miércoles, 12 de julio de 2023

Anderson Braga Horta: poemas

 

Anderson Braga Horta


















ENCUENTRO

En lo inefable de las aguas
un nuevo filón explora
el cadáver del poeta
roído por la aurora.

Rojos están los ojos,
pero el mirar no importa,
que a su cerrado cráneo
se le abrió otra puerta.

Nave, flota en pos de
submarinos misterios
donde feliz descubre
que no hay cementerios.

Nutre de carne podrida
(que nos daría orgullo)
la levedad de los peces
y la canción del mar.

Por el chapoteo hipnótico,
los peces los comemos.
Y comiendo el cadáver,
no por eso los entendemos.

Él entretanto guarda,
partido y cohesivo, el arma
con que vence la poesía
y la absorve sin alarma.

Y sonríe simplemente
más allá de la palabra.

(Río de Janeiro, 21/4/1958)


UNIÓN

La noche de insomnio se acuesta conmigo.
De esa unión nacen mis poemas y mis ojeras,
mi deslumbramiento nocturno,
mi fascinación ante el misterio,
mis miedos y mis vagas
difusas frágiles creencias.

(Río de Janeiro, 3/1/1960)


LENGUAJE II

Irreductibles al lenguaje,
las cosas
se transforman en lenguaje.
O antes: en eso transformamos
nuestra visión de las cosas.
Así, creamos el Universo
un universo paralelo,
de casi tantos infinitos posibles.

Pequeñitos dioses en expansión,
es nuestro único milagro.

(Brasília, 4/7/1967)


NACE EL DÍA Y YA MUERE

Nace el día y ya muere. Viene la noche
y el día fue vaciado. Un decasílabo
trata de llenar el bolso del ser oscuro,
retroactivo fluye, se disuelve.

¿Pero, entonces, qué hacer para ser hombre?
¿Amar, ganar el pan, componer poesía?
−Amar , si es el mismo amor, y no egoísmo.
Ganar el pan, porque es necesario; y ahora

que el pan fue ganado, porfiar todavía:
que sea el pan, como el aire, líquido y correcto,
que no dependa el pan de nuestros hijos

del trabajo animal que nos domina.
Y, en fin, hacer poesía, que es poesía
en tanto se hace de espíritu libre.

(Brasília, 1/17/1968)

* Las piezas pertenecen a Signo. Antología Metapoética (Brasilia, Thesaurus, 2010).



PURO

Ser un momento puro de alegría.
Alegría sin objeto
y sin sujeto.
Felicidad de animal oscuro,
ignorante del universo,
sin teogonía y sin filosofía.
Mortal
pasajero de lo eterno,


SINFONÍA

Un grave y sostenido zumbar de violoncellos:
marcha del Cosmos rumbo a un punto
hacia más allá del infinito.

¡Las trompetas de los soles!
Lo sordo de los agujeros negros.
¡Violines de los cometas!
Los platillos de las galaxias que se encuentran.

Y, aplastado por el grueso enmarañado de acordes y disonancias,
como zarcillas de luz arañando el muro,
el débil vagido de la vida.


MICROCOSMO

La Música,
la Poesía
y el Amor.

ABC de los dioses,
que en nuestra pequeñez
gloriosamente desciframos.

Letras
con las que reconstituimos el Verbo,
repetimos el Sonido esencial,
reordenamos el Caos.

Amor,
Música,
Poesía.

Somos dioses
en nuestra pequeñez.

* Las piezas pertenecen a De Viva Voz (Brasilia, Thesaurus, 2012).
** Versiones: Demian Paredes, Buenos Aires, 2023.

Anderson Braga Horta (Carangola-Minas Gerais, 1934) es poeta, cuentista y ensayista. También, integrante de la Academia Brasilense de Letras. Entre sus numerosos libros –una treintena larga, incluyendo la traducción al portugués de poetas del Siglo de Oro español y de poetas sudamericanos contemporáneos–, se encuentran: O Horizonte e as Setas (cuentos, en colaboración, 1967), Altiplano e Outros Poemas (1971), Exercícios de Homem (1978), Cronoscópio (1983), O Pássaro no Aquário (1990), Fragmentos da Paixão: Poemas Reunidos (2000), Zoopoemas (2005), Traduzir Poesia (2004), Testemunho & Participação: Ensaio e Crítica Literária (2005), Pulso Instantâneo (2008) y Soneto Antigo (2009). Recibió premios y distinciones como el Nacional de Poesia, el Machado de Assis, y el Jabuti.


César Cantoni: Poemas

 


César Cantoni























PERSPECTIVA

La Tierra es un planeta oscuro,
un lugar donde caben el hambre, el dolor,
la crueldad, el espanto, la muerte...
En todas partes hay barro, 
basura acumulada, podredumbre...
Sin embargo, si pudiéramos mirarla desde el espacio
veríamos que brilla como cualquier estrella.


AMANECER DE INVIERNO

El techo de chapa del galpón
amaneció escarchado 
y la humedad, al condensarse, 
gotea sobre el piso.
Las cañerías se congelaron
y el agua caliente 
no logra circular por ellas.
Mis manos y mis pies helados
me advierten que el invierno
es más cruento de lo que insinuaba.
Mientras enciendo la estufa,
el poema no escrito
aguarda que el corazón,
todavía adormilado,
acelere la sangre en las arterias  
y empiece a hablar.


UNA VIEJA PELÍCULA

Anoche, miraba una vieja película por cable.
En un segmento de la misma, la actriz principal
se despojaba completamente de la ropa.

Contrapuesto a la luz de una ventana,
su cuerpo parecía esculpido por un artista
e invitaba a jugar los juegos del deseo.

La película fue filmada hace más de tres décadas.
Hoy, la actriz es una mujer madura,
con algunos problemas de salud.

Duele experimentar, en la confrontación retrospectiva,
cómo los cuerpos se enferman y degradan,
cómo la belleza prescribe, irremediablemente. 

No, no quiero ser impiadoso con la actriz,
pero prefiero recordarla ahora
en su icónica perfección de celuloide.


PERCEPCIÓN DE VIEJO

El tiempo –diría un poeta
de vena metafórica–
es como un tren que no se detiene
en ninguna estación:

corre tan velozmente 
que, apenas abrimos la ventanilla
para ver el paisaje,
ya estamos arribando a destino.


POÉTICA DEL VIENTO

De pronto, el viento enardece
y todo lo turba alrededor:
menoscaba glorietas y jardines,
derriba árboles centenarios,
hace volar las chapas de los techos,
amontona detritos en las calles, 
corta los cables telefónicos,
interrumpe el servicio eléctrico de la ciudad...

Pero el viento es también un elemento poético,
la metáfora preferida de los poetas:
trae y lleva noticias puntualmente,
se hace eco de las campanas,
dialoga, a menudo, con las frondas,
les cuenta cuentos a los niños,
me susurra tu nombre,
dice “adiós” a los que se alejan...

Casi no hay poema sin viento.


César Cantoni / MÚSICA CONTINUA
(Proyecto Hybris Ediciones, 2023)

César Cantoni (La Plata, Buenos Aires, 1951). Su obra poética publicada incluye los
siguientes libros: Confluencias, 1978; Los días habitados, 1982;  Linaje humano, 1984; La experiencia concreta, 1990; Continuidad de la noche, 1993; Cuaderno defin de siglo, 1996; Triunfo de lo real, 2001; La salud de loscondenados, 2004; Diario de paso, 2008; El fin ya tuvo lugar (2012); Un arte invisible, 2016. Publicó, además, la plaqueta Irlanda, 1998, y los cuadernillos Intemperie y otros poemas, 2006, y Latencia: poesía y dictadura, 2013. Figura en más de veinte antologías poéticas, entre ellas: Antología de la Nueva Poesía Argentina, 1980;Poesía entre Dos Épocas (Argentina 1976-1983 / Inglaterra 1930-1939), 1985;Años de Ceniza y Escombros (Nueva Poesía de los Años ’80), 1988;70 Poetas Argentinos (1970-1994),l994;Poetas Argentinos Contemporáneos, Tomo VI 1997;Entre la Utopía y el Compromiso. 16 Poetas Argentinos, 1997;Poesía hacia el Nuevo Milenio. Antología de Poetas Argentinos, 1999; Poesía de pensamiento. Una antología de poesía argentina, 2015.Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, catalán, griego y ruso. Administra el blog de poesía platense “Los poetas no van al cielo” (www.lospoetasnovanalcielo.blogspot.com.ar). Reside en su ciudad natal.















miércoles, 5 de julio de 2023

Luis O. Tedesco: 5 poemas de AGUA NEGRA LA NOCHE Diario humanar del endecasílabo

 

Luis O. Tedesco











I

Disimulo, no hay yo para mi calce
ni quién en el remoto que me trajo. 
Camino en el dequé de la apariencia, 
la voluntá, recule negociable,
trama templos al fervor de la especie, 
sagrarios que tinieblan el andar.

No hay luz, la oscuridá desaparece.

