miércoles, 1 de septiembre de 2010

Entrevista Mervyn Linford: " ir más allá de la tradición y no quedarse pegado a ella."

Mervyn Linford




















Entrevista y traducción: Luis Benítez
Fotos: gentileza archivo de The Littoral Press


Autor de más de una docena de poemarios y obras de narrativa, fuertemente polémico, el poeta inglés Mervyn Lindford desarrolla una poética donde predomina la evocación de la Inglaterra rural, con sus lagos, prados y fauna, que poco a poco ha ido desapareciendo a manos de la tecnología y la industria. Ha recibido el primer premio del Concurso Abierto de Hastings y del concurso de poesía “John Clare”, además de otros reconocimientos nacionales y locales, en certámenes de poesía para adultos y para niños. Como editor, ha llevado a prensas obras de poetas británicos de diversas ópticas, bajo su sello Littoral Press. Mervyn Linford brinda habitualmente charlas y lecturas de su poesía y prosa y es uno de los autores que intervienen repetidamente en el Festival de Poesía de Essex. Sus trabajos son publicados en numerosas revistas, periódicos y antologías y difundidos a través de la radio y la televisión a nivel local y nacional.

-¿Qué puede decirle a nuestros lectores respecto de su comienzo y desarrollo como escritor?
- Mi familia es de la clase trabajadora y había muy pocos libros en mi casa paterna. No obstante, yo sentía una gran fascinación por ellos. A la vez, estaba muy interesado en el mundo de la naturaleza y solía visitar la biblioteca local para tomar en préstamo libros que me permitieran aprender más sobre la flora y la fauna local. Aunque hay que decir que, aparte de los libros de historia natural y el catálogo de Stanley Gibbon sobre sello de correos no había leído mucho más en esa época: leía cómics y debo admitir que estaba más interesado en las imágenes que las palabras. En la escuela nos enseñaron algo acerca de famosos poetas ingleses del pasado, como Wordsworth, Coleridge, Shelley, Byron y Shakespeare, etc., etc. Estas lecturas eran demasiado avanzadas para mí en aquel entonces y la única poesía que me interesaba eran los versos escritos por los alumnos en la revista escolar. Mi primer poema publicado fue publicado en esa revista... aunque tengo que admitir que se trataba de uno robado directamente a mi padre, llamado “Invierno”. No era un auspicioso comienzo para un escritor: ¡Un plagiario, nada menos! Mis años de adolescencia estuvieron prácticamente libres de contacto con la poesía; estaba muy ocupado con la cerveza y las chicas. A los 18 años me uní al ejército. Lamentablemente tuve un accidente de tráfico y fui dado de baja después de sólo dos años de pertenecer a las fuerzas armadas. Mi expediente de servicios indica la causa: “Al no poder cumplir con el ejército", según los requisitos médicos. He estado con discapacidad desde entonces. No era tan malo cuando era más joven, pero según pasan los años mi discapacidad tiende a empeorar. La pesca, tanto en agua dulce como en el mar, es una fuerte afición mía, desde que tenía 6 o 7 años. Uno de celebridades de la televisión de Gran Bretaña del pasado, Jack Hargreaves, conducía un programa llamado "Fuera de la Ciudad", donde informaba todo acerca de la naturaleza. A veces se iba de pesca y siempre hablaba del “otro ojo”, la otra mirada que tienen los pescadores. Esto es algo que siempre he tenido. Si el resultado de la pesca era pobre, entonces, en vez de sentarme aburrido a mirar alrededor, me dedico a recorrer los campos y los setos y estudiar la vida silvestre. Cuando tenía 27, fui a la biblioteca fui la ciudad donde yo vivía y en el sector de libros devueltos encontré una antología titulada "Poesía de la naturaleza". Tomé en préstamo ese libro recién devuelto, lo leí, y estaba absolutamente asombrado por la calidad de la obra que contenía. Supe en ese momento que quería ser poeta. Ninguna otra cosa podría hacer. Me convertí: yo había visto la luz, reconocido la verdad, y había sido cautivado por la belleza.

-¿Qué tipo de poesía comenzó a escribir?
-En ese momento, cuando empecé a escribir en serio, gran parte de mi trabajo era rimada y, si soy honesto, no era un trabajo muy bueno. Yo estaba más o menos realizando una copia de escritores del pasado y no sabía que esos estilos rimados habían sido superados por la poesía moderna. Cuando supe de la existencia del verso libre, ya había llenado varias bolsas de basura con poemas rimados descartados. Entonces comencé de nuevo, tratando de dominar el verso libre. En aquel momento yo era muy consciente de la observación de T.S. Eliot, respecto de que “no hay tal cosa como el verso libre para aquellos que quieren hacer un buen trabajo". Para mí, el verso libre era una cosa pero la poesía que rayaba en prosa, muy otra. Siempre he pensado que hay tres aspectos principales en la poesía – el significado, la música y de asociación. Para mí todas estas facetas son importantes, pero en mi mente la poesía sin música es casi una contradicción en términos. El significado es probablemente el menos importante de los tres para mí. Las cualidades del lenguaje asociativo vienen a continuación de la música en importancia, en lo que a mí respecta.
-¿Cómo fueron sus primeros pasos como poeta editado?
-Parte de mis poemas fueron aceptados por algunas de las revistas literarias más importantes del país, además de ser incluidos en una serie de antologías publicadas por la editorial Brentham. Mi confianza fue viento en popa, por lo que les presenté una colección. Ellos dijeron que todavía no me podían publicar individualmente, pero si yo estaba dispuesto a compartir un libro con otro poeta local, Frédéric Vanson, podrían publicar un poemario llamado "Dos poetas de Essex”. ¡Una oferta que no pude rechazar! Mi segunda propuesta editorial, "Hablando con las abejas", la presenté a una de las grandes editoriales inglesas, Faber and Faber. El editor me dijo que había disfrutado de mi trabajo, pero que lamentaba no poder ofrecerme un contrato. Agregó que, sin embargo, siempre estaría feliz de ver mi trabajo en el futuro. Luego envié aquel poemario a Carcanet Press. El editor, Michael Schmidt, dijo que tenía que estar 100% seguro antes de publicar y que sólo estaba un 99% seguro de mi trabajo. Añadió que él pensaba que pronto yo sería publicado por una de las editoriales pequeñas o, incluso, una de las principales. Eso me llevó a tener el segundo poemario publicado por mi primer editor, Brentham Press.

-¿Cómo eran sus progresos técnicos, por ese entonces?
-Después de un tiempo me sentía más y más desilusionado con el verso libre. Sentía que en general mi trabajo se estaba volviendo más y más parecido a la prosa. No todos los poemas, es cierto. Algunos eran muy buenos versos: apretados, rítmicos y concisos, ricos en imágenes, con capacidad asociativa y líricos. Sin embargo, gran parte de ellos me parecían picados por la prosa. Necesitaba encontrar una manera de escribir poesía que hiciera a los versos "tanto fijos como libres, como en una canción”, algo que dijo el poeta Edward Thomas (1), durante la Primera Guerra Mundial. Un amigo de Thomas, el poeta norteamericano Robert Frost (2), también dijo: "que escribir poesía sin rima era como jugar al tenis sin red". El poeta inglés John Betjeman (3) dice que las rimas han disparado las asociaciones en su mente, asociaciones que no tendría de otro modo. Yo siento lo mismo He reunido una colección titulada "Las Bienaventuranzas del Silencio”. Cada poema de la colección tiene la forma de un soneto, un tipo de soneto que había inventado para mí. Los conocedores de la forma del soneto, probablemente, dirán que no es un soneto clásico; sin embargo, llamémoslo soneto "irregular". Mi soneto consta de cuatro tríos y un pareado final. El triplete de primero y cuarto, tienen su propio esquema de rima, al igual que el segundo y tercero. El pareado final utiliza la rima de los tripletes segundo y tercero. A propósito utiliza pararrima tanto como sea posible -es decir, la asonancia y la consonancia- en lugar de la más perfecta rima masculina y femenina. A fin de inhibir los ritmos más fuertes de la forma del soneto empleé abundantemente el encabalgamiento - es decir, a través de líneas de ejecución. Lo que yo buscaba era una fuerte estructura subyacente y un tono de conversación más libre en la superficie. Esto creo que he conseguido, ¡algo fijo y libre, como en una rima!

