jueves, 11 de abril de 2013

Heather McHugh: La máquina de escribir es de la variedad...


Heather McHugh




















La máquina de escribir es de la variedad
de gris pesado poco común en estos días,
y buena para apoyarse en ella. Me siento
 frente a ella, con desgarrados

agujeros en mis significados, o un corazón
repleto de complicaciones que incluso no puedo
comenzar a comenzar. En
la radio un solo de violoncelo, y al dar la hora
las noticias son comprendidas. Cruzo mis brazos
sobre la máquina de escribir, apoyo mi cabeza
sobre mis brazos, y respiro y
respiro y respiro, y allí

está toda la fresca
inmutabilidad  que un afiebrado
humano necesita, su flujo murmurando constante

como la velocidad de la luz o la realidad
del agua (hay muerte
en la tierra en este momento, hay

muerte en la tierra en este momento… Siempre

es ya está sucediendo). Entonces
puedo pararme, y dedicarme
a mi trabajo, que es amar el ver

la interminable imposibilidad de salvación del mundo.




Heather McHugh (San Diego, California, EEUU, 1948) Poeta, traductora, ensayista. Ha publicado entre otros títulos: A World of Difference )1981;To the Quick (1987); Eyeshot (2003) y  Upgraded to serious (2009).  Ha traducido a Paul Celan.





domingo, 7 de abril de 2013

Néstor Tellechea: Tierras lejanas en la boca.


Néstor Tellechea









 
Locura. Manotazo de ahogado. Argentinismo. Júbilo fácil. Salto abismal hacia la adultez. Terror. Búsqueda de preguntas. ¿Fuma? ¿Se pega taco contra taco? ¿Se acuerda de cuando lo llamaron? ¿Se siente ya como un blanco permanente, aunque tenga hambre? ¿Le presta atención a los ruiditos del arma mientras la mueve pensando? ¿Gotas de miedo interno? ¿Se toca el casco? ¿Puede dormir o adormecerse para salir un poco de su realidad? Y si lo hace ¿para qué? ¿Está parado, o parapetado en sí mismo? ¿Y el espacio y el metal y los pasos? ¿Los puede pensar? ¿Y cuando haya que actuar? ¿Tratará de convencerse de que tiene que ir fluyendo contra el mundo a pesar de todo, para con todo lo que por ahora es angustia y temblor y frío mientras está llegando la noche para colmo? ¿Perder la conciencia como resistencia a lo incierto? ¿Tendrá la pretensión de ser su propia calma? ¿Apacigua algo vivir la verdadera intensidad del cielo mientras tanto? La oscuridad ¿hace sentirse más íntimo con la respiración? ¿Mirarse las manos dice o provoca muchas cosas? ¿El ruido áspero de la marea, ahoga la incertidumbre? ¿Alguno puede ver en el romperse del oleaje, alguna que otra muerte falsa de sí mismo? ¿Y la vida sola? ¿Y la soledad indiscutible de lo que se recrea solo? ¿Y los armados de situaciones que envuelven y desenvuelven la espera? ¿Los pastos arqueados dejan entender la propia fragilidad o la elasticidad como búsqueda de supervivencia? ¿Una guerra suspende más al pasado que a la conciencia entera de estar en la vida? Lluvia. Temblores. Órdenes. Entregar la tensión del cuerpo al pozo de refugio, espiando la contundencia del silencio en la distancia. El sol. Un pájaro que parece que humedeciera el resplandor del aire con su raya de viaje. Los ojos están sensibles hasta para mirarse una muñeca o un bolsillo. Hasta para sentir al viento como un ataque del olvido que se hace trizas con el infinito renacimiento de la familia en la cabeza. Nada. Nadie. ¿Quién soy? ¿Cuándo van a llegar? Setenta y cuatro días mojados por las dudas y el horror. Sos una vergüenza de la historia. No te puedo ayudar. Patria. Parta pronto. Vaya a defender nuestra estrategia para defendernos y perpetuarnos. Salida y paso de las luces veloces de las balas. Barro. Tierra. Sangre. Gritos. Ropa insuficiente y revuelta. Carajo. Pendejo. Estacas. Desde cuándo lo de ustedes va a ser de ustedes. Dios nos ha hecho la elocuencia más contundente de todas las aguas. Tenemos una sola palabra. Somos los dueños de cualquier circunstancia que nos interese. Hablando y matando todas las razones enemigas por más lejanas que estén de todas nuestras imposiciones. Bocinas triunfantes. Puños valerosos. Qué hacés que no vas. Te están llamando las banderitas. Donaciones. Crucecitas blancas. Nombres. Vidas que recién empezaban, puestas debajo de la indiferencia. Sos un gusto angustiante en la memoria. Una fecha desesperante que no quiero perder. Un dolor. Una emoción. Una necesidad en la conciencia.