En el alto vaivén de la penumbra
nada me detiene, alguien no me espera, 
alguien no espera lo que yo no doy,
no asoma de mi carne su deleite,
ni empalagoso su nutrir donaires, 
inédito de imagen lo vaciado.

Ausentes como piélago sin verso,
yo con miyó se extrañan ciudadanos.


II

¡Ojo, señor! ¿No ve que me tropieza? 
¿no tiene luz pa’ ver la sintonía? 
Simulo, disimulo, me alfabeto,
se me idioma el sinser perseverante, 
altivo mi desnudez, ni sombra soy, 
tome lo que guste, vengo de racha, 
transido de refugios, gujereado, 
monaguiyo clemente mi cerebro 
camino de su esencia el desencanto, 
sin ton ni son sus pétalos de sangre, 
el motivar macizo donde exhalo
tintura del dolor, cada palabra.


 III

Qué da y toma, quién lustra con rastriyo 
en mis contritos su aguijón de lastre,
                             ese Otro, sigiloso devenir.


Agua negra de la noche, yamame…

IV

Sos especie, eso dice, maniatate,
manada mnemosine puro tajo, 
archivá tus letargos sin aurora.

En refaloso barro me deslomo,
 adjetivo pronombres vagabundos, 
sin él sin yo sin somos sin cualquiera,
ya taimadas mis pautas inmortales, 
sin alguien que alucine mi tardanza, 
sin tañido el inope que me escribe
cuando el verso prodigia su templanza.


V

Soy lento pa’l despecho de mis cueros,
vivo abotonao en toga lugareña 
sin ágora el sentir donde declamo 
suturas en la rítmica morada.

Desde dentro el buraco yace mudo,
 pasa la vida su balandra suave,
mi enrejao va de púa contra laire,
el que fui se está yendo, irreparable,
agónico de sangre su esqueleto,
me desierto de mí, de su apetito.


Luis Osvaldo Tedesco (Buenos Aires, 1941)  Poeta y editor.  Coordinó los talleres de Narrativa y Poesía de la UNSAM (Universidad Nacional de San Martín). Actualmente coordina talleres de escritura en la Fundación Psicoanalítica Argentina. Entre otros títulos en poesía ha dado a conocer: Los objetos del miedo (1970), Cuerpo (1975), Paisajes (1980), Aquel corazón descamisado (2002), Antología Poética (2002, editada por el Fondo Nacional de las Artes), Lomas del Mirador (2006), Hablar mestizo en lírica indecisa (2009), Malón en cautiverio (2013) Poesía política: 1970-2019 (2019), 
Recibió el Premio Domingo Faustino Sarmiento, otorgado por el Senado de la Nación a su trayectoria literaria (2008). En el año 2014 la Biblioteca Nacional lo distinguió con el Premio Rosa de Cobre.
 









Samuel Vázquez: EN LA PUNTA DE LOS DEDOS (improvisaciones)

 

Samuel Vázquez















1.-
LA IMAGINACIÓN ES UN TEJIDO INCONSCIENTE DE RECUERDOS.

2.-
La forma es necesaria para que el espíritu no se derrame.

3.-
La poesía traslada la “carga de la prueba” al lector.

4.-
El misticismo es la academia retórica del misterio: es un sistema cerrado.
El misticismo se encierra en su monasterio; el misterio habita invisiblemente el mundo.

5.-
La profecía es memoria acumulada que hemos olvidado.
Página9

6.-
No tenemos cómo probar qué nació primero en el ser humano: si el sentimiento religioso, la expresión poética, o el pensamiento. Claro que algunas veces se daba un sincretismo tal que participaba de los tres al mismo tiempo.
- El horror de lo desconocido concibe lo invisible, que es el primitivo sentimiento religioso: se da allí un temblor, un pasmo, un silencio. Provoca un recogimiento, una extrañeza honda y total. Es una experiencia intransitiva y suscita un lenguaje elusivo.
- El asombro ante una presencia engendra un sentimiento poético. Se da allí un estremecimiento, un sacudimiento, una excitación que provoca una expresión oral y gestual en búsqueda de sentido. Se da un extrañamiento parcial que convoca a un lenguaje alusivo, que no interpreta sino que revela.
- El hambre y la injusticia son experiencias molestas que generan la primera rabia, principio de la conciencia en la condición humana, del pensamiento primigenio: aparece entonces una tensión, un ahogo, un grito que se vuelve racional, que deviene discurso. Entonces despierta una disposición necesaria para la disertación. Es una experiencia transitiva que llama a un lenguaje narrativo para que interprete su condición.
-
7.-
Poco se parecen la fruta y la raíz, y son el mismo árbol.

La poesía no se aviene con el utilitarismo del fruto, sino que se complace en la belleza de la flor.
La finalidad del árbol no es dar frutos. La finalidad del árbol es ser árbol en todos sus momentos, formas y funciones. Ser árbol es ser raíz, ser tronco, ser ramas, hojas, flores, frutos, pero sobre todo forma, oxígeno, sombra, casa del viento.
La ciencia y la filosofía dividen para analizar, para conocer. La economía divide para obtener ganancia.
El arte une para recabar sentido y sentir. Universo, sentido y sentimiento son su razón de ser, su conocimiento, su goce y su ganancia.

8.-
La sociedad es el laboratorio del sentido del Ser.

9.-
La realidad se esconde detrás de su propio espectáculo.

10.-
No es el fenómeno activo de la materia lo que me atrae, ni sus leyes ni sus eventos, sino el mundo de la existencia y la experiencia del ser en búsqueda de su significado, y la donación de sentido que le proveen el arte y la poesía.


Samuel Vásquez: Poeta, dramaturgo, ensayista, músico y artista plástico.
Fue curador de la Bienal de Arte de Medellín, y Comisario de la Bienal de Pintura de Montevideo. Invitado a inaugurar el Museo de Arte Moderno de Cartagena con teatro, y el Museo de Arte Moderno de Medellín con pintura. Exposiciones en Colombia y el exterior en los años 60s y 70s. Incluido en la exposición Cincuenta Años de Pintura y Escultura en Antioquia, Suramericana de Seguros, Museo de Arte Moderno. Fundador y director del Taller de Artes de Medellín que congrega Teatro, Música y Artes Plásticas. Autor de seis obras de teatro, tres de ellas han sido puestas en escena en Venezuela, España y Cuba. Ha dirigido 17 obras de teatro. En 1992 le fue conferido el Premio Nacional de Dramaturgia por su obra EL SOL NEGRO, y una Beca Nacional de Creación del Ministerio de Cultura por su obra EL PLAGIO. Le fue otorgada Mención en el Concurso Internacional de dramaturgia Ciudad de Bogotá, por su obra RAQUEL, HISTORIA DE UN GRITO SILENCIOSO, producida por el Festival Iberoamericano de Bogotá, y editada por la Universidad de Antioquia. En 2005 le fue concedido el Premio de Ensayo Ciudad de Medellín, por su obra EL ABRAZO DE LA MIRADA. En 2007 le otorgaron Beca de Creación Ciudad de Medellín por su libro de ensayo PARA NO LLEGAR A ÍTACA. En 2010 le fue concedida la Beca de Poesía Ciudad de Medellín por su libro DIARIO DE LA ERRANCIA. En 2007 Museo de Antioquia le otorgó una distinción especial “por su labor para el desarrollo del Arte Contemporáneo en la Ciudad”. En 2011 la Universidad de Antioquia le concede el Premio Nacional de Cultura por Reconocimiento. La Revista Arcadia distingue su Antología de Poetas Colombianos “20 DEL XX” como el mejor libro de Poesía publicado en el Colombia en el año 2013.  Es Cofundador de la revista de poesía Prometeo y diseñador y coeditor de la misma durante algunos años. Miembro del Comité Organizador del Festival Internacional de Poesía, durante cinco años. Colaborador de MAGAZÍN DOMINICAL (Bogotá), revista del CELCIT (Buenos Aires). Poemas y ensayos suyos han aparecido en libros y revistas de Colombia y el exterior, y fueron incluidos en las antologías de Poesía GOLPE DE DADOS,  VENGO A GOLPEAR A TU PUERTA,   MUESTRA ANTOLÓGICA DEL CONGRESO DE POESÍA EN LENGUA ESPAÑOLA, LA CASA SIN SOSIEGO,  BOCA QUE BUSCA LA BOCA, y Magazín Dominical -MEMORIA IMPRESA. Poemas suyos han sido traducidos al rumano, portugués, francés e inglés. Otras obras suyas: LAS PALABRAS SON PUENTES      QUE NOS SEPARAN (poesía); GESTOS PARA HABITAR EL SILENCIO (poesía); TÉCNICA MIXTA (teatro); EL BAR DE LA CALLE LUNA (teatro); NEGRET O LA IMAQUINACIÓN (ensayo); TRAZAS EN EL VIENTO (ensayo), MOORE, CHILLIDA, PICASSO (ensayo), LAS TAPIAS DE TÀPIES (ensayo), EL OLVIDO NOS DEFIENDE DE LA BELLEZA (testimonio), ECHAR LAS CARTAS (correspondencia), ERRATAS DE FE (ensayo), ANTONIO SAMUDIO (con Juan Manuel Roca – ensayo).

martes, 27 de junio de 2023

Editorial Yaugurú: Poetas Beat - Presentación Montevideo


                                   (Versiones Esteban Moore - Patricia Ogan Rivadavia) 

martes, 13 de junio de 2023

Demian Paredes: Canton Lleno Dos

 

Demian Paredes, comp., Canton lleno dos. Ensayos sobre la obra literaria de Darío Canton, Buenos Aires, El cuenco de plata, 2022.


