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jueves, 7 de noviembre de 2013
Novedad Editorial: Marta López Luaces.
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Presentación Editoriales Recovecos y Caballo negro.
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Argentina,
Libros,
Poesía,
presentación
miércoles, 6 de noviembre de 2013
República Dominicana:Comité de Solidaridad con las Personas Desnacionalizadas.
Documento Constitutivo
Rechacemos todo gueto o apartheid
Llamado a la conciencia nacional,
en especial a líderes políticos, religiosos y sociales, a intelectuales,
profesionales, artistas, comunicadores y a todas las personas sensibles y
militantes en la solidaridad del género humano
Desde el 2007 por
una simple resolución administrativa de la Junta Central
Electoral, sin que mediara una sentencia judicial, miles de ciudadanos y ciudadanas
de padres extranjeros, particularmente haitianos, han sido privados del derecho
a obtener copias de sus actas de nacimiento bajo la presunción de que
obtuvieron la nacionalidad de forma irregular.
De nada han valido
los dictámenes de varios tribunales ante los cuales algunas de las víctimas
acudieron en busca de amparo frente a una arbitrariedad que les ha dejado sus
vidas en suspenso, ocasionándoles graves daños morales, sociales y económicos,
al verse imposibilitados de obtener la cédula de identidad, de sacar o renovar
pasaportes, de contraer matrimonio, de acceder a empleos y a estudios
técnicos y universitarios.
Cuando se esperaba que el Tribunal Constitucional (TC) respondería a una
solicitud de amparo de la ciudadana de origen haitiano Juliana Deguis Pierre,
el resultado ha sido la ratificación de la injusticia en base a la
interpretación de que no le correspondía la nacionalidad por haber sido hija de
extranjeros que se encontraban en tránsito por el país, no obstante que llevan
décadas residiendo aquí y que la recurrente tiene 29 años de vida y no conoce
ningún otro estado.
El TC juzgó a la señora Deguis sin darle oportunidad a que se defendiera, y
además dictaminó en contra de todo el que se encuentre en situación similar,
que según la misma sentencia podrían ser cientos de miles de personas,
disponiendo que se haga un rastreo de todo el registro civil dominicano a
partir de 1929 hasta el 2007, cuando se puso en vigencia lo que se ha
denominado política de desnacionalización o genocidio civil, para
“identificar e integrar en una lista documental y/o digital a todos los
extranjeros inscritos en los libros-registros de nacimiento” para luego
“Consignar en una segunda lista los extranjeros que se encuentren
irregularmente inscritos por carecer de las condiciones requeridas por la Constitución de la República”, para
finalmente transferirlos administrativamente “a los nuevos libros-registros de
nacimientos de extranjeros.”. En síntesis que se declararía extranjeros a
personas que podrían tener hasta ocho décadas de nacidas en el país, con raíces
sociales y humanas insustituibles.
En alta proporción, los expertos en derecho constitucional y prestigiosos
juristas han coincidido en calificar la sentencia del TC como violatoria de
principios fundamentales del derecho internacional, de la Constitución de la República y el código
civil así como de la misma ley orgánica constitutiva de esa corte. Por igual
reconocidas instituciones nacionales e internacionales han rechazado las
conclusiones del dictamen considerándolas violatorias de tratados suscritos por
el Estado dominicano como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana
de Derechos Humanos y la
Convención sobre Derechos del Niño.
Para excluir a millares de ciudadanos y ciudadanas de la nacionalidad
dominicana, el TC reinterpretó las constituciones dominicanas que hasta la del
2010 otorgaban la nacionalidad a todas las personas nacidas en territorio
nacional, con excepción de los hijos de diplomáticos y “los que están de
tránsito”, extendiendo esto último por tiempo indefinido, en contradicción con
el Reglamento de Migración 279 del 12 de mayo de 1939, que limitaba la
condición de tránsito a diez días.
Lo que es peor, la sentencia
pretende una aplicación retroactiva de una norma en perjuicio de miles de
personas, violentando el principio universal de irretroactividad de la ley,
ratificado en el artículo 110 de la Constitución vigente que reza: “La ley sólo
dispone para el porvenir. No tiene efecto retroactivo sino cuando sea favorable
al que esté subjúdice o cumpliendo condena. En ningún caso los poderes públicos
o la ley podrán afectar la seguridad jurídica derivada de situaciones
establecidas conforme a una legislación anterior”.
Es obvio que la Constitución del 2010
que nos rige, en su numeral 3, reitera la exclusión de la nacionalidad a los
hijos de diplomáticos y personas en tránsito en el país, agregando a quienes
“residan ilegalmente en territorio dominicano”, pero su numeral 2 no permite
dudas al reconocer la ciudadanía a “quienes gocen de la nacionalidad dominicana
antes de la entrada en vigencia de esta Constitución”.