Néstor Tellechea (Quilmes, Buenos Aires, 1962) Poeta. Ha publicado:
“Poemas”, (1995, libro artesanal); “El Emperador de la Oscuridad ”(1997,plaqueta); “La Brisa” (1998, plaqueta);“Las incorporaciones del ya"( 2001,plaqueta); “La luz y la rima”( 2001, plaqueta); “Hospital versus hospital”,  (2001,plaqueta); “Olga” ( 2004, plaqueta); “Montale, esquina Ungaretti”(2005, edición postal); “Cerca. Lejos” (2005, plaqueta (diseño e impresión: Hilda Paz); “Pasaje Molinari”(2006  edición postal); "Balance"( 2009, edición postal) y"Cuatro Momentos", 2012.






 
                                                                                               
                                                          

jueves, 4 de abril de 2013

Elaine Equi: Puritanos.






Elaine Equi





















No los hay pequeños.
Todos tienen huesos grandes

hombres y mujeres
rostros rígidos, severos.

Crujen
al caminar

como puertas que han sido dejadas abiertas
para golpear al viento.

Uno imagina por su modo de caminar
que en algunos años a partir de ahora

se convertirán en hábiles jugadores de bolos.
Mientras tanto, los puritanos susurran

cuidadosamente para no sonar rítmicos.
El gris torcaza, el lavanda, el blanco huevo

son sus únicos colores, e incluso
éstos deben ser apagados, esfumados

para que sus perfiles
emerjan sobre el frío dinero

como si estuvieran garabateados
con tinta invisible.

Si bien no son optimistas
son eternamente democráticos

y pueden ser manejados
sin temor a la contaminación.

Esa palabra, para ellos,
no tiene significado alguno.

Podés tocarlos
todo lo que quieras,

y donde más te plazca.
Los puritanos nunca han sentido

el deseo de corresponder
y por ello son muy agradecidos.




Elaine Equi (Chicago, Illinois, EEUU, 1953) Poeta y gestora cultural. Ha publicado entre otros títulos:   Rose of Lima (1978); The Corners of the Mouth (1986); Surface Tension (1989);New & Selected Poems (2007).  








lunes, 1 de abril de 2013

Luis Antonio de Villena: Iconoclasta/ Iconódulo.






       
Luis Antonio de Villena
Enfermo y en casa, esta noche, estoy solo. Siempre supe que lo estaba. Conocía la soledad y sé que le debo óptimos momentos y la mejor (acaso la única) pureza. Pero la soledad es distinta a estar solo. Y yo lo estoy, nuevamente. Y leo sobre el Imperio bizantino, mientras intento –solo- que baje la fiebre. ¿Qué mejor tarea para un viejo que aprender de Bizancio y la fascinante historia de la emperatriz (“basilissa”) Irene, la ateniense, restauradora del culto a las imágenes? Tuve amigos, conocidos, colegas, algunas personas que me quisieron mucho, y a quienes quizá correspondí con egoísmo, porque fui egoísta. Ahora casi todos han muerto, y si llamase a alguno de los restantes (digo, es un decir) se sorprenderían al oír mi voz, y como yo –quizá me ocurriera al revés lo mismo- sólo sabría decir gratas, vanas y alentadoras palabras desde lejos, desde muy lejos. La vida es eso, caminos y caminos que te alejan…Los afortunados se engañan –y no es pequeño premio- pero es máscara a secas… “Homo viator”. Claro, caminante es el hombre. ¡Qué dulce que alguien lo dijera antaño! Pero ¿por qué? ¿Y hacia dónde? Estar solo acentúa los murmullos de la noche. No el sonido del silencio, no. La vaciedad nocturna, que la púrpura de Bizancio ilumina apenas. Podría morir esta noche, y siento que sería apenas un corto paso más allá. Estoy en la cama y entresueño mi cadáver, pero los fármacos (dosis muy altas de paracetamol) están bajando la fiebre. Porfirogénetas bajo la cúpula de la Santa Sabiduría. Como al remoto rey de Persia, la “proskynesis” –prosternación- ante el trono entre el canto de los ángeles y las voces eunucas. Llamar al teléfono ¿quién vendría? ¿Otro médico de urgencia? ¿Una dama nocturna en pro de catequesis? No. Tampoco sexo. No puedo ahora. Casi voló de mi cabeza. Sólo un bello recuerdo de perfiles bellos, lejos, también muy lejos. Como mamá. Como la bondadosa y remota tía Amelia. Como los veranos que amé (hace mucho), como el fuego que todo era o parecía. Nada queda o nada es lo mismo. Será hermoso descansar, me digo. ¿Equivocado? Muchas veces, pero no tiene arreglo. Te equivocas tú –es verdad- y también se equivocan tu azar, tu suerte, tu carácter, tu vida. ¿Cómo rehacerlo? No hay vuelta. Recuerdo al poeta gordo y retórico: ¿Para qué habré venido? Es un verso suyo. Casi estoy seguro. Puedo apagar la luz y es posible que duerma. Con menos fiebre  serán las hipnóticos más efectivos. Estaré mejor mañana, igual de solo. Querida y cruel Irene, que por poder dejaste ciego a tu solo hijo. ¿La vida? Es tan mutante, tan insegura, inestable y frágil. Divina Theotokos, en la que no creo. La vida es asimismo dura, cruel, innecesaria, áspera. Espléndida y sanguinaria, como ella. ¿Relámpago? Algo más enjundioso. La inmensa puerta de Calké, en Constantinopla, rara y soberbia entrada a un gran palacio, riesgo todo y dorados mosaicos. Pero nada cierto. Difícil llegar. Difícil marcharse.
                            Madrid, 10- Septiembre- 2006.   