Canton Lleno Dos es la continuación del análisis de la obra literaria de Darío Canton (9 de Julio, Pcia. de Buenos Aires, 1928) iniciada con Canton lleno; ambas coordinadas por el escritor y periodista Demian Paredes. Este segundo libro incluye seis ensayos: del Colectivo revista Rapallo (vv.aa.), Hernán Bergara, Lucas Rubinich, Léonce W. Lupette, Juan Carlos Moisés y Luciana Di Milta, así como una carta al autor de Joaquim de Montezuma de Carvalho, y la intervención de Noé Jitrik en la presentación conjunta de Canton lleno y de la reedición del poemario La mesa, realizada en 2019. Cierra el conjunto un poema reciente de Darío Canton: “Definición. Lo opuesto de Hababianca”.
En estos trabajos tiene una innegable presencia la autobiografía de Canton, definida por Paredes como “un monumental proyecto autobiográfico titulado De la misma llama, en ocho tomos y nueve volúmenes, con más de 4000 páginas, conteniendo textos propios y ajenos, narraciones, borradores de poemas y versiones previas, work in progress, fotografías, documentos y reproducciones de época, e infinidad de materiales públicos y privados”. Indudablemente, su valor reside en el incesante cruce entre realidad vivida y la posterior construcción del poema. Se trata de la escritura a partir de un hecho cotidiano o de alguna lectura, de rupturas amorosas, de la muerte de seres queridos, relaciones con el poder o, simplemente, de una noticia periodística. A ello se suma el extensísimo registro de relaciones epistolares. Salvan lo abrumador del material, los poemas diseminados a través de sus páginas, que pueden ser leídos independientemente, dejando de lado y salteando su pasión archivística y las inclinaciones estadísticas del autor.
Darío Canton publicó su primer libro, La saga del peronismo, en 1964, crónica en verso, que comienza el 17 de octubre de 1945 y culmina con el exilio luego del golpe de Estado de 1955 contra Perón. A partir de allí daría a conocer: Corrupción de la naranja (1968), Poamorio (1969), La mesa (1972; reeditado en 2019), Atado al árbol de la escritura (2021), y Clea. Folletín platónico ilustrado (2022), entre otros. A partir de su primer libro, más tenso, de un tono realista y casi dramático, Canton se desenvuelve valiéndose del habla coloquial, del humor, la ironía, la desestructuración del verso, cierto juego con la palabra en el que tiene su presencia una tenue insinuación hacia el absurdo. Con estos medios desarrolló una obra que posee un tono, una prosodia y una voz propia. Es hora de que aparezca su obra poética reunida libre de polvo y paja.


Esteban Moore

Revista Hispamérica, Nº 154, 2023.

sábado, 10 de junio de 2023

Christophe Manon: TESTAMENTO (SIGUIENDO A FRANÇOIS VILLON)

 




1-3

con 40 cumplidos lo aceptó:
pajero he sido y sigo siendo

muchos me hicieron sudar la gota gorda
y los tengo entre ceja y ceja
que se los coman vivos los piojos

no tengo dios ni dueño
y a nadie le debo nada
a menudo pasé hambre
y en mi plato a menudo
hubo un mísero mendrugo

algunos me envenenaron la existencia
o intentaron que agachase la cabeza
espero que un día a su turno
les toque sufrir como ratas

y si alguien sostiene
que soy rencoroso
es que no me entendió
solo quiero devolverles
multiplicado por cien
lo que hicieron por mí
y honrarles con humildad
culo y pies


4-7

pero si fueron duros y crueles
que los castren
o los cuelguen de las bolas
hay que saber perdonar a los enemigos

está claro: 
si me jodieron
lo pagarán muy caro

y si se piensa en ellos en el futuro
se lo deberán a mi talento
que supo empero permanecer discreto
y no tendrán que lamentarse

para ellos elegí
mientras aún tengo fuerzas para ello
la estrofa 7 del canto VII
en mi edición de bolsillo
de Don Juan de Byron

me remito también al camarada Blanqui
que me es de gran ayuda a toda hora
y a quien debo mi amor por la insurrección
honrada sea su memoria
como las de Louise Michel y Saint-Just
que supo pensar la Revolución de Francia


8-9

que las ratas viperinas sean felices y célebres
(en cuanto a humildad, tienen para repartir
e inteligencia también, se los garantizo)
para que nos acordemos de ellas en este mundo
donde todo es transitorio 
pese a su vasto territorio

que vivan tanto como el abate Pierre
publiquen muchos libros todos sublimes
escritos con la preciosa tinta de sus plumas
concebidos por sus divinos cerebros
tan importantes como En busca en su época

que así sea
no les deseo ningún otro mal
y para terminar:
un callejón con su nombre


10-11

porque hoy me siento débil
y sobre todo no tengo un centavo
y mientras conserve toda mi cordura 
(que siempre fue endeble)
firmo en este testamento
definitivo
único válido e irrevocable
mis últimas voluntades



BALADA DE LAS DAMAS DE ANTAÑO

díganme dónde en qué país
está Ava la bella estadounidense
Gertrude y Alice su concubina
Callas la divina diva
cuyo destino conmovió al mundo entero
y cuyo canto era más que humano
pero dónde están las nieves de antaño

dónde está la muy prudente Eloísa
por cuyo amor fue castrado
luego hecho monje Pedro Abelardo en Saint-Denis
del mismo modo dónde está Lady Di
que condujo al apuesto Dodi
contra un pilar del puente del Alma
pero dónde están las nieves de antaño

Grace Kelly la princesa rubia
que actuaba casi como una diosa
Cleopatra de la gran nariz Calamity Jane
Anna la poetisa de Petersburgo
y Rosa la valiente germana
que los cuerpos libres arrojaron al Spree
dónde están mujeres sublimes todas
pero dónde están las nieves de antaño

camarada no pierdas tu tiempo
preguntándome dónde están
siempre te repetiré este estribillo: 
pero dónde están las nieves de antaño



BALADA DE LOS SEÑORES DE ANTAÑO SIGUIENDO EL TEMA ANTERIOR

más aún dónde está Juan Pablo II
último con ese nombre en morir
que fue papa durante veinte años
Franco el cruel español
Léon Zitrone de la tele
Ceausescu el genio de los Cárpatos
y Charles Tillon de los FTP
pero dónde está el bello James Dean

también dónde está Elvis apodado el Rey
que poseía, se dice,
al final una triple papada
y trajes con lentejuelas para poner 
rojas de envidia a sus fanáticas
Kurt Cobain tan famoso qué pena
y ese actor célebre cuyo nombre olvidé
pero dónde está el bello James Dean

renuncio a decir más sobre esto
todo no es más que ilusión
nadie resiste a la muerte
ni sabría cuidarse de ella
hago una última pregunta:

Pinochet el pequeño chileno de bigote
dónde está, dónde están sus ancestros
pero dónde está el bello James Dean

dónde está John Lennon el pacifista
dónde el explosivo Jim Morrison
y el difunto François Mitterrand nuestro presidente
pero dónde está el bello James Dean



OTRA BALADA SOBRE ESTE MISMO TEMA

porque ya se trate del presidente de Estados Unidos
calzado con botas y su sombrero de cowboy
con la santa Biblia como única arma
que patea el culo de los kamikazes
siempre listos para cometer atentados
muere también como el simple soldado
empujado afuera de esta vida
así se los lleva el viento

ya sea el padrecito de los pueblos
o el bigotudo de Irak
que hacía temblar a sus vecinos
y poseía armas
de destrucción masiva dicen
para garantizar su seguridad
incluso si fueron respetados en su época
así se los lleva el viento

ya sea el primer ministro
de Francia o Inglaterra
o el futuro diputado-alcalde
de Dijon Grenoble o Senlis
o si consideramos sus electores
plomeros peluqueros y pequeños comerciantes
(se forraron bien, o no)
así se los lleva el viento

estamos destinados a morir
igual que todos los seres vivos
aunque sientan cólera o despecho
así se los lleva el viento



PROBLEMA
[BALADA DEL DESTINO]

los filósofos otrora me llamaban destino
pero tú Christophe un perfecto desconocido
me acusas de ser un asesino
le hice pasar las de Caín a más fuertes que tú
los hundí en la miseria
y les hice sufrir lo peor
si vives en la ruina ¿debes quejarte?
no eres el único y no debes lamentarte
considera cómo antes
maté y masacré a más de un recio 
y tú no eres más que un pobre desgraciado
cálmate y deja de berrear:
escucha mi consejo y resígnate Manon

me cargué a grandes dictadores en el pasado:
maté a Mussolini y reduje su ejército a la nada
ni bunker ni custodia personal pudieron protegerlo
y si Napoleón pudo escapar
a Santa Elena le envié la muerte
hice desaparecer al viejo Pétain
traicioné a Robespierre en la Convención
en Egipto vencí al mariscal Rommel
hice asesinar a JFK y su hermanito
y una vez reduje a la nada
Hiroshima y todos sus habitantes
escucha mi consejo y resígnate Manon