Estamos ante un despojo masivo de
la nacionalidad sin precedentes en ninguna nación democrática. Los hechos
similares que registra la historia han sido la antesala de algunas de sus
mayores y más lacerantes injusticias. Esos ciudadanos y ciudadanas no asaltaron
las oficialías civiles para inscribirse como dominicanos. Los registraron
porque era la interpretación que prevalecía de la Constitución,
reformada al efecto en el 2010.
No escapa a nuestras
consideraciones la impracticabilidad del mandato del TC de identificar a todos
los hijos de extranjeros indocumentados que pudieron obtener la nacionalidad
desde 1929, dado que una proporción importante de los libros de registros están
deteriorados o han desaparecido y que miles de esos ciudadanos y
ciudadanas han fallecido o han transitado al exterior con documentación
dominicana. ¿Invalidaremos retrospectivamente todos sus actos civiles?
Como hasta ahora, la forma más
fácil de identificarlos sería por los apellidos “de origen extranjero” cuando
acuden a una oficialía a solicitar copia de sus actas, lo que afecta fundamentalmente
a los más jóvenes, porque los mayores, que ya tienen cédula de identidad, pocas
veces necesitan el acta de nacimiento, sobre todo si son pobres.
Para ejecutar la masiva exclusión
se requerirían muchos años, enormes recursos y sobre todo una gran cacería
nacional de personas que afectaría no sólo a los de ascendencia haitiana, sino
también cocolos, chinos, árabes, judíos, norteamericanos, españoles, franceses,
y de muchas otras nacionalidades. Eso sólo serviría para dividir y
sembrar odios y resentimientos en contradicción con la esencia misma del
pueblo dominicano.
A nadie debe escapar la perspectiva
en que se coloca a la nación dominicana de espaldas a principios y cuestiones
básicas y sensibles de la convivencia universal marcada por los movimientos
migratorios, lo que nos expone a condenas internacionales ya anticipadas por la Comisión Interamericana
de los Derechos Humanos y por la jurisprudencia de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos.
Las repercusiones podrían afectar a
la extensa comunidad dominicana en numerosos países, inclusive en aquellos
donde nuestros nacionales luchan por regularizar su estatus de inmigrantes. Por
fortuna no se conoce un solo caso donde hoy día se pretenda despojar de su
nueva o doble nacionalidad a los hijos nacidos en el exterior de nuestros
emigrantes indocumentados. Aunque originalmente fuimos una nación de
inmigrantes, hoy día somos netamente de emigrantes y sus remesas han sido y son
sostén fundamental de la estabilidad económica nacional.
Estamos frente a un grave drama
humano que rebasa los límites de la inmigración y que, aún si faltare el
derecho, obligaría a una solución que evite la constitución de un apartheid de
cientos de miles de personas, el cual se trasmitiría indefinidamente a sus
descendientes. Afecta a seres humanos cuyo vínculo fundamental es la sociedad
dominicana, que no se podrían ir para ningún otro país.
Alentamos la sensibilidad expresada
por el presidente Danilo Medina, quien reconoce la necesidad de encontrar una
solución al grave problema que representan las personas desnacionalizadas.
Creemos que la solución está dada
en la Constitución
actual que reconoce la ciudadanía a todo el que la hubiese obtenido antes de su
entrada en vigencia, el 26 de enero del 2010.
Proclamamos una patria amplia para
todos los hijos e hijas de esta tierra a quienes se les reconoció la
nacionalidad, al tiempo que reclamamos concentrar la atención en solucionar los
problemas migratorios en base a la nueva visión concertada por las entidades
sociales y políticas, poniendo el acento en limitar los flujos inmigratorios
del presente en vez de una absurda persecución del pasado.
Por todo lo anterior y muchas otras
razones que la economía de palabras nos impone, los suscriptores nos
constituimos en un Comité Nacional en Solidaridad con los
Desnacionalizados.
En Santo Domingo, República
Dominicana, a los cinco (5) días del mes
de noviembre del año dos mil trece
(2013).