-¿Cómo fueron recibidas sus innovaciones formales?
-Lamentablemente, desde que me he vuelto más formalista en mi acercamiento a la poesía, las revistas han ido aceptando menos mis colaboraciones y no he tenido suerte con los editores de libros de poesía tampoco. Esta fue la razón por la que fundé la editorial The Littoral Press. No sólo para publicar mi propia poesía y la prosa, también para publicar la poesía de otras personas que -de otro modo- podrían ser ignoradas por el mundo de las publicaciones de poesía en general. Mi criterio de la publicación no se limita a aceptar trabajos formalistas. También publico poemarios en verso libre, que cumplen con la máxima de T.S. Eliot que antes señalé: "no hay tal cosa como el verso libre para aquellos que quieren hacer un buen trabajo". Me gusta el verso libre que está altamente forjado. Algunos dicen que nosotros, los seres humanos, vemos el mundo según esquemas preestablecidos. Cuanto mayor sea la presencia de esos esquemas poéticos, mayor es la sensación que promueven en mí. Me hacen sentir que estoy viendo el mundo de nuevo –casi su creación, de hecho-. The Littoral Press está prioritariamente interesada en la poesía de la naturaleza y el espíritu, que parece ser algo carente de interés en el momento actual. No se publica tanta poesía sobre la naturaleza, ni de lejos, tanto como se publica aquella que trata de asuntos humanos. La poesía de tipo espiritual recibe muy poca atención del mundo editorial actual, en Gran Bretaña.

-“Littoral” también se llamaba una revista de poesía que usted publicaba en Essex, hasta hace unos años...
- Así es. Durante dos años he publicado una revista llamada “Littoral - La poesía de la Naturaleza y el Espíritu". Era una revista dedicada a la unidad en la diversidad. La revista publicó poesía y prosa sobre el medio ambiente y la espiritualidad, así como obras de arte referidas de temas similares. Creo que la revista tuvo mucho éxito tanto en términos financieros como literarios. Se pagaba por sí misma, a través de las suscripciones y estaba muy bien considerada por la gente cuyas opiniones respeto. Lamentablemente, el trabajo se convirtió en demasiado para mí - especialmente porque yo estaba escribiendo poesía y prosa en aquel momento y también está trabajando como editor de una revista de poesía pagana llamada "Pantáculo". Mi cruzada, si se quiere, con ambas revistas y la editorial, ha sido conseguir que la poesía de la naturaleza y el espíritu fuera mejor considerada. Si mis pequeños esfuerzos en ese sentido han producido alguna diferencia dentro del mundo de la poesía en general, es algo que aún está por verse; probablemente no fue así. Sea como sea, al menos he tratado de resaltar la poesía y la prosa que me parecen importantes. ¿Se puede hacer algo más que eso?

-¿Qué es poesía para usted y cuáles han sido los poetas que más lo han influenciado y por qué, de qué manera?
- Parafraseando un anuncio de televisión para la cerveza lager en Gran Bretaña, que está en el aire en este momento, le diré que "poesía son las palabras que llegan a sitios que otras palabras no alcanzan". La mayoría de la gente pregunta: “¿cuál es la diferencia entre la poesía y la prosa?”. Yo me pregunto: “¿cuál es la diferencia entre la prosa y un poema?”. La poesía se puede encontrar en otros lugares que no son los versos. Hay muchos pasajes, en muchas novelas, que presentan la mejor poesía. Pero no son poemas. Los poemas son para mí son muy labrados y figurativos dispositivos líricos que recrean el mundo de tal manera, que casi se siente como si lo estuviésemos recreando para nosotros mismos. Sus imágenes, esquemas y el rico idioma asociativo tocan el conjunto de nuestros sentidos de tal modo, que el mundo continuamente se ve fresco y vital. Uno de mis poetas favoritos, el irlandés Louis MacNeice (4), habló de "la embriaguez de las cosas que son diferentes" y sé exactamente lo que quería decir. Como ustedes ya han reconocido, soy más un poeta romántico que otra cosa. Una vez escuché una definición del romanticismo y el clasicismo establecida de la siguiente manera: "si un clasicista tuviese una motocicleta, estaría continuamente desarmándola y volviendo a colocar juntos todos los elementos que la conforman, sólo para averiguar cómo funciona. Por otra parte el romántico sólo querría montar la máquina y sentir el viento soplando a través de su cabello”. Soy un romántico de corazón y busco una continuación de la tradición de poetas como Wordsworth y Coleridge También tengo un toque de clasicismo en mí, en el sentido de que mi trabajo se ha vuelto cada vez más formal y altamente complejo en términos de estructura poética. Parece que estoy tratando de obtener lo mejor de ambos mundos, al igual que muchos de los románticos que creen en Dios y el alma. Hoy en día esto no es tan popular en la sociedad materialista de Inglaterra. Aunque yo creo en Dios y soy un miembro ocasional de la congregación de la Comunión Anglicana, nunca he sido un literalista.

-¿Qué papel juega la religión en su vida?
- Siempre he visto la religión en términos simbólicos. Me gustaría ver cosas tales como la crucifixión, como morir en la carne y volver a nacer en el espíritu. Muchas de las religiones mistéricas antiguas de dioses como Tamuz, Dionisio, Osiris y Mitra, tienen una mitología similar a la de la religión cristiana. Dioses que habían surgido de nacimientos milagrosos, de una madre milagrosa, que murieron y resucitaron luego, eran muy comunes en los tiempos clásicos. En estas religiones, hasta se celebró la Eucaristía. De Mitra se decía, incluso, que había nacido... ¡el 25 de diciembre! Los seguidores de todas esas religiones aspiraban a alcanzar la gnosis, el pleno conocimiento de Dios, y la unidad con él. También he estado involucrado en paganismo del mundo moderno. Pagano significa "habitante de la naturaleza". Los paganos veneran y celebran la naturaleza, algo que es de gran importancia para el medio ambiente en estos días oscuros. Los ciclos de las estaciones, los ciclos de nuestras vidas, y sus correspondencias son para mi forma de entender el paganismo un combate. Habiendo dicho todo lo que hay que decir, estoy más interesado en la espiritualidad que en la religión. La religión puede ser muy divisiva, mientras que la espiritualidad puede ser a la vez más personal y más universal, al mismo tiempo. Si tuviera que ser sincero, diría que la mejor manera de encontrar a Dios hoy en día probablemente sería a través de la ciencia. La astrofísica y la mecánica cuántica son mucho más mágicas y misteriosas que muchas de nuestras religiones más tradicionales, si bien no tienen mucho que decir en el camino de la moralidad. Definitivamente soy un panteísta. El misterio sigue ahí, al otro lado del “big bang”. ¿Qué había antes de la hora? ¿Quién estaba allí antes de la hora? etc., etc... Ahora tenemos partículas que aparecen de la nada y luego desaparecen de nuevo, las partículas que pueden afectar uno al otro de los extremos opuestos del espacio - al instante - y la posibilidad de una secuencia sin fin de múltiples universos. ¿Cuánto más misterio necesitamos? La poesía trata sobre el misterio, se trata de entender la relación con los fenómenos, más que las cosas rectas. Se trata de la música y el amor y la luz y el alma y para mí todo se trata de la naturaleza. Uno de mis poetas favoritos era Wallace Stevens (5). No siempre se entiende lo que dice sobre el arte, debido a su enfoque altamente intelectual a la poesía. No soy un intelectual, crítico o académico, sólo soy un humilde poeta de provincia que ama la naturaleza. Wallace Stevens solía hablar de "la ficción suprema". Parece que para él la poesía era ficción. En su opinión, si uno mira a la naturaleza durante el tiempo suficiente y con suficiente profundidad, con el tiempo le cuenta una historia. ¿Pero qué era aquello de la "ficción suprema"? Creo que él se refería a "la historia de Dios”. Que mediante el estudio de la naturaleza con el corazón, así como con la mente, se puede llegar a Dios.