A Hitler que provocó tantas matanzas
y quería fundar el III Reich por mil años
lo obligué a suicidarse
al rey de los franceses lo afeité al raso
es mi forma de hacer las cosas
siempre actué así y continuaré
no hay otra explicación
hundí en la desgracia a Marat
el amigo del pueblo que Charlotte
mató en su bañera
y a Sadam lo hice ahorcar en Bagdad
escucha mi consejo y resígnate Manon

escucha entonces Christophe lo que te digo
si pudiese hacer a mi antojo
no dejaría nada a ti ni a nadie
porque por un solo golpe bajo daría diez
escucha mi consejo y resígnate Manon

(Traducción de Mariano Rolando Andrade)




CHRISTOPHE MANON (Burdeos, 1971) ha publicado una veintena de libros, entre ellos Extrêmes et lumineux (Extremos y luminosos, Verdier, 2015), Au nord du futur (Al norte del futuro, Nous, 2016), Jours redoutables (Días temibles, Les Inaperçus, 2017), Vie & opinions de Gottfried Gröll (Vida & opiniones de Gottfried Gröll, Dernier télégramme, 2017), Pâture de vent (Alimento del viento, Verdier, 2019), Testament, d’après F. Villon (Testamento, siguiendo a F. Villon, Dernier télégramme/Bisou, 2020), Provisoires (Provisorios, Nous, 2022) y Porte du Soleil (Puerta del Sol, Verdier, 2023). 
Se presenta de manera regular en diferentes países en el marco de lecturas públicas, a veces en colaboración con músicos. Obtuvo el premio Révélation de la Société des gens de lettres 2015.









MARIANO ROLANDO ANDRADE (Buenos Aires, 1973) ha publicado Los viajes de Rimbaud

(Editorial Vinciguerra, 1996), Canciones de los Mares del Sur (Buenos Aires Poetry, 2018) y Aristas, relatos en los confines de Europa (Ediciones La Parte Maldita, 2021). Compiló y editó Luisa Futoransky: Los años argentinos (Editorial Leviatán, 2019) y Luisa Futoransky: Los años peregrinos (Leviatán, 2022), primeros dos volúmenes de la poesía reunida de la poeta argentina. Como traductor publicó Poesía Beat (Buenos Aires Poetry, 2017), antología de 40 autores de la Generación Beat, y Testamento (siguiendo a François Villon) (Leviatán, 2022), de Christophe Manon.
Ha sido invitado a festivales literarios en México, Perú, Argentina, Francia y Marruecos, colabora en distintas revistas literarias de América Latina y sus textos han sido traducidos al francés, el italiano, el árabe, el griego y el hebreo.






viernes, 9 de junio de 2023

Diane Di Prima: ODA MATINAL EN MINNESOTA

 

Diane Di Prima



















                                                          para Giordano Bruno

¡La Ciudad del Sol está llegando! ¡la puedo oír! ¡la puedo oler!
aquí, donde han hecho hasta de la tierra una carcelera
donde ni aun las sombras de los animales pasan furtivas        
donde los niños son lastimados y se les enseña 
a pedir perdón por sus cicatrices
la Ciudad del Sol no puede estar lejos ahora---
(eso es lo que dijiste entonces, hermano, esperando en prisió
ocho años para ser quemado, para encontrar el sol finalmente                                                           
en el Campo de’ Fiori—CAMPO DE FLORES--- sí)
¿cómo podría estar lejos?
¿no está el mal en su apogeo?            
(preguntaste hace 300 años) ¿no ha     
llegado a un nadir el descenso a la materia? y aquí
5000 millas después, en Minnesota del Norte
una vez bosque, ahora tierra baldía
donde cortan el pasto, rastrillan las hojas:
yo vomito mentiras como los demás, sin saber
en quién confiar, aquí donde la traición se enseña 
como una virtu
sola lloro por las palabras que me gustaría decir
y silenciosamente pongo los rostros de los dioses antiguos
en las manos de los niños; espero que los reconozcan
aquí en este lugar cristiano, donde Cristo el Mago
y Cristo el Sanador han sido olvidados, donde el velo
del templo está desgarrado, 
ero no le sigue ninguna resurrección…
LA CIUDAD DEL SOL llegará pronto, no puede estar lejos
sí, tenés razón---¿qué es un milenio
o dos para nosotros, hermano? Los dioses pueden esperar
son fuertes, se levantan---la torre dorada
proyectando la luz de los planetas, las estatuas parlantes
que custodian sus cuatro puertas, el viento sagrado
que baja el espíritu del cielo entre las estrellas
¡está aquí! ¡está aquí!
        yo la levantaré
en este lugar. La levantaré en Attica                                                                                                                         y Wounded Knee
en el Campo de’ Fiori, en el Vaticano:
la fuerte, brillante luz de la carne que es el eslabón  
la risa, que transmuta

 MINNESOTA HOME SCHOOL
 SAUK CENTRE
(versión Patricia Ogan Rivadavia-Esteban Moore)


DIANE DI PRIMA (Nueva York, 1934- San Francisco 2020) Poeta, dramaturga, editora, docente, fotógrafa y artista plástica. En 1955 entrevistó diariamente durante dos semanas a Ezra Pound (“il miglior fabbro, T.S. Eliot dixit), detenido entonces en el St. Elisabeth’s Hospital, con el fin de analizar su poética.  Asimismo inició un intercambio epistolar con Lawrence Ferlinghetti y Allen Ginsberg. Coeditó junto a Amiri Baraka (Leroy Jones) la revista literaria The Floating Bear (1961). Por textos publicados en la misma que fueron considerados obscenos, fue arrestada por el FBI. Fundó el Teatro de poetas de Nueva York y desarrolló diversos proyectos editoriales. En 1967, con sus hijos a cuestas, recorrió en una Kombi Volkswagen su país en un viaje de 32.000 kilómetros, realizando lecturas de poesía en discotecas, bares, frente a comercios, universidades y galerías de arte. En 1968 se muda a San Francisco, donde trabajó varios años en el Programa de Poesía en las Escuelas, estudió zen con el maestro Susuki y fundó el Instituto de Artes Mágicas y de Sanación cuyo objetivo era estudiar las tradiciones espirituales de Occidente.  Publicó más de una treintena de volúmenes de poesía siendo sus Cartas revolucionarias y Loba sus libros más difundidos. Ferlinghetti sostuvo que Loba entroniza nuevamente a la mujer, salvo que en esta ocasión, a diferencia del pasado, lo logra ella misma.
En 2009 fue Poeta Laureada de la ciudad de San Francisco.


miércoles, 7 de junio de 2023

Esteban Moore: Los Beats una nueva sensibilidad

  

 
 

En agosto de 1945 la fuerza aérea norteamericana lanza bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, devastándolas por completo. Este ataque pone fin a la resistencia del Imperio del Japón y concluye con la Segunda Guerra Mundial, la que involucró a países de Europa, de la Américas, Asia, África y Oceanía. Sin duda alguna este hecho puede considerarse como el principal punto de inflexión en la historia del siglo XX.   Las celebraciones que siguieron a la derrota del nazi-fascismo pasarían rápidamente a un segundo plano. La imaginada nueva aurora de los tiempos, deseos de paz y entendimiento entre los hombres, derivó en su contrario. El mundo en la inmediata posguerra se compartimentaría en dos poderosos bloques liderados por los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas, que emergieron como las dos superpotencias que llevarían las tensiones políticas y culturales a todos los rincones de la tierra en la denominada “Guerra Fría” —ciertamente un eufemismo pues incluyó episodios de altísima temperatura—. Comienza entonces el período histórico que Amiri Baraka (Leroi Jones) define como los “tiempos oscuros”, que se caracterizó por el temor a una conflagración nuclear, fantasma que se prolongará hasta nuestros días.  
  
En el panorama poético estadounidense se afirma la tendencia desarrollada por la  Nueva Crítica, a partir de un ensayo de John Crowe Ramson publicado en 1941, que destaca la configuración de una corriente de pensamiento, compartida por varios críticos, entre ellos Allen Tate, Robert Penn Warren, Yvor Winters y Cleanth Brooks,  que coloniza con energía conquistadora los departamentos de literatura de las universidades, consolidando una actitud conservadora. Estos críticos, desde un cierto formalismo, concentraban su análisis, su evaluación estética, a partir de la exclusiva lectura del texto poético y del funcionamiento de las relaciones internas de las expresiones figurativas. Ellos preferían a W.B. Yeats sobre William Carlos Williams, lo mítico a lo personal, lo racional a lo irracional, lo histórico a lo contemporáneo, la erudición a la espontaneidad y lo elitista a lo popular. Su predilección por la tradición se fundaba en un exagerado respeto por las letras inglesas, su tono frente al propio, coloquial, del hablante norteamericano: “nuestra lengua vernácula”, como la definió Allen Ginsberg. Confiados en sus conceptos y juicios excluyentes, defendidos desde la cátedra universitaria, no supieron leer las transformaciones que se estaban gestando en los usos de la lengua, nacidas estas en el trabajo de una nueva generación de poetas que releyeron su incipiente tradición poética —Whitman, Pound, Williams— que con desesperación buscaban su propia voz y la de su tierra, rechazando aquella corriente cultural autoexpresiva, narcisista y sentimental de la vida en la escritura. 