Abril Troncoso, Ada
Wiscovitch, Adelaida Oreste, Adriana Del Conte, Alanna Lockward, Alberto Rodríguez, Alcibíades Tejeda, Alejandro Moline, Alejandro
Paulino, Alexander Mundaray, Alexis Gómez Rosa, Alina
Ramírez, Altagracia Balcácer, Altaír
Rodríguez, Amelia
Quezada, Amparo Arango, Amparo Chantada González, Amparo Custodio, Ana Mitila Lora, Ana Selman, Ana Vásquez, Andrés Astacio
Polanco, Andrés L. Mateo, Ángel Haché , Ángel Hernández, Ángel Matos,
Ángela Caba, Ángela
Hernández, Annalisa Staffa, Ansel
Patricia Sierra F, Aquiles Castro, Arévalo Cedeño, Argelia Estévez Breton,
Argelia Tejada Yanguela, Arismendi Díaz Santana, Arturo Victoriano, Avelino Stanley, Ayacx Mercedes, Beatriz Ferrer, Bernardo Castellanos, Bernardo
Defillo, Betsy Uribe, Betty Del Villar, Betzel Reynoso,
Bianela Quezada, Brinella Fernández,
Carlos Brito, Carlos Cabrera,
Carlos Castro, Carlos Julio Báez Evertz, Carlos R. Salcedo, Carmen
Amelia Cedeño, Carmen Figueiras, Carmen julia Gómez, Carolina Cid, Celedonio
Jiménez, Cesar Mieses, Cesar Pérez, Chiqui Vicioso, Cirilo Quiñones, Clara Báez, Clara
Franco, Consuelo Cruz Almanzar, Cristal Antonia Acevedo Then, Cristobal Rodriguez, Cristóbal Valdez, Damaris Lara, Daniel
Dilón, Daniel Pimienta, Dario Solano, David Álvarez Martin, Delfín López, Desiree Del Rosario, Diego Martínez, Domingo Abreu, Domingo Matías, Eddy Tejeda, Eduardo García Tamayo , SJ., Eduardo J. Tejera, Edward Moreno, Edwin J. Ruiz, Ela Costa, Elisa
Frías Mejía, Elisabeth Puig, Elsa
Alcántara, Emigdio Valenzuela, Enmanuel Castillo, Enrique de León, Eric Mercedes, Ernesto Zabala, Esteban
Reyes, Esther Abreu
Van Grieke, Euclides Nouel, Eusebio Etxarren, Faride Raful, Fátima
Portorreal, Fátima Vaca Ferrer, Fausto Rosario,
Felipe E Díaz, Fernando Arturo De la Rosa Ruiz, Fernando Capellán, Fernando
Ureña, Floriana Piña,
Francisco Abate, Francisco Álvarez Valdez, Francisco Checo, Francisco
Leonardo, Frank Báez Evertz, Franklin Báez Brugal, Franklin Peralta, Franklyn J. Pimentel-Torres, Georges
Santoni Recio, Gilda Solano, Gloriana Peña, Graziella Domino, Guadalupe Valdez,
Guillermo Peña, Guillermo Sterling, Gustavo González Santana, Gustavo Olivo Peña, Hamlet
Hermann, Hecmilio
Galván, Hilda Mercado, Homero Figueroa, Isidoro Santana, Ivan Ogando Lora, J. Santana, Jacqueline Malagón, Jacqueline Zorrilla Martínez, Jaime José Malla Frankenberg, Janio Lora, Hugo
Tolentino Dipp, Ian Victor, Javier Cabreja, Jefrey Lizardo, Jhonatan
Liriano, Joaquín Aracena, Johnny De La
Cruz, José Aníbal David,
José Bourget, José Carlos Nazario, José Francisco Rosario, Jose Yude Michelen, Jovanny Espino, Juan Alberto Báez Peguero, Juan Bolivar Diaz, Juan Carlos Hauszler,
Juan Dionicio Rodríguez Restituyo, Juan Morel, Juan Teófilo Murath
Javier, Juan Thomas Rodríguez Amador, Julia Álvarez, Julio César Mejía, Julio César Mejía Santana,
Julio Disla, Julio Holguín Khoury, Julio Michelen, Junot Díaz, Justo Santiago, Kenny
Cabrera, Kirsis Mota, Laura Jiménez, Laura Rojas, Leibi NG, Leticia
Ayuso, Lizzie Sánchez, Lliben Chea Ariza, Lorena Espinoza, Lourdes Contreras, Luis Barrios, Luis Cruz, Luis
Emilio Almonte, Luis Enrique Geraldo Matos, Luis Scheker, Lusitania
Martínez, Magaly
Pineda, Magda Pepén,, Manuel Martin Cuenca, Manuel Matos
Moquete, Manuel Robles, Mar García Domínguez, Margarita
Cordero, Margarita Dolores Sánchez, Marel
Alemany, María Antonia Matos Pérez, María del Mar Mella, María Fernanda López, María I. Reinat
Pumarejo, María Teresa
Cabrera, María Teresa cabrera, Mario Bergés. Martha