-¿Cómo fueron recibidas estas opiniones suyas?
- La escritura de la poesía de la naturaleza y el espíritu, al igual que yo, a menudo ha sido acusada de ser irrelevante en este día y edad, acusada de no tener nada que decir sobre el "mundo real". Esto me parece muy molesto. Soy la primera persona en decir que no hay temas que no pueden ser abordados por la poesía. Todo el universo de los asuntos humanos está abierto a ser comentado por la pluma del poeta, en lo que a mí respecta. ¿Por qué debería ser excluido porque yo escribo sobre la naturaleza y la espiritualidad? En lo que a mí respecta nuestra relación primaria es la que tenemos con la naturaleza. Si no conseguimos establecer esa relación, en ese momento todas las demás relaciones dejarán de existir por completo. ¿No tiene esto relevancia contemporánea? En la base de toda la poesía se dice que se trata de poesía de la naturaleza. Y yo iría más lejos: toda la poesía es también de raíz espiritual. En el principio no había nada, y luego fue el “big bang”. El tiempo y la energía y la materia habían sido creados a partir de "nada", ¡de la nada, de la singularidad! La energía es materia en una forma y la materia es energía en otra. Piensa en la energía como el pensamiento de Dios. Cuando Dios piensa las cosas se ponen de manifiesto y suceden los fenómenos. Una vez se dijo que todo lenguaje es metáfora. Yo diría que toda la existencia es una metáfora. Lo que vemos como la naturaleza fue creado por el pensamiento y la energía de Dios. Lo que vemos en la civilización está en la base de una metáfora de la naturaleza que pone debajo de ella; es decir, la arena y el cemento y los minerales que crean el vidrio y cemento y los metales que nuestra era tecnológica requiere cada vez más. En los últimos cincuenta años la población mundial se ha duplicado. Las cosas se ponen críticas y sin embargo todo lo que podemos hacer en el mundo capitalista es referirnos al crecimiento perpetuo. El crecimiento industrial y el crecimiento agrícola, con su creciente dependencia de los plaguicidas, herbicidas y fungicidas, los medios son cada vez mayores pero también mayor la población que no puede alimentarse y existe un medio ambiente contaminado y envenenado donde no podemos vivir, por no hablar de la crueldad aplicada a la ganadería con la cría intensiva. La poesía de la naturaleza es importante, muy importante, de manera crítica, así. Sin naturaleza no hay seres humanos, es tan simple como eso. La poesía que celebra la naturaleza y promueve el amor y el respeto del mundo natural debe ser la poesía más importante en esta era actual de la contaminación y el calentamiento global, pero todavía la gente está más preocupada por mirarse el ombligo propio o deleitándose con las relaciones personales, que por la armonización de sus relaciones con el entorno natural. Ser consciente espiritualmente y amar al prójimo y ser conscientes de las necesidades y debilidades de la Madre Tierra es de primordial importancia en este superpoblado, más que contaminado, y excesivamente materialista principio del siglo XXI. Ese es mi caso.

-En lo que hace a sus influencias literarias...
- Mis influencias poéticas son muchas y variadas. Son predominantemente la naturaleza o la naturaleza y escritores espirituales, pero no exclusivamente. Como ya he insinuado anteriormente, no hay temas tabú para la poesía en lo que a mí respecta y lo que hago es leer y disfrutar de la poesía referida a otros temas que aquellos propios de la poesía de la naturaleza y el espíritu. Los grandes románticos del siglo XIX fueron mi primer amor. Los poetas como Wordsworth, Coleridge, Shelley y Keats, por ejemplo. De acuerdo con Wordsworth y Coleridge, ellos iban a cambiar la faz de la poesía, haciendo que el lenguaje de la poesía tuviese más que ver con el lenguaje de la calle. No creo que hayan alcanzado plenamente su objetivo, pero para mí, particularmente, no quiero que el lenguaje poético sea exactamente el mismo que el lenguaje cotidiano. No habría ningún sentido en escribir un poema, uno podría muy bien escribir prosa coloquial. Antes de que alguien piense que estoy defendiendo un lenguaje de alto vuelo y la retórica o los poeticismos convencionales, aclaro que no lo hago. Una gran cantidad de neorrománticos cayeron en la trampa de utilizar el lenguaje florido a la antigua usanza, como poeticismos y rítmicamente fuertes y predecibles esquemas de rima. Para mí, personalmente, incluso el lenguaje romántico deben acercarse a los ritmos de la conversación y la rima y debe ser discreto. Estoy hablando de ir más allá de la tradición y no quedarse pegado a ella. John Clare (6) fue otro poeta del siglo XIX que me influenció mucho. Él era un trabajador agrícola que tuvo una vida muy dura y, sin embargo, a pesar de la fatiga y su estado de salud mental, logró escribir algo de la mejor poesía de la naturaleza que en el idioma inglés se ha visto nunca. Cuando leo sus poemas me siento como si yo estuviera allí; estoy con él viendo algunas de las maravillas y los milagros de la naturaleza, por vez primera. Yo experimento el tipo de espontaneidad y el entusiasmo que sentía de niño cuando me enfrentaba con el extraordinario mundo que me rodeaba. Respecto de autores del siglo XX, he sido influenciado por una serie de poetas: el poeta escocés Norman Maccaig (7), por sus descripciones increíblemente originales de la naturaleza; Edward Thomas, por sus poemas líricos; Andrew Young (8) por su pequeñas, bien rimadas gemas cristalizadas acerca las minucias de la naturaleza. Tengo que volver atrás unas décadas, hasta la poeta estadounidense Emily Dickinson. Ella fue una de los precursoras del modernismo, con su enfoque singular y poco convencional del mundo y su uso de guiones como una especie de notación musical en su trabajo. Me encantó el ritmo fantástico del poeta galés Dylan Thomas y su trabajo pionero en la disciplina de silábicos. Aunque usted no lo crea, siendo incluso un formalista siempre he disfrutado de la lectura de los poetas norteamericanos e.e. cummings y William Carlos Williams. Ambos comenzaron siendo parte de las vanguardias, pero ¡ahora sus obras se consideran dentro de la corriente más aceptada! Laurie Lee (9), quien escribió el clásico de la prosa inglesa titulado "Cider with Rosie", también escribió maravillosa poesía de la naturaleza, en un estilo que era formalista y moderno al mismo tiempo. Fue otra gran influencia para mí. El difunto Ted Hughes (10), quien fue poeta laureado (11) hasta su muerte, escribió algunos de los poemas sobre la naturaleza que más se necesita leer. Tomó el sentimentalismo de la escritura de la naturaleza y la suya fue definitivamente una escritura "roja en diente y garra". Su esposa Sylvia Plath fue también una escritora de gran alcance; ambos que me influenciaron mucho. El problema que estoy teniendo al hablar sobre mis influencias poéticas es que me siento como si pudiera ser ridiculizado por mis puntos de vista. Antes de la modernidad en Inglaterra tuvimos al grupo de los “georgianos ". Se trataba de un grupo de poetas que se habían rebelado contra la escritura victoriana y valores y se ramificaron por su cuenta. Publicaron una serie de antologías en los inicios del siglo XX y fueron muy exitosos. A continuación, Pound, Auden, Eliot y el Modernismo llegaron. Ellos desplazaron a los georgianos, a los que se acusó de ser enfermizos, dulzones y sentimentales versificadores. En realidad gran parte de su trabajo fue de segunda categoría, pero en el momento en que estaba vigentes lo suyo era muy bien considerado por el público en general y había entonces un público excepcionalmente amplio para la poesía. Su trabajo puede haber tenido deficiencias, pero descartarlos así, como decimos en Inglaterra, es como si "hubieran arrojado el bebé con el agua del baño”. Todavía leo poesía georgiana con regularidad y una parte de ella sigue siendo excepcionalmente buena. Había muchos poetas de nota asociados a los georgianos, incluyendo a: Walter de la Mare, W.H. Davies, D.H. Lawrence, Edmund Blunden, James Elroy Flecker, Abercrombie Lascelles, Gordon Bottomley, Rupert Brooke, John Drinkwater, John Masefield, PD Gibson, Ralph Hodgson, Harold Monro y Stephens James, entre muchos otros. El paso al modernismo -aun yo amo poemas como "The Waste land", de Eliot, fue muy difícil. Muchos lectores se sintieron avergonzados por leer la más simple y accesible poesía georgiana, por la forma en que había sido vilipendiada por los modernistas. El resultado fue que la gente dejó de leer la poesía sencilla y accesible y muy pocas personas fueron criticadas por leer las obras modernas más difíciles, como los "Cantos”, de Pound. La poesía se convirtió en un bastión casi exclusivo de las universidades, los críticos y los académicos y, en algunos aspectos, lo sigue siendo hoy.