En la ciudad de San Francisco se desarrollaba una intensa y diversa actividad cultural. Fue la ciudad en la que se desarrolló lo que posteriormente se denominó como el Renacimiento Poético de San Francisco, cuyos protagonistas abrieron nuevas perspectivas a la creación poética que incorporaría definitivamente el ritmo y la dicción del habla coloquial, que ya nunca se ausentarían del discurso poético: “…la propia voz de la vida como la escuchó/ Walt Whitman…”  

En octubre de 1955 Allen Ginsberg organiza una lectura de poesía en la Galería de Arte Six en San Francisco, sin prever las consecuencias que esta habría de tener en el futuro cercano. Según Gary Snyder, en esa ocasión se produjo “un punto de inflexión en la poesía norteamericana” . La noche del 7 leyeron allí sus textos Michael McClure, Gary Snyder, Philip Whalen, Philip Lamantia y Allen Ginsberg, mientras que Kenneth Rexroth se ocupó de coordinar la mesa y actuar como maestro de ceremonias. Entre el público estaban Lawrence Ferlinghetti y Jack Kerouac. Gregory Corso, que estaba invitado a participar, llegó días más tarde a la ciudad.

En esa ocasión Ginsberg leyó Aullido, cantó sus versos, los gimió, y en el final de la lectura parecía estar al borde del llanto; su performance causó una emotiva reacción de los presentes. Con Aullido no sólo comienza un momento en la literatura norteamericana, sino también un nuevo estilo de composición. Ginsberg declara que él sigue el modelo Kerouac —el Kerouac poeta —y que su objetivo es calcar en la página los pensamientos de la mente y sus sonidos. Esta actitud según él debe ser entendida como la “escritura de la mente”. 

En agosto de 1956, Lawrence Ferlinghetti, propietario de City Lights, una pequeña librería y editorial, publica  Aullido. El libro recibió algunas críticas favorables, pero la mayoría de los grandes medios y las publicaciones académicas reaccionaron negativamente con sarcasmo y mezquindad. Kenneth Rexroth, que se guiaba por la consigna “Frente a la ruina del mundo, tenemos una sola defensa: el acto creativo”, en un ensayo publicado en 1957 , caracteriza la actitud de los beats como lo opuesto a una rebelión; consideró que ellos encarnaban una decisiva renuncia o retirada de la sociedad y de lo establecido, y de la línea académica que regía entonces la creación y la crítica literaria, cuyas ideas se alimentaban en ciertos prejuicios y en el aserto de que el tiempo de la experimentación había finalizado. Herb Caen, columnista del diario San Francisco Chronicle los denominó en 1958  “beatniks — contracción de beat y Sputnik, el satélite soviético —,   furiosos y delincuentes juveniles”. 


En la Convención Nacional del Partido Republicano (1960), el director del FBI J. Edgar Hoover declaró que los males que amenazaban a su país y a la cultura occidental eran: “Los comunistas, los beatniks y los intelectuales”.  

 En 1960, Donald Allen publica su antología La nueva poesía norteamericana (The New American Poetry: 1945-1960), en la que incluyó a representantes de tres corrientes   poéticas: el Renacimiento poético de San Francisco, los poetas de Black Mountain y los de la escuela de Nueva York. Entre los seleccionados se contaban Allen Ginsberg, Jack Kerouac, Gregory Corso, Gary Snyder y Lawrence Ferlinghetti. Esto les brindó cierta notoriedad y visibilidad a sus poéticas. Sin embargo, las corporaciones periodísticas y cierta crítica (John Ciardi, Benjamin Demott, James Dickey, Herbert Gold, John Hollander, Norman Podhoretz y John Updike), destacaron que el nuevo estilo de vida que preconizaban los beats amenazaba la cultura establecida en la era Eisenhower y decididamente atentaba contra los valores familiares. 


Los poetas beat dejaron su marca y su influencia se proyecta hasta la literatura contemporánea; fueron los antecesores de cruzadas culturales como las del Flower Power y el Movimiento Hippie, que se extendieron por el mundo. Apoyaron decididamente a los que se opusieron a la guerra de Vietnam, acompañaron el Movimiento por los Derechos Civiles y colaboraron con las organizaciones defensoras del medio ambiente y de la libertad de expresión. Las minorías étnicas, sexuales y religiosas hallaron en ellos una voz solidaria. 

En la década de los 60 formaron parte de lo que luego se denominaría la ‘revolución contracultural’: la no aceptación de los mandatos del poder establecido, que fue esencial en los cambios que se producirían en las relaciones interpersonales, la política y cultura hacia el futuro. Profetizaron —en palabras de Kerouac— “un nuevo estilo para la cultura de su país, un estilo completamente libre de influencias europeas. 

En este proceso descubrieron e hicieron propia la cultura afroamericana —el jazz y el blues— y los mitos de los pueblos nativos norteamericanos. Se acercaron y estudiaron las culturas del oriente lejano, un universo poético casi desconocido en su país, y las distintas variantes del budismo, comprendiendo que con ello contribuirían a ensanchar la mente y los alcances del pensamiento occidental.


En cuanto a su mirada respecto del universo y las cosas, Lawrence Ferlinghetti advierte que “Si has estado leyendo acerca de la interpretación de las poéticas de los beats hallarás en ella que los términos ‘poético’ y ‘poéticamente’ son en realidad ‘malas palabras’, deben ser evitadas. Lo concreto es lo más poético. El detalle exacto, sin bordados adicionales. De esto trata, precisamente, la ética de los beats.”   

Diane Di Prima en su poética confiesa: “He desertado de mi puesto, no me he podido sostener allí /pasé a la retaguardia/ para preservar el lenguaje -lucidez:/ dejá que el lenguaje se defienda a sí mismo”.


 


 































martes, 6 de junio de 2023

Giselda Medeiros: poemas de “Ânfora de Sol”

 

Giselda Medeiros 















EN LINO Y SEDAS

Tu cuerpo –acuario de mis ansias–
envuelto en lino y sedas de remembranzas,
transita cálido en mis pensamientos
bajo un feroz y líquido silencio.

Solamente escucho el son de tu flauta…
Y ese rumor que de ella viene me excita,
aria de sol, de sal, en mis carnes,
latidos de emoción, labios de éxtasis.

En tanto, indiferente a mis llamados,
duermes cual río impreso en el paisaje
que escurre de tus dedos hechos harpas.

Y el son que viene del lino y viene de las sedas
sube, crece, se desparrama y me ahoga
del pensamiento a las oscuras alamedas.


SOLO DE FLAUTAS

Esta expresión cenicienta de mis ojos,
bajo ásperos azotes, cual cilicio
expiándome el dolor por sobre las horas,
es la vaga mañana con sus bullicios.

No miran mis ojos, sólo acechan
las ventanas que el dolor, una por una,
cerró, poniendo cortinas de silencio,
en las cuales el grito imprimió sus quejas.

Esta expresión cenicienta de mis ojos
son balsas llorosas sobre las olas,
son vanos crepúsculos sobre las arenas.

Pero, de repente, flautas y canciones
del árido solo de mi pecho se vierten
bajo la batuta lírica de un verso.


INSTANTE AL ESPEJO

Me miro al espejo de la fantasía
y veo que hay sal en mis párpados insomnes
desde muchas auroras.
Veo el frío pálido en mi piel
intocable… desde muchas lunas.
Y veo la tímida gota irisada
en cascada sobre mi cara
lívida desde la última travesía.

El espejo en que se mira mi cara
parece el mismo, gente, ¿saben?
Tiene envidia y se muestra enojado
cuando parece estar feliz.
Pero, si las tristezas tremulan en mi mirar,
de pronto, hacen resplander mi rostro
y teje una aureola fingida de luz de luna.

Oh, infiel espejo mío,
decime ahora, vení:
Cuál de los dos sabe fingir mejor…
¿Eh?