Rosario, Max Puig,
Melba Barnett, Melba Neris
Guzman , Melvin Peña, Menegildo de la
Rosa, Miguel Ángel Hernández, Miguel Ángel Morillo L. , Miguel Ceara, ,Miguel Guerrero, Miguel Solano, Miguelina Kelly, Milagros
Ricourt, Mildred Mata, Milossis Liriano, Milton
Tejada, Miriam Díaz
Santana, Mu-Yien Altagracia Sang Ben, Nassef Perdomo Cordero. Patricia Pereyra,
Natalia Mármol, Nelson Ramirez, Nelson
Ricart Guerrero, Nicolle Núñez Miranda, Noemí Araujo Martínez, Olaya Dotel,
Olga Luciano López, Olivio Luzón Ramírez, Olivo Rodríguez Huerta, Oscar Radhames
Amargos Pérez, Pablo Bonnelly, Pablo Rosario, Padre Abrahám
Apolinario, Padre Luis Rosario, Patricia Báez , Patricia Moliné,
Patricia Solano, Paula Disla, Pavel
Isa Contreras, Pavel Nuñez, Pedro Catrain, Pedro Juan del Rosario, Pengsien
Sang Ben, Pericles
Enrique Mejía Molina, Quisqueya Lora H.,
Rafael (Fafa) Taveras, Rafael Darío del Rosario Curiel, Rafael Elías, Rafael Emilio Yunén, Rafael
González Mármol, Rafael Taveras Pineda, Rafael Toribio, Ramón Colombo, Ramon Sosa, Raquel Robla Carretero, Raúl Bartolomé, Reina
Rosario, Rev.
Milton Amparo, Rev. Telésforo Isaac, Ricardo
González, Roberto Álvarez, Roberto Cavada, Roberto Díaz
Santana, Roldan Mármol, Rosa Vazquez, Rosalía Sosa Pérez,
Rosalina Perdomo, Rosanna
Marzán, Rosario Espinal, Sergia Galván Ortega, Silvia Denisse
Pichardo Rodriguez, Silvio Torres Saillant, Sixto Gabin, Sonia Besonias, Sonia Nereyda Medina, Sonia Vargas, Sor Servía Tulia García Martínez, Tahira
Vargas, Tarasí Rosado, Tony Pichardo, Víctor Víctor, Vielka Asilis, Violeta Saint Hilaire, Wellington Arnaud, Wilfredo Lozano,
William Hernández, Wilson Castillo, Zobeyda Apólito, Zobeyda Ferreras.
Presentación Instantáneas de la memoria.
INSTANTÁNEAS DE LA MEMORIA
Fotografía y dictadura en Argentina y América Latina
Jueves 14 de noviembre | 20.15 h
CIA (Centro de investigaciones artísticas)
Tucumán 3754 | CABA
Presentan:
Claudia Feld, Florencia Levín, Luis Ignacio García y Natalia Fortuny
Labels:
Instatáneas de la memoria,
Libraria,
presentación
martes, 5 de noviembre de 2013
Generación Abierta cumple 25 años
Labels:
Aniversario,
Generación Abierta,
Poesía,
Proyecto Cultural
lunes, 4 de noviembre de 2013
Eyleen Myles: La tristeza de partir.
![]() |
| Eyleen Myles |
Todo
está
tan lejos—
mi
campera
está allí. Estoy aterrorizada
ante
la partida y
que vos
no
me extrañes
estoy aterrorizada por los
fulgurantes azules
del subterráneo
otros días soy
tan feliz que
estoy
dispuesta a creer
que todos los que caminan
por
la calle son
personas que conozco.
La antigüedad de Macy’s
me impresiona. Las escaleras
mecánicas de madera
a
medida que
ascendés
a las secciones
muebles, crédito, pantallas de lámparas-
Vos siendo niño
hiciste compras aquí. ¡Oh,
vos
me merecés! En
una película titulada
Primer
plano — de vez en cuando
las
ondulantes rejas, fijate
en las rejas sinuosas
azules
en las bocas de entrada
al subterráneo,
su
granulada belleza
tiznada. No,
no
me mataré hoy. Hay
demasiada belleza. Mi corazón
desmembrándose
por la calle 23
para
compartir esto
con
vos, la
dulzura
del
contexto. Mi cuerpo
en
formas perfectas
para nada más que
la
muerte. Quiero
que veas esto.
En St. Marks un loco aúlla:
el
sonido de mis pasos,
el tamborilleo
del Armagedón.
Ah sí, acercame a vos
Señor.
Quiero
morir
en Primer plano. Un
manojo de amarillos
tulipanes
rebotando para David. Yo
admito
que amo los tulipanes
porque mueren tan bellamente.
Yo
veo
la salvación
en sus doblegadas
cabezas.