Luis Antonio de Villena ( Madrid, España, 1951) Poeta, ensayista, crítico, narrador. Licenciado en Filología Románica. Realizó estudios de lenguas clásicas y orientales, pero se dedicó nada más concluir la Universidad, a la literatura y al periodismo gráfico y después al radiofónico. Además ha dirigido cursos de humanidades en universidades de verano y ha sido profesor invitado y conferenciante en distintas universidades nacionales y extranjeras.
Ha sido traducido a muchas lenguas, entre ellas, alemán, japonés, italiano, francés, inglés, portugués o húngaro. Ha recibido el Premio Nacional de la Crítica (1981) -poesía- el Premio Azorín de novela (1995), el Premio Internacional Ciudad de Melilla de poesía (1997), el Premio Sonrisa Vertical de narrativa erótica (1999) y el Premio Internacional de poesía Generación del 27 (2004). En octubre de 2007 recibió el II Premio Internacional de Poesía "Viaje del Parnaso". Desde noviembre de 2004 es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lille (Francia).
Ha escrito y escribe artículos de opinión y crítica literaria en varios periódicos españoles desde 1973. Ha colaborado en numerosos programas televisivos y sobre todo radiofónicos. Actualmente colabora en El Mundo y en Radio Nacional de España. Ha hecho distintas traducciones, antologías de poesía joven, y ediciones críticas.

domingo, 31 de marzo de 2013

Rubén Darío: Año Nuevo.


Rubén Darío



















A las doce de la noche por las puertas de  la gloria
y al fulgor de perla y oro de una luz extraterrestre,
sale en hombros de cuatro ángeles, y en su silla gestatoria
        San silvestre.

Más hermoso que un rey mago, lleva puesta la tiara,
de que son bellos diamantes  Sirio, Arturo y Orión;
y el anillo de su diestra, hecho cual si fuese para
          Salomón.

Sus pies cubren los joyeles de la Osa adamantina,
y su capa raras piedras de una ilustre Visapur;
y colgada sobre el pecho resplandece la divina
          Cruz del Sur.

Va el pontífice hacia Oriente ¿va a encontrar el áureo barco,
donde al brillo de la aurora viene en triunfo el rey de Enero?
Ya la aljaba de Diciembre se fue toda por el arco
           del Arquero.

A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno
el inmenso Sagitario no se cansa de flechar;
le sustenta el frío polo, lo corona el blanco Invierno,
y le cubre los riñones el vellón azul del mar.
Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;
doce aljabas, cada año, para él trae el rey Enero;
en la sombra se destaca la figura vencedora
           del Arquero.