CONTENIDO Y CONTINENTE

Poeta,
¡¿de qué barro,
de qué aguas,
de qué materia
viene tu rima,
si ella es tan rara
y embriaga las retinas
ávidas de perlas,
y de luz, y de canciones?!
Llueve emoción con tu verso…
Y tu poesía es aceite y lámpara,
hilo y tela, cuerda y harpa,
ala y vuelo, luz y estrella,
agua y río,
pájaro que se posa
sobre la amargura de la vida
enterrando espantos
y despertando mitos.
Tu poesía gotea sobre nosotros
como el rocío sobre el pétalo,
tan leve y cristalina…

Poeta, respondenos:
¡¿de qué barro,
de qué aguas,
de qué materia
viene tu rima,
si tu mano guía, en el invisible espacio matinal,
el ritmo y la palabra
que comienzan a danzar en las madrugadas
envueltos en el cecear de la brisa,
para explotar en versos sobre tu frente?!
Tú cantas, Poeta,
la amargura de la vida
con la misma sencillez con la que lloras
el amor soñado, enclavado en las estrellas.
Tú eres el territorio del sentimiento.
Tú eres el infinito que se abre para contener el sueño.
Tú eres el canto de la saudade
evolcionando en las alas del pájaro del amor.
Por eso, poeta, vení y decinos:
¡¿de qué barro,
de qué aguas,
de qué materia, en fin, viene tu primorosa rima?!...


CANCIÓN CASI TUYA

Por estos lados deambula
una canción sin memoria,
¡que canta dentro de mí
como pájaro en un nido!
¡de plumaje tan blanquito!

Mi labio se humedece
de las notas. Y, hecho plegaria,
quiere cantar… y quiere volar…
llevar además la canción
y ponerla en tu mano.

Esta canción va conmigo;
ella es mi identidad,
por donde yo voy, mi amigo,
a buscar la felicidad.

Iremos juntas –arcoiris–;
yo azul, ella lila;
los otros colores… quien sabe…
permanecerán en tono dorado
de fantásticas estrellas
coloridas de saudade.

La canción quiero enseñarte,
tañedor de mi vida,
antes que se adormezca el Arte
y perdure inacabada
nuestra canción más querida.



* Todas las piezas pertenecen a Ânfora de Sol (Fortaleza, RDS, 2010).

** Traducción: Demian Paredes, Buenos Aires, 2023.

Giselda Medeiros (1939) es escritora y profesora, y miembro de la Academia Cearense de Letras. Su obra recibió premios y distinciones, y en 2002 fue proclamada “Princesa de los Poetas de Ceará”. Es autora, entre otros libros, de Alma Liberta (1986), Transparências (1989), Cantos Circunstanciais (1996), Tempo das Esperas (2000) y Caminho de Sol (2015).


lunes, 5 de junio de 2023

Lawrence Ferlinghetti: La vida sin fin

 

Lawrence Ferlinghetti
























No tiene fin
la espléndida vida del mundo
no tiene fin su hermoso vivir
su hermoso respirar
sus hermosas criaturas sensibles
observando escuchando y pensando
riendo y bailando
suspirando y llorando
a través de las tardes sin fin
noches sin fin de amor y éxtasis
alegría y desesperanza
bebiendo y fumando
charlando cantando
en los Amsterdams sin fin
de la existencia
de animadas conversaciones sin fin
y de los cafés sin fin
en los cafés literarios de las mañanas de lluvia
sin fin las películas de la calle que pasan
en los automóviles en los tranvías del deseo
en las inagotables vías de la luz radiante
Sin fin el baile de las melenas
al ritmo sin aliento del punk rock
y de la música disco su aire en la cabeza
a través de las medianoches de la Vía Láctea
hasta los paraísos del amanecer
hablando fumando y pensando
de todo aquello que en la noche no tiene fin
en lo blanco de la noche la luz de la noche
Ah sí el vivir y amar no tienen fin
odiando y amando besando y matando
No tienen fin los latidos la respiración la procreación
la rueda de la vida de carnes
girando constantemente en el tiempo
Vida sin fin muerte sin fin
no tienen fin el aire y la respiración
Mundos sin fin
en los que los días nunca terminan
en las capitales del otoño
sus grandes avenidas de hojas en llamas
Sin fin los sueños y los cuerpos
en los que el sueño desovilla
las mangas tejidas de la ansiedad
los laberintos del pensamiento
las laberínticas ensoñaciones del amor
las espirales del deseo y su exageración
los innumerables finales de lo innombrable
Sin fin los cielos incendiados
sin fin el universo que gira
Mundo sobre una hoguera de hongos
No  tiene fin el fuego que respira en nuestros cuerpos
tatuados comedores de fuego bailando en las plazas
tragando el aire incendiado de la gasolina
Valiente el corazón batiente de la vida llameante
sus pulsos compases y llamas apagadas
Sin fin los campos de los sentidos
los olores del deseo del amor
los maullidos de los gatos en celo
el aroma intenso de los sexos
El sonido  de los que hacen el amor no tiene fin
el sonido de las camas chirriantes no tiene fin
el gemido de los amantes no tiene fin
escuchado en la noche a través de las paredes
Los gritos del éxtasis inacabables
las voces encendidas
en la última y perdida culminación
el ruido de las máquinas de música saltando
el fluir del jazz del esperma sus ritmos
difunden su energía en el paraíso
Y luego los intentos de fuga no tienen fin
huir de la náusea de Sartre
de las colinas peladas
donde se consumió la sensación
en el lento fuego del tiempo
de la alegría de vivir desesperanzada
de los barcos cargados de ilustración
de los barcos cargados de mierda
que aún flotan
en los infernales ríos de Caronte
codicias histerias paranoias
poluciones y perversiones
Sin fin l’homme revolté 
en el anónimo rostro de la muerte
en las huellas del estado monstruo
No tiene fin sus visiones anárquicas
No tiene fin su alienación
No tiene fin su poesía alienada
tábano del estado
portador de la esencia de Eros
No tiene fin el sonido de la vida
del hombre que vive en la tierra
las audiciones radiales sin fin
las transmisiones de tv sin fin
No tienen fin
los rollos de papel en la rotativas
el fluir de las palabras y las imágenes
en las cintas de las máquinas de escribir
escritura automática y garabatos
sin fin los pòemes dictés por lo desconocido
sin fin los llamados telefónicos
hacia los confines de la tierra
y la espera de los amantes en las terminales
y el llanto de los pájaros en las terrazas
y el graznido constante de los cuervos en el cielo
y el multiplicado canto de los grillos
y los mares rugientes y las aguas gimientes
alzándose y cayendo sobre guijarros distantes
y las mareas lamedoras durante los Idus del otoño
beso salitroso de la creación
Infinitas las campanas del mar anunciándose
Más allá de las represas y los diques de la vida
y el repetido llamado de las campanas
en las iglesias vacías
en las torres del tiempo
Infinita la manifestación de calamidades
del barbado hombre santificado
No tiene fin
La cuerda del  corazón del mundo
desenroscándose
resplandeciente en el tiempo
brillando a través del espacio
No tienen fin los cruceros turísticos
atravesándola
barquitos pequeños en los canales infinitos
millones de ventanas en llamas en el atardecer
la ciudad quemándose con las sobras de la luz
los distritos de faroles rojos brillan y danzan
con pijas porno pijas de neón
y los vibradores que vibran sin descanso
en las piezas de edificios a medio derruir
Sin  fin el movimiento de las mandíbulas
masticando las carnes de los sangüiches del deseo
los jugosos bifes anchos del amor
Sin fin los sueños y los orgasmos
ritos de fertilidad ritos de pasaje
y el vuelo de las aves fértiles
sobre los techos de las casas
y los huevos que caen en los nidos
en las vaginas sin fin
los intentos y tentaciones de la carne
en las habitaciones por hora del amor
donde canta la paloma golpeada
No tiene fin el nacimiento de las criaturas
en los sitios donde el amor y el deseo
han tomado aposento
Sin fin el dulce nacimiento de la conciencia
y sus amargas muertes en vano
Sin fin el marchitamiento
de las pieles las frutas efímeras fugaces
y las sirenas de neón
cantando unas a otras en alguna parte
Sin fin las leves variaciones
de lo absolutamente familiar
los fuegos de la juventud
las brasas de la ancianidad
la furia del poeta renacido
No tiene fin toda creación
en la danza muda de las moléculas
Todo se transmuta todo cae en el silencio
y todo gime llora una y otra vez
Sin fin la espera interminable
Dios y Godot
nunca terminan de llegar
No tienen fin las acciones los planes 
los dilemas y las demoras
Absurda la espera que anula la acción
y desea que ya no existan las guerras
y desea la desaparición de los estados
Es inútil la espera que niega la acción
No tiene fin la lucha entre el bien y el mal
las cabriolas del destino los viajes del odio
sin fin la energía nuclear
la energía interna de la tierra
las reacciones en cadena sin fin
del fogonazo final
que fallan en sus intentos
mientras las Blancas Bicicletas de la protesta
circulan lentamente a su alrededor
Pues algún día estos dioses con rostros caninos
que calzan zapatos a la moda escarpines de Gucci
botas tejanas y sombreros de latón
y viven en bunkers
con muchos botones e interruptores
a su alcance
desaparecerán les llegará el fin
Pues lo que nunca tendrá fin 
es la esperanzadora posibilidad
de elegir en nuestras encrucijadas
elección que aún no ha sido realizada
elegiremos
la iluminación de las mentes oscuras
los senderos de la gloria
los verdes gigantes de la casualidad
los anzuelos de la esperanza
en los pantanos del desaliento
las colinas en la distancia
los pájaros en los arbustos
los arroyos de la luz oculta
las melodías desconocidas
las sesiones del pensamiento dulce y silencioso
y las muertes felices de los corazones todos los días
y  las pijas de barro
y los pies enfundados en zapatillas
recorriendo la bahía
Y es más 
son infinitas las puertas
de la percepción que aún deben ser abiertas
y los potentes chorros de luz
en el elevado espíritu del hombre
en el espacio exterior muy dentro nuestro
en el Amsterdam del Ying y del Yang
Sin fin las rubaiatas sin fin las beatitudes
sin fin los shangrilas sin fin los nirvanas
sutras y mantras sin fin
satoris y sensaras sin fin
Bodhiramas y Bodisatvas
Karmas y Karmapas
Sin fin las Shivas cantando danzando
en los humeantes vientres del éxtasis
Brillos trascendencia
penetrando la cristalina noche del tiempo
en el silencio sin fin del alma
en la larga y altisonante historia del hombre
en el sonido y la  furia sin fin
significando todo
con sus alucinaciones sin fin
adoraciones e iluminaciones
y destrucción total
y erecciones e exhibiciones
fascismo y machismo
circos de las almas extraviadas
parques de diversión de la imaginación
Coney Islands
del poema sin mente sin fin
dictado por la voz individual
del inconsciente colectivo
ciego en las huellas
del tiempo
En los últimos días de Alejandría
El día que precede a Waterloo
Los bailes prosiguen
En la noche se escuchan
los sonidos de una fiesta bulliciosa