Bella
manera de
partir. Decime
cómo llegan a sentirse
tan libres. Estoy
atrapada
por el amor—
sobre el plato de papas fritas
mis ojos deambulan hacia
el bar de Hue. Un letrero en azul
atravesando
la vida. Me encamino
a
emitir una opinión,
rumbo a
la lógica, para
no
caer rendidamente enamorada
esta
noche y
dejar mi dolor
sin envolver — para empujar
la máquina—Paul
estará
en contacto, pero
si
acordate de Jessica
Lange, ella estaba
tan bella toda
dada
vuelta, encaminándose
a
encontrarse con King
Kong. Me siento
en
febrero
en mi silloncito rojo
cómo
pueden
ellas
sentirse
tan libres
1.000.000
de mujeres
no soy yo la que
se
mueve por la calle
esta
noche
de esta ciudad de película
Y
entonces
yo
me
corono
una
y otra vez
y
no
pueden existir
dos
reyes.
Versión
Esteban Moore - Julieta Rodríguez.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Horacio Spinetto: Picasso Cumple 132 años.
Labels:
Conferencia,
Horacio Spinetto,
Picasso
martes, 29 de octubre de 2013
Fernando Denis: El tigre de Borges.
![]() |
| Fernando Denis |
Borges,
un hombre ciego, cansado, lejos del tiempo y dado al infinito juego de los
sueños, se mira en un espejo cuya habitación podría estar en una novela de
Wilkie Collins o de Kafka. Es inconcebible que un hombre ciego pueda mirarse en
un espejo, pero Borges está frente a éste y busca en su rostro el rostro de
todas las personas que ha visto en el pasado.
Se halla
sentado en un sillón; viste completamente de blanco. Inmóvil, fascinado, Borges
no ve por los cristales de la ventana el alba que reverbera en los tejados. En
la calle pasa un lechero, un perro de manchas negras ladra en una
esquina.
El ámbito
lo conforman una enorme biblioteca con todos los libros. No debe extrañarnos
que todos estén llenos de notas y subrayados. Hay un escritorio de caoba, una
enciclopedia británica y una carta sin despachar sobre el escritorio. Un busto
de Domecq, el escritor, y una réplica de Gnei autografiada, dominan un rincón
de la estancia. Borges sonríe, maravillado. El reloj de pared tic tac marca las
seis.
La labor
lo ha cansado, piensa que la realidad es mucho más pesada que los sueños, pero
eso no debe distraerme, se dice.
En la
primera planta, abajo, hay una sala grande con un gramófono, dos jarrones con
dorados grabados chinos, un reloj de arena, un ajedrez de mármol, un cuadro del
siglo XV del ilustre Amir Ibrahim Midis y una chimenea donde arden las últimas
astillas de leña. En el centro, junto a la chimenea, sobre una alfombra donde
hay dibujado un angustioso laberinto, reposa un tigre de bengala. Es un
ejemplar hermoso, suave como el oro, de piernas fuertes y la mirada inocente de
un niño. Está echado sobre la alfombra y duerme.
Borges se
mira en el espejo. En su fantástica invención ha logrado concebir, entre los
rostros que pasan por el incesante espejo, (esos rostros que forman su pasado
unánime en la realidad, en los sueños y en los libros) uno que es asombroso,
que se perfila en una tarde parecida al amor. No sé su nombre; es una mujer
irlandesa o noruega, de rasgos finos, ojos grises y una sonrisa perfecta. Esta
mujer es hermosa porque no la asociamos con nadie, sólo con su belleza. Parece
de verdad.
“Es el
amor. Tendré que ocultarme o que huir. Crecen los muros de su cárcel, como en
un sueño atroz. La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes?”
Las
mujeres borgesianas siempre me traen estos versos. El amenazado es, a mi
parecer, un extraordinario poema. El amor es un peregrino cuya eternidad está
en el pasado. La mañana que cae sobre aquella mujer se detiene. En el universo
(en ese impreciso universo del amor donde todo ocurre fuera de tiempo) corren
ahora todos los poemas para conjurar un momento. La ciudad empieza en los
jardines, la noche empieza en el alma. Un sueño tiene sueño, pero Borges se
pasea por un bosque; esta mujer que ha visto en el espejo lo acompaña. Se
detienen en un banco de madera. Observan el cuadro de hojas secas, la hierba,
la soledad abriéndose entre sus páginas, el río innumerable cuyas aguas
inundaron nuestros sueños y la locura de Heráclito. Dos almas progresan aquella
noche. El fervor de una caricia, o el roce de una boca son cosas que de vez en
cuando abolen el universo. Este paisaje abarca dos horas antes que empiece a
caer la nieve. La noche está atareada con los amantes y se dormirá con ellos
hasta el próximo capítulo.
