena lejos de la costa
del mar que no termina en mis ojos


HALCÓN DORADO

En el cenit de la vida
un halcón dorado vuela hacia ti
lleva en sus garras
el frío de las alturas
y las pocas gotas de lluvia del desierto

Déjalo descansar en tu lecho
alimenta sus ojos con tu desnudez
besa sus alas
nada te dará más placer
nada recordaras más hermoso en la vida

Un halcón es una alfombra mágica
que te vuela el corazón
a todos los lugares
que están cerca y lejos
de la historia secreta de los cielos.


OLAS DORADAS

Mi ciudadela del alma
no está en el pasado de ruinas gloriosas
en los versos de algún poeta
o en las alas victoriosas
de estatuas decapitadas

Viajo con las olas doradas
a los arrecifes en donde los vientos encrespan la vida
con otros dioses
que no tienen memoria de lugares ni días.


CUMBOTO

 “…Y Pasaron todos como sombras como viajeros que van en posta”
 Frontispicio del cementerio de Puerto Cabello. Venezuela

Padezco de sol
soy un animal lento a la hora de la siesta
duermo la fatiga del insomnio
que guarda la fragancia de las flores
que abren sus pétalos en la noche

Duermo el calor
y guardo el sudor
para aquellos que viven lejos del mar
todos los días de su vida

Yo soy esta costa
con mi padre y mi madre
que pasaron por la vida
como viajeros que van en posta.

 
EL TECHO DE LA BALLENA

Al borde del mar
el cuerpo es un espejismo
que no tiene espíritu de profundidad
es otro reflejo del cielo
sin límite
que se tensa como cuerda de arco
y se afloja con las mareas

En las profundidades los bordes son otros
como los sueños de las ballenas
que se despiertan en el techo
donde las olas respiran
y los barcos dejan sus estelas espumosas


 INVENTARIO

Un dormitorio
con una ventana al mar
una cama
vestida con una colcha de presagios
una lámpara china
que iluminó el amor
 Es todo lo que necesito inventariar
para no olvidarme
cuando respiré la felicidad.

Carlos Ochoa (Venezuela) 1952. Poeta, artista plastico, columnista político. Ha publicado "A Flor de agua" 1976, "Hurakane" 1986, "Apuntes de la Costa" 1999.La selección de esta muestra fue realizada por el poeta Adhely Rivero del libro inédito de pronta aparición "Alquimia del instante".
 

















miércoles, 30 de agosto de 2023

Clara Cattarossi: Poemas

 

Clara Cattarossi












Juan 17:15-17

Si no soy del mundo ni soy mundana,
¿dónde se encuentran mis pensamientos y mis corazones?
¿Acaso guardarnos del mal
no es quitarnos del mundo?
O, mejor dicho,
¿no haber entrado en un primer lugar?
Supongo que así lo quisieron los designios de la Providencia.

Y a lo mejor Platón estaba en lo cierto:
penetraré en los Arquetipos y Esplendores
convirtiendo las mañanas en mis noches
y no las noches en mis mañanas.

Movimiento de la naturaleza de lo mismo

El invierno se les asoma al Sol, a Mercurio y a Venus,
pero mi astro ha vuelto a su posición original.

Seis líneas se desprenden de mi grado cero, y vuelvo a terminar ahí.
Tantos ángulos por recorrer y tuve la desgracia del movimiento exterior, 
y camino de nuevo sobre este suelo rojo antes de que Platón explique su doctrina otra vez.

Los dinosaurios van a volver a morirse y van a volver a cazar a las brujas y van a brotar nuevas pandemias y mi corazón se va a romper otra vez en el siguiente Gran Año Nuevo. 


57

Sigo destejiendo por las noches,
a veces incluso por la madrugada,
bajo el frío que me alberga
de mis pensamientos
al esperar la luz verde
que se asoma entre las tinieblas.

Pasa una, dos, tres…

Son todos vehículos equivocados 
que no me sacarán de Ítaca.