Amsterdam, julio 1980.

(Versión Esteban Moore)




lunes, 29 de mayo de 2023

josé Emilio Pacheco: 3 poemas



José Emilio Pacheco





















 
Memoria

No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.

A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.

Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.
 
Indeseable

No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.


Lluvia de sol

La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.

Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.

Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.

La luz nació para que el resplandor de este cuerpo
le diera vida.

Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella

que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas.


José Emilio Pacheco Berny (Ciudad de México, 30 de junio de 1939- Ciudad de México, 26 de enero de 2014) Poeta, novelista, cronista, ensayista y traductor. En 2009 se publicó su poesía completa Tarde o temprano (Poemas 1958-2009). 

 


 

 

viernes, 26 de mayo de 2023

Samuel Vásquez: Conferencia de clausura de la muestra de Fabián Rendón, Medellín-Colombia

 





Esta es una exposición incorrecta políticamente. Y es incorrecta porque es una exposición no comercial. Incorrecta porque el grabado es una obra manual sin intervención de medios virtuales electrónicos ni de inteligencias artificiales. Incorrecta porque no le interesa a los medios de comunicación ni a la farándula cultural de esta ciudad. Incorrecta porque es de grabados al linóleo, una técnica que es menospreciada por la cultura de mercado. Y, como dicen los neoliberales, el mercado con sus tendencias dominantes diseña y regula la realidad. Incorrecta, sobre todo, porque aquí la belleza es asunto primordial, y en arte y poesía la belleza hace parte de la verdad. Entonces cada verdad debe ser bella para que consiga ser amada.
   
La estética es la carga ideológica que agregamos a la obra de arte. Aun si en la concepción original de la obra no se haya incluido, adrede, ningún aspecto ideológico. Pero casi siempre, sin distinguir el tipo de obra, han sido los teóricos quienes han introducido, a posteriori, aspectos ideológicos en la práctica artística.

Los procesos de la práctica artística muchas veces desencadenan resultados no forzosamente determinados por una circunstancia social determinada, como sucedió con el paso de la monodia a la polifonía, que fue más bien resultado de la vivencia, evolución e investigación de la propia práctica musical. Pero esto poco parece importarles a los teóricos.

Tampoco se trataba de crear un lenguaje autorreferencial, un meta-lenguaje que nadie recibía ni participaba. No se trataba de volver autista al arte. Pero con sus métodos y su falta de amor, son los teóricos quienes más han contribuido a convertir lo transgresor del arte en actividad institucional. Han forzado al hecho poético, libérrimo en esencia, a convertirse en objeto cultural, más manipulable y funcional. Han constreñido la poesía para encajonarla en estética, más social y política.

El teórico convierte los actos poéticos y artísticos en hechos estéticos, dándoles lugar en un contexto de realidad histórica, otorgándoles vigencia cultural duradera. Al crearle memoria al acto artístico, se asigna coherencia a unos hechos imprevisibles que tal vez fueron engendrados en un estado de efervescente caos, sin advertir que su grado de autonomía respecto al contexto histórico social es muy variable de un artista a otro. 

Y al volver histórico un acto artístico, el teórico salva del olvido esa obra.

A menudo se nos olvida que la crítica ya ha sido incluida por el artista en la obra misma. 

                           Pero quizás podríamos aventurarnos a decir que fue Pietro Aretino, nacido en Arezzo, 1492, el primer crítico de arte en Occidente. Era conocido que Aretino destrozaba con sus escritos a sus enjuiciados. Como también que sus elogios a Tiziano le brindaron prestigio y difusión al pintor véneto. En 1525 Aretino tuvo que huir de Roma porque un sicario lo apuñaló en una esquina, por orden de uno de los muchos enemigos que se había ganado con sus duros escritos. En este ataque perdió dos dedos de una mano. Miguel Ángel lo pintó en la Capilla Sixtina agarrando un cuchillo con la mano derecha, y la mano izquierda sosteniendo al propio Miguel Ángel, despellejado.  

                            O, tal vez, podríamos señalar a Giorgio Vasari, también nacido en Arezzo en 1511, como el primer historiador de Arte y crítico, por sus biografías y leyendas recogidas en su libro “LAS VIDAS DE LOS MÁS EXCELENTES ARQUITECTOS, PINTORES Y ESCULTORES ITALIANOS”, cuya primera edición de 1550 es ampliada y reescrita en 1568. Al él se debe haber acuñado el nombre de Renacimiento a aquella época. Vasari inicia el libro con un capítulo técnico sobre arquitectura, escultura y pintura donde trata sobre las técnicas empleadas en las distintas artes. Vasari no acudía a archivos para investigar y comprobar las fechas exactas de los acontecimientos que refería, como harían los modernos historiadores del arte, y consecuentemente sus biografías son más exactas cuando trata a los artistas de su propia generación. 

La crítica no tiene por objeto señalar faltas, descubrir errores. Aunque su labor es juiciosa, tampoco es su función primordial emitir juicios. La crítica es un distanciamiento reflexivo de la práctica artística, para llegar a una práctica teórica. Sólo cuando se entra en crisis, la crítica se hace necesaria: sin crisis no hay crítica precisa e imperiosa, sin embargo, la crítica no llega para consolar a nadie.

La crítica se ejerce siempre sobre una realidad que no satisface, sobre una institucionalidad que no llena, sobre unas normas que no nos acogen: la crítica anhela correr los linderos de la norma, transformar esa realidad, cambiar esas instituciones. Pero el crítico no tiene por qué llegar al jardín del arte con flores en la mano. 

La verdadera crítica no dicta comportamientos, no impone una moral, no busca una dependencia del artista a sus conceptos.

El artista es, por excelencia, el hombre que quiere no ser gobernado. El arte es el resultado de la vivencia de una libertad ontológica, originaria, primordial. Por ello la libertad del artista es incoartable, pero el derecho a la crítica no prescribe.

Cuando la obra de arte se institucionaliza, cuando el artista se institucionaliza, la crítica nos llama a la desobediencia. Cuando la crítica se institucionaliza, el arte es el único espacio de libertad que nos queda.

El arte es una oposición a una realidad no satisfactoria, por ello se opone a una crítica institucionalizada. La crítica, a su vez, es oposición a un arte fosilizado e institucionalizado. La crítica es un necesario ejercicio de libertad cuando el arte la ha perdido, o ha renunciado a ella. 

Si es cierto, como lo es, que el artista es el ser ético por excelencia, la crítica se hace necesaria cuando éste entra en crisis. Lo que trata de hacer la crítica, entonces, es asumir el papel ético abandonado por el artista.

Entre nosotros el grabado carece de prestigio: su pianíssima voz sólo es escuchada por oídos finos. (“Por fortuna tengo fino el oído. ¿Cómo podría distinguir un astro de otro?” dice René Char). Para una comunidad como la nuestra, arriada por censores ideológicos y arribistas sociales, el grabado es excesivamente modesto y poco visible. No sospechan que el buril del grabador ara una trinchera contra el facilismo y el relumbrón.  La fuerza cognitiva y el valor sensible del arte han sido siempre una resistencia contra toda ilusión (de illusio, engañar), contra todo hecho visual incapaz de generar una presencia.

Aquí lo que vende es ese tratamiento homeopático que tantos dan a su obra: si el mundo está lleno de mal gusto, pues démosle más de lo mismo, lo más naive posible; si el mundo está lleno de prostitución, démosle más rameras, y además hiperrealistas para que la ilusión (masturbación) sea más fuerte.  El ansia ignorante de perseguir el parecido siempre está acompañada de la “horrible vacuidad de reproducir”: con su ojo parásito de lo real y su mano vegetativa, reemplazan imagen por remedo, imaginación por reproducción.

El arte no copia: el arte crea, imagina, descubre.
El parecido sólo es importante porque nos enseña a apreciar no únicamente la justicia del objeto hacia su función, su existencia real en la realidad dada, sino lo que lo hace existir por medio de lo que no lo conforma, de lo que no se le parece: manchas de color, gestualidad, técnica, relaciones plásticas. 

El objeto provoca la aventura del ojo y su cómplice la mano. El ojo es la puerta primigenia del deseo. 

El pintor transgrede lo real para provocar la mirada: la línea rompe el cerco de la forma, la mancha destruye las apariencias, el ojo multiplica los puntos de visión, la paleta cambia el color local para construir una armonía colorística, la herramienta borra las texturas del objeto y crea nuevos acabados exclusivamente plásticos, el espacio es demolido y reestructurado, los volúmenes son rotos para que aparezca el vacío, y al final lo que importa es poesía, atmósfera, ritmo.

La “verdad” del arte no es comparable. No depende de su fidelidad de copiar lo real dado, de su capacidad de representar lo visto, sino de su aptitud de revelación del ver, de la mirada. 
La mirada se impone a la vista, el ojo al objeto, el hombre a la cosa. Más que la verdad de lo visible, el arte es la verdad de la mirada.  

La naturaleza (realidad) es un diccionario, el arte es una sintaxis.
“Si yo tuviese que pintar batallas, tendría que mirar flores constantemente: para que una batalla sea buena tiene que parecerse a un cuadro de flores”, decía Delacroix. Cézanne llevaba su naturaleza muerta dibujada en el taller para encontrarle los colores en el campo. Corot terminaba en el taller sus pinturas empezadas en el campo.
         

   Estilo refiere a modo, a manera.
Modo de hacer una cosa, manera de manifestar algo.
Y manera viene de mano. Es la mano quien genera la manera.
Pero estilo es algo más que esto.  Estilo refiere, además, a constantes, a costumbres. En la repetición se origina la costumbre. Sin embargo, es la calidad de la repetición la que hace factible la gestación del estilo. No es una forma que se repite como un tic, sino la repetición como constante de relaciones estructurales y expresivas, repetición sistemática de rasgos que revelan un carácter. Es preciso recordar aquí que carácter viene del griego kharassein  que significa  grabar.
 
              En el grabado al linóleo el gesto no existe. Cada talla del buril en la plancha, más que la huella de un gesto, es el registro de un acto. Aquí hay implícito un esfuerzo físico que conlleva, ineludiblemente, una voluntad de forma.La relación del buril con la plancha es seca y dura: es el momento en que la herramienta despierta la forma en la materia. La impresión sobre el papel es un éxtasis blando y húmedo: más allá de la «histeria técnica» la poética del color alcanza su posibilidad.

             Realizando un trabajo esencialmente escultórico (de sculpiere, quitar) se logra una obra eminentemente plástica (de plasticus, dar forma agregando). Al tallar la plancha con el buril se “esculpe”, al estampar el color sobre el papel se “pinta”. De un proceso háptico se obtiene una obra óptica. Aquí la técnica rechaza su atavismo utilitario y se vuelve existencial. Un grabador sabe realmente lo que quiso hacer, después de haberlo hecho.

  La técnica de impresión al linóleo fue utilizada por primera vez por los artistas de Die Brücke (El Puente), grupo de pintores expresionistas alemanes reunidos entre 1905 y 1913, en Dresde, Alemania, que constituyó la primera vanguardia artística del siglo XX. Este material se distingue porque al ser tallado no tiene dirección determinada, porque no tiene fibra que pudiese tender a astillarse; es más fácil obtener determinados efectos artísticos con linóleo que con la mayoría de las maderas, aunque las impresiones resultantes carecen de la textura que da la madera. El linóleo es mucho más fácil de tallar, pero la presión del proceso de impresión degrada la placa más pronto, lo que dificulta grandes tirajes de cada plancha.

                   El linóleo en color se puede hacer mediante el uso de una plancha distinta para cada color como en un grabado en madera. Picasso demostró que tales impresiones también se pueden lograr con la misma plancha de linóleo, en lo que se denomina el método "reduccionista" de impresión, o “a la plancha perdida”, como lo hace Fabián Rendón: En esencia, después de imprimir el primer color en varios papeles, el artista limpia la placa, y talla lo que no se estampará con el color aplicado posteriormente. Así cada color se imprime en forma sucesiva sobre el papel con una sola plancha.
 
                 Fabián Rendón encuentra en el grabado al linóleo su técnica, su estilo, a sí mismo. Es que el verdadero estilo es encontrarse a sí mismo. Aquí, por una feliz cita, una técnica específica posibilita la aparición de un estilo personal, da aliento vital a una expresión.


                Son legión entre nosotros los barítonos que cantan como tenores. En cambio Rendón encuentra en el grabado su registro natural, su tesitura, su extensión, su forma. Decía un poeta que “un hombre sin estilo es sólo un peatón”.

              El estilo no es una habilidad, es una voluntad de ser. Porque el auténtico estilo es la ética del artista.

              De la relación forma-composición, color-atmósfera, materia-tratamiento, tema-sintaxis, Rendón cosecha el sentido y la expresión de su estilo. Hay aquí una refinada y rica y sintética tipología. Y es esta capacidad sintética de la forma uno de sus mayores aciertos: hacer que cinco rayas sean un tigre no es una actividad economicista, es un logro de concreción maravilloso porque el tigre está aquí en su totalidad y en su unidad.

 
             El estilo informa la materia de contenidos que distinguen un carácter; carga la forma de rasgos peculiares que develan una identidad. El verdadero estilo encierra una unidad profunda. Cada parte contiene una relación cerrada con la totalidad, revelando un principio indisoluble de unidad composicional. Aún en el trozo está claro el espíritu de la totalidad: un pedazo es completo en sí mismo. (Esto nos ha permitido admirar en los fragmentos de un arte antiguo la totalidad de su estética).  Los expertos tratan de determinar si una obra procede efectivamente de la mano de un artista. El estilo permite descubrir del artista, su mano.

 
           Las manualidades han sido menospreciadas por la inteligencia. «¡Qué siglo de manos!».  Sólo al arrancarse los ojos, Edipo descubre sus manos:

«Déjame que las toque con mis manos
y que con ellas mis desgracias llore…
Que al poderlas tocar las imagine
mías aún, como si mis ojos vieran». 

             La mano es una prolongación del ojo, así como el ojo es una prolongación de la mano. Porque la forma es la única cosa accesible a dos sentidos diferentes: al tacto y a la vista. Y la forma es la carne de la imagen. El ojo crea el deseo, pero la mano está más dispuesta a realizarlo. Por eso hablamos del abrazo de la mirada.

Con el libro nace la era industrial-mecánica: él es, sin duda, el primer artículo repetido, uniforme, y producido en masa. La máquina inventada por Gutenberg buscaba una producción más barata y más numerosa que la que permitía el libro manuscrito, para alcanzar una más amplia difusión. Se hacía preciso, claro está, el cambio de la vitela por el papel.

La imprenta, que tomó su nombre y su tecnología de las prensas de lagar que estrujan la uva para sacar el mosto, obtiene su vino más espirituoso en el libro: El libro que es silencio que canta, milagro de la memoria.  El mundo se asila en la palabra, y la palabra se asila en el libro. Los griegos dicen asulon (asilo), “sitio inviolable”.  

La deuda que tiene la pintura con el libro no es sólo histórica.  El grabado nace en el libro, allí crece, y cuando alcanza vida independiente sigue alimentándose allí, en ese espacio sagrado.  Más que la palabra en la intimidad el libro es recogimiento callado de la palabra, blanca herida de la memoria que se niega a cicatrizar.

Ese insistente interés de Fabián Rendón por devolver el grabado al libro, es pues, más que el regreso de un hijo prodigo, una querencia natural del retorno río arriba, hacia las fuentes más puras, a los orígenes.

En un momento en que las artes plásticas padecen, como nunca, del equívoco del soporte, del despiste de la puesta en escena, de la conceptualización sobreactuada, de la sobrevaloración del espacio público como el auténtico marco democrático de la obra, sus exégetas hacen aparecer como si lo más importante de la obra plástica sucediera fuera de la obra misma.

En cambio, elegir como hogar de la obra plástica al libro es decidirse a otorgarle un espacio sagrado. De esta manera se le somete al misterio interior del sagrario, y se evita la errancia de la obra plástica, siempre exhibida en un afuera cotidiano o museístico. Es en el libro donde el poeta sacrifica su voz, donde el grabador inmola su color.
 
Para Fabián Rendón “simplificar la belleza no le resultaba una economía atroz”. Porque no se trataba de una operación precisamente economicista, sino de un acto de concreción sintética de las formas en favor de la imagen, de la esencia de la imagen. Pero para ello había que poner de acuerdo la mano con el ojo. (Los ojos son poetas). Y así alcanzó el mejor de sus encuentros.  Pero encontrar no bastaba, había que hacer propio el encuentro. Y lo hizo suyo.

               
Fabián Rendón

                                                                            
Samuel Vásquez