En la sala
el fuego se ha extinguido. El tigre duerme soberbio, resplandeciente,
inmortal.
El espejo es
pequeño, del tamaño de su rostro. Borges había pensado en uno de cuerpo entero
pero temió distraer la atención al verse las piernas. Su rostro ha adquirido
una blancura mortal, tiene la palidez de un busto que vio en Boston. La mañana
está en lo alto, el sol impetuoso. A medida que se oye el tic tac incesante del
reloj, no cesan de pasar los rostros por el espejo: caras tensas, alegres,
marchitas, adustas, inexpresivas; Nohora, Virgilio, Ulrika, Funes, Hernández,
Elena, Lönrott, Platero Haedo, Ulises, un vendedor de Adrogué, un teólogo
alemán, un orillero, un alquimista del siglo XIX, un poeta sajón, una chica en
bicicleta que corre por las páginas de un libro olvidado, un actor. Este
cortejo de caras que parece infinito lo ha demorado varios días. La soledad
abarca varios siglos. Escasamente se puede ver el mundo desde un espejo sin que
nos depare una felicidad o un horror. La emoción y el sueño que lo embargan en
esa extraña gimnasia no demoran en desconcertarlo, pues un hacho fatal y
peligroso se aproxima: en el espejo aparece un nuevo rostro, el rostro de un
antiguo enemigo. Borges recuerda haber escrito un cuento breve sobre este
hombre resentido. También recuerda con inusitada claridad haberle hecho daño
cuando era niño.
Empiezan a
escucharse unos pasos en la escalera, son pesados e irregulares. Borges no
tiene miedo, pero se sabe ahora un pobre ser indefenso, igual que aquel niño
que lastimó una vez. Ese hombre, ese sincero enemigo, no cesará nunca de
buscarlo para cobrar venganza. Los pasos resuenan en el pasillo. “Tal vez el
que se aproxima sólo sea un insólito personaje de Lovecraft que pretende
asustarme”, se dice con una tímida sonrisa. Aparta la mirada del espejo y la
fija en la puerta. Sabe que algo inconcebible está a punto de ocurrir. Ser
atacado y muerto por un personaje que hayamos imaginado en un cuento es algo
que supera a toda la literatura fantástica. La vez que el enemigo fue a
visitarlo pudo salvarse de morir: en el instante crucial, Borges despertó para
que luego el suceso pasara a la posteridad como un sueño o simplemente como
ficción.
Pero ahora es
distinto. El hombre no demora en llegar y la situación es tan real como la
mañana, el escritorio, la carta (Querida, imprescindible María: he traducido
los poemas de Aracne. Es excelente. Hay algo de Yeats en ellos, y de Kipling.
También algo de ese amor que Helena legó a los griegos), los libros de la
biblioteca y el espejo. Borges está inmóvil. Siente que el visitante está en la
puerta, que su mano agarra el picaporte, que lo gira. Es una de las pocas veces
en que entendió que el simple hecho de agarrar y girar un picaporte para abrir
una puerta no era algo tan frívolo. Recuerda (ahora que su vida tan llena de
años, tan lejos del tiempo, depende mucho de los recuerdos) a Virgilio, pues no
le fue permitido entrar en el paraíso; piensa en la piedad, en la compasión que
sintió Dante. Es uno de los pasajes más tristes de toda la literatura. Ahora no
le importaría confesar que es cobarde, pero sabe que no implorará piedad. El
hombre abre la puerta lentamente, entra en la habitación. A pesar de su edad,
de sus avanzados años, se nota que el tiempo ha tenido compasión con él. Está
recio, implacable. Tiene en el rostro esa lozanía de los que están
acostumbrados a la espera. Se mueve con la ayuda de un bastón. De pie, en medio
de la habitación, observa a Borges: lo mira con un rencor desmedido, tal vez
deseando verlo morir lentamente en la agonía como las tardes en el mar.
El péndulo en
la pared oscila su canción infinita, tic tac, pero es obvio que para estos dos
hombres el tiempo se ha detenido. Borges no muestra el más mínimo signo de
oprobio. Le parece admirable su rigor, su absurda invención, su insólito
proceder como perseguidor y enemigo. “Ese hombre inverosímil ha leído a Wells,
a Hawthorne, a Edgar Allan Poe. Cualquier escritor estaría interesado en
conocer a este tipo.” Borges sabe que no hay manera de salvar su vida y se
resigna a la unánime suerte de morir. Desde un comienzo supo que su destino
sería literario. Piensa en Johnson, en Carlyle, en De Quincey, en Milton. “¿De
qué me servirá ahora haberlos leído? Morirán conmigo”. Siente un extraño
afecto, una especie de lástima por ese hombre que fuera suyo en un cuento
ejecutado torpemente.