-¿Qué sucede, en este aspecto, con la poesía inglesa actual?
- Hoy se escribe en Inglaterra mucha poesía, pero la mayor parte de lo que se publica a través de las grandes editoriales ha sido escrito por ex graduados, con una serie de cursos de escritura creativa detrás de ellos. Muchos de los graduados no escriben poesía, por supuesto, sino que se dedican a otros géneros literarios; de hecho, a veces -como editor de una revista de poesía- yo creí que la mitad del mundo estaba escribiendo poemas. Parece que hay mucha gente escribiendo poesía y, sin embargo, muy pocos en realidad compran libros y los leen.

-¿Cuál es, en su opinión, la relación entre escritura y lectura?
-Creo que para ser poeta hay que leer bastante bien, tanto la poesía tradicional como la moderna. Gran parte del trabajo que recibí como editor era imitación de la poesía tradicional o recorte de la época del modernismo, pero también encontré, para su publicación, trabajos que continuaban la tradición pero tenían una ejecución moderna.
Sé que muchos de los expertos considerarán mis puntos de vista sobre la poesía como irrelevantes. Que así sea, pero esa es mi forma de ver las cosas y así es como lo siento. Siempre he sido visto como algo semejante a un tradicionalista e incluso se ha pensado en mí como una especie de dinosaurio literario. Me parece, sin embargo, que tengo un pequeño grupo de seguidores, entre los amantes de la poesía, que están tan interesados como yo en ver la mezcla correcta de la forma y la libertad, la tradición y la modernidad.

-¿Fuera de los autores ya citados, ha incursionado en las poéticas de otros, inclusive de lengua no inglesa?
-Debo admitir, vergonzosamente, no haber leído mucha poesía en traducción. Traté de aprender francés para poder leer a los poetas simbolistas franceses -como Baudelaire, Mallarmé, Verlaine y Rimbaud- en su propia lengua, pero fracasé miserablemente. Sin embargo he aprendido un poco de la lengua y todavía considero a los simbolistas franceses como una influencia, junto con el simbolista inglés Arthur Symons (12). Rainer María Rilke, el poeta bohemio-austríaco, también ha sido una influencia recibida en traducción. Sus intentos de entrar en comunión con lo inefable, en una época plena de incredulidad y ansiedad, están presentes en mi poesía, aún en la actualidad. El único escritor español que he leído en profundidad es Federico García Lorca. En sus poemas, el empleo e las imágenes me parece exquisito. Estoy influenciado por y también interesado en los imaginistas de principios del siglo XX, que estaban más preocupados por la imagen que por el sentido. No lo dicen, lo muestran. Dejan a las "cosas" contar la historia, en lugar de explicar lo que quiere decir literalmente. Podríamos seguir hablando interminablemente acerca de las influencias, pero el tiempo y el espacio no lo permiten. Debo mencionar a algunas poetas mujeres, por supuesto: Christina Rossetti (13), de cuño prerrafaelista, fue una influencia destacada en mí, al igual que -más tarde- las poetas como Ruth Pitter (14), Fleur Adcock (15), Elizabeth Jennings (16), Kathleen Raine (17) y muchas más.

-¿Qué autores británicos actuales son los que más le interesan?
-No estoy muy al día con los escritores actuales en Inglaterra. Debería estarlo, lo sé. En los últimos años me he sentido cada vez más desilusionado con el panorama de la poesía en este país. Mi tipo de poesía no es la que está de moda, es tan sencillo como eso. Por consiguiente, he estado concentrando más en mi obra en prosa. No es que sea más fácil de publicar o distribuir. La escritura es algo que haces porque tienes que hacerlo. No necesariamente escribes lo que quieres escribir o lo que piensas que deberías estar escribiendo; escribes lo que en efecto escribes, la que sólo tienes para escribir. Las modas cambian, los tiempos cambian, y esperemos que la posteridad me trate amablemente. Soy muy aficionado a la labor de nuestra Poeta Laureada, Carol Ann Duffy (18); el poeta irlandés Seamus Heaney (19) es brillante; todavía es fuerte y me encanta sus piezas sobre la nostalgia de la vida rural en Irlanda y las palabras que utiliza. Me parece un poeta Simon Armitage (20) muy divertido de leer y formalmente lo encuentro excepcional.

-¿Cuál de sus libros es su favorito y por qué?
- Curiosamente es una de mis obras en prosa, titulada "The Weather Man”. Digo en prosa, pero la verdad que es más bien un poema extendido. Una parte de mí diría que el poema en prosa "es una contradicción en términos”. Es un poema o es prosa. Este libro consiste en una carrera continua de la prosa poética. Es un viaje espiritual a través de las estaciones, en búsqueda de la iluminación, y lo que hace es llegar a algunas conclusiones sorprendentes. Las 141 páginas fueron escritas a una velocidad vertiginosa y también fueron totalmente inspiradas. Reúnen en forma condensada todo lo que he pensado y escrito sobre la naturaleza y la espiritualidad en los últimos 30 años. Abarca la totalidad de mis pensamientos, sentimientos, sentidos y emociones, todos atrapados entre las cubiertas de esta obra, algo un poco extraordinario. Si nunca escribo nada más, siempre estaré orgulloso de "The Weather Man". Es una lástima que sólo unos pocos lo hayan leído hasta ahora. La distribución y las ventas no dejan de ser un problema para una persona mayor, discapacitada, sin ánimo de lucro, escritor y editor.

-¿Qué está escribiendo en este momento?
- Acabo de publicar en una revista local un artículo titulado “Notas sobre el Campo”. Traza un recorrido de un año por la campiña inglesa y se preocupa por la vida silvestre, las estaciones, el clima, la espiritualidad, las artes, la agricultura, el medio ambiente y la vida del campo en general. Acabo de comenzar otro libro llamado “Essex. Una miscelánea: Condado de contrastes". Trata sobre el condado donde vivo y se refiere a los lugares que he conocido a lo largo de mi vida. Junto con esto -a pesar de las desilusiones - sigo escribiendo poemas, ocasionalmente... ¡con un estilo formal, por supuesto! Aunque, quién sabe, podría ceder y probar mi mano en un trabajo más libre en el futuro. ¿Quién sabe? También estoy muy ocupado preparando otra colección de poesía. Mary Blake y yo también deberíamos empezar a trabajar en una antología de poesía. Es así que todo esto me mantiene muy ocupado.

Quién es Mervyn Linford

Nacido el 8 de junio de 1946 en Fleet, Hampshire, Inglaterra, vive desde los 6 años de edad en Essex, donde desarrolla una prolífica actividad como poeta, narrador y editor. Ha recibido el primer premio del Concurso Abierto de Hastings y del concurso de poesía “John Clare”, además de otros reconocimientos nacionales y locales, en certámenes de poesía para adultos y para niños. En poesía, ha publicado los siguientes volúmenes: Two Essex Poets with the late Frederic Vanson (The Brentham Press, 1993); Talking to the Bees (The Brentham Press, 1997); Autumn Manuscript (The Littoral Press, 2001); The Beatitudes of Silence (The Littoral Press, 2003); Double Vision (with Clare Harvey, The Littoral Press, 2005); The Wheel of Weathers (The Littoral Press, 2006); Selected, New & Unpublished Poems 1980-2006 (The Littoral Press, 2006). Su obra en prosa se compone de: The Willow Pond -A 1950s Childhood in South East Essex- (The Littoral Press, 2004); The Incomplete Dangler -50 Years of Sea and Freshwater Fishing- (The Littoral Press, 2004); Reflections -Twelve Months - Twelve Moods- about the River Chelmer (The Littoral Press, 2005); The Weather Man -A Spiritual Journey through the Year- (The Littoral Press, 2005); The Cogggeshall Chronicles -A Writer’s Year in the Country- (The Littoral Press, 2009); Notes from the “Fields” -A Country Journal- (The Littoral Press, 2010). Al frente de su editorial, The Littoral Press, ha establecido una interesante colección de poesía, entre cuyos títulos y autores se cuentan: The Night is my Woman (Michael Molyneux, 2005); Dialogue for One (Jill Wallis, 2005); Fields of Asphodel (Mary Blake, 2005); Everyday Objects - Chance Remarks (Derek Adams, 2005); Toad Lichen (Caroline Ackroyd, trabajo ganador del Littoral Magazine Pamphlet Competition 2006); Metaphysics in the Forest (Andrew Hawthorne, 2006); Bright Moon-Still Heart (Michael Molyneux, 2006); The Judas Deer (Mary Blake, 2007); Chorus and Coda (Adrian Green, 2007); Migrations to Solitude (Michael Molyneux, 2008); Hoarding Conkers at Hailes Abbey (Neil Leadbeater, 2010). Mervyn Linford brinda habitualmente charlas y lecturas de su poesía y prosa y es uno de los autores que intervienen repetidamente en el Festival de Poesía de Essex. Sus trabajos son publicados en numerosas revistas, periódicos, y antologías y difundidos a través de la radio y la televisión a nivel local y nacional.



Cómo escribe Mervyn Linford

La que sigue es una traducción de uno de los poemas de Mervyn Linford.

Ficción (Para Wallace Stevens)

Entonces, si esto no tiene significado, ¿para qué preocuparse?
Escucha al zorzal, su canto sería suficiente
Para hacerte libre. Trata de no apurarte,

Siéntate y saborea el momento. Ahora está todo aquí,
las velas sobre las castañas no van a incendiarse,
Todo el tiempo está detenido. Olvida la mortaja,

El pasado ha muerto, el futuro no puede ser gastado,
Qué hay de hacer crecer tu historia.
Lleva mucho ya escribir el lamento de tu vida,

La ficción cautivaría, y te dejaría feliz.
Cada uno dijo que la eternidad es amor,
La rosa se fortalece, olvida la solemne amapola.

Como esto escribo, los átomos llamean y caen
Desde una pequeña estrella a un pequeño cielo.





Notas del traductor

(1) Edward Thomas nació en Londres en 1878 y murió en el frente de batalla durante la Primera Guerra Mundial en Arras, Francia, en 1917. Obras: los ensayos Historias célticas (1913) y El campo (1913) y los poemarios Seis poemas (1916), Poemas (1917) y Últimos poemas (1918).
(2) Robert Lee Frost nació el 26 de marzo de 1874 en San Francisco, EE.UU., y falleció en Boston el 29 de enero de 1963. Es uno de los fundadores de la moderna poesía norteamericana. Obra poética: A Boy's Will (1913); North of Boston (1914), Mountain Interval (1916), Selected Poems (1923), The Lovely Shall Be Choosers (1929); Collected Poems of Robert Frost (1930); The Lone Striker (1933), From Snow to Snow (1936); The Witness Tree (1942); Steeple Bush (1947); Complete Poems of Robert Frost (1949), Hard Not To Be King (1951), A Remembrance Collection of New Poems (1959), You Come Too (1964), In the Clearing (1962), entre otros títulos. También escribió teatro y prosa.
(3) Sir John Betjeman nació en Hampstead, Londres, el 28 de agosto de 1906 y falleció en Trebetherick , Reino Unido, el 19 de mayo de 1984. Poeta, periodista y presentador, fue una de las figuras más famosas de la TV británica. Recibió el título de Poeta Laureado (ver en esta misma sección la nota 11) en 1972. Obras: Poesías selectas (1948), Summoned by bells (1960), High and low (1966).
(4) Frederick Louis MacNeice nació el 12 de septiembre de 1907 en Belfast, Irlanda, y falleció el 3 de septiembre de 1963 en Hertfordshire, Inglaterra. Poeta y dramaturgo, formó parte de la Generación de los Thirties Poets, junto con W. H. Auden, Stephen Spender y C. Day Lewis. Obra poética: Blind Fireworks (1929), Poems (1935), Letters from Iceland (1937, en colaboración con W. H. Auden), The Earth Compels (1938), Autumn Journal (1939), The Last Ditch (1940), Plant and Phantom (1941), Springboard (1944), Prayer Before Birth (1944), Holes in the Sky (1948), Collected Poems, 1925-1948 (1949), Ten Burnt Offerings (1952), Autumn Sequel (1954), Visitations (1957), Solstices (1961), The Burning Perch (1963), Selected Poems (1964), entre otros títulos.
(5) Wallace Stevens nació el 2 de octubre de 1879 en Reading, Pennsylvania, EE.UU., y falleció el 2 de agosto de 1955 en Hartford, Connecticut. Fue uno de los más importantes poetas vanguardistas norteamericanos del siglo XX. En 1955 recibió el Premio Pulitzer de Literatura. Obra poética: Harmonium (1923), Ideas of Order (1936), Owl's Clover (1923), The Man with the Blue Guitar (1937), Parts of a World (1942), Transport to Summer (1947), The Auroras of Autumn (1950), Collected Poems (1954), Opus Posthumous (1957), The Palm at the End of the Mind (1972) y Collected Poetry and Prose (1997).
(6) John Clare nació el 13 de julio de 1793 en Helpstone, Inglaterra, y falleció el 20 de mayo de 1864 en Northamptonshire. Obra poética: Poems Descriptive of Rural Life and Scenery (1820), The Village Minstrel, and Other Poems (1821), The Shepherd's Calendar with Village Stories and Other Poems (1827), The Rural Muse (1835) y Sonnet (1841).
(7) Norman MacCaig nació el 14 de noviembre de 1910 en Edimburgo, Escocia, y falleció el 23 de enero de 1996. Fue un poeta raramente popular, dotado de un notable manejo del humor. Obra poética: Far Cry (1943), The Inward Eye (1946), Riding Lights (1956), The Sinai Sort (1957), A Common Grace (1960), A Round of Applause (1962), Measures (1965), Surroundings (1967), A Man in My Position (1969), Selected Poems (1971), The White Bird (1973), The World's Room (1974), Tree of Strings (1977), Old Maps and New (1978), The Equal Skies (1980), A World of Difference (1983), Voice Over (1989), Collected Poems (1993), entre otros títulos.
(8) Andrew John Young nació el 29 de abril de 1885 en Elgin, Escocia, y falleció el 25 de noviembre de 1971 en Yapton, Inglaterra. Fue poeta y pastor de la United Free Church of Scotland. Obra poética: Songs of Night (1910), Boaz and Ruth (1920); The Death of Eli (1921), Thirty One Poems (1922), The Cuckoo Clock (1922), The Adversary (1923), The Bird Cage (1926), The New Shepherd (1931), Winter Harvest (1933), The White Blackbird (1935), Collected Poems (1936), Nicodemus (1937), Speak to the Earth (1939), Collected Poems (1950), Into Hades (1952), Out of the World and Back (1958), Quiet as Moss: 36 Poems (1959, 1967), Collected Poems (1960), Burning as Light: 37 poems (1967) y los poemas en prosa de The New Poly-Olbion (1967).
(9) Laurence Edward Alan "Laurie" Lee nació en Slad, Gloucestershire, Inglaterra, el 26 de junio de 1914 y falleció el 13 de mayo de 1997. Fue poeta y narrador. Obras: Cider with Rosie (1959), As I Walked Out One Midsummer Morning (1969) y A Moment of War (1991).
(10) Edward James Hughes nació el 17 de agosto de 1930 en Mytholmroyd, West Yorkshire, Inglaterra, y falleció el 28 de octubre de 1998 en Londres. Recibió el título de Poeta Laureado (ver nota 11) en 1984, el Forward Poetry Prize for Best Collection y el T. S. Eliot Prize en 1998, y póstumamente, el British Book of the Year Award, en 1999. Obra poética: The Hawk in the Rain (1957), Lupercal (1960), Wodwo (1967), Crow: From the Life and the Songs of the Crow (1970), Selected Poems 1957-1967 (1972), Cave Birds (1975), Remains of Elmet (1979), River (1983), Flowers and Insects (1986), Wolfwatching (1989), Rain-charm for the Duchy (1992), New Selected Poems 1957-1994 (1994), Tales from Ovid (1997) y Birthday Letters (1998).
(11) Poet Laureate of the United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland. Título honorífico concedido en Inglaterra a un poeta que es propuesto por el primer ministro y nombrado por la reina. Equivaldría –aproximadamente- al Premio Nacional de Literatura, en los países latinoamericanos. Se concede en Inglaterra desde 1189 y lo han recibido, entre otros, Geoffrey Chaucer, John Skelton, Robert Whittington, Richard Edwards, Ben Jonson, William Wordsworth, Alfred Tennyson, Samuel Daniel y Cecil Day-Lewis. La actual poseedora del título, la poeta Carol Ann Duffy, designada por la reina en 2009, es la primera mujer en 300 años que lo recibe y la primera persona de conocida condición bisexual.
(12) Arthur William Symons nació en Milford Haven, Pembrokeshire, Inglaterra, el 28 de febrero de 1865 y falleció en Wittersham, Kent, el 22 de enero de 1945. Fue poeta, crítico y editor, además de introductor del simbolismo en su país. Obra poética: Days and Nights (1889), Silhouettes (1892), London Nights (1895), Amoris victima (1897), Images of Good and Evil (1899), Poems (1902), A Book of Twenty Songs (1905), Knave of Hearts (1913), Love's Cruelty (1923) y Jezebel Mort and other poems (1931).
(13) Christina Georgina Rossetti nació en Londres, el 5 de diciembre de 1830, donde murió el 29 de diciembre de 1894. Fue una de las más importantes poetas inglesas del siglo XIX, hermana de más conocido Dante Gabriel Rossetti. Obra poética: The Prince's Progress and Other Poems (1856), The Goblin Market and Other Poems (1862), Sing-Song: A Nursery Rhyme Book (1872), Verses (1893) y New Poems (1895).
(14) Emma Thomas "Ruth" Pitter, nació el 7 de noviembre de 1897 en Ilford, al noroeste de Londres, y falleció el 29 de febrero de 1992. Obra poética: First Poems (1920), First and Second Poems (1927), Persephone in Hades (1931), The Spirit Watches (1939), The Bridge. Poems 1939-1944 (1945), The Ermine: Poems 1942-1952 (1953), Still by Choice (1966), End of the Drought (1975), A Heaven to Find (1987), Collected Poems (1996), entre otros títulos.
(15) Fleur Adcock nació en Auckland, Nueva Zelanda, el 10 de febrero de 1934. Es poeta y editora y ha vivido en Inglaterra entre 1939 y 1947. Obra poética: Eye of the Hurricane (1964), Tigers (1967), High Tide in the Garden (1971), The Scenic Route (1974), The Inner Harbour (1979), Below Loughrig (1979), Selected Poems (1983), Hotspur: a ballad (1986), The Incident Book (1986), Meeting the Comet (1988), Time-zones (1991), Selected Poems (1991), Looking Back (1997), y Poems 1960-2000 (2000).
(16) Elizabeth Jennings nació el 20 de julio de 1926 en Lincolnshire, Inglaterra, y falleció el 25 de octubre de 2001 en Oxford. Obra poética: Poems (1953), A Way of Looking (1955), A Sense of the World (1958), Song For a Birth or a Death (1961), Recoveries (1964), The Mind has Mountains (1966), Collected Poems 1967 (1967), The Animals' Arrival (1969), Lucidities (1970), Relationships (1972), Growing Points (1975), Consequently I Rejoice (1977), After the Ark (1978), Moments of Grace (1980), Celebrations and Elegies (1912), Extending the Territory (1985) y Collected Poems (1953-1985) (1986).
(17) Kathleen Jessie Raine nació en Ilford, Inglaterra, el 14 de junio de 1908 y falleció en Londres el 6 de julio de 2003. Fue poeta y crítica literaria. Obra poética: Stone And Flower (1943), Living in Time (1946), The Pythoness (1949), The Year One: Poems (1952), The Hollow Hill: and other poems 1960-1964 (1965), Six Dreams and other poems (1968), Lost Country (1971), On a Deserted Shore (1973), The Oracle in the Heart, and other poems, 1975-1978 (1980), Collected poems, 1935-1980 (1981), The Presence: Poems, 1984-87 (1987), Selected Poems (1988), Living with Mystery: Poems 1987-91 (1992) y The Collected Poems of Kathleen Raine (2000).
(18) Carol Ann Duffy nació en Glasgow, Escocia, en 1955. Ha recibido el título de Poeta Laureada (ver también nota 11). Obra poética: Fleshweathercock and Other Poems Outposts (1974), Beauty and the Beast (1977), Fifth Last Song Headland (1982), Standing Female Nude (1985), Thrown Voices (1986), Selling Manhattan (1987), The Other Country (1990), William and the Ex-Prime Minister (1992), Mean Time (1993), Selected Poems (1994), Meeting Midnight (1999), The World's Wife (1999), Hand in Hand (2001), entre otros títulos.
(19) Seamus Heaney nació en el condado de Derry, Irlanda del Norte, en 1939. Poeta, crítico literario y traductor, recibió el Premio Nobel de Literatura en 1995. Obra poética:
Death of a Naturalist (1966), Door into the Dark (1969), Wintering Out (1972), North (1975), Field Work (1979); Station Island (1984), The Haw Lantern (1987), Seeing Things (1991), The Spirit Level (1996), Electric Light (2001), District and Circle (2006) y Human Chain (2010).
(20) Simon Armitage nació el 26 de mayo de 1963 en Huddersfield, West Yorkshire, Inglaterra. Es poeta, novelista y dramaturgo. Ha recibido numerosos reconocimientos por su obra literaria, entre ellos The Sunday Times Author of the Year, el Forward Prize, el Lannan Award, y el Ivor Novello Award. Obra poética: Zoom! (1989), Xanadu (1992), Kid (1992), Book of Matches (1993), The Dead Sea Poems (1995), Cloud CuckooLand (1997), Killing Time (1999), Selected Poems (2001), Universal Home Doctor (2002), Travelling Songs (2002), The Shout: Selected Poems (2005), Tyrannosaurus Rex Versus The Corduroy Kid (2006), The Not Dead (2008), Out of the Blue (2008) y Seeing Stars (2010).











lunes, 30 de agosto de 2010

Delia Pasini, poemas.



Delia Pasini
























Un buen comienzo

Un buen comienzo es el de una claraboya
por donde pasan pies alados, vistos desde abajo.
Pies convertidos en alas, susurrando entre los vidrios
que el sol colorea a medida que transcurre el día.
Otro buen comienzo es una lancha paralela a la costa
que arrastra a un muchacho barrenando el agua
mientras un caballo corre por la arena y se pierde
antes de llegar al muelle abandonado.
De buenos comienzos están llenos los cuentos
con las fauces abiertas ni bien nos asomamos.
También las novelas. “si una noche de invierno un viajero”
es mi comienzo favorito. Viajar siempre me sosiega.
Acaso decir: ““Los pasajeros quemaron un tren
en la ciudad adormecida” no sea un buen comienzo.
Menos aún si hay niebla y las siluetas se entrevén borrosas.
Las luces de neón hacen perder encanto. La basura derramada
no es comienzo para alegrar a nadie.
El zorzal canta de madrugada. Ése es un buen comienzo,
si el rugido del león lo acompaña y los aviones todavía
no han encendido los motores.



Mater Dei

Eugenio nombra a Gounod y se resiste a entrar
a ese pasaje para él obsesivo. Callejuela con arcadas
de piedra que dan a una escalera gris y persianas
amarillas entreabiertas.
Cielo azul pastel, paredes encaladas
y la silla vacía junto a una puerta cerrada.
Algún farol se encenderá por la noche.
La mirada choca contra el blanco, obligada
a transponer el umbral. Del otro lado
quizás haya luz, oscuridad, mesa tendida, mezquindad,
rutina, tedio u olor a comida.
Del otro lado pueden avivarse presencias o
descansar la nada su inmortalidad.
El punto de fuga es la pared blanca.
Tal vez, se abra otro pasaje hacia un costado.
De este lado la cama blanca paralela a la
ventana desde donde se divisan techos y mansardas
con un ciprés fuera de lugar.
De este lado il fratello Fernando y sus brazos
que sostienen, entregan y se funden en el amigo enfermo.
Brazos que quieren ser otro, brazos que son este hermano
disipando el temor, trayendo a esta orilla – todavía-
al cuerpo vulnerado.
Fernando cuenta su predicación.
Tres parábolas del Evangelio de Lucas.
“No temas, pequeño rebaño”.
Oleadas sobre las sábanas,
obstinándose en precipitar
la disolución de ese vivir en letras.
Ya antes arremetieron contra otro lecho.
Esta vez no lograrán hacerlo zozobrar.
Quedará el altar donde se incrusta una piedra andina,
otra del Éremo, lo judaico con el mundo griego,
la virola de un salero y las inscripciones romanas. Cada detalle
una historia, cada historia el sentido.
Al recibir el legado, aceptamos la gracia.
Junto a ella, el desamparo de la materialidad
de un cuerpo enfermo, con la lucidez aferrada
al pudor de las buenas maneras.
Civilizado modo de prevalecer, de solapar la bestialidad
en ese espíritu que los ingleses llaman también mente,
uniéndolos, porque así intelecto y sentimiento se preservan.
“No mirar para atrás”, dice el médico.
Inútil explicar que esas fotos tomadas en
claroscuro de una tarde invernal dividen mi cara en dos
mitades, como si salud y enfermedad se repartieran mi
lado izquierdo y mi lado derecho en amable rivalidad.
Tenía los ojos tristes y la barbilla temblorosa.
¿Acaso ya sabía mi espíritu-mente la batalla que
mi cuerpo se aprestaba a librar?

“No debo cerrar los ojos”, dice Eugenio.
El blanco detiene los excesos, limita y enceguece.
El blanco es la luz del sol cayendo a pico sobre la cabeza,
los ojos turbios, desenfocados, encandilados por el resplandor.
El blanco es asepsia y despedida.
Las palabras de un enfermo contienen su revelación.


De: Los Giocondos (inédito)



 
Delia Pasini. Nació en Buenos Aires. Poeta y traductora. En poesía ha dado a conocer: Un decir se repite entre mujeres (1979); Los peces de ceniza (1984); Adiós en el original (1985); Títere sin cabeza (1991); De artes y oficios (1998) y Parábola de ciegos (2005.
Ha traducido entre otros autores en lengua inglesa a: Lewis Carroll, Oscar Wilde,  Jane Austen, Christopher Marlowe, Robert Louis Stevenson, Charles Dickens y William Butler Yeats.
Es secretaria de redacción de la revista de poesía  El Jabalí y colabora con diarios y revistas del país y el exterior.







jueves, 26 de agosto de 2010

Ricardo E. Molinari, Oda a un soldado.

Ricardo E. Molinari (Buenos Aires, 1898-1996)





















A veces la patria duele tristemente, igual que una veste
    sucia y ardida;
la juventud es lo útil,
lo entrañable ofrecido al error.
Otros son los que llevan las hierbas, el humo de la historia,
los laureles, el orgullo de las familias.
Por allí, quedará alguna madre tirando de la pobreza.
Aguaitando por una puerta.
¡Ninguna razón vale un hombre muerto!

Yo me entiendo con mis enemigos bebiendo un vino,
u oyéndoles cantar. ¡No quiero la sangre de un congénere!,
ni su pobre tierra, su ropa trabajada, ni su mujer,
   que se quedan mirando tanta luna,
   el gran espacio, y siempre olvido.

Los otros recibieron los campos y pusieron estacas,
los árboles espinosos, los alambres,
y marcaron las haciendas chúcaras, y los demás,
   el abandono, las voces deshechas, y  los perros.
Y en las salas llenas de ancianas damas que hablan
   de la patria, del honor, de la gran estancia
    que es la nación, arrogantes,
que nunca limpiaron una venda ni lloraron
    a los degollados tirados
a un bañado, al cangrejal hambriento,
pasan la vida.

A los argentinos nos gustó la sangre,
    terminar pronto y llevar los ojos al horizonte,
a la infinita sombra del ocaso,
a la limpieza de estar vivos todavía,
y apagamos la llama de los fogones con la bota,
y la flor maldita con la montura.

Y allá en Dolores, quedó la cabeza de Castelli,
   volteando en el vacío,
y el viento trotaba por los cuartos perdidos,
   silbando.
En la plaza de Tucumán hay una piedra
   y unas letras, allí estuvo la de Marco Avellaneda,
con la noche acantilada en sus cabellos,
aturdida y sola.

Tantas veces he pensado en esto, en los días
   y sombras de “Los Talas”.

               En Tucumán
               quise yo a una moza,
               en Tucumán.

               Dormidos mis ojos
               la miraban,
               en Tucumán.

               Ya no iré nunca
                más al norte,
                a Tucumán.

               ¡Nuestra Señora
                guarde de ella
                en Tucumán.

Estoy sentado junto a un árbol, debajo de un cielo nítido,
y oigo en el viento, los pareceres que nadie percibe
   ni apresa  entre los pastos y en el polvo andado de las huellas.

Otros vendrán con sus discursos, la banalidad de la palabra,
   peinaditos, percudidos o limpios, a mandarnos,
   y con sus fantasmas a confundirnos,
   y no habrán escuchado nunca
una guitarra sureña sobre tanto despego amargo, o visto
   unos pájaros grises volando altos por la melancolía.
   ¡Andar a caballo!
¡Atendido unos patos gritones cruzando la cerrada y deseosa
   noche de las planicies!

Unos pájaros.

¡Y a mí ya nada me importa! Dios sea para siempre alabado!

                                                               Bella Vista, invierno del 63.
  

Diego Roel, poemas.

Diego Roel























Las Puertas del Aire


            En este último lugar de reunión
             todos andamos a tientas
            y evitamos hablar.  T.S.Eliot


Me paro aquí,
en este declive de las horas.

Me quedo quieto y contemplo
la permanente mutación.


Alguien quemó los puentes,
dispersó las cenizas.


Ahora nado entre un abismo y otro abismo,
me aproximo al lugar del nacimiento,
al luminoso tajo del lenguaje.

No tengo nada que decir.

Yo sólo espero
un giro del aire en mi cabeza.


En este baile de máscaras
ya nadie habla con nadie.

Nadie dice esto es una línea, un punto, un círculo,
una esfera que transita, que golpea y cae,
se levanta y huye.

Nadie dice esto es una estrella, un río,
la imperceptible huella de los días.

Ya nadie nombra, nadie.

Escribo como quien salta o ríe o tiembla.

Hablo de lo que se repliega,
           de lo que muerde y sangra.

Observo la lenta irrupción de lo Real.


Y me pregunto
qué palabra, qué ademán o resplandor
nos sostiene y suelta.

Qué nos retiene aún aquí.


En esta última curva
me quedo quieto y espero.

Apenas muevo una mano,
un pie.

Respiro al borde del naufragio.


Las luces tejen y destejen
la primera sílaba del Sueño.


En este carnaval de las imágenes,
busco aquello que se mueve,
                       que se desliza y salta.

No tengo hacia dónde ir.


El menor gesto nos aleja.
 

Por eso
voy hacia donde nacen y mueren
los colores y las cosas.

Abro los ojos y las manos,
entreabro las Puertas del Aire.

Pronuncio una palabra silenciosa.


Sí, me quedo quieto y contemplo
el último giro del planeta.

Sólo queda una señal perdida.

Una señal, un cuerpo,
                  un alma en embrión.




Las Voces del Viento me dijeron:

Hay una Voz detrás de tu voz,
hay un Camino más allá del vocablo.

Hay una Voz y un Camino.


Del libro Las variaciones del mundo,  2010.




Diego Roel, nació en Temperley, provincia de Buenos Aires, en 1980. Publicó Padre Tótem/Oscuros Umbrales de revelación (Libros de Tierra Firme, 2004); Diario del insomnio (Libros de Tierra Firme, 2005); Cuaderno del desierto (Libros de Tierra Firme, 2007) y Las variaciones del mundo (Ediciones El Mono Armado, 2010).

Walther Espinal, poemas.



Walther Espinal, Medellín, Colombia



















12

Escenas de parque navideño
la niña arroja maíz
y en el piso rebotan los granos.
Este diciembre explosivo en los barrios
desde el café el transeúnte observa
las iglesias con huéspedes de espaldas.
Mañana luminosa en que el sol quema
y con tiras de viento
como un papagayo
sigue los pájaros que copulan en espiral.
Los que evocamos y no están
en estos 31 días.
Arriba
en Santa Elena
los ojos de poeta
esplenden.
Diciembre como un gallo
picoteando en la acera.

Escenas de parque navideño
filas para todo
un banco el supermercado la comunión
como un arabesco
como la cola de un ratón
la fila de la gente.

Abrazos para esta despedida Sagitario
las risas vuelan como mariposas
tras la diana
como flechas.


dios oculto

el dios
que en los sueños desnuda los temores
con el martillo del absurdo da en el clavo

él que se tiende como un tapete
y pende como la seda
y en el árbol de mi corazón anida

sentado en las gradas con el frío silbando
observo cómo la colegiala acaba su helado

por las puertas de este amor nadie entra
excepto el dios de los días grises y celebrados
el aliento sibarita para mi cansancio

como tabla de naufragio ante su hechizo
me apoyo

***

De niño las pilatunas tenían lugar en el cementerio contiguo
había que tocar la última tumba de la galería
con la muerte trepada en el árbol
dadivosa con las travesuras.
Pero vas creciendo y la muerte baja del árbol y se acerca
observa en tu pupila el número.

Después el turno fue para los muchachos
que entraban al cementerio a esconderse temiendo por sus vidas
precipitando el lecho para su cadáver.

El jardín que finge ser el cementerio para los parientes
que nos dejan solos y se dice que perduran
en el recuerdo brumoso.

Aprisa por la orilla de la vida desfilamos al interior de la noche
la muerte con el lápiz retiñendo la lista.

De niño por las lápidas de la galería San Pablo corría
inquieto por el eco
eso mismo que los muertos dejan en mi puerta
en mi ventana donde apenas los entreveo atento.

Ars mantis 2

La hechicera entre su mano agita
mi suerte y apela
al dios de bastos y la copa.
Filósofo onanista
sin aleph
la escucho
como si fuera Dafnis con arrugas.
Y vaticina
que la poesía profundiza
en el dolor
que Rimbaud era un mago
y el verbo esta piedra.
Que la magia augura
el bien
para mi herbario.

El barrio dice que la hechicera anida
en el árbol maltrecho
del parque infantil.
No la he visto volar
pero su escoba mantiene
limpias a sus hijas.
Alquila el infierno
a préstamo, en comodato.

 

Abuso de soledad

El abuso
de soledad
es una embriaguez muda
un dios de cera
que ilumina

En la vía
el semáforo
como un cíclope
de ojo rojo

Y la música
que en el café aúlla:
amor
llevado
a mi mesa
en plato solitario

El abuso
de soledad
es un cuaderno
con margen
doble línea



Walther Espinal nació en Medellín en 1980. Realizó estudios de filosofía y letras en la Universidad de Antioquia. Ha publicado los libros de poesía La danza de Narciso (2009) con el que obtuvo una mención en el XX Concurso Nacional Universitario de Poesía Universidad Externado de Colombia y El pirata y otros poemas (2010). En su ciudad tuvo contacto con varios talleres literarios. En 2010 fue invitado al XX Festival Internacional de Poesía de Medellín.