La revelación del soplo

En mi discordia revelaste el soplo,
la unión entre la cordera y el lobo.

La luz se convirtió en calor
y el calor en la azul metamorfosis;
luego el oro inmutable 
se transformó en la masa de la oscura materia,
mientras que mi canto, como el de Salicio,
se reflejaba en los ríos.

Lamento que hayas lanzado la flecha al mar profundo.

Clara Cattarossi (Buenos Aires, 1999) Poeta y periodista. Egresada de  la carrera de Humanidades Ciencias Sociales.  Ha publicado sus poemas en  diversas revistas literarias. Y como periodista colabora en varios medios digitales.


 


miércoles, 23 de agosto de 2023

Affonso Romano de Sant’Anna: poemas de ‘Vestígios’

 

Affonso Romano de Sant’Anna 
















MISTERIOSO CONJUNTO

“Me defino como un hombre razonable
no como profesor iluminado
ni como vate que lo sabe todo.”
Nicanor Parra


No sé muchas cosas.

A las preguntas que mis hijas hacen
respondo con dificultad.

Por eso desde hace tiempo huyo
de la verdad ciega y absoluta y admito
cierta equivalencia
entre lo que afirmo
y el otro niega.

Separados o juntos
somos apenas parte
de un misterioso conjunto.

Está llena de vacíos y elipsis nuestra habla.
Por nosotros una luz cortante pasa
nos diversifica
y se dispersa en los objetos mínimos de la sala.


EL ERROR CORRECTO

La Tabaquería y varios poemas de Fernando Pessoa tienen versos de más y muchos necesitarían ser reescritos.
Pasajes de los Cantares de Ezra Pound son prosaicos y en rigor incomprensibles.
Manuel Bandeira y Neruda tienen algunos poemas que, ¡háganme el favor!
Los Lusíadas, a veces, cansan,
casi viran a prosa rimada,
tal como ocurre con partes de la Eneida, de la Ilíada y de la Odisea.
Algunos cuadros y diseños de Picasso no parecen hechos por un maestro.
Stravinsky a veces aglutina sonidos por demás en su pentagrama.
Mahler, como Brahms, hace música muchas veces inteligente por demás
y un día, ¡el pasmo! oí algo de Mozart que no me conmovió.
Hasta Bach tiene composiciones de pura habilidad.

No es posible darle al blanco todo el tiempo
como sabe cualquier tirador.

¿Por qué no querés aceptar
la imperfección de mi amor?


DAMA-DE-LA-NOCHE

Tengo que llegar a casa luego de que anochezca
cuando
la dama-de-la-noche me abre su perfume.

Que el tránsito
las noticias de robos y la guerra
la subida del dólar
el mendigo en la esquina
–no me retienen.

Vengo ya por los jardines del vecindario
entre sólidos edificios
presintiendo lo que me aguarda.

Necesito llegar a casa. Allí
la dama-de-la-noche me recibe entreabierta
y en su perfume atravieso la madrugada.


ULISES, EL REGRESO

¿Cómo volver
después de Ítaca
de las sirenas
de los cíclopes
de tanto asombro
de tanta sangre
en la espada?

¿Cómo volver
si aquel que partió
se partió
y volverá como los fragmentos
del exceso?

No hay regreso.
Hay otro viaje
diariamente urdido
dentro del viaje
antiguo.

Sin embargo el camino
de vuelta
sea recorrido
nadie regresa
sólo vuelve a viajar
en el espacio anterior
extrañamente
familiar.

Como si el regreso
fuese un suplemento
y el viajante descubriese
que es atrás
que está la fuente
y en la alborada
el horizonte
–no hay retorno.
Hay el contorno
del propio eje
el tempestuoso
periplo del ego
un diálogo de ecos
como quien
intenta encajar
diferentes rostros
en el mismo espejo.

Por esto, el regreso
ineluctable
es peligroso:
exige mucha pericia
que en la partida
que en los conflictos
pues el riesgo
es naufragar
exactamente
cuando llega
al puerto.


NECROLOGÍA SEVERINA*

El poeta João Cabral de Melo Neto
áspera piedra nordestina
severísimo cultor de la forma
incluso
abominaba los derramamientos líricos y sentimentales.

No obstante eso, era académico.
No obstante es, era diplomático.
No obstante eso, murió rezando
y su cuerpo
fue velado en el Salón de los Poetas Románticos.

[*severina/o se dice de quien ha nacido o proviene del territorio nordestino de Brasil, tal como ocurre con João Cabral de Melo Neto (1920-1999), nacido en Recife, Pernambuco. N. de T.]



GENERACIONES

Ando muy decepcionado con los hombres
y conmigo.
Con mi generación
en especial.
Íbamos a salvar el mundo
y fallamos.
Algunos todavía intentan.
(No me ilusionan.)

Merecíamos mejor suerte.
Nosotros, los ilustres fracasados
–y el pueblo
que no se dio cuenta
que teníamos excelentes proyectos para redimirlo.


CANTO DE OFICINA

1. Hecho poético
faits-divers
fait di vers
hecho de versos

2. A-E-I-O-U edípico
mater (latín)
méter (griego)
mítir (griego mod.)
mother (inglés)
mutter (alemán)

[…]

4. China: 5.000 años de historia
The Great Wall
The Great Mao
The Great Mall

5. Vida
a vida
ávida

la vida
habida

la vida
¡ah! vida

6. Rigor & arte
Rigor formal.
Rigor formol.
Rigor mortis.

7. Error concreto
El poeta concretista
comete un error típico
confunde el logos
con logotipo


QUERÍA TENER UN HIJO CONMIGO

Dice querer tener un hijo conmigo.
Lo dice con tal deseo y determinación
que, por poco, él no se generó allí
en la propia habla de la pasión.

¡Un hijo, qué deseo tan absoluto!

Pero una cosa es la fantasía
momentánea
otra
el sufrimiento adulto
de la carne humana.


MADURACIÓN EN LA MUERTE AJENA

Maduración en la muerte ajena
   mi muerte.
Miro en los lomos de los libros
los nombres de los que se fueron
y en el vacío del otro lado
aquello que se evaporó.

A veces me pienso un sepulturero
colocando lápidas en crónicas y poemas
otras
en un vertiginoso tren
–distraído pasajero.



* Todas las piezas pertenecen a Vestígios (Rio de Janeiro, Rocco, 2005).
** Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2023.

Affonso Romano de Sant’Anna (1937), escritor, poeta, cronista, ensayista, crítico y profesor
Affonso Romano de Sant’Anna, Esteban Moore.

universitario. Durante 1990-1996 fue director de la Biblioteca Nacional e impulsó la fundamental revista semestral Poesia sempre. Ejerció el periodismo en publicaciones como Jornal do Brasil –sucediendo en el oficio naturalmente a Carlos Drummond de Andrade–, O Globo, Estado de Minas y Correio Braziliense.
Su obra poética, traducida a múltiples idiomas, comienza con Canto e palabra (1965), al que le siguen A grande fala do índio guarani (1978), Que país é este? (1980), Textamentos (1999) y Verstígios (2005), entre otros. En 1962 publica el ensayo O Desemprego da Poesia, al que le seguirán decenas de trabajos, de la primera edición de su clásico Drummond, o “Gauche” no Tempo (1972), a Desconstruir Duchamp: Arte na Hora da Revisão (2003) y Sísifo desce a montanha (2011).
Tradujo a Pablo Neruda: se ha publicado la antología 20 Poemas de vida e um sino quebrado (2023), preparada por Affonso Romano de Sant’Anna, al cumplirse el cincuentenario del fallecimiento del poeta chileno.
Junto a Marina Colassanti, escritora y pareja de Romano de Sant’Anna, publicaron O Imaginário a Dois (1987) y Estávamos em Moscou (1991).


domingo, 20 de agosto de 2023

Alfredo Fressia: 3 poemas

 

Alfredo Fressia




 















AVES

Como las aves
Moisés tartamudea.
Gorjeo de Dios.

No trinan, graznan,
son aves sin destino,
emigran, mueren.

Así los hombres.
Cantan una estación
como los tordos.

DISCO VIEJO

Hoy no tengo futuro, hoy no me esperan
aventuras ni ardientes profecías.

Solo tengo el camino de un retorno
con alma y noche, gardelianamente.

Hoy sí voy a perderme por veredas
de un pasado que pueda reencontrar

la tristeza en la calle Piedra Alta
y aquel cuarto cerrado y con olor

a pote de Mináncora vencida
tras los húmedos muros de mi infancia.

Sin un futuro y sin un cuerpo surge un vals
con escenas de un largo dejà vu,

un eterno retorno como el sueño
o como el sexo, viejo compañero

de piel morena y acentos norteños, 
camas deshechas donde busqué amor.

Los cuerpos se dirigen al futuro,
las almas sólo cuentan el pasado.

Y hoy soy un alma como un viejo disco
que gira una vez más su vinilo con ruidos.

EL MÍNIMO DESARREGLO

El mínimo desarreglo del mundo
otra vez
alguien que parte.
El mínimo desarreglo del mundo
cruce de trenes, o de astros,
el trajín de una estación,
el silencio de una pieza.
Un adiós,
una valija.
La ausencia en el pecho de un hombre.
Mínimo mundo,
no importa
y es poesía.

Alfredo Fressia (1948-2022), poeta uruguayo,  ensayista, traductor. critico y docente.    

jueves, 10 de agosto de 2023

Hebert Abimorad: 5 breves

 

Hebert Abimorad













Es el aire que te abraza / y te sigue a todas partes / te complace con una sonrisa 
de primavera / todo cambia / un hilo de viento se extiende y se retuerce / es 
cordel grueso como un temporal /
y ya no eres feliz


Ser leal con el pasado / transforma el presente en una traición / la verdad verdad llega
demasiado tarde / 
cuando no es necesaria


Un mar de delirios / acompaña al perseguidor / en busca del robo de su corazón /
en esa confusión / extraviado / descansa en un árbol muerto / en el bosque / 
cuando todo está perdido


Es un ave / nadie la conoce / esbelta / labra el cielo con el fulgor en sus alas / su
sangre hierve / su pico desprende estrellas / las dispersa en el firmamento / 
desde la tierra se divisan como ilusiones 


Siempre que parto / sin saber porqué / vuelvo la mirada hacia el pasado / y
Encuentro muchas partidas / son propias / 
Sin deseos de retorno


Hebert Abimorad (Montevideo,1946)  Poeta, traductor, docente y periodista cultural uruguayo que reside en Suecia desde 1975.

 


miércoles, 9 de agosto de 2023

Pablo Queralt: 5 Poemas

 

Pablo Queralt






















Tanto te vi a través de la ventana, ya no sé si sos de verdad. Quedé fijado a tus detalles, no sé, eso es lo que fui antes. Escenas formadas por subducción con aquello que no se puede ver. Forme ese estado de naturaleza, el monstruo le decía yo, algo para que la vida fuera más soportable. Se avanza y se esfuma, esa ficción que llamamos lo real. En lo que se cree, se retrocede, se avanza haciendo conciencia. Nos sentamos y jugamos total el reloj corre en un solo sentido. Yo quería decir que mi amor fue un camino de renuncia y afecto, que aunque no fuimos hechos para vivir aquí, aprendimos, y fuimos felices. Que lo brillante de la noche fue la distancia, que nos dimos cuenta antes que fuera tarde, de no perder el tiempo en preocuparnos por la mirada de los otros, de lo que podría haber sido y fue una casa, y que construimos una mente sin fronteras. Algo que nunca sabemos de nosotros mismos eso escondido dentro nuestro tal vez el misterio, lo que impulsa, el motor, la maquina moviéndonos en una velocidad infinita, lo que gusta. Esa marcha y detención doble hélice del ADN, lo que presignifica, que las cosas no tienen 
nada de definitivo.


*

Todo eso que hace desplazar a las palabras unas sobre otras, esa era la sensación. De estar todo al instante. Algo que se absorbe al pasar de un punto a otro. Y el pasado como marchitas rosas al dar un paso decisivo pone su grito en el cielo. En esa estética de percibir su turbio pedigrí y esos sentidos mostrando una nota distinta en el universo del ser-no ser. La aparente posesión de una sabiduría. Y es un dato natural como el agua el aire su poesía cruel de no pensar más esa es la implosión el espasmo. Allí sobre las mesas que nunca preguntan en el laminado sentido. Un cielo natural era mi sábana blanca un oleaje que me traspasaba como si estuviera disuelto en él sin nunca haberlo tocado y esa era la clase de amor que necesitaba esa que estaba en tu clase de poder ese espíritu esa música que brota que provoca una admiración total ahora que si le damos su verdadera importancia y conocemos nuestra carencia real. Un mundo más allá de nosotros.


*

Como estrellas de cine distantes casi ni te hablan educadamente fríos, no sé por qué, existen en todos lados, hacen más infeliz el mundo. Y aparte dicen eso que se dicen los jugadores en la cancha para ponerlos nerviosos cosas como que mientras vos estas jugando tu mujer te esta gorriando. 

Me levanto en una casa adormecida y los colores son suaves en las ondulaciones leves del sol invadiendo la habitación son un momento todavía. El domingo es mi ventana favorita soy una casa un sueño un libro veo el tiempo en que me detengo cuando nadie puede encontrarme y ellos menos. Yo te dije lo que no me animaba, estuve casado, ella se suicidó y a veces la extraño mucho, vos me dijiste que robabas helados y a veces ni los comías solo era por el reto de robarlos y que a veces se los dabas a los indigentes o simplemente los devolvías, y que te podía contar cualquier cosa, me levanté de la silla y te dí un fuerte beso en la boca, para mí eso es amor. Vine a sentarme aquí a tu lado avanzando entre las sombras cuantas veces habrá bañado de luz el sol todos esos días que sobreviven unos sobre otros acá y que son algo vago como un recuerdo al que no se le da importancia como lo que queda al costado del camino cuando vas con el auto por la ruta y solo ves el cielo y la tierra delante de vos.


*

Hay un aire turbulento y otro de calma y vos buscas el paraíso que no te abandona, ese que llevas con vos. Y hay un afuera donde conoces a alguien y no sabes que te trajo hasta aquí. Y qué pensás qué sentís? Su cara interesante alegre de una tristeza inevitable como si hubiera estado bajo el agua, ya lo hemos tocado casi todo y en esa cortina de música siguen los actos. La puerta se abrió acercando las distancias. Nuestras sombras se encontraron y pusieron brillo a la noche mucho mucho tiempo. Ves ese destello, que se hace en tu pelo será un haz de luna? Es tanta la oscuridad que apenas me deslizo en esos reflejos hacia uno de tantos mundos como hay acá, y así vamos entre los días de nuestras vidas por suerte estas aquí existís. Y ahora dónde estamos? Muy cerca uno del otro, viendo cosas que ayer no hubiéramos imaginado, si no salíamos de ese umbral de comodidad donde estábamos cuando dejamos el sillón para estar acá viendo el agua correr verde amarilla azul. Este cielo rojo del atardecer! Y aquel otro de los nubarrones, nos zambullimos en sus páginas vemos existencias detenidas en esos cielos mañanas atardeceres tal vez sean palabras imágenes en la memoria por encima de las cosas y esa sea la realidad. Imágenes que parecían no tener sentido vidas en los abismos mucho más ricas cuestionan la inmensidad de la vida la existencia más allá de los sentidos haciendo su campo incorporal un flujo una máquina muy unida a nuestros compases interiores que desanda el misterio iniciático.
Todo con colores increíbles no abandonemos nuestra inocencia y avancemos.


*

Ella que tanto poder tenía sobre mi estado de ánimo. Y yo que ya no reía como antes. Eso que clavó en mí. Estoy saliendo del umbral. Ella quería matarme y hacerme otro hombre a su gusto. Esa zona de conflicto marcó mi vocación de radio. Lo irresistible de la atracción. Estoy saliendo del féretro del antes y del después. Volver al patio, al secreto, a los amigos. Ese silencio de universo que florece. Para qué la primera y la última página, para qué. Yo que lo olvido todo, que lo perdono todo para vivir. Comenzó todo de vuelta. Ahí en la puerta de mi casa. Ese primer paso. Ahí fue el punto donde comenzó y cesó el dolor. Eso es caminar. En cuál de todas las oscuridades me busco. Esas son las sombras que me impiden reconocer al maestro. Y yo voy. Borroso pero voy. Desde que nací nunca intenté matarme aunque lo quise. Eso es ser valiente, querer la vida. Cómo hace el cuerpo para andar con su ser en esa lucha de visiones llenando el espacio en su campo de batalla donde ponen el aire en la mecanósfera del rizoma. Esa carga de humanidad ese osario esa espuma en la mente que vuelve a traer la voz de ella a carne viva. Lo peor es no reconocer lo que se ama como andar ciego. Ahí se juntan las sombras. Ya nadie sabe de quién es el corazón en su imaginario inventado que va hacia el resplandor, la posesión. Nacido para amar, en su movimiento no sabe que todo es prestado.


* 

Con las luces apagadas de la casa te veo mejor. Sos mi novia desnuda. Te llevo en mi cuaderno. Te saco de mi bolsillo. Si total no soy fi el a nada. Mi mimetismo es por amor al sexo. Esa es nuestra interacción. Por fin la desaparición de la tristeza. Me atreví a romper el impedimento. Siento la fuerza de la libertad. No necesito satisfacer esa necesidad que dejó de arrastrarme al borde de la página. La parte fuerte es parar la mente y ser yo el que la utiliza. Si en su desnudez nunca pude saciarme. Así es como se ven las cosas desde mi punto de vista.

(Mi casa siempre fue la poesía. Ed. Mora Barnacle. 2023. Pablo Queralt.) 


Pablo Queralt.  Es médico y poeta nacido en Buenos Aires donde reside. Es curador de poesía y organizador del Ciclo de Poesía en la Biblioteca en San isidro y creador y curador del Festival de Poesía de San isidro, fue colaborador del suplemento cultural del diario El pregón de Jujuy y diario punto uno de Salta, en el diario digital Jujuy al momento, en la revista digital merece una reseña y administra yvespoetryclub. blogspot.com. Publicó los libros de poesía : Cansancio de lo escrito, Un seductor mañana, La flecha de Agustín, Primer paso, Reescritos infinitos, Pueblo de agua, Crack, Escribí mi nombre, Late, 89Golpes y un whisky, El Padre, Pájaros en palabras, Pavarotti, Laleblan, aves del paraíso, Poema de la nieve, Jazz, Perfume animal, Cocineros, Coca, La piscina, Ser y ser visto, Nací en el cine, Ópera, Biosfera del amateur, Partes de la escena. Raros sentidos, su Obra Reunida 2001/21 y Mi casa siempre fue la poesía. Sus poemas integran la antología Federal de poetas de la provincia de Buenos aires. Tradujó a Yves Bonnefoy, a Alice Oswald, a Thomas Hardy, a D.H.Lawrence, a Amy Lowell, Christophe Mannon, Charles Reznikoff y a Thom Gunn.