El hombre saca el arma con decisión y dice con voz
apremiante:
—Ese
espejo, Borges, te ha enloquecido.
—Yo
sólo puedo ver en el espejo —dice Borges con una teatral serenidad.
—Los
espejos traicionan a los hombres —sentencia el hombre mirando el espejo como
otro adversario.
—Ellos inquietan la realidad y nos privan de la inocencia.
Cada vez que nos miramos en el espejo tenemos menos cosas que ocultar.
Dispara
contra el espejo certeramente. Los pedazos de vidrio saltan volando del marco
metálico y se desperdigan por el piso ajedrezado. En ese instante, la escena se
esfuma. Todo deja de existir.
En la sala el ruido del disparo despertó al tigre que
soñaba.
Fernando Denis (Ciénaga, Magdalena, Colombia 1968). Ha escrito La
criatura invisible en los crepúsculos de William Turner (1.997),
considerado uno de los mejores libros publicados en Colombia durante
el siglo XX, Ven a estas arenas amarillas (2004) y El vino rojo
de las sílabas (2007). Su poesía ha comenzado a despertar interés dentro y
fuera de su país, y su libro, La geometría del agua, publicado por Grupo Editorial Norma, presentado en la Feria del Libro de Buenos
Aires, y en Maguncia, Museo de papel, grabado y estampa de Argentina, se está
traduciendo al inglés, al francés, al alemán, al ruso y al bengalí.
Contemporáneos como William Ospina (Premio Rómulo Gallegos 2008),
Juan Gustavo Cobo-Borda y José Ramón Ripoll coinciden en señalar que
Fernando Denis es una de las voces actuales más originales en la poesía de
América Latina. Se preocupa también por el paisaje exterior, como el que
contienen las tonalidades de la naturaleza. Algunos de sus poemas se inspiran
en las pinturas crepúsculares de William
Turner. La cadencia y la sonoridad de sus poemas recrean imágenes, músicas
y conceptos decimonónicos como el prerrafaelismo,
corriente artística de la era
victoriana que lo ha impresionado; en algunos poemas como los
monólogos de sus personajes femeninos, las voces tienen mucha fuerza íntima. La
embajada de Colombia en Delhi y la academia de letras de la India, Sahitia Akademy,
editaron sus poemas en inglés y lo condecoraron como el poeta más
representativo de su país y una voz literaria
sobresaliente de las letras contemporáneas.
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Colombia,
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Poesía
lunes, 28 de octubre de 2013
Jerome Rothenberg: El trabajo del sueño.
![]() |
| Jerome Rothenberg |
NIÑO
PERDIDO
Me arrancaron del sol blanco y me
trajeron al sol negro, me
hicieron dormir entre hileras de
abrigos:
yo era un niño de ciudad perdido en el
campo, una
herida en la mano era todo lo que sabía
de los sauces
¿Puedes entender, oyes el ancho
bramar del viento contra el flanco
de la vaca, y los grillos que corren por
mis
mangas, los grillos llenos de noche,
como
pequeños soles negros? Inténtalo, yo
también lo haré.
Sólo este grito guarda mi corazón, sólo
este lamento:
Me arrancaron del sol blanco y me
trajeron al sol negro, y ahora no hay
puerta
ni camino por donde volver
LA NOCHE EN
QUE LA LUNA FUE UNA ARAÑA
La noche en que la luna fue una araña
todos corrimos.
Nadie se quedó.
El cielo se puso tan negro como tus
ojos.
Empezaba a llover.
Se desataron
las velas en el aire.
Velas rojas.
Te reíste.
La luna era una araña.
Una cinta de sangre bajó
del cielo
hasta el techo de la casa.
Roja y negra.
Tratábamos de cantar.
Hacía frío.
En la red del cielo
donde colgaban los huesos
vi
lo que me pareció tu cara.
Las ruedas arañaban las piedras
bajo la oscuridad de la luna.
Comienza:
La noche que pasaron los soldados
me levanté de la cama
y con las manos a la espalda
me puse a mirar.
Tú tratabas de soñar.
Un carámbano se desprendió del cielo
y caló en mi corazón.
La luna era una araña.
POEMA AL TIEMPO
En el ojo de la aguja
cobraron vida las cosas:
un perro, un pueblo,
un mar.
De las rosas nacieron tigres
y alguien me salpicó de lluvia
la bufanda.