Al redor de la figura del gigante se oye el vuelo
misterioso y fugitivo de las almas que se van,
y el ruido con que pasa por la bóveda del cielo
con sus alas membranosas el murciélago Satán.
San Silvestre bajo el palio de un zodiaco de virtudes,
del celeste Vaticano se detiene en los umbrales
mientras himnos y motetes canta un coro de laúdes
          inmortales.

Reza el santo y pontifica; y al mirar que viene el barco
donde en triunfo llega Enero,
ante Dios bendice al mundo; y su brazo abarca el arco
         y el arquero.
                       

Rubén Darío (Metapa, Nicaragua, 1867- León, Nicaragua, 1916).

lunes, 25 de marzo de 2013

Curso Escritura Femenina




Lawrence Ferlinghetti: Allen Ginsberg se está muriendo.









Allen Ginsberg se está muriendo
Lo dicen todos los diarios
Está en los noticieros de la tarde
Un gran poeta se está muriendo
Pero su voz
                       no morirá
Su voz está sobre la tierra
En el Lower Manhattan
en su propia cama
se está muriendo
No hay nada
que podamos hacer
Él muere la muerte que todos
Morimos
Él muere la muerte del poeta
Él tiene un teléfono en la mano
Y llama a todos
Desde su cama en el Lower Manhattan
En todo el mundo
tarde  en la noche
el teléfono está sonando
‘Es  Allen’
                 dice la voz
‘Habla Allen Ginsberg’
Cuántas veces lo han oído
a través de los largos grandes años
No es necesario que él diga Ginsberg
En todo el mundo
en el mundo de los poetas
hay un solo Allen
‘Quería contarte’ dice
Les cuenta lo que le está pasando
lo que está cayendo
sobre él
La Muerte esa amante oscura
cayendo sobre él
Su voz va por satélite
sobre la tierra
sobre el Mar de Japón
donde una vez estuvo parado desnudo
tridente en mano
como un joven  Neptuno
un hombre joven con barba negra
parado en una playa de piedras

Hay marea alta y las gaviotas graznan
Las olas rompen sobre él
                                  Ahora
y las gaviotas graznan
sobre las costas de San Francisco
Hay un viento fuerte
Hay grandes olas blancas
azotando el Embarcadero
Allen está en el teléfono
Su voz está sobre las olas
Yo estoy leyendo poesía griega
El mar está en ella
Los caballos lloran ella
Los caballos de Aquiles
lloran en ella
aquí junto  al mar
en San Francisco
donde las olas lloran
Ellas hacen un sonido sibilante
Un sonido sibilino

                             Allen

Ellas susurran
                             Allen

Lawrence Ferlinghetti




Nicanor Parra: Poema y Versiones (Ginsberg, Trejo, Moore).




Conversación Galante

-Hace una hora que estamos aquí
Pero siempre contestas con lo mismo;
Quieres volverme loca con tus Chistes
Pero tus chistes me los sé de memoria
¿No te gusta la boca ni los ojos?
-Claro que sí me gustan me gustan los ojos.
-¿Pero por qué no los besas, entonces?
-Claro que sí que los voy a besar.
-¿No te gustan los senos ni los muslos?
-¡Cómo no van a gustarme los senos!
-Pero entonces ¿por qué no reaccionas?
Tócalos, aprovecha la ocasión.
-No me gusta tocarlos a la fuerza.
-¿Y para que me hiciste desnudarme?
-Yo no te  dije que te desnudaras.
Fuiste tú misma quien se desnudó:
Vístase, antes que llegue su marido.
En vez de discutir.
Vístase, antes que llegue su marido.

(de Versos de Salón, 1962)


Gallant Conversation

We’ve been together a whole hour
but all you give me is the same old answer.
You want to drive me nutty with your follies
but I know your jokes by heart long ago.
Don’t you like the mouth or these eyes?
Certainly true that I like eyes.
So why don’t you kiss them after all.
Certainly true I’ll get to kiss them.
Don’t you like these breasts or thighs?
Why not, why wouldn’t I like breast.
Well the OK but where’s the action?
Well go and touch then, it’s about time.
I don’t like to touch them when I’m forced to.
And why did you make me get undressed ?
I didn’t  say to get yourself undressed
you took all you clothes off by yourself.
Get your clothes off by yourself.
Get your clothes back on  before your husband  comes
quit arguing (and)
get you clothes back on before your husband comes.

(translation Mario Trejo, Allen Ginsberg, Esteban Moore;
Naropa  Work shop; 15 -7-1990.)*
 
Naropa Institute, Boulder, Colorado.

Texto borrador yla versión final, ambos de puño y letra de Allen Ginsberg.
M.W. (Miller Williams)










*En Julio de 1990, por recomendación de Alejandro Manara, fui invitado a la escuela de poesía del  Naropa Institute,  en Boulder Colorado. Allí compartí un departamento durante dos semanas con Mario Trejo  (Varsity Townhouse Apartments, Ap.219)., un dúplex muy cómodo. Por las mañanas colaboraba  con Jack Collom en su taller de Mistranslations, en el que con los asistentes devolvimos al inglés desde el castellano una serie de traducciones que yo había hecho de Raymond Carver; divirtiéndonos y maravillándonos con los resultados.
 Al mediodía me iba solo a un puesto de comidas en un callejón detrás del instituto, Daddy Bruce´s, una prefabricada de madera con un gran mostrador y algunos bancos. El menú era simple hamburguesas caseras y chuletas de cerdo con fritas y cerveza o gaseosas.  Luego  regresaba al departamento me hacía una siesta corta o leía los poemas de Ginsberg y Ferlinghetti a quienes tenía a mi disposición paraaclarar mis dudas. A partir de la media tarde iba al instituto donde  revisaba el programa y salía  a caminar por un magnifico parque, o me dirigía a una librería de viejo, Aion Books.
Las noches eran repetidas lecturas de poemas, conferencias y mesas redondas, que terminaban a las 8.30 pasado meridiano. Después  podía cenar con Trejo en un restaurante tejano, donde servían unos bifes de chorizo, ensalada, papas hervidas y un tazón de sopa por $ 9.50 americanos, cerveza aparte o ir con los estudiantes a algún otro sitio.
Ide Hintze, el poeta austríaco, llegó cuando yo ya estaba instalado y descubrió una licorería donde vendían los productos de Trapiche.  Habiendo descubierto vino a buen precio organizamos entonces unos tallarinadas, noches de Spaghetti, en nuestro departamento.  Asistían los alumnos del taller de Ginsberg, Collom, a los que se les unían más tarde  Ginsberg y Ferlinghetti.  El departamento vecino estaba ocupado por el trompetista Don Cherry que luego de cenar se daba una vuelta con su novia hollywoodense.
Una mañana cerca de las 8.30 alguien golpeó la puerta, me desperté y fui a abrir, era Ginsberg que venía con una carpeta bajo el brazo. Me preguntó si no le daría una mano con una traducción de un poema de Nicanor Parra. Le pedí unos minutos, calenté un poco de café, me lavé la cara y nos pusimos a trabajar. Nuestra animada conversación despertó a Trejo, que desde su habitación murmuraba en voz audible!!!!quién carajo hace tanto ruido!!!!
Cuando bajó y lo vió a Ginsberg se tranquilizo y trabajó con nosotros. Terminada la traducción del poema de Parra, Ginsberg se fue a dar su taller, dejándome una copia manuscrita de nuestro trabajo.
Otro sí digo: Un domingo por la mañana fuimos con Trejo a caminar por la calle Pearl, en lo que podríamos llamar el centro comercial de Boulder. Las construcciones en esta calle eran todas de planta baja. Caminábamos tranquilamente cuando sucedió lo impredecible. Desde lo alto algo cayó,  golpeo suavemente en la frente de Trejo  y se depositó sobre mi pecho. Era una carta, el 9 de diamantes. Trejo, siempre lo recordaré miró para arriba, pero como ya lo dije era una calle de edificios bajos.  Se preguntaba como llegó esa carta desde lo alto, desde “el cielo”, dijo. Yo, todavía no me lo explico.
Esa noche Trejo me dió un sobre. Dentro venía la carta, el 9 de Diamantes pegada sobre una hoja de papel en el la que había escrito un breve saludo de despedida (qué aún guardo), pues el Lunes yo debía ir a Denver y tomarme un vuelo a San Francisco para encontrarme con Ferlinghetti.


Las Flores del Mall

Nueve diamantes sobre mi cabeza
rebotan sobre tu corazón
 Compagnons de vagabondage
The Rocky Mountains se abren como un decorado
El Pacífico nos espera
con sus olas abiertas
Punto y Banca
gana el nueve
Nosotros somos el diamante

Firmado Mario the Trexus,
para Esteban the More Moore.

Boulder, Julio23 , 1990.











viernes, 15 de marzo de 2013

Leopoldo Castilla: Poemas.





Leopoldo Castilla



















Nacimiento de la simetría

                                                 a Osvaldo Torasso


De esas dos mitades sólo una es real.
Hechizada por su aparición
y antes que la luz la disuelva
engendró la otra para verse.

Medio árbol es el que extiende sus ramas para tocarse,
medio hombre el que custodia su propia calavera
y sólo con un ala y un espejo
                                            vuela la mariposa.

Una desesperada volandería de mitades llena de mañanas el mundo. 

Siempre que la muerte, que es tuerta,
con su ojo demasiado solitario
                        no se atreva a mirar,
lo irreal semillará latierra.


Luz oculta

Dentro del ciprés hay una lámpara,
un alvéolo de luz
                          que la oscurece.

Y así, como hay claridad
pero nunca se ve el sol en los sueños.
en otra latitud
el mundo hace un ciego
                                       para que nieve.


Calor

El cuerpo se antigua:
se le enfermó la muerte.
Transpira desconocido
como un deseo dentro de un santo.
El aire mira como un mudo.
No saben dónde irse las ventanas.

El espesor del presente
se ha emocionado con tus huesos.
Tus nervios brillan afuera.
Luz, pura luz, te va a hacer el solazo.

Al final salta la sed como un escorpión
y bebe
           pero el agua ya no es de este mundo.


Leopoldo Castilla (Salta, Argentina, 1947). Poeta y  narrador. Entre sus libros de poesía se destacan: Baniano (Madrid, España, 1995); Nunca (Buenos Aires, 2001); Libro de Egipto (Buenos Aires, 2002); Línea de fuga (Buenos Aires, 2004); Bambú (2004) y El amanecido (Buenos Aires, 2005).  Ha obtenido diversos premios, entre ellos, el Primer Premio Fondo Nacional de las Artes y el Primer Premio Municipal de Poesía de la ciudad de Buenos Aires.  Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, italiano, sueco, portugués y ruso.  


                                          

jueves, 14 de marzo de 2013

Novedad Editorial: Paul Hoover, Antología Poesía PostModerna EEUU.


























Paul Hoover



Paul Hoover (Harrisonburg, Virginia, 1946). Poeta, ensayista, docente y editor. Sus ultimos libros de poemas publicados Sonnet 56 (Les Figues Press, 2009); Edge and Fold (Apogee Press, 2006); Poems in Spanish (Omnidawn, 2005); Winter (Mirror), (Flood Editions, 2002); Rehearsal in Black (Salt Publications, 2001); Totem and Shadow: New & Selected Poems (Talisman House, 1999); Viridian (The University of Georgia Press, 1997); and The Novel: A Poem (New Directions, 1990). Codirige junto a Maxine Chernoff la emblemática New American writing.

Hayden Carruth: Dos Breves.







Hayden Carruth

















Dos Poetas


Sí, mi amor, nosotros cantamos
las canciones de los negros
con las palabras de nuestro propio sufrir
adaptado al de ellos,
salvo sus penas,  el  incontenible
desconsuelo
que permanece en los ritmos, el descenso
de los ritmos, las agonizantes
armonías. Nosotros somos híbridos, extranjeros,
criaturas del espacio, seres fugados de Urano,
pero nuestras canciones, tan graves y convincentes
nos hablan  de nuestros miles
y miles de años de sufrimiento
y de nuestro amor.



Elegancia


Ninguna elegancia se
             le  atribuye al sudor: goteando de
                   la nariz del carpintero

sobre la limpia superficie de la
               madera terciada. Sin embargo recuerdo
abrigado en mi sacón de piel de oveja como

he transpirado en la nieve
      hachando y levantando leños,
           y cuán  agradable era.

Y cómo el jubilo
    se alzaba en el canto de la urraca azul hacia
          el  firmamento gris, y el búho blanco

navegaba  con sus alas
               extendidas, certero entre
                       los abetos recubiertos de nieve.

(Versión Esteban Moore)

Hayden Carruth (Woodbury, Connecticut,1921 - Munnsville, NY, 2008) Poeta, ensayista. Fue editor de poesía de las publicaciones: Poesía, Harper’s y The Hudson Review . Coordinó talleres de escritura en la Universidad de Syracuse. Sus Collected Shorter Poems (1992) y Scrambled Eggs and Whiskey (1997) fueron distinguidos con el National Book Critics Circle Award y el National Book Award.  En vida publicó treinta libros de poesía, cuatro de ensayos, una novela y dos antologías esenciales de la poesía norteamericana.