Del otro lado de la luna se oía
la voz del presidente,
clara como una campana de iglesia,
simple como el éter:
bajo los naranjos se instaló
un verano sin polillas
Terror a las palabras
posiciones &
disposiciones
alrededor de un centro
en llamas
Palabras en el papel
en la luz herida
de los árboles
y las corrientes
palabras en el pan sin cortar
en las curvas del
pan sin cortar voy
hacia ti
en la curva de las palabras
del espacio sin cortar
el repentino
movimiento
de los labios
con
el aliento mismo
una lengua
Una lengua también
que se alza de la tierra
nuestras huellas
que hablan
como una danza
las palabras una danza
de aliento de
imágenes la sola
imagen de un sol
ardiendo dentro
de nosotros
cuando hablamos
Las palabras se abren paso
a través de nosotros
en la curva del tiempo
las corrientes
cuando despertamos juntos
al alba
un verdadero dolor
las palabras también son
dolor
Las palabras se llenan
de saliva & las formas
de los árboles las palabras
se forman alrededor de
una curva de luz Te traigo
las pocas palabras que conozco
Palabras en el papel en las
hogazas que cortamos
las palabras al sol
esperan
& caen contra nosotros
traición de las palabras
de cenizas
cayendo hacia el centro
silencio que nace del habla
del silencio
tomamos aliento
espacio sin cortar
el silencio
huellas que respiran
suavemente
donde aprendemos a morir
(de JEROME
ROTHENBERG, El trabajo del sueño.
Antología. Buenos Aires, Hilos Editora, 2013. Selección, traducción y
prólogo de MERCEDES ROFFÉ)
Jerome Rothenberg es uno de los poetas vivos más importantes de la actualidad. Nació en 1931 en Nueva York. Se ha dedicado a escribir poesía y ensayo, a la traducción del alemán, del español y poesía tribal amerindia, y a reclutar materiales dispersos que comprenden los orígenes de una tradición hasta su presente; es decir, los conjunta y logra que la tradición recrezca y se recree a través de la adhesión de lo nuevo.
Su primer gran antología engloba poesía primitiva mundial, luego congrega poesía indígena norteamericana, reúne después la poesía estadunidense vanguardista, moderna y posmoderna internacional y, sin dejar de lado su propia tradición, agrupa en un tomo poesía judía que va desde sus inicios hasta hoy.
Su obra es un proceso. Kenneth Rexroth dice de Rothenberg: "Nadie que esté escribiendo ahora ha cavado más hondo en las raíces de la poesía". Durante la contracultura de los sesenta fue protagonista en el grupo de Nueva York y el portador más notable de la poética de esa generación. Sintió lo indígena. En 1970 publica el núm. 1 de Alcheringa, que es la primera revista de poesía tribal del mundo. Convive dos años con indios séneca y escribe A Seneca Journal (1974). A raíz de esto, precisa la práctica de la Etnopoética. Revoluciona a ésta con su teoría y ejercicio de la Traducción Total: se debe obtener del poema ceremonial indio todo lo oral, no sólo lo inteligible sino también los vocablos y sonidos deformados, acompañados de instrumentos musicales y ritual/performance.
Rothenberg reconoce en la poética indígena una analogía con la experiencia Dada y la retoma en su poemario That Dada Strain (1983). A partir de entonces retorna hacia lo europeo y lo judío. Ya en 1974 había publicado Poland/1931 al que describe como "un intento experimental para explorar y recobrar fuentes ancestrales en el mundo de judíos místicos, ladrones y locos". En 1989 nace Khurbn & Other Poems como resultado de su recorrido por Polonia y los sitios del exterminio nazi. Luego en Gematria (1994) utiliza la numerología de la Torah para construir breves poemas aleatorios.
Su libro más reciente —como dice Eliot Weinberger— es siempre el mejor. En Jerome Rothenberg confluye una abundancia multicultural que enlaza a muchos mundos. Es un recluta que voluntariamente se ha enlistado para prolongar la vanguardia.
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| Mercedes Roffé (fot.Clarisa Pérez Spillman) |
En 2012 también Del Centro
Editores, de Madrid, publica La línea
azul, un libro de fotos y poemas en una edición artesanal de 100 ejemplares
numerados y firmados por la autora. En
noviembre de 2013 sale La interrogación
incesante: entrevistas 1996-2012. (Madrid, Amargord, Colección ONCE), una
colección de conversaciones con la autora editada por Edwin M. Lamboy.
Libros suyos se publicaron en traducción en Italia, Quebec, Rumania e
Inglaterra.
Desde 1998, dirige el sello Ediciones Pen Press, dedicado a publicar
plaquettes y pliegos de poesía contemporánea española y latinoamericana, y de
otras lenguas en traducción al español.
Entre
otras distinciones, recibió una Beca de la Fundación John Simon Guggenheim, en
poesía (2001) y una beca de la Civitella Ranieri Foundation (2